TEMPORADAS EUROPEAS 1999-2000: LA TORERIA ENTRE SIGLOS
Por Mario Carrión
INTRODUCCION
Empecé a bosquejar este artículo unos días antes de la última Navidad del siglo pasado y lo estoy concluyendo al comenzar el nuevo milenio. En realidad, a pesar de todo el revuelo medíatico, lo único que he notado diferente al entrar en el nuevo milenio es la rareza de escribir el año comenzando con el número "2" en la fecha. Los cambios en lo humano no se producen repentinamente. Sin embargo, comprendo la atención dada a las nuevas décadas, siglos y milenios, ya que son para la humanidad como cápsulas del tiempo donde se catalogan nuestras actividades durante esos periodos, para así ayudar al estudio de la historia y para poner en perspectiva lo que aconteció en el pasado.
No podía suceder menos en la tauromaquia, donde a la temporada del 1999 se le ha dado triple importancia, por haber sido la última de la década, del siglo y del milenio y se ha mencionado hasta la saciedad como sus resultados determinarían quienes serían los toreros protagonistas a la entrada del nuevo siglo. En realidad el aspecto histórico de ser la última del milenio era únicamente un atractivo más de la temporada del 1999, la que ha sido interesante por su valor intrínseco. Durante su curso, desde que se inició en marzo en la Feria de Castellón hasta su conclusión en octubre en la Feria de Jaén, la temporada europea se ha caracterizado por la fuerte competición que los diestros han sostenido, unos para defender sus posiciones en la cima, otros para llegar a ella, y los más para buscarse oportunidades para seguir activos en el año 2000, con la esperanza de llegar a ser alguien en el toreo. Esa encarnada competición ha asegurado que el maestro Ponce, el purista José Tomás y el taquillero "El Juli" sean los ejes sobre los que girarán la temporada entrante, y ha permitido también al sevillano "Morante de la Puebla" que se distinga entre un grupo de jóvenes aspirantes a figuras, para unirse a los elegidos en la cima de la torería.
Es mi propósito echar una mirada al plantel de los matadores que de una manera más o menos notable tomaron parte en esa competida temporada pasada, para comentar brevemente sobre el papel que desarrollaron en ella, y como una consecuencia el que ellos pudieran representar en los ruedos europeos en la campaña que se avecinda. No enjuiciaré a los novilleros por no saber lo suficiente sobre ellos, ni tampoco haré un análisis de otros aspectos de la tauromaquia, como el estado general de las ganaderías, la prensa, la afición o la economía de las corridas, que también definen las temporadas. No obstante, antes de entrar de lleno a discurrir sobre los matadores, haré unas observaciones generales sobre algunos de esos aspectos.
Primeramente, la afición desde mediado de la década, cuando varias figuras se adherían al toreo tremendista, poco a poco ha impuesto su gusto por el toreo tradicional, adoptando y encumbrando a toreros que reniegan del toreo más efectista y se afierran a un toreo más puro y clásico. A los matadores que despliegan un toreo del signo tremendista los han animado a retirarse, forzado a cambiar, o relegado a una posición de menos importancia. También el mensaje ha llegado a los novilleros, entre los cuales se nota la tendencia a ejecutar el buen toreo. Las toreros, jóvenes, maduros y viejos, excepto con alguna rara excepción, que han protagonizado la temporada en 1999, y los que protagonizarán la que abre el siglo, son diestros, que a pesar de poseer estilos y conceptos del toreo bien diferentes, tienden al clasicismo y no al remendismo: José Tomás, Ponce, "El Juli", "Morante", Rivera-Ordóñez, Liria, Caballero, Barrera, "El Tato", Abellán, Uceda Leal, de la Mora, entre otros, y naturalmente los veteranos maestros "Antoñete", Romero, Manzanares, "Espartaco", Juan Mora y Muñoz. La afición se ha impuesto y la torería ha respondido.
En las estadísticas de la pasada temporada se observa que en España y Francia se han celebrado cerca de treinta corridas y un centenar de novilladas menos que en la temporada del 1998. También se han televisado menos corridas, si se exceptúan las programadas por las cadenas de pagos. La pequeña disminución numérica de corridas no es preocupante, ya que la cifra total de las celebradas ha pasado del millar y el público ha continuado asistiendo a ellas. Los toreros han interesado por lo que el cartelito de 'no hay billetes' se ha fijado en los carteles en muchas ocasiones, con el consiguiente beneficio económico para toreros, ganaderos y empresarios. Con el interés que existe en la baraja de las jóvenes figuras y en un buen elenco de matadores veteranos, en la temporada venidera habrá poca variación en la cantidad de corridas a celebrarse. Por el contrario, poco público ha asistido a la mayoría de las novilladas. Ningún novillero, a pesar de que varios de ellos tienen cualidades para ser figuras, tiene tirón popular para atraer al público. La consecuencia es que los novilleros en vez de ganar dinero tienen que ponerlo para torear, pues los empresarios organizan estrictamente las novilladas exigidas en los contratos. El problema se agrava porque no siempre torean los chicos que triunfan, sino los que tienen 'un padrino' que los capitalicen. A menudo, desanimados prometedores novilleros tienen que tomar una alternativa sin fuerza, cuando aun no están formados profesionalmente, con la esperanza de obtener contratos como matadores, para formarse y hacerse figura. Milagrosamente, algunos lo consiguen, pero la vasta mayoría pasa a engrosar esa masa de matadores que torean varias corridas al año, hasta que desaparecen del mapa taurino. Este es un mal que debería solucionarse en un inmediato futuro.
Con respecto al ganado bravo, ha seguido saliendo por los chiqueros un toro demasiado voluminoso, aunque con trapío y nobleza. Pero a menudo la presencia no ha podido ocultar cierta debilidad. Algunos achacan la debilidad al excesivo peso y otros a la genética. Tal vez sea por ambas causas. No obstante, hay que reconocer que en 1999, aunque todavía demasiados toros han dado muestra de flojedad al pararse a mitad de la faena, frustrando a los toreros y aburriendo al espectador, muchos menos toros se han caído. El aficionado sigue abogando por un toro de más temperamento, pero con la misma presencia. Pero sería conveniente para la fiesta que el toro del nuevo milenio recobrase el volumen natural característico de cada encaste y aumentara su movilidad. En 1999, los bravos pero complicados toros de Victorino Martín han seguido encandilando a la afición y el ganado más noble y pastueño de encaste Domecq ha sido el favorecido por los toreros. Y así sucederá, al menos, en el 2000.
Pasemos ahora a considerar a la torería representativa de la temporada que ya pasó. El plantel de matadores que intervinieron en la temporada era extenso. En el escalafón de final de año publicado en 6TOROS6 aparecen los nombres de los 224 matadores que han sido anunciados en los carteles de las más del millar de corridas efectuadas en la temporada europea en 1999. Ahora bien el reparto de corridas es muy desigual entre la mitad superior y la mitad inferior de la estadística. Al analizarla, vemos que solo dos matadores completaron el centenar de actuaciones, 10 han toreado entre las 60 y 100, otros 10 entre las 60 y 40, y 24 matadores torearon entre las 40 y las 20 corridas. Sin embargo, en la mitad inferior del escalafón notamos que solo 26 diestros actuaron entre las 20 y las 10 corridas, y 157 matadores en menos de 10, de los cuales solo 81 espadas hicieron el paseíllo solamente una vez. La fuerte competición para hacerse notar en esta mitad inferior del escalafón contribuyó también a la tensión que tuvo la temporada. Entre estos diestros hay muy buenos toreros que aspiran a desplazar a los de arriba. La tensión continuará y aumentará en la temporada del 2000 con el ingreso de los toreros recientemente doctorados.
Ahora echaremos una mirada atrás para considerar cuales de los diestros que aparecen en la estadística han tenido actuaciones en 1999 con suficientes méritos para poder especular cual sería la función a desempeñar en la primera temporada del milenio. Para agilitar esta presentación, entraré a los diestros que comparten ciertas características o situación es similares en grupos y sub-grupos, ideados con este único propósito. Observen que detrás de cada nombre de los diestros aparecen unas cifras en paréntesis que se refieren al número de las corridas toreadas y trofeos logrados en la temporada del 99: (x corridas, x orejas, x rabos). Si el matador se doctoró durante la temporada, habrá doble series de datos, los primeros datos se refieren a las novilladas y los segundos a las corridas.
ADIOS O HASTA LUEGO
Es difícil saber cuando la despedida de los ruedos de un torero puede interprertase como un hasta luego, especialmente si el torero es joven y todavía obtiene suficientes contratos. Debemos atenernos a sus promesas. En 1999 varios matadores han anunciado oficialmente su retirada del toreo activo, unos declararon que se retiraban temporalmente y otros decían que para siempre.
"El Litri" (62-52-1) es uno de los que parece dejar de verdad los ruedos. Miguel ha sabido decir adiós cuando todavía mantiene su cartel de torero de gran valor y determinación. Ha cumplido una carrera brillante de más de 10 años de matador, durante la cual se ha ganado el respeto de la afición, que lo vio convertirse de un toreo popular efectista en un sobrio valiente lidiador. Su campaña ha sido buena en número y discreta en triunfos. En Sevilla se le despidió con cariño en septiembre. Se recordaba su gran faena en la feria abrileña del 1997. La despedida en su Huelva natal fue apoteósica siendo llevado a hombros por los mismos compañeros hasta su casa y en México también ha dicho un adiós triunfal.
Tomás Campuzano (35-48-2), tras 20 años de alternativa, también se fue definitivamente. Durante su larga carrera, de ser un torero de primera fila pasó a ser en los últimos años un inteligente y valiente torero de corridas duras, convirtiéndose en gran lidiador, capaz de triunfar con los toros más difíciles. Su temporada ha sido triunfal con un carácter sentimental, ya que el público parece haber reconocido el mérito de este buen lidiador. Su última actuación española, el 17 de octubre en Jaén, fue apoteósica cortando dos orejas y un rabo, y en su última corrida profesional en Lima también corto una oreja. Suerte maestro.
La retirada de Cristina Sánchez (22-20-1) tuvo un tono de controversia. Alegó que dejaba la profesión por la discriminación que por ser mujer había sufrido durante su carrera. En mayo se tomó un respiro para volver un par de meses después para torear varias corridas de despedida. Cristina ha conseguido en el toreo lo que ninguna mujer había conseguido: ser considerada un torero de verdad por los profesionales y el público. Lo que no consiguió es llegar a ser figura. Discriminación ha existido, pero su verdadero enemigo ha sido la espada, que en muchas tardes le causó el perder trofeos, y la falta de determinación de seguir luchando para llegar a la cima, como algunos de sus compañeros masculinos, que no son figuras siguen haciendo. En la feria de Otoño de Madrid actuó discretamente y valientemente con malos toros en su última corrida. Abandonó la plaza, donde de novillero había salido por su Puerta Grande, con un gran aplauso, que reconocía su doble mérito, como torero y como mujer pionera.
También se retiraron dos norteños, el navarro Sergio Sánchez (6-6-0) y el leonés Julio Norte (3-1-0). Ambos son valientes toreros, que después de varias temporadas intentando expandir su fama regional a un nivel nacional sin conseguirlo, han concluido sabiamente que era tiempo de abandonar la profesión.
Por otro lado, César Rincón (42-26-1) ha dejado las puertas entreabiertas para volver, pues declaró que su retirada era temporal. El veterano César lleva ya casi tres temporadas padeciendo percances que le han hecho acortar sus campañas. Madrid fue el trampolín que lo lanzó a la cumbre de la torería. Sin embargo, la afición madrileña últimamente le ha vuelto la espalda, lo que le ha hecho más difícil el mantenerse en lo alto en España. Sin embargo, en los ruedos hispanoamericanos sigue interesando como el que más. El ha decidido tomarse un descanso. Todavía hay encerradas buenas tardes de toreo en esta estrella colombiana.
La sorpresa, con respecto a las retiradas la dio "Jesulín de Ubrique" (11-24-2) que en una rueda de prensa, después de torear una de las dos corridas que tenía en la Feria de Sevilla, declaró que se iba porque había perdido la ilusión de torear. A pesar de los muchos trofeos que últimamente ha obtenido, la mayoría en plazas de menor cuantía, ya en la temporada del 1998 se le notaba como aburrido en la plaza. A propósito y motivado por la critica, intentaba hacer un toreo sobrio, que no es lo suyo, y el resultado era un toreo sin alma. Una lástima que no se le aceptara como es él, ya que oculta detrás de su 'revoltosa' conducta y tremendista toreo, un enorme valor, gran temple, y considerable habilidad para dominar a los toros. Se ha ido rico y con 25 años, no por falta de contratos, sino por carencia de ilusión, o tal vez porque no se encontraba predispuesto a aguantar ni la competición con los toreros de la nueva ola ni la critica acerba. No ha dicho un rotundo 'no' a la posibilidad de vestir de nuevo el traje de luces.
LOS TOREROS DE FERIA
He establecido dos grupos: LOS TOREROS DE FERIA y LOS OTROS MATADORES. En el primer grupo nos referiremos a los toreros, que bien como figuras base de cartel o como complemento de ellos, aparecerán repetidamente en los carteles de las ferias de la primera temporada europea del milenio. Unos son los mandones, otros figuras establecidas, algunos viejas glorias que dan lustres a los abonos. Unos cuantos están ya encumbrados, otros tantos son jóvenes que luchan por abrirse camino entre los grandes, y algunos son veteranos que paso a paso se han ganado a pulso la oportunidad de estar en esas ferias. En el segundo grupo dialogaremos sobre otros toreros que no aparecen regularmente en las ferias, pero que han tenido cierto protagonismo en 1999.
'Los tres mandones'
No fue una novedad que Ponce, José Tomás y "El Juli" fueran las más brillantes estrellas de la temporada pasada, ya que se anticipaba. En cambio, la manera como se desarrolló el trama de la competición entre ellos era inesperado y supremamente interesante.
Al concluir el 1998 se especulaba que sus administradores emparejarían a Ponce y "El Juli' con el intento de parar a José Tomás, quien contaba con un cartel arrollador. Este incluso hizo declaraciones negativas sobre el asunto.Verdaderamente, Ponce y "El Juli" compartieron muchos carteles a la iniciación de la temporada y no parecía haber intención de compartirlos regularmente con José Tomás, pero después del triunfo de este en San Isidro, los carteles se abrieron, y si verdaderamente hubo un plan exclusivista no se completó. Sin embargo, pocas veces se encontraron juntos José Tomás y Ponce en los ruedos de importancia y menos aun los tres juntos como en años pasado lo hacían "los tres tenores---"Joselito", Ponce y Rivera Ordoñez---. Quizás sea cuestión económica aparte de estrategia, pues los tres son toreros muy caros para ser incluidos en el mismo cartel. Sea lo que sea, esta especulación añadió salsa picante a sus encuentros como dúo o como trío. Lo que cuenta es que los tres han generado un insuperable interés en la temporada y ellos han justificado ese interés con sus continuos triunfos. El segundo capítulo de esta tripartita competición continuará en el año primero de siglo, pues el ya veterano Ponce, el maduro José Tomás y joven "el Juli" están en plena forma y como gallos de pelea se están afilando los espolones para continuar la lucha.
'El más taquillero'
Julián López "El Juli" (134-282-16) en su segundo año de alternativa, el primero completo, ha superado todo lo que se esperaba de él y más, convirtiéndose en el torero más taquillero del momento. Lo primero que llama la atención es la estadística de sus actuaciones. De un artículo de Paco Aguado en 6TOROS6 obtuve estos datos sobre la fantástica temporada de este precoz joven maestro: 134 corridas toreadas en Europa y dos en México en julio, y 23 perdidas por percances; 4 veces toreó dos corridas el mismo día, 3 corridas en solitario y 7 mano a manos, llenándose las plazas el 90% de las veces; mató 282 toros cortando otro tanto número de orejas, 18 rabos y 92 salidas a hombro.
Estas cifras asustan, pero aun más si se tiene en cuenta que la temporada europea del 1999 para Julián ha sido una continuación de la del invierno 1998-9 en Hispanoamérica. Allí actuó en todas las ferias llenando todas las plazas y cortando trofeos a granel. En la temporada europea desde su primera corrida en Elche, donde cortó tres orejas y rabo, hasta su última en Jaén, donde obtuvo otros dos apéndices, no dejó de triunfar tanto en las ferias importantes como en los ruedos de las más humildes localidades, excepto claro en Madrid y Pamplona donde no actuó. En Sevilla hubiera salido por la 'Puerta del Príncipe' por haber cortado tres orejas en la feria, pero no fue así por haber entrado en la enfermería con una cornada seria. La cantidad no es todo para Julián, pues este diestro tiene unas cualidades innatas para ser figurón del toreo bueno. Raramente se ve un torero tan intuitivo como "El Juli". Con el capote despliega originalidad y clase prodigándose en sus toros y en los de sus alternantes con quites que ponen de pie al público y al aficionado. Con las banderillas es espectacular. Con la muleta es buen lidiador y a pesar de su desmedida pasión por triunfar, y por no dejarse ganar la pelea, incluye siempre en sus faenas el toreo básico y clásico antes de proseguir con un toreo más espectacular y matar con efectividad. Consciente siempre de su gran responsabilidad, este sin límite afán por triunfar le ha proporcionado múltiples volteretas y dos cornadas serias, y quizás, en ocasiones le ha robado a sus faenas muleteriles de algo de profundidad. Esto ha causado algunas críticas del torero y sus mentores. Tal vez algo injusta, pues ese afán por triunfar en un maratón de actuaciones, le ha servido para ser el toreo de más atracción taquillera del momento y le ha convertido en un carismático ídolo popular. Sin embargo, el precio que Julián ha pagado es un cansancio físico, que se manifestó al final de temporada en España y que después de sus actuaciones en Lima, Perú, le causó caerse de algunos carteles americanos. Entonces se iniciaron los rumores de que existían desavenencias con su apoderado Victoriano Valencia, que concluyeron con el rompimiento administrativo con este a mediados de diciembre. Por el momento parece que el diestro con un descanso corto se ha recuperado. Su saga siguió en diciembre en América, cortando orejas en Quito, indultando un toro en Tijuana y reapareciendo en la Plaza México, donde no pudo conseguir el gran éxito.
La expectación creada por este joven diestro para la temporada europea del 2000 es grande y su presentación en Madrid será todo un acontecimiento. Su nombre en los carteles seguirá siendo una garantía para los empresarios. Ahora le falta revalidar sus triunfos y quizás disminuir sus actuaciones, para que pueda concentrarse en su toreo hondo.
'El todopoderoso'
Enrique Ponce (108-175-8) en su novena temporada de matador resistió el ímpetu de los pretendientes a su trono. Aunque Enrique había sido el indisputable triunfador de la temporada europea 1998 y de la invernal mexicana, se temía que no iba a tener la motivación de resistir el embiste de José Tomás, "EL Juli" y de otros toreros jóvenes. Ocho años de figurón del toreo, sobrepasando el centenar de actuaciones anuales con la responsabilidad de ser líder, pesa. No hubiera extrañado que hubiera puesto un límite a su ambición de seguir en la cima. Sin embargo, no fue así ya que debajo de la aparente calma de este gigante del toreo arde el fuego de un volcán. Así que respondió al acoso, completando la campaña con grandes éxitos y gestos. Comenzó la temporada triunfando en las primeras ferias levantinas, bajó un poco en Sevilla y Madrid donde cortó una solitaria oreja en cada plaza. Continuó con una regularidad de corte de orejas pasmosa, con numerosas salidas a hombros como en Granada, Burgos, Barcelona, Pamplona, Teruel, San Sebastián, Almería, Linares, Dax y varias más. Pero el punto culminante de su año sería la conquista de la afición de Sevilla al cortar tres orejas y al abrir la "Puerta de Príncipe" de la Maestranza en septiembre. Clausuró la campaña cortando tres orejas y saliendo a hombros en la Feria de Zaragoza. A estas proezas hay que añadir el gesto de matar una corrida en solitario y de encerrarse con los victorinos en varias corridas, una en Sevilla.
Ponce sigue siendo el torero inteligente que con su difícil facilidad lo mismo doma que mima a los toros. Su elegante maestría esconde un valor sin limite y su parsimonia internaliza la casta que le permite defender su puesto en la cima. Ahí permanecerá imperturbable al principiar el nuevo siglo.
'El artista profundo'
José Tomás (65-108-5) el ídolo de Madrid en 1999 se ha reafirmado como el 'torero' de España al completar con la profundidad de su clásico y artístico toreo, y con la regularidad de sus triunfos, la temporada más completa de su carrera. No obstante, su temporada no empezó fácil, por un lado se encontraba excluido de los carteles que Ponce y "El Juli" compartían. Por otro lado, en las primeras ferias no tuvo éxitos contundentes. Por Castellón su paso fue de puntilla, en Valencia se quedó fuera y en Sevilla, donde debutaba como matador, cortó solo una oreja de los seis toros que mató, aunque su estilo cayó bien a los sevillanos. Pero en San Isidro en Madrid todo cambió. Cortó seis orejas y salió dos veces a hombros en las cuatro corridas ---tres de feria y la de Beneficencia--- que toreó. Los trofeos los consiguió con una entrega absoluta y un profundo toreo. El término de 'tomasmanía' debería de usarse para el público madrileño, que empezó a evaluar la actuación de los demás toreros usando como medida la clase del maestro de Galapagar. Fue el triunfador absoluto de la feria. José Tomás se subió en el carro del triunfo en Madrid y no se apeó hasta cortar una oreja en Zafra, donde cerró su temporada. Entre medio, muchos trofeos lucían en sus manos al recibir los aplausos y oles de públicos rendidos a su arte clásico y profundo, y las puertas grandes de las plazas de Alicante, León, Algeciras, Barcelona (tres veces), Santander, Huelva, El Puerto, Salamanca, Valladolid y otras se abrieron de par en par para dejar salir a un torero de pura calidad.
Esta temporada tan completa es una merecida recompensa a un torero serio que se adhiere a sus creencias de como llevar su carrera. Es como si se quisiera poner obstáculos en su camino para después remontarlos. En una época cuando los toreros se arriman a apoderados con conexiones empresariales, compiten en maratones de actuaciones y se prodigan en la televisión para aumentar la bolsa. José Tomás navega en contra corriente, uniéndose a un apoderado discutido e independiente, moderando el número de actuaciones en Europa y América y toreando pocas corridas televisadas. En lo poco negativo de esta temporada, solo se le ha criticado el no haber dado la cara en Bilbao, el no comparecer en Pamplona en cartel con Ponce debido una cuestionada lesión y el no encerrarse como Ponce lo hizo con algunos victorinos. Todo no va ser perfecto.
Así, por sus fantásticos logros José Tomás con Ponce y "El Juli" formarán el triunvirato que reinará y mandará en el toreo en la temporada entrante.
'La incognita de"Joselito"
A finales de diciembre, después de un año de descanso, "Joselito" (0-0-0)ha anunciado que volverá a los ruedos en esta temporada entrante. Su reaparición, en teoría, crea una incógnita y complica en el planteamiento de la temporada de 'los mandones'. "Joselito", indudablemente una de las grandes figuras de los noventa, si reaparece no tendrá problema en entrar en los buenos carteles feriales. La incógnita se encuentra en la potencia de su protagonismo en la temporada y en el impacto que pueda tener en el trinomio Ponce-José Tomás-"El Juli". No se debe asumir ciegamente que "Joselito" regrese con el primordial protagonismo que tenía en el 1997 cuando el cartel de 'los tres tenores', formado por él y Ponce como base y complementado con Rivera- Ordoñez, era la principal atracción en todas las ferias. Las circunstancias han cambiado tremendamente, ya que ahora hay mas 'tenores' con potente voz en las taquillas. "Joselito" en 1998 se fue después de una actuación gris en su corrida en solitario en Sevilla, que marcaba el final de una temporada mediana, por lo tanto, este gran maestro tendrá que reivindicarse con éxitos relevantes para recuperar el puesto de super-privilegio que tenía en 1998. Por otro lado, ahora su reaparición complica el teje y maneje de los administradores de 'los mandones', dado el hecho que "Joselito" y José Tomás compartirán metas, ya que tendrán el mismo apoderado, mientras que no es probable que "El Juli" y Ponce compartan objetivos comunes, ya que Julian rompió con su apoderado Valencia, alegando, entre otras cosas, que existía conflicto de interés entre ellos, por ser Valencia el suegro de Ponce. Como siempre, el público soberano resolverá la incógnita de esta ecuación.
'El principe que será rey y un principe que perdura'
"Morante de la Puebla" (51-61-0) en su tercera temporada de alternativa se ha encaramado en la cima del toreo y añadido el título de 'figura del toreo' al que ya tenía de 'torero de pellizco'. "Morante" es un torero de Sevilla y 'sevillano'. No soy redundante al decir esto. Me refiero a 'sevillano' como una característica que comparten algunos toreros nacidos en esa provincia. Sus estilos pueden ser muy diferentes, pero estos toreros están investidos con un don, magia o duende, que aparece en ciertos momentos de sus faenas para infundirles a la tragedia intrínseca del toreo un aire alegre. Es como sonreírle a la parca. Ese peculiar toreo hace que el nudo que en la garganta del espectador se forma, causado por la emoción del peligro, se convierta en un suspiro de satisfacción y alegría al presenciar ese estilo de torear. El problema es que algunos de los toreros de este corte esperan la inspiración, que al no llegarles, frecuentemente no les permiten llegar a ser grandes figuras, quedándose como toreros artistas de minoría.
Este parecía que iba a ser el camino de José Antonio, pero en 1998 con sus triunfos en Sevilla nos dejó saber que no quería para él ese destino. Ese año tomó pasos gigantes hacia su meta de ser grande en el toreo, pero el camino era difícil y solo se aproximó a ella. En 1999 el resultado final ha sido diferente, pero no menos fácil, pues una cornada en Aguascalientes en mayo lo tuvo casi todo el mes sin torear. Luego, una lesión en la muñeca lo quitó de la circulación por dos semanas y finalmente el 10 de septiembre una fractura de una vértebra lumbar en San Martín de Valdeiglesias , pueblo en las afueras de Madrid, le hizo cortar la temporada postrándolo en la cama por casi tres meses. Aun así, la regularidad de sus éxitos en competencia con los ases del toreo y su manera tan inspirada de torear con ese resucitado don 'sevillano', han causado que se le dé sitio entre los privilegiados. De nuevo en 1999, en abril en la Maestranza de Sevilla , salió por su "Puerta del Príncipe" hacia el estrellato. Dos tardes grises en Madrid lo pudieron haber parado, pero los trofeos ganados con faenas inspiradas en Granada, Zaragoza, Pamplona, Mont-de Marsan, Almería, Bilbao, Málaga y otras plazas más mostraron que a este torero solo la adversidad lo ha podido frenar, pero no parar. "Morante", una figura 'sevillana', a quien Canorrea, el empresario de la Maestranza, le ha firmado una exclusiva por 50 corridas, en el nuevo siglo tendrá la oportunidad de reafirmar que su llegada a la cumbre no ha sido casualidad.
Francisco Rivera-Ordóñez (82-73-3), quien en 1996 tomó la alternativa triunfalmente en Sevilla, se unió desde entonces al plantel de figuras y en ese lugar ha permanecido, siempre compartido los carteles con los mejores del momento. Sus triunfos no se sucedieron con la misma regularidad ni en la temporada 1998 ni en la pasada. Sin embargo, sigue como figura, a pesar del empuje de las novedades toreras que se disputan su puesto.Francisco empezó la temporada de manera muy prometedora saliendo por la 'Puerta Grande' en Castellón, obteniendo un trofeo en Valencia y volviendo salir a hombros en Puerto Banús, alternando con los 'tres mandamás'. No obstante, luego no mantuvo esa regularidad, aunque tuvo algunas tardes de éxitos cortando orejas en Barcelona, Zaragoza, El Puerto, San Sebastián, Málaga, Almería, Murcia y en otras cuantas plazas más. En Sevilla, su plaza, cortó solo una oreja en cuatro corridas y en Madrid, plaza que se le resiste, solo cumplió. Fran es un torero de carisma, de valor probado y de un toreo clásico e intenso. La espada le hace perder muchos trofeos. Para mantener el alto nivel en que se encuentra debe completar la temporada 2000 con una regularidad de tardes triunfales o con éxitos sonados en Sevilla o Madrid.
'El tremendista transformado'
Manuel Díaz "El Cordobés" (96-161-11) continúa otro año más entre los primeros diestros en el número de actuaciones y en la cantidad de trofeos. El valiente Manuel sigue entreteniendo a los públicos con su toreo emotivo, no desposeído de rebrotes del toreo profundo, que él también sabe hacer. Sin embargo, este año no ha continuado ganando la apreciación de la afición y la crítica, ni tampoco ha triunfado en los ruedos de primera como lo hizo en 1988. En dos corridas en Madrid y otras dos en Sevilla solo cumplió. No obstante ha salido a hombros 47 tardes incluyendo los ruedos de Córdoba, Cáceres, Granada, León, Soria, Tarragona, la Línea y Alicante. "El Cordobés" sigue siendo un torero popular al que no le faltarán corridas en la próxima temporada para seguir cortando orejas al por mayor, y con su simpatía, esparcir felicidad a su público. Todavía no es tarde para sorprendernos con el buen toreo que atesora. A lo mejor lo hace en el nuevo siglo. El busca el reconocimiento de la afición pero inteligentemente satisface a la masa, la que lo ha hecho popular y rico.
'Los toreros poderosos'
Aquí aparecen tres diestros que se han consolidado como toreros de feria. Tienen en común que han tenido que llegar arriba paso a paso encerrándose con corridas duras. En el proceso han desarrollado una capacidad que les permite triunfar con cualquier tipo de toros. Los tres son toreros tradicionales, recios y emotivos con la rara habilidad de lo mismo dominar a una 'alimaña' difícil, a base de valor e inteligencia,que completar una bella clásica faena. Ese don les permite anunciarse en las ferias tanto en los carteles de corridas comerciales como en los de las corridas más duras.
Pepín Liria (71-103-5), colocado en el sexto lugar del escalafón de matadores, ha completado otra extensa y triunfal temporada con abundancia de trofeos y salidas a hombros. Comenzó en Castellón cortando tres orejas en una corrida de Victorino Martín con la consecuente salida a hombros y la misma cantidad de trofeos obtuvo con los Domech en Murcia en abril. En la feria de septiembre de esta ciudad, su cuna, cortó varias orejas y un rabo, siendo declarado el triunfador de la serie. En La feria sevillana de abril actuó en tres corridas obteniendo dos apéndices. En Madrid el presidente le robó una oreja, pero no lo privó de la vuelta al ruedo ni del reconocimiento del público por su valerosa entrega. También, entre otras ciudades, Granada, Alicante, Valencia, Bézier, Santander, Pontevedra, Huesca, Gijón, Pamplona y Bilbao han sido testigos del excelente momento en que se encuentra este gran maestro. Su nombre será un aliciente en las ferias europeas de la temporada entrante y, como ha hecho en las ultimas temporadas, continuará triunfando tanto con los toros duros como con los cómodos.
Manuel Caballero (69-104-4) finalmente ha llegado a ocupar el puesto de figura después de una larga odisea. Está temporada se ha visto más relajado que anteriormente. Caballero, ya seguro de su posición, igualmente ha cuajado faenas artísticas como ha cortado orejas con arrimones, como en Sevilla donde se jugó la vida con un Victorino, obteniendo el triunfo a cambio de una cornada. Sus actuaciones han reflejado esas dos tendencias produciendo una regularidad que, a pesar de la falta de suerte del diestro en Sevilla y Madrid, ha causado que Manuel haya regado la temporada con grandes éxitos, tanto en plazas de importancia como en otras de menor cuantía. Muestra de estos triunfos son las salidas a hombros en Castellón, Victoria, Granada, Arlés, Mont-de-Marsan, La Coruña, Murcia y Albacete. Aquí, el albaceteño desmintió el dicho de que "no se es profeta en su tierra", pues en dos corridas salió a dos orejas por tarde, y en la que toreo en solitario obtuvo seis orejas saliendo por la "Puerta Grande".
Quizás, el ganar el trofeo "Escapulario del señor de los Milagros" en la primera feria americana en Lima en noviembre, y el triunfar en la Ciudad de México en diciembre, sean la tónica de lo que puedan ser las actuaciones de Manuel en la temporada primera del nuevo siglo.
Raúl Gracia "El Tato" (58-65-4), después de varios años de ganar puntos, tuvo un bache en la primera mitad de su temporada, mostrando una perdida de sitio ante los toros. Sus triunfos fueron pocos y con la añadidura de grises actuaciones en Sevilla y Madrid, a lo que probablemente contribuyó el estar afligido por una enfermedad. Más tarde, una lesión en la mano lo mantuvo fuera de los ruedos por casi todo el mes julio. Luego una serie de buenas actuaciones en plazas de menor importancia, más los triunfos en Logroño y Zaragoza, donde cortó tres orejas en dos actuaciones y salió a hombros en una, enderezaron la temporada. Esperemos que este bache haya sido temporal y lo supere en la temporada del 2000, para así recuperar el sitio que tenía en 1998. Oportunidades no le faltarán.
'Las promesas del 98 en espera'
Miguel Abellán (72-90-1), José Ignacio Useda Leal (54-48-0) y Eugenio de Mora (48-46-0) quedaron situados en buena posición en 1998 para que en la temporada concluida escalaran el último y dificultoso peldaño hacia la cima. Los tres diestros, por diferentes razones, al concluir la temporada 1999 están más o menos cerca de la salida de donde partieron. Es curioso que Madrid, que a estos tres jóvenes los puso en circulación esta temporada, los ha frenado un poco.
Abellán, hasta Algeciras, no obtuvo trofeos en ninguna plaza de primera o segunda categorias. En Sevilla no fue anunciado y en Madrid, la plaza que lo lanzó en el 1998, no tuvo suerte el día de la confirmación y encima recibió una grave cornada en su segunda corrida. La afición empezaba a perder la fe en este gran artista de estilo joselista. Pero su determinación cambió el rumbo de la temporada con triunfos consecutivos en plazas menores y en otras de más importancia como Algeciras, Pontevedra, Dax, Cuenca, Almería y Logroño.
De Mora ha tenido una temporada sangrienta con tres cornadas y una lesión de tendones que le han influido en su ánimo. Estos percances le han hecho perder corridas o lo han obligado a reaparecer sin estar recuperado. De sus actuaciones sobresalen sus actuaciones en Alicante, Aranjuez y sobretodo en Toledo, en donde en solitario cortó 5 orejas y salió a hombros. La mala suerte le continuó afectando, pues otra lesión en el pie en Lima le ha cortado la temporada americana. Confiamos que su destino cambie y que este gran torero ocupe el alto puesto que se merece.
A Useda Leal, al no tener suerte en Madrid, y sin regularidad de triunfos en otras plazas, la temporada si no ha sido negativa tampoco lo ha sido positiva, especialmente si se considera la expectación que José Ignacio había levantado al salir en hombros en Madrid con los victorinos en la Feria de Otoño-98. No obstante, este fino y artístico diestro ha tenido ocasión de demostrar lo que lleva dentro con éxitos en algunos ruedos pueblerinos -en San Sebastián de los Reyes cortó orejas- y en plazas de más importancia como Santander y Gijón, donde abrió la "Puerta Grande".
En la temporada del 2000, Miguel, Eugenio y José Ignacio entrarán en las ferias. Ellos deberán buscar la forma de triunfar para mantener su cartel, pues están en la línea de fuego de la competición de los que atacan desde la retaguardia.
'El del status quo'
Vicente Barrera (68-78-1) parece haber llegado a un lugar cómodo en su carera. Desde hace unos años, torea un número considerable de corridas en Europa y América y siempre obtiene los suficientes éxitos para mantenerse arriba, pero no los necesarios para pegar el salto a la cumbre. Vicente es un torero valiente con un estilo vertical, amanoletado, no el más a propósito para el toro parado de la actualidad, pero el maestro sigue fiel a su manera, que es admirada por muchos aficionados. En 1999 este diestro ha realizado una temporada de rodaje, poco regular y sin grandes éxitos en plazas de primera, excepto en Valencia donde cortó una oreja en tres ocasiones. En plazas de segunda salió a hombros en Teruel, Tarragona, Pontevedra y el Puerto. También obtuvo bastantes trofeos en lugares de menos categoría taurina.
'Un paso adelante'
Aquí aparecen tres matadores quienes han tomado un paso adelante en 1999, uno aspirando a un sitio de privilegio y dos queriéndolo recuperar.
Dávila Miura (52-58-2), quien es un fino y clásico torero, al tomar la alternativa en 1997 y en la temporada del 1998 encontró escollos en su carrera, puestos en su camino por una enfermedad y unas cornadas inoportunas. En 1999 ha sorprendido con la realización de una buena temporada, la que le abrirá el camino hacia las ferias del primer año del milenio. En la pasada temporada ha probado que esta dispuesto a pagar el precio de su ascenso, pues se ha encerrado con corridas duras, de las que ha salido triunfante, bien fuera lidiando a los toros imposibles o cortando apéndices a los bureles que medio se dejaban. No ha dudado tampoco en seguir en el mismo tono valiente después de la grave cornada que recibió en Gijón. Sus vueltas al ruedo en Sevilla y la oreja cortada a un victorino en Madrid le dieron la entrada a varias ferias importantes, y le permitieron actuar con un notable éxito en un número elevado de corridas. En La temporada-2000 entrará en las ferias primaverales. Los resultados de sus actuaciones en ellas determinarán su temporada.
Víctor Puerto (64-159-15) y "Finito de Córdoba" (52-81-3) después de brillar en el firmamento taurino por un par de temporadas comenzaron un paulatino descenso por no triunfar en los momentos claves. En la pasada temporada, ambos han dado un gran paso para reclamar de nuevo puestos en las ferias importantes. La temporada para ellos ha tenido similares resultados: consistencias en triunfos, pero no en las ferias importantes. Los dos torearon en las corridas de las ferias de primavera en Sevilla y Madrid sin decir mucho, y esto les ha evitado la entrada en los cosos importantes. No obstante, la cantidad de éxitos en plazas de segunda y tercera ha renovado el interés en esos ya veteranos diestros para el año 2000, cuando se les abrirán de nuevos algunas puertas. La racha de tardes triunfales la han continuado en América, Víctor en Perú y Ecuador, y "Finito" en este país y Venezuela.
'Los toreros veteranos'
Estos matadores tienen un largo y brillante historial en la tauromaquia, y razonablemente seria casi imposible que mejoren todo lo bueno que ya han conseguido como toreros. Las razones por las que siguen en la profesión varían, pero entre ellas no creo cuente la necesidad económica, sino más bien la dificultad de abandonar una actividad que es más vocación que profesión.
"Espartaco" (68-77-3), después de casi cuatro años sin torear por su lesión de rodilla, el líder de los años ochenta ha vuelto dispuesto a reverdecer sus laureles. Dije de él cuando anunció su reaparición que "es un toreo majestuoso, pundonoroso y poderoso. Él vuelve no para pasearse por las plazas, sino a dar lo que tenga a la afición…y si no lo consigue 'el adiós' no tardará". Acerté en la primera parte, pues Juan Antonio ha demostrado que vino para triunfar de nuevo. Reapareció dando un zambombazo en Olivenza cortando tres orejas y saliendo a hombros y luego en Valencia. También salió a hombros en las Fallas y en Sevilla en abril se ganó dos orejas. Aunque en Madrid, Pamplona y Bilbao no tuvo suerte, continuó una campaña triunfal repleta de trofeos con otras 24 salidas a hombros. Lo más sobresaliente de su reaparición fue el indultar un toro en Alicante. Concluyo el año cortando dos orejas en San Miguel en Sevilla y un apéndice en Jaén. Este majestuoso veterano volvió en son de guerra y competirá en el nuevo siglo con los matadores de los noventa.
Juan Mora (46-25-0) a pesar de no cortar muchos trofeos ha completado una buena temporada aumentando considerablemente el número de actuaciones. Es curioso que un torero de corte artístico como Juan haya basado su temporada en enfrentarse con corridas duras, cinco de ellas de Victorino Martín en las que ha cortado cinco orejas. La última oreja la obtuvo en Zaragoza, en donde concluyó su temporada. Juan fue cogido gravemente en Córdoba en mayo, pero reapareció con entusiasmo en Plasencia su ciudad natal, cortando tres orejas. Este diestro se ha ganado a pulso puestos en las ferias del nuevo milenio. José María Manzanares (28-11-1) a los 28 años de alternativa esta al borde de convertirse en leyenda. Torea por lo visto por placer y espera a su toro para cuajar una de sus clásicas faenas. En 1999 ha cuajado pocas. Se recuerda una en Jerez y otra en San Sebastián de los Reyes. Sus triunfos han sido escasos y no en plazas de primera: Castellón, Alicante, Badajoz, Elda y Abarán. Difícil predecir lo que toreará, o si toreará en el nuevo siglo. Emilio Muñoz (20-14-1), completó su vigésimo año de matador. Inexplicablemente no se tradujo en contratos su buen comienzo de temporada al cortarle dos orejas a un toro en Sevilla y ganarse otras en las ferias de Jerez y Algeciras Ha tenido buenas tardes esporádicamente como en el Puerto y Andújar, en donde salió a hombros. La temporada entrante no se le presenta muy prometedora. Luis Francisco Esplá (16-13-0) solo ha toreado tres corridas en plaza de primera y fue excluido de San Isidro. Se alega que esto fue consecuencia de sus actividades en favor de que los toreros reciban una porción mayor de los derechos de imagen de televisión. Sin embargo, se debe mencionar que tampoco en los últimos años Esplá ha toreado mucho, aun sin politiqueo. En Madrid este gran lidiador demostró, cortándole dos orejas a un victorino que se merece un lugar destacado en el San Isidro del 2000. En su última corrida en Zaragoza se le agravó una lesión de rodilla, lo que le hizo perder un compromiso en América y pone en peligro su participación en la feria madrileña. Hay que mencionar que la gran figura retirada Paco Ojeda (1-1-0), ahora un famoso rejoneador, ha toreado una corrida en Francia. Se dice que planea volver en esta temporada. Si vuelve, al principio encontrará sitio en los carteles de categoría.
'Los toreros legendarios'
Los toreros de la tercera edad, los legendarios Curro Romero (24-9-0) y Antonio Chenel "Antoñete" (9-6-0) han despedido el siglo haciendo milagros. Porque un milagro debería de ser que hombres, sin estar en buena forma física y en camino de ser septuagenarios, sean capaces no solo de ponerse delante de serios cuatreños, que en si mismo es una proeza, sino que de cuando en cuando cuajar faenas de ensueño. Pero no fueron milagros sino realidades. Curro, que se prodiga más a menudo, entusiasmó a los aficionados con sus 'pellizcos de arte' y cuajó faenas en Sevilla y Baeza, cortando dos orejas y en Valencia, Burgos, Huelva, Guadalajara y Jaén, lugares en donde obtuvo una oreja. "Antoñete" en las nueve corridas que toreó obtuvo trofeos en un tercio de los toros que mató, haciendo un toreo hondo y puro. En Jaén cerró su abreviada temporada con una faena comparable a las de sus mejores tiempos. Sin duda, a ambos maestros de los cincuenta les queda otros milagros que hacer medio siglo después en la primera temporada del milenio.
'El matador novel'
Juan Bautista (50-79-5)(5-4-0), un joven francés, fue el único de los novilleros que se doctoró con ambiente en 1999. Completó una gran campaña de novillero con una buena cantidad de buenas actuaciones. Sus éxitos, que empezaron en las ferias de Levante, se multiplicaron y culminaron con el de su presentación en Madrid. En esta actuación salió triunfalmente por la 'Puerta Grande', hecho que lo impulsó hacia la alternativa. Hizo de nuevo popular las novilladas en Francia. Se doctoró en Nimes cortando una oreja y también obtuvo trofeos en Pozoblanco y Navas de la Asunción. El nuevo y fino matador francés, con toros difíciles, estuvo simplemente bien en su confirmación en Madrid en la Feria de Otoño. Está anunciado en un buen número de corridas en los ruedos latinoamericanos, lo que le servirá para estar listo para la temporada europea. En España entrará en algunas ferias importantes y será base para muchos carteles franceses en la temporada-2000.
LOS OTROS TOREROS
En este grupo se da entrada a toreros de distintos calibres que se encuentran en diferentes etapas de sus carreras y cuyas oportunidades para sobresalir varían tremendamente. No mencionaré a todos los diestros de la lista del escalafón, sino solo, y de una manera breve, a los que de alguna manera se han hecho notar durante la temporada. Todos estos matadores comparten en común la probabilidad de no entrar con regularidad en las ferias del 2000, aunque ocasionalmente lo hagan en algunas; y también que para colocarse como 'toreros de feria' necesitan acumular repetidos éxitos en las plazas de primera categoría. Esta selección está basada en los resultados de las actuaciones de cada espada en la temporada del 1999 y en sus antecedentes taurinos. No existe la intención de juzgar la valía de cada diestro, sino solamente la de determinar su situación en la temporada que concluyó y las oportunidades que puedan tener para cambiarla en la temporada-2000.
'Los recién alternativados'
Excluyendo a Juan Bautista, los otros 37 novilleros que tomaron la alternativa en la temporada pasada no han completado campañas novilleriles sólidas que les hagan pasar al escalafón superior con el suficiente interés para entrar de lleno en los carteles importantes. No obstante cerca de una docena de ellos han comenzado bien y la mitad de estos entrarán en algunas ferias del 2000. Sus futuros son difíciles de prever y dependerá en parte si cuando confirmen sus alternativas lo hagan con éxito, y si consiguen bastantes oportunidades en plazas en las que los éxitos repercuten.
El fino y clásico torero Alberto Ramírez (25-29-1) fue el primero en doctorarse. Lo hizo en Castellón el 7 de marzo, cortando orejas y saliendo a hombros. Repitió el éxito en esa su ciudad natal. Luego entró en varias ferias. En Barcelona ha toreado tres tardes. Una grave cornada le quitó varias corridas pero no el ánimo. Alberto ha tenido un buen comienzo, por lo que en el 2000 figurará en los primeros carteles de la temporada en su región levantina. Víctor Janeiro (2-2-0) (13-21-1) se doctoró triunfalmente en Jerez en mayo. Su temporada se ha limitado a plazas de pueblos en la Baja Andalucía. En la feria de la Línea salió a hombros. Manuel Bejarano (2-3-2 ) (11-16-2) tomó la alternativa en Cáceres en mayo y Antonio Barrera (11-10-2 ) (10-32-4) en Avila en julio. Ambos se han mantenido activos en plazas de menor cuantía en donde, como sus estadísticas muestran, han cortado múltiples trofeos. También los trofeos obtenidos por Gómez Escorial (3-7-0) (9-9-0) fueron en pueblos. Sin embargo, este novel se doctoró en Madrid, en donde repitió dos veces más, sin cortar orejas, pero dejando muy buen ambiente. El portugués Mario Coelho (16-14-1 ) (10-12-0) recibió la alternativa en Barcelona en agosto, después de un largo aprendizaje de novillero. Continuó su campaña triunfando, pero sin torear en otras plazas de primera. El riojano Diego Urdiales (8-8-0) (3-4-0), tras una prolongada carera de novillero, toreó por primera vez como matador en Dax en agosto. Luego, triunfó en dos corridas en su región. Diego encontrará un sitio en algunas ferias del norte. Samuel López (8-9-1) (2-5-0), de Albacete y Juan Diego ( 2-4-0), de Salamanca, recibieron la borla de doctor en tauromaquia en sus respectivas ciudades natales. Ninguno de los dos han tenido una brillante carrera novilleril. Sin embargo, ambos han cortado orejas en sus alternativas y ambos han vuelto a triunfar en una repetición en esas plazas. En el 2000 necesitarán el apoyo de sus paisanos para iniciar sus carreras de matadores. El mejicano Ignacio Garibay (23-31-2) (1-4-0) se doctoró en Torreón de Ardoz, después de obtener relevantes éxitos como novillero. Sus actuaciones en España han levantado una gran expectación en su país. Este invierno se encuentra en Méjico toreando mucho y con éxito. Planea hacer campana en Europa en el 2000, donde tendrá que ganarse las corridas a pulso. Jesús Millán (26-21-0) (2-2-0) hizo una buena campaña de novillero cortando una oreja en Madrid y han entrado con buen pie en el escalafón superior. Se doctoró en su ciudad natal el Día de la Raza. Salió en volandas después de cortar dos orejas y repitió otra tarde, obteniendo otro trofeo. Aragón va a ser donde Jesús encuentre sus oportunidades en la temporada entrante.
'Los diestros jóvenes'
Aquí se encuentran toreros de pocos años de alternativa a los que la transición de novillero a matador no les ha sido suave. Sus carreras no están completamente definidas. Unos han actuado lo suficiente para ser bien conocidos y están en posición de subir los últimos peldaños para encontrar posiciones regulares en las ferias. Otros todavía están en el proceso de formación profesional. Comparten en común que para mantenerse a flote deben torear lo que sea y con pocas exigencias. A todos les queda a lo sumo un par de años para definirse. Por consiguiente, la temporada del 2000 es de capital importancia para ellos. Novedad, determinación y la ilusión lógica de su juventud son puntos a su favor.
José Luis Moreno (40-30-1) en 1998 triunfó en Madrid a lo grande, lo que le abrió las puertas de ferias importantes para la temporada que concluyó. Parecía que ya había pegado el salto, pues en las ferias primeras de Castellón y Valencia obtuvo trofeos. La falta de éxito en sus cuatro actuaciones en Madrid y dos cornadas serias frenaron su ascenso. Como consecuencia Moreno ha vuelto a donde se encontraba. No obstante, este diestro conserva la estimación del aficionado y no ha perdido su determinación. La inercia y su buena administración le proporcionarán oportunidades en la nueva temporada. Por el contrario, Juan José Padilla (20-44-1), del que no se esperaba tanto, de ser un torero regional andaluz ha pasado a ser una promesa para la temporada-2000. En San Fermín. en Pamplona dio su chupinazo, lo que hizo meter cabeza en algunas ferias del norte y Francia. Triunfó de nuevo en Santander, San Sebastián, Mont-de-Marsan y Bayona. Cuando todo iba viento en popa en agosto, un toro en Huesca le produjo una lesión que lo paró en seco. El 2000 puede ser el año de su asenso. Otro diestro que no ha podido disfrutar de sus éxitos fue Alberto Elvira (10-23-0) confirmó su alternativa con el corte de una oreja y obtuvo trofeos en casi todas sus pocas actuaciones, pero en julio un problema físico le causó abandonar los ruedos temporalmente. Luis Miguel Encabo (33-46-3), que en 1998 había sido uno de los triunfadores en Las Ventas, al no repetir los éxitos en esa plaza en 1999, ha visto su temporada reducirse a confrontar corridas duras, una mayoría en plazas de tercera, donde siguió cortando oreja al por mayor. Sus tardes más relevantes fueron en Teruel y Barcelona. Luis Miguel es un torero variado, valiente y poderoso que, por la circunstancias, está a punto de catalogarse en 'especialista de corridas duras'. El extremeño Antonio Ferrera (31-45-0) es otro torero que se está formando también con corridas duras. En su tercer año de alternativa de matador al fin ha confirmado su alternativa. Sale a triunfo por actuación, pero no en las plazas de primera, donde torea poco. Obtuvo apéndices en Teruel, Cáceres y Badajoz. Mantiene su cartel en su región y en Francia. A Encabo y Ferrera no les faltarán contratos en la primera temporada del milenio, pero necesitan entrar en ferias importantes para avanzar. El gaditano Canales Rivera (32-36-0) ha completado una temporada toreando principalmente en pueblos donde ha triunfando repetidamente, ya que ha salido a hombros en diez ocasiones. En Madrid, en San Isidro solo cumplió, luego en una corrida veraniega dio una vuelta, y en Gijón cortó un apéndice. Su actuación total en la temporada le ha servido para empezar a recuperar la confianza con los toros que tenía antes de sus dos graves percances en el 1998, pero no el cartel para entrar en mejores carteles. Es joven y mantiene su valor lo que le permitirá en el 2000 seguir buscando el elusivo triunfo que necesita conseguir en las plazas de importancia.
El valentísimo y arriesgado "El Califa" (26-22-0) estaba destacándose en la temporada pasada, pero dos cornadas y las pérdidas de trofeos por el mal uso de la espada se interpusieron en su camino. Obtuvo notables triunfos en Valencia y Barcelona. Oportunidades tendrá, especialmente en Levante para probar su suerte de nuevo. Los andaluces "El Pireo" (21-41-3), y Gil Belmonte (23-30-3),el albaceteño Manuel Amador (17-7-2), y el manchego Aníbal Ruiz (12-13-1), en el pasado año no han pasado de ser toreros regionales actuando y triunfando mayormente en las zonas cercanas de donde nacieron. El Pireo en su segundo año de matador todavía no ha confirmado su alternativa en Madrid. Gil ha cortado orejas en Málaga y Tarragona fuera de su territorio. Ni Manuel, un torero de corte artístico, ni Aníbal tuvieron suerte en sus confirmaciones. A los cuatro les será difícil de salir de su ámbito local en el 2000. José Antonio Iniesta (12-17-0) continúa intentando recuperar el sitio que perdió por las cornadas en los años anteriores placeándose en plazas de tercera. Mari Paz Vega (5-8-0), la única matadora en activo, no cuenta con el ambiente de novedad que tenía Cristina Sánchez, por lo tanto está luchando por sobresalir. Ella ha encontrando más facilidades en Venezuela, donde toreó con éxito durante el verano pasado. Allí y en México siguió actuando durante el invierno. Se jugará su carrera en su confirmación en Madrid, si es que la hace en la temporada que llega.
'Lo toreros de culto'
Este es un grupo especial de toreros de clase que basan su estilo principalmente en la forma estilizada de su toreo. Necesitan un toro cómodo para realizar sus faenas. El problema es que, dadas sus circunstancias, a menudo se ven forzados a confrontar corridas duras de contra estilo, ya que no son grandes lidiadores. Les ayudan a mantenerse activos los partidarios acérrimos que siempre les esperan y una prensa positiva, la que en las malas corridas, cuando existe poco bueno de que escribir, ponderan un exquisito quite o una maravillosa serie de pases ejecutada por estos artistas.
El más veterano del grupo, el diestro murciano Pepín Jiménez (27-41-4), ya recuperado de la fractura del brazo derecho que le hizo cortar la temporada en 1998, ha completado una campaña repleta de buena actuaciones, culminando con el corte de una oreja en la Feria de Otoño madrileña. En la capital Pepín es uno de los diestros favoritos. Estos triunfos tendrán recompensas al entrar el nuevo milenio. Sin duda, toreará en San isidro y su región en la temporada venidera. David Luguillano (15-14-0) en sus actuaciones en Sevilla y Madrid solo pudo mostrar detalles de su elegante estilo, pero sin triunfar. En cambio este torero castellano ha mantenido su cartel en su región. Obtuvo trofeos en Avila, Soria, Valladolid, Santander y Palencia. Pepín y David, además de ser 'toreros de culto', en sus respectivas regiones tienen excelente cartel y comparten con las figuras los carteles de ferias. Por el contrario el sevillano Fernando Cepeda (22-7-0) no ha pisado el ruedo de su tierra, pero si ha actuado en cinco tardes en Madrid, donde no ha obtenido trofeos, aunque en ocasiones exhibió gotitas de su arte. En 1999 ha toreado más que en 1999, pero sin encontrar el éxito. A Fernando se le presenta difícil la nueva temporada. Javier Conde (40-45-3) es el más joven de estos toreros y el que actúa más a menudo. Javier es también el más desigual. En una misma tarde puede brillar en un toro y fracasar en el otro. Su vida privada le da protagonismo fuera del ruedo, lo que tal vez contribuya a su atracción en algunos lugares. Por un segundo año ha seguido teniendo buenas actuaciones en plazas de segunda y tercera pero no en las de primera. Triunfó en Algeciras, Málaga, Palma y Tarragona. En Madrid estuvo menos que regular en su confirmación. Su carrera parece que ha llegado a un punto neutral.
'Los diestros maduros'
Estos son toreros todavía jóvenes, pero que ya no son novedad por haber toreado lo suficiente para ser conocidos. Unos han estado formando parte del circuito ferial por algún tiempo, pero perdieron el tren que los llevaría a ser figuras. Sin embargo, mantienen el deseo de retornar a donde estuvieron. Otros, aunque no formaron parte de esa elite, nunca han dejado de intentarlo ser. Mientras tanto torean donde sea y como sea. Cada temporada que pasa sin dar un paso adelante, la meta de volver o llegar a ser 'torero de feria' se aleja.
"Pedrito de Portugal" (25-30-1) ha toreado desde mediados de temporada con un espíritu renovado, volviendo a demostrar su clase compitiendo en algunos carteles con las figuras, aunque en no plazas de primera. Sus actuaciones en Sevilla y Madrid no pasaron de discretas. Pedrito actúa en Latinoamérica donde tiene buen ambiente. Tendrá todavía algunas oportunidades en el 2000 para probar que su nuevo espíritu de recuperación perdura. Necesita que esas buenas tardes se efectúen en plazas de primera. Miguel Rodríguez (31-31-1) es un fino torero al que le falta obtener triunfos resonantes en las ferias grandes, lo que lo tiene relegado a enfrentarse con el ganado duro. De las 31 corridas toreadas solo nueve han sido en plazas de primera, donde sus actuaciones no han sobresalido. Sus logros en estas plazas solo han sido dos vueltas en las Ventas en tres actuaciones y una vuelta en Pamplona. Sin embargo, ha triunfado a menudo en las otras plazas menos importantes. Perdió algunas corridas por la grave cornada que recibió en la Coruña en agosto. Miguel tiene buen cartel en Latinoamérica en donde ha vuelto a torear en el invierno. En el 2000 seguirá toreando en condiciones similares a las de esta temporada, esperando que la suerte le acompañe para salir del circuito de las corridas duras. José Ignacio Ramos (25-25-1) ha concluído una corta pero buena temporada con éxitos en importantes ferias del norte. En Burgos, su tierra, cortó tres orejas en tres actuaciones y en Victoria salió a hombros. Aunque en Madrid solo cumplió, este diestro ha dado un paso adelante en el 1999, que se reflejará en su entrada en algunas ferias de Castilla y del norte. Necesita actuar fuera de la zona mencionada. El buen torero Oscar Higares (24-31-0) continúo apechugando con las corridas duras. Madrid no le ayudó este año a avanzar en su carrera, pues en dos corridas en San Isidro y una en la feria de agosto sus actuaciones han sido solo discretas. En cambio, salvó su temporada con el corte de una oreja en Bilbao y con sus múltiples trofeos obtenidos en plazas de poca repercusión. En el 2000 tendrá que competir para entrar en los mismos carteles de corridas duras. El sevillano Vicente Bejarano (24-15-1) que estaba casi relegado al olvido, salió del anonimato en Sevilla, donde en su feria obtuvo una oreja por corrida y se ganó la admiración de público y crítica. Desgraciadamente no pudo completar la hazaña, ya que dos percances se interpusieron en su camino. Además, no pasaron de discretas sus actuaciones en Madrid, Barcelona y Zaragoza. Vicente de nuevo tendrá que repetir sus éxitos en la Feria de Sevilla de 2000 para asegurarse contratos en la temporada entrante. Carlos García (15-14-0) este diestro que es un valiente y clásico lidiador, ha sido de nuevo injustamente tratado por las empresas en 1999. En San Isidro se quedó fuera a pesar de dar una vuelta al ruedo en una corrida anterior a la feria y no volvió a Pamplona, donde fue el triunfador en 1998. No obstante sigue pidiendo sitio. En Córdoba cortó orejas a un miura y en la feria de Jaén obtuvo orejas en tres corridas. Al menos repetirá en esos lugares en 1999. Otro caso injusto es el del matador de Almería, Ruiz Manuel (13-16-1) lleva unos años triunfando en las corridas de feria de su tierra en competición con la elite, para no tener luego la recompensa merecida. No obstante, toreó en 1999 en Madrid, dejando un buen ambiente al dar una vuelta al ruedo y también en Barcelona cortó una oreja, como hizo en otras plazas de menos importancia. Se espera que en la temporada-2000 tenga mas oportunidades para demostrar su buena clase. Manolo Sánchez (19-17-0) ha tenido una temporada gris y con pocas actuaciones. En Madrid no se le dio bien. Sobresalió en dos corridas en Valladolid con corte de una oreja en cada corrida. La temporada-2000 no se le presenta prometedora. Leonardo Benítez (11-9-0) es el matador más popular de Venezuela. Ha desarrollado su carera allí y en México. Probó su suerte en España en 1999 cuando se presentó en Madrid, teniendo aquí una actuación discreta. Ahora se encuentra toreando a menudo en su tierra, donde es la base de los carteles. Probablemente volverá a España en el 2000. El portugués Bento Vasques (15-9-2) busca crearse en España el ambiente que tiene en su tierra. El diestro no avanzó en 1999 al no triunfar en Madrid, por lo que no encontrará tampoco muchas ocasiones de hacerlo en la próxima temporada.
'Los maestros veteranos'
Bajo este título se agrupan diestros, verdaderos profesionales, que ya han pasado el ecuador de sus carreras. Tanto los que ocuparon mejores posiciones como los que nunca llegaron a estar arriba, se encuentran en la misma situación ya que aunque tienen que contratarse sin grandes exigencias, tampoco lo hacen por el mero hecho de sumar corridas. Sus nombres a veces aparecen en las ferias encabezando los carteles de las corridas duras. Estos diestros pueden tener mejores o peores temporadas, lo que se refleja en un aumento de sus actuaciones, pero raramente avanzan hacia la cima.
"El Fundi" (37-58-3) es un torero de gran maestría, capaz de dominar al toro peligroso y cortarles las orejas al que embista bien. Sigue actuando en similar número de corridas en los últimos años. Es el más seguro como especialista de 'corridas duras'. En Madrid sigue sin suerte y este año sus actuaciones en plazas de primera han disminuido, en cambio sus triunfos en plazas de menor importancia han aumentado. No le faltarán corridas en el 2000. José Luis Bote (21-16-3) ha aumentado sus actuaciones, gracias a sus dos buenas tardes en Madrid. La primera oreja le permitió entrar en San Isidro en una substitución, donde cortó la segunda. José Luis es uno de los toreros más castigado por los toros, pero su persistencia está resultando en el reconocimiento público de la buena calidad de su toreo, pero no en las empresas ofreciéndole los contratos merecidos por su doble triunfo en Madrid. Toreará en Madrid a principio de la temporada. El resultado de esa actuación de nuevo determinará su temporada. En cambio el francés Fernández Meca (20-23-0), quien ha confirmado su alternativa en Madrid en 1999, después de diez años de alternativa, va a ver recompensada la buena temporada que ha completado, especialmente en Francia. Allí ha cortado orejas a miuras y victorinos y ha salido a hombros en varias ocasiones. En Madrid se ha ganado la repetición con la vuelta al anillo ruedo que dio el dia de su confirmación. Este valiente lidiador es un torero en alza. Rafael Camino (21-21-1), como en 1998, en la temporada pasada ha tenido grandes triunfos en plazas de tercera, pero no actúa en las plazas principales donde tendría que enfrentarse con las corridas poco comerciales. Este torero de clase, que al comienzo de la década estaba entre los primeros, para el 2000 se mantendrá al mismo nivel que ahora. Javier Vázquez (9-3-0) es otro veterano que, como Rafael, ha sabido lo que es estar arriba por un par de años. Javier, sin embargo, tiene más espíritu de lucha y sus actuaciones han tomado lugar en plazas de importancia. La suerte no le ha acompañado ni en Madrid, Sevilla o Pamplona, lo que, sumado a sus escasos contratos, ha causado que la temporada-2000 haya sido la peor de su carrera. Entrará en la temporada venidera con dificultades para ser contratado. José Antonio Campuzano (8-3-0), a pesar de haber anunciado su retirada y haberse despedido de los públicos, ha seguido actuando en 1999. Este veteranísimo y excelente matador, al no tener suerte en sus actuaciones en Sevilla y Madrid, debería realizar que después de 25 años en los ruedos sus mejores tiempos han pasado y volverse al retiro.
CONCLUSION
La última temporada del milenio, como se esperaba, ha sido muy competitiva y ha definido quienes serán los toreros protagonistas de la primera temporada del siglo, y tal vez de las subsiguientes de la década entrante. En el año 2000, el triunvirato Ponce-José Tomás-"El Juli" seguirá mandando con el 'príncipe Morante' a la espera. La enconada competición entre ellos estará salpicada por el politiqueo entre sus administradores, quienes buscarán convenientes aparejamientos, aun más si "Joselito" reaparece con fuerza. También, encabezados por Ordoñez Rivera y el super-veterano "Espartaco", un grupo de maduros matadores compuesto por "El Cordobés", Barrera, Caballero, Liria, y"El Tato" completarán con ellos los carteles de feria. Estos deberán defender sus posiciones en reñida lid con los toreros de la nueva ola, como lo son Abellán, Leal, de Mora, Juan Bautista, y tal vez "El Fandi", el primer novillero puntero del que se anticipa pronto se doctore, y quien sabe si también uno o dos de los tantos matadores rezagados que luchan para elevarse. Y no hay que olvidar que también en el siglo XXI, Curro y "Antoñete" realizarán milagrosas faenas, como las que bordaban en la mitad del siglo anterior.
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