INTRODUCCION

Durante el invierno del año 1999 había una enorme expectación y demasiada especulación para la primera temporada europea del siglo. Esta expectación tenía bases bien fundadas pues la temporada del 1999 había sido extraordinaria, con tres triunfantes super-figuras en la cima de la torería y un grupo de buenos toreros compitiendo fieramente entre ellos para suplantar, o al menos unirse, a esos líderes. Pero, también ese optimismo fue afectado por la euforia de predicciones para el futuro que la anticipación del nuevo siglo había provocado, como si la caída de una hoja más del calendario supusiera empezar de nuevo en todo. Esto indujo a la ilusionada crítica a considerar las promesas para la temporada taurina europea del 2000 como si de realidad se trataran.

A poco menos de dos meses antes de que en Castellón se inaugure la temporada europea del 2001, en este artículo interpretaré esa realidad. También basado mayormente en lo sucedido en la temporada pasada especularé sobre quienes pudieran ser los diestros que aparezcan regularmente en las ferias, y sobre otros que pudieran representar algún papel notable en la temporada que se avecinda,

No es mi intención hacer un examen minucioso del estado de todos los variados aspectos del toreo durante y después de la temporada pasada. Sin embargo, antes de tratar sobre la torería haré algunas observaciones generales sobre la temporada pasada y su tauromaquia.

 

LA TEMPORADA

  Quizás lo más difícil sea el calificar la temporada pasada. No se puede decir que fuera excelente, cuando en ella hubo varias ferias importantes con muy malos resultados. Los ejemplos extremos acontecieron en Madrid y Pamplona. En Madrid, en más de treinta corridas en las ferias de San Isidro y de Otoño se otorgaron ocho orejas en la primera y solo una en la de Otoño. En Pamplona, una feria torista, muchos toros fueron mansos y otros débiles y sin casta y, naturalmente, los trofeos fueron muy pocos, solo siete. Tampoco las varias controversias que sucedieron antes y durante la temporada no añadieron méritos para la excelencia. Por otro lado, no se puede decir que la temporada fue mala, cuando hubo magníficas ferias como la de Abril de Sevilla, Jerez, Albacete, Murcia y Jaén, entre otras, y la afición renació en Barcelona; o cuando un torero como "El Juli" ha triunfado diariamente en más de un centenar de corridas, otro como José Tomás ha toreado sublimemente en su acortada temporada, Ponce ha indultado dos toros, y diestros que estaban olvidados han renacido. Entonces, clasificaré la temporada como desilucionante, no por lo malo que haya sucedido, que no fue tanto, sino porque la ilusoria expectativa era tanta que, aunque apreciamos lo mucho bueno que sucedió, la excelencia y la renovación que esperábamos no se realizaron.

En el toreo siempre existen conflictos administrativos, pero a menudo suceden entre bastidores, pero en el 2000 parece que los que han habido se han hecho públicos, lo que ha tenido ocupada a la prensa y distraído al aficionado. Comenzó con la ruptura de apoderamiento "El Juli" con Victoriano "Valencia". Generalmente, de estos rompimientos suelen decir los participantes que "fue de común acuerdo". Pero en este caso hubo muchos dires y diretes, influencia familiar, amenazas de pleitos, e incluso de vetos. De más seria consecuencia fue el conflicto conocido como 'la guerra de las televisiones', cuyas consecuencias afectaron al aficionado, que echó de menos una más abierta competencia entre las figuras, a "Joselito" y a José Tomás en sus campañas y a los empresarios con el planeamiento de las ferias, en las que tenían ya contratos con las televisiones de pago. Básicamente, Enrique Martín Arranz exigía que sus podernantes no entraran en los carteles de las corridas televisadas, lo que de facto los mantuvo fuera de las ferias más importantes, como las de Valencia, Sevilla, Madrid y Bilbao. El conflicto hasta el momento sigue sin resolverse y puede afectar a esos diestros en sus actuaciones para la temporada entrante.

Otro factor que ha caracterizado a la temporada ha sido los excesivos cambios en los carteles anunciados. Raramente se ha celebrado una feria sin un considerable número de substituciones. Decenas de estos cambios han sido causados por los maestros estar heridos, ya que la temporada ha sido muy sangrienta. Pero otras substituciones han sido debidas a la cantidad de matadores que, por diferentes circunstancias, se cayeron de los carteles, unos por cortar la temporada prematuramente, como lo hicieron Vicente Barrera, Emilio Muñoz, "El Cordobés", "Espartaco", Manzanares y José Tomás; y otros por conveniencia. Por ejemplo, en Guadalajara el 17 de septiembre "Joselito", José Tomás y Miguel Abellán se negaron a torear porque la corrida fue substituida por otra que no estaba en el contrato. Un día después en Salamanca, incomprensiblemente, José Tomás se dejó un toro vivo sin hacer ningún esfuerzo de rematarlo, aunque lo hubiera hecho fácilmente. Unos días después, Abellán estuvo envuelto en una reyerta con un periodista, quien lo había insultado en sus críticas. Este incidente tuvo repercusiones para el torero, ya que la crítica y el público madrileño lo trató muy severamente en su actuación el pasado octubre. En Sevilla de los seis toreros anunciados originalmente en la feria de San Miguel en septiembre, solo actuó un diestro. Esto creó polémicas y conflictos que se discutieron públicamente. Una se desarrolló entre los toreros locales Curro Romero y "Morante de la Puebla" y la afición, y la otra entre los toreros y Canorea, el empresario de la plaza. Este los vetó a que torearan un festival benéfico en La Maestranza, el que tuvo que celebrarse en el pueblo cercano a la Algaba, después del cual Curro anunció su retirada.

Las modificaciones en los carteles han beneficiado a varios diestros que estaban triunfando en vía de recuperación, pero que encontraban dificultades en entrar en las ferias importantes, por los carteles estar hechos de antemano. Específicamente, este ha sido el caso con "Finito de Córdoba", Víctor Puerto y Juan José Padilla.

En los últimos años ha habido una tendencia a la inflación en el número de corridas dadas en Europa, rompiéndose el récord de mil corridas en 1998. Sin embargo, en las dos últimas temporadas las estadísticas muestran una paulatina baja. En 1999, ya se dieron treinta corridas menos que en el 1998, y en el 2000 se han celebrado otras 50 corridas menos que en el año anterior. Sin embargo, la cantidad permanece alta: 970 corridas. Tal vez, la actitud del público ha contribuido a esa disminución, ya que este año ha sido selectivo para asistir a las plazas, llenándolas solo cuando los carteles eran atractivos. Esto debería servir de barómetro para que las comunidades y empresarios se atengan a organizar solamente la cantidad de corridas que demanda el mercado. Aun así, una nueva plaza se ha inaugurado. El 12 de abril en Madrid Curro Romero, Manzanares y Ponce lidiaron por primera vez toros de Juan Pedro Domech en el ruedo del "Palacio de Vista Alegre", como se denomina el moderno edificio cubierto, que se ha levantado en los terrenos que ocupaba la histórica "Plaza de Vista Alegre".

Con respecto a las novilladas, las estadísticas no ayudan a sacar conclusiones, pues en 1999 se dieron 100 novilladas menos que el año anterior, y en la temporada pasada se dieron 721 novilladas, 29 más que el 1999. Aunque la cantidad es considerable, los números no describen la preocupante situación con las novilladas. La situación puede resumirse en pocas palabras: ni el público, ni la prensa reconocen la categoría profesional que merecen los novilleros. Por consiguiente, como negocio, excepto en unas cuantas ferias de novilladas, los empresarios generalmente prefieren montar una corrida modesta que una novillada con los líderes de la novillería, porque estos no arrastran gente a las plazas, y los gastos del montaje de ambos espectáculos son similares. La consecuencia es que raramente un novillero irrumpe en el escalafón de matadores en plan de figura, o tiene el suficiente atractivo para verse anunciado con regularidad en carteles importantes. Esto retrasa la infusión de sangre joven en la fiesta, pues los recien-alternativados tienen que volver a empezar en el escalafón de matadores, ganándose los puestos paso a paso. Es de loar el esfuerzo de la organización mexicana Encuentro Mundial de Novilleros para sacar del anonimato a los novilleros, que en sus series de concursos de novilladas, como la que organiza en San Sebastián, ha puesto en circulación a varios novilleros, especialmente a unos mexicanos como "Jerónimo", Garibay y Bricio, y al francés Castella, quienes están en camino de ser figura en sus países. La situación novilleril no parece tener una expediente solución, así que el 2001 los novilleros seguirán sin que sus méritos sean debidamente reconocidos, sin ganar dinero y tomando la alternativa prematuramente, para enfrentar un futuro incierto.

Con referencia a los toros de lidia, en la temporada del 2000 se ha notado un lento progreso hacia un toro dotado de cierto temperamento y que muestre menos rasgos de debilidad, y, por consiguiente, se caigan menos. Las estadísticas del 2000 de 6TOROS6 indican que 13 toros se han indultado, y que a 62 se les ha dado la vuelta al ruedo. Sobresalieron las ganaderías de Zalduendo, Juan Pedro Domech, Nuñez del Cubillo y Torrealta. Estas tres últimas lidiaron en Sevilla las mejores corridas de la feria, y sus toros mostraron un temperamento no común en esas corridas comerciales. También el toro "Zafiro" de Torrealta fue indultado en Barcelona. Sin embargo, la ganadería de Victorino Martín sigue siendo la favorita de los aficionados, y a pesar de ser temida por sus peligrosas 'alimañas' que aparecen por los chiqueros de cuando en cuando, los maestros que se atrevieron con estos toros les cortaron 37 apéndices a los 92 'albaserradas' que lidiaron, y Pepín Liria indultó uno en Badajoz. Además, solo un par de estos toros se han caído en el ruedo.

Lo que no muestran las estadísticas es la proporción de toros que se han devuelto a los corrales por falta de fuerza o trapío, o aquellos que se lidiaron, pero que desplegaron tal debilidad que los matadores tenían que hacer juegos malabares para mantenerlos de pie. El récord de toros devueltos se rompió en Madrid en octubre pasado en la corrida de Sánchez Ibarguen, de los 13 toros que pisaron el ruedo siete volvieron a los toriles. En el 2000 siguieron saliendo en demasía toros regordíos y con falta de energía para aguantar la lidia. Lo peor es que muchos de estos animales de conducta pastueña y pacífica ocultan un peligro que no transmiten al público, pero que tienen la fuerza suficiente para cornear a sus lidiadores. En la temporada entrante sería conveniente que viéramos más toros que transmitan la emoción de los de Victorino y de algunos de Zalduendo, y menos con los defectos de los toros de Sánchez Ibarguen que se devolvieron al corral en Madrid en octubre. Sin embargo, si un cambio sucediera sería paulatino, pues los genes no se renuevan instantáneamente y en las plazas importantes se seguirá demandando el toro con el peso de un elefante, sin consideración al prototipo natural de la especie.

Antes de cerrar esta introducción recordemos a algunos taurinos que pasaron a mejor vida. La Parca en el 2000 ha estado muy ocupada, cegando las vidas de varios toreros retirados, taurinos y la de una soberana aficionada. En enero fallecieron Doña María de las Mercedes de Borbón, de 89 años, madre del Rey Juan Carlos, quien con su continúa presencia en las corridas ha realzado la tauromaquia; y Diodoro Canorea, 78, el conocido empresario de La Maestranza de Sevilla. También se nos fueron dos sevillanos: Manuel Alvárez "El Andaluz",81, famoso matador sevillano de los cuarenta, en febrero; y el gran banderillero Antonio Chávez Flores,71,en junio. Además murieron por causas naturales los matadores Alfredo Corrochano, 87, en agosto, y Julián Marín, 87, en diciembre; y accidentalmente, Rafael Roca, 57, matador y empresario, que al caer a un corral fue matado por un novillo, y Pedrín Benjumea, 54, matador que se quitó su propia vida. Y finalmente, el apoderado y empresario José Cuevas Roger "Valencia' dejó de existir en su Córdoba natal el 26 de diciembre. Que en paz descasen.

 

LA TORERIA

 

Si se considera que 226 diestros participaron en la pasada temporada hasta el final de noviembre y que de estos solamente 31 han toreado en más de 20 corridas y 53 aparecieron solo en un cartel, sería una labor extensa e innecesaria el referirnos a todos los participantes. Muchos de estos diestros han dejado poco rastro y su futuro inmediato es muy incierto. Por lo tanto en este vistazo a la torería me concentraré solo en aquellos diestros que se hicieron notar en 1999 y que tienen probabilidades de protagonizar la próxima temporada. Me referiré a ellos como LOS PROTAGONISTAS. Pero también hay otros toreros que no han toreado con la suficiente regularidad en las plazas importantes, o con notable éxito, para esperar que en la temporada venidera entren a menudo en los carteles de ferias, aunque varios de ellos tienen las condiciones y tenacidad para llegar a hacerlo, y algunos nos sorprenderán, como "El Califa" y Juan José Padilla lo hicieron el año pasado. Trataré de esos en la sección LOS OTROS TOREROS. No es mi intención clasificar a un maestro en un grupo o en otro, basado en un criterio artístico, o con una perspectiva histórica de lo que hayan sido en el pasado, o puedan llegar a ser en un futuro más lejano. Simplemente mi criterio está basado en lo que realizaron en los ruedos europeos en el 2000, lo que define sus probabilidades para esta temporada.

Observen que detrás de cada nombre de los diestros aparecen unas cifras en paréntesis, tomadas de la revista 6TOROS6, que se refieren al número de las corridas toreadas y trofeos logrados en la temporada del 2000: (x corridas, x orejas, x rabos). Cuando aparezcan dos series de cifras, quieren decir que el matador tomó la alternativa durante la temporada, y entonces los primeros datos indican las novilladas y los segundos las corridas. También para facilitar mis evaluaciones, cuando sea posible, agruparé en subgrupos a toreros cuya situación posee ciertas similitudes para confrontar la próxima temporada.

LOS PROTAGONISTAS

Adiós a un legendario protagonista de la fiesta

Por puro sentido común la noticia de la retirada de Curro Romero (17-5-1) no debería haber asombrado a nadie. Después de todo, el maestro Curro iba a cumplir los 67 años y ha estado luciendo su arte torero ininterrumpidamente durante 42 años, desde que tomó la alternativa el 18 de marzo en Valencia en 1959. Sin embargo, el realizar que su nombre no aparecería más en los carteles de la Feria de Sevilla, y en una docena de corridas más en las temporadas venideras, sorprendió y entristeció. Estabamos acostumbrados a él, a sus malas tardes y a ese puñado de geniales e inolvidables faenas que, a pesar de su avanzada edad y falta de forma física, bordaba cada temporada. Su caso es único. Nunca un torero ha alternado con tres generaciones de toreros: el joven Francisco Rivera-Ordoñez, su padre "Paquirri' y su abuelo Antonio Ordoñez. Nunca un diestro sin triunfar regularmente, ni torear gran número de corridas, se ha mantenido en plan de figura por más de cuatro lustros, toreando cuanto, donde y cuando quería. Nunca un torero ha tenido tan ardientes partidarios durante tanto tiempo. Su última temporada ha sido típica, ha cumplido en varias corridas, en otras estoicamente ha recibido el abuso del público y, por otro lado, todas las tardes ha cuajado algún quite por verónicas agitanadas, y toreó como los ángeles en Badajoz, donde recibió el premio a 'la mejor faena', y en Jerez, donde se superó así mismo cortando cuatro orejas y un rabo, y maravillando a los espectadores no solamente con su arte sino también con un arrojo novilleril. Luego, en el festival de La Algaba en octubre se fue sin decir adiós, no sin antes torear un novillo con el arte y gracia que es su sello personal inconfundible. Su presencia física no estará en la corrida del próximo Domingo de Resurrección en la Plaza de la Maestranza sevillana, pero el ambiente todavía olerá a 'Romero'. Su artística carrera ya es leyenda y única en la historia del toreo. Maestro, disfruta de tu bien merecido retiro.

Los tres ases

De cara al comienzo de la temporada 2001, al igual que al inicio de la temporada pasada, Ponce, José Tomás y "El Juli" siguen, como en un triunvirato, compartiendo el cetro de la torería. El ascenso a la cima de unos cuantos diestros que se preveía no se completó y los tres maestros realizaron temporadas triunfales que, aunque con unas marcadas diferencias a las que a continuación aludiremos, les afianzaron en la posición que están.

Julián López "El Juli" (106-200-13), en su tercer año de matador de toros ha confirmado que es un torero de masas y, además, ha acallado a algunos críticos que rutinariamente han tratado de ponerle 'peros' a sus triunfos. En el 2000 no solamente fue el líder en número de actuaciones, trofeos, salidas a hombros y de llenar plazas, sino que ha cuajado faenas cumbres repletas de majestad, torería, inteligencia y poderío. Nada le han regalado en el 2000, la novedad de 'niño prodigio', que pudiera haber existido en el 1999, había cesado. En la pasada temporada, los públicos llenaron las plazas para ver ya a 'un hombre rico figura del toreo' y a exigirle como a tal. Julián se sobrepuso a esas expectativas, toreando magistralmente a los toros que embestían y embistiéndoles a los mansos para obtener trofeos. En sus actuaciones hacía inspirados quites en casi todos sus toros y en los de los compañeros también, banderilleaba arriesgadamente a toros buenos y malos, y con la muleta completaba faenas inspiradas o valerosas según las condiciones que los toros permitieran, para después matar con corazón y entereza.

El resultado de todo esto ha sido que "El Juli" fue el único matador que obtuvo un trofeo en todas las plazas de mayor peso: en la Feria de Abril en Sevilla, en la Corrida de la Beneficencia en Madrid, y en las ferias de Pamplona, Bilbao y San Sebastián. Nombrar todo los sitios en donde triunfó, cortando un trofeo o más, o los 32 lugares en donde salió a hombros, sería lo mismo que repasar la geografía de España y Francia. No obstante, anotaré la gesta que tuvo de cortarle dos orejas a un 'victorino' en Castellón, las ocho orejas y un rabo que obtuvo en una corrida en solidario en Marbella, el rabo histórico que le concedieron en la feria del Pilar de Zaragoza. Luego, clausuró su fructífera temporada triunfando a lo grande en Jaén el 18 de octubre.

Por si hubiera habido alguna duda de las posibilidades de este gran torero para continuar su marcha triunfal en la temporada entrante, seguir arrastrando a la gente a las plazas y convirtiendo en 'julistas' a muchos incrédulos aficionados, "El Juli" inició el nuevo siglo verdadero indultando un toro en la Feria de Cali, Colombia, y ganando allí el trofeo del "Señor de los Cristales".

José Tomás (55-95-1), a diferencia de "El Juli" y Ponce, por la circunstancia del tema de televisión, al que ya nos referimos en la introducción, no actuó en las ferias de más relevancia, y como es su costumbre, ha dosificado sus actuaciones, este año aun más por haber cortado la temporada prematuramente a último de septiembre en Salamanca. Estas circunstancias le hubieran perjudicado en su carrera, a no ser porque José Tomás se ha jugado el pellejo en sus actuaciones, realizando impresionantes y puras faenas en muchas de sus actuaciones, lo que le han hecho recibir múltiples y bien ganados trofeos, y le ha reafirmado la estimación que los aficionados le tienen, como un torero de culto y como una primerísima figura del toreo.

Fuera de Sevilla y Valencia, comenzó su temporada en marzo en Castellón con un mano a mano con "Joselito", cortando una oreja. Unos días después en Zaragoza obtuvo otro trofeo y recibió la cornada más grave de los cuatro percances que ha sufrido ese año. Reapareció en Barcelona en mayo, cortando dos orejas de las catorce y un rabo que obtendría en esa plaza en cuatro actuaciones. Se dice que sus triunfos han sido la mayor causa para el renacimiento de la afición de esa ciudad catalana. Luego, siguió sumando trofeos en Córdoba, Talavera, Jerez, en Vista Alegre (Madrid), Nimes, Granada, León, Burgos, Valladolid, Escorial, Dax, Albacete, Murcia, Santander, San Sebastián, Linares, en donde fue cogido de nuevo, y en Aranjuez, El Puerto, Almería y Málaga, en cuyos ruedos salió por sus puertas grandes por desorejar por partida doble a sus toros. Abandonó prematuramente su campaña, después de torear dos corridas en Salamanca en septiembre En la primera se dejó un toro vivo, pero al otro lo mandó al desolladero sin un apéndice auricular, En su segunda tarde pagó con sangre el corte de una oreja, para congraciarse definitivamente con ese público.

La expectación para esta temporada por José Tomás es enorme. Se anticipa sus grandes faenas, pero también se espera y es necesario que halle alguna manera de aparecer en las ferias importantes, en donde las corridas son televisadas. Una figura de la magnitud de este artista debe comparecer en competición con sus iguales, al menos en Sevilla y Madrid, las cátedras del toreo.

Enrique Ponce (101-117-3) cumplió la pasada temporada su décimo año de matador, nueve años toreando más de cien corridas y ocho como figura estelar. Enrique es ya un torero de época que ha identificado el toreo de la década última del siglo y el primer año del nuevo. Al comenzar su temporada en el 2000, sus largas campañas y el aparecer repetitivamente en las corridas televisadas le restaban novedad. Asimismo, su veteranía, poderío e inteligencia en los ruedos le dan a su toreo una naturalidad y majestad, que conduce al público a asumir que sus logros en los ruedos son fáciles y no el resultado de su enorme valor y determinación. Esta situación lo ponía en una posición precaria, pues la gente estaba dispuesta a abrazar a las novedades y descartar al veterano. Quizás, también algunos de su compañeros pensarán que el 2000 iba ser el canto del cisne del maestro Ponce, pues en la primera mitad de la temporada sus triunfos no se repetían al mismo ritmo que él nos tiene acostumbrado. Pero no sería así, ya que esa casta de campeón que tiene le hizo remontar la temporada triunfando a lo grande en muchas ferias donde salió a hombros, e incluso indultando dos toros, para así asegurar por un año más su inmovible sitio en la cumbre.

En las ferias grandes, Enrique no obtuvo trofeos en Sevilla, Madrid, Bilbao, la Feria del Julio en Valencia y Zaragoza, pero obtuvo un trofeo en las Fallas, Pamplona y San Sebastián. Cuando no ha triunfado no ha sido por abulia o falta de intentarlo, sino por falta de suerte. En cambio han habido otras muchas tardes de feria donde encontró los triunfos rotundos que buscaba, con las consecuentes salidas a hombros como en: Vista Alegre (4 orejas en dos corridas), Talavera (4o y rabo en dos corridas), Jerez (2o), Cáceres (3o), León (2o), Algeciras (2o), La Línea (2o), El Puerto (2o), Huelva (2o), La Coruña (2o), Huesca (3o), Dax (2o), Colmenar Viejo (3o), Arles (3o), Dax (3o), y en Salamanca (3o en dos corridas). También se le concedieron los premios de 'triunfador de la feria' en Huesca y el de 'la mejor faena' en Huelva. Sin embargo sus triunfos históricos han tomado lugar en Málaga, donde indultó al toro "Guisante" de "Buenavista" en agosto, y al toro "Vendaval" de "La Dehesilla" en Jaén en octubre, haciéndoles faenas cumbres.

El veterano Ponce seguirá haciendo historia en esta temporada. No hay indicación que el peso de la responsabilidad ya le afecte, y si no que se lo pregunten a los aficionados limeños y mexicanos lo que Enrique es capaz de hacer esta temporada. En Lima cortó dos orejas y un rabo y se llevó el codiciado premio del "Escapulario del Señor de los Milagros", y en la Plaza México le dieron las cuatro orejas de sus dos toros.

El taquillero "El Juli", arrollando con su toreo completo y su popularidad creciente, el clásico José Tomás, con su profunda interpretación de la tauromaquia y la dosificación de sus actuaciones, y el majestuoso Ponce, con su veterana maestría, serán de nuevo los pilares fundamentales de los carteles de la temporada entrante. Por el momento, estas tres super-figuras forman un sólido muro difícil de escalar por aquellos que quieran destronarlos o unirse a ellos.

Los jóvenes pretendientes del 2000

En la temporada pasada los jóvenes diestros "Morante de la Puebla" y Miguel Abellán estuvieron a punto de escalar el muro que los separa de la cima. Sin embargo, a pesar de que los dos han hallado un nicho como figuras para el 2001, que no es poca cosa, ambos, por ahora se estancaron al en el medio del muro.

El diestro sevillano "Morante de la Puebla" (70-37-1), en la temporada del 99 se alzó como ese torero representativo de arte sevillano, que faltaba en la baraja taurina, y aun más se puso en posición para encumbrarse en el 2000. Sin embargo, se temía que el percance cervical, infligido al concluir aquella temporada y que lo tuvo postrado por un par de meses en el invierno, le afectaría física y psíquicamente. Esto no sucedió, pues reapareció en buenas condiciones en Calahorra en marzo del 2000, cortando una oreja. Luego, en dos corridas en Olivenza mostró determinación dando una vuelta a ruedo en la corrida de Victorino Martín y cortando dos orejas y rabo al día siguiente. Todo iba color de rosa, y se presagiaba que el 2000 era su año, hasta cuando en Sevilla, después de encandilar a la afición con su gracioso y profundo toreo le cortó dos orejas y el rabo al toro, al comenzar su segunda faena con el pase del 'cartucho de pescao', el toro le hirió gravemente.

Aunque reapareció casi un mes después en Córdoba, cortando una oreja, desde Sevilla la temporada de 'Morante" tomó otro derrotero, con altos y bajos en sus actuaciones, dando la impresión de que su moral había sido afectada por esa cornada. Todavía dio muchas muestras de su divino arte y tuvo algunas grandes tardes, pero no las suficientes para continuar en la escalada que había iniciado en el 99. Otro percance en Albacete en septiembre le hizo perder varias corridas y cancelar a última hora su reaparición en la feria septembrina, cancelación que originó una polémica entre sus paisanos. Sus éxitos más sonados, a parte de los ya mencionados, tuvieron lugar en Pamplona (1 oreja), La Línea (2o), El Puerto (3o en dos corridas), Vitoria (2o), Palencia (3o), Murcia (1o) y Zafra (3o).

El joven "Morante" durante el invierno está haciendo una buena temporada en América, especialmente en México. Sin duda, este diestro se anunciará en todas las ferias importantes del 2001, especialmente, si se tiene en cuenta que aparte de su rara valía artística, él estará sabiamente apoderado por "Camará". No obstante, para colmar la gran expectación creada, tendrá que volver al camino de triunfar regularmente que inició en el 99.

El torero madrileño Miguel Abellán (76-80-0), aunque tampoco tomó ese último paso a la cumbre, si ha tenido una buena temporada en el 2000. Lo que le ha permitido afianzarse como una figura de feria, meta que buscaba concienzudamente, y con la determinación para sobreponerse a varias percances, desde hace tres temporadas, cuando con gran ambiente tomó la alternativa. En el 2000, sus actuaciones en Sevilla, donde cortó una oreja en su única actuación, y en Las Fallas valencianas y en San Isidro en Madrid, de cuyas plazas salió a hombros, presagiaban una temporada de encumbramiento. Es verdad que Miguel cortó orejas a granel pero aun así no remató la clase de temporada de triunfos ruidosos necesario para dar ese ultimo paso. Consideremos, por ejemplo, que aunque salió por la Puerta Grande de las Ventas una tarde, en sus otras cuatro otras actuaciones no pudo nada más que mostrar su tozuda determinación de buscar el triunfo. Tampoco ha tenido suerte en Pamplona, Bilbao o Zaragoza. Sin embargo, salió a hombros en las ferias de Granada, Burgos, Bayona, Palencia, Cuenca, Albacete y Salamanca, y obtuvo un trofeo en las de Algeciras, Linares, Santander, San Sebastián en dos corridas y Valladolid, como también se ha ganado múltiples trofeos en otras plazas de menor categoría.

El madrileño de nuevo entrará en buenos carteles en las ferias de importancia del 2001, ahora bien es imperativo para él que los triunfos sean más resonantes en las plazas de categoría para continuar su ascendencia, y para poder desarrollar su clásico toreo que a veces oculta su determinación.

Tres maestros: uno confirmado, dos recuperados

Manuel Caballero, "Finito de Córdoba" y Víctor Puerto comparten el hecho que al tomar la alternativa se situaron en lugares privilegiados y luego descendieron paulatinamente hacia una posición de segundo plano. También comparten que siguiendo diferentes rutas los tres han desarrollado un toreo más profundo y lleno de una veterana maestría. Víctor y "Finito" consiguieron este ascenso por medio de torear y triunfar donde sea, y hasta la pasada temporada no se les abrieron las puertas de las grandes ferias; en muchas de ellas entraron como substitutos. Por el contrario, Manuel se ganó su recuperación toreando muchas corridas duras en plazas de categoría y ya en la temporada del 99 entro en todas las ferias importantes, pero a menudo en corridas toristas. Sin embargo, en el 2000 ya se confirmó como una gran figura, entrando en los carteles de categoría con ganaderías comerciales.

La temporada de Manuel Caballero (72-99-2) ha estado pletórica de éxitos en casi todas las ferias en donde se ha anunciado, excepto en Madrid, Zaragoza y algunas plazas del norte, como Pamplona y Bilbao. El principio de su campaña fue excelente. En las siete primeras corridas obtuvo 15 trofeos. En marzo fue declarado el triunfador de Las Fallas, en mayo recibió el trofeo como 'el mejor' de la Feria de Sevilla, en donde cortó tres orejas en dos actuaciones y se ganó el respeto y la admiración de esa estricta afición. También ya en septiembre fue el triunfador de la Feria de Albacete, en donde completó la hazaña de encerrarse de nuevo con seis toros, a los que les cortó cinco orejas, que con las tres que obtuvo en las otras actuaciones suman ocho en esa feria. En Murcia dejó sin orejas a un 'victorino', para no perder su vieja costumbre de desorejar a estos toros. Sería pesado mencionar en donde triunfó y obtuvo trofeos, porque lo hizo muy a menudo tanto en España como en Francia, no obstante, mencionemos el hecho de que salió a hombros en treinta y una ocasiones por cortar dos trofeos o más. En fin, una temporada de consolidación que le merecerá ser una de las figuras de más atracción en cualquier feria del 2001. Mientras tanto, Manuel continúa mostrando su clase y maestría en la temporada invernal americana.

"Finito de Córdoba" (85-92-1) también ha completado una gran temporada, en la que se ha colocado en la cuarta posición de corridas toreadas y en la quinta de trofeos cortados. En su segunda corrida en febrero, ya dio un toque de atención de lo que iba a ser su temporada, pues el día 28 indultó a un toro de 'La Dehesilla' en Huelva. Luego en julio repetiría esta proeza, perdonando la vida a un toro de 'Torrealta' en Barcelona. En Sevilla en abril fue uno de los triunfadores y, como Caballero, también se ganó su afición cortando dos orejas a uno de sus toros, y por pinchar al segundo, al que le había toreado artísticamente, falló de salir por la Puerta del Príncipe. Sumó 23 salidas a hombros, entre ellas, en las ferias de Jerez, Granada, Teruel, Dax, Cuenca, Palencia y Linares, y obtuvo un trofeo en las ferias de la Coruña, Huelva, San Sebastián, San Sebastián de los Reyes y Málaga. Sin embargo, en Madrid no pudo lucirse. Los madrileños, que hace unos años lo le convirtieron en figura, ahora le regatean el aplauso. En Bilbao y en Zaragoza tampoco encontró el éxito, pero sí en muchas de la plazas de menor categoría en donde actuó. En la temporada del 2001, ya con su categoría aumentada, sus contratos se multiplicarán en las ferias de importancia, en las cuales este joven veterano encabezará muchos carteles.

En el 2000, Víctor Puerto (92-213-23) de los carteles de menos cuantía ha pasado a entrar en carteles importantes y ha triunfado al lado de las figuras, como solía hacer cuando hace años llego a ser el triunfador de San Isidro. Empezó a torear en enero con el deseo de sumar corridas en pueblos y de hacerse notar con sus triunfos. Y se hizo notar pues matemáticamente el porcentaje de 1,23 de oreja por corrida es asombroso. Sin embargo, se pudiera argumentar que la mayoría d estos trofeos se obtuvieron en plazas de menor importancia. Pero lo que tiene discusión es que una vez que Víctor entró en las ferias más importantes, en parte substituyendo a compañeros heridos, continuó triunfando, no con un toreo efectista, sino toreando con un estilo artístico y majestuoso, y con el poderío y la sabiduría que otorga la veteranía. Puerto manifestó este toreo en La Maestranza sevillana, en donde aun con una herida abierta, le cortó dos orejas a un toro con una de esas faenas que consagran a un torero. Además de su éxito en Sevilla, son dignos de mencionar sus salidas a hombros en Avila, Gijón, Ciudad Real, Salamanca y Jaén, y la obtención de un trofeo en las ferias importantes de Granada, Pamplona, Bilbao, Málaga y Jaén. En cambio, en Madrid, aunque estuvo bien en San Isidro, en la corrida en solitario en octubre no pudo mostrar su mejor toreo. En esa actuación los resultados fueron modestos: aplausos en unas cuantas faenas y silencio en otras. En la temporada entrante veremos anunciado en los carteles de las más importantes ferias a un renovado y mejor Víctor Puerto, en las cuales, como Caballero hizo en el 2000, tendrá la gran oportunidad de solidificar su recuperada posición.

Las sorpresas del nuevo siglo

En todas las temporadas siempre existe un par de diestros que sorpresivamente avanzan más de lo esperado. Este ha sido el caso de "El Califa" y Juan José Padilla en el 2000, quienes en 99 ya habían dado un paso hacia adelante. Los caminos recorridos en la temporada han sido diferentes, "El Califa" desplegó por el impulso de su triunfo en San Isidro, mientras que Juan José lo ha hecho a sangre y fuego triunfando muchas tardes con corridas terroríficas.

El valentísimo y arriesgado "El Califa" (35-34-1) iniciaba a destacarse en la temporada del 99, pero dos cornadas y pérdidas de trofeos por el mal uso de la espada se interpusieron en su camino. En el 2000 comenzó aprovechando las oportunidades que se le ofrecían en su región, teniéndose que ganar los contratos uno a uno. En Valencia cortó dos orejas en las Fallas, pero lo que cambió su rumbo fue la actuación en su segunda corrida de San Isidro en junio. No salió por la Puerta Grande por haber sido herido por el toro del triunfo, pero fue declarado el triunfador absoluto de la feria. "El Califa" consciente que había que apuntalar ese triunfo madrileño con otros, reapareció en Alicante casi un mes después, cortando otras dos orejas. Luego otro percance en San Sebastian de los Reyes lo mandó a casa por mas de dos semanas. De nuevo reaparece en Albacete cortando otras dos orejas. Total, que los percances no le permitieron sumar las corridas que el triunfo madrileño le hubiera proporcionado. De todas maneras, ha tenido las oportunidades para salir por otras puertas grandes en las ferias de Almería, Albacete y de otras de menos importancia, y ha obtenido un trofeo en otras ferias notables: Victoria, Málaga, San Sebastián, Linares y Guadalajara. La lástima fue que no cerró la temporada con un broche de oro en la corrida del mano a mano con Abellán en la Feria de Otoño madrileña. "El Califa" se prepara para la nueva temporada toreando y triunfando en América. Acaba de llevarse el trofeo a la mejor labor en Cali, Colombia, y, sin duda, con su valor seguirá triunfando en España cuando comience su temporada. No le faltarán ocasiones para hacerlo, para así continuar su ascenso en el 2001.

Juan José Padilla (58-70-1) inició su campaña en Villanueva del Arzobispo el 28 de febrero cortando tres orejas y un rabo a sus dos duros enemigos de "Peñajara". Desde entonces, durante toda la temporada del 2000 ha estado lidiando toros de Miura, Aguirre, Cebada Gago, Victorino y Adolfo Martín, Guardiola y de otras tantas ganaderías de las que lo mismo asustan a los toreros que a los espectadores. Además, triunfó con ellos y en plazas de importancia. Los primeros éxitos grandes tuvieron lugar con los Miura en Castellón y en Sevilla, lugares en donde cortó una oreja, y en Arles, en donde le concedieron tres apéndices en una corrida de Partido de Resina. Luego en una corrida comercial en Jerez lució un toreo más artístico con una corrida de "Torrealta", en la que consiguió el mismo número de trofeos. Juan José ha salido a hombros enfrentándose también con las corridas duras en las siguientes importantes ferias: Cáceres, Nimes -dos veces-, Mont-de-Marsan, Toledo, Tarragona, Santander, Arles, Guadalajara y Logroño, donde cortó cuatro orejas en dos corridas y fue declarado triunfador de la serie. En Madrid le arrancó con valor una oreja a un antiguo Pablo Romero y en Burgos, El Puerto, Pamplona, Huesca, Dax y Beziér también desorejó a uno de sus toros, En Jaén puso final a la temporada también obteniendo otro trofeo, pero esta vez, como en Sevilla y en Tarragona, fue cogido, resultando con una lesión en la columna vertebral, de la que ya está recuperado. El valor y la habilidad lidiadora de Padilla son asombrosos, pues le permiten afrontar cualquier bravo y difícil animal. Con su dedicación, y si lo respetan los toros, este maestro no tiene más remedio que triunfar en la temporada venidera. En el 2001 toreará de nuevo en todas las ferias esas clases de corridas duras, como con las que tuvo que enfrentarse en la pasada temporada. Su situación recuerda la lucha que hace unos años llevaron a cabo Ruiz Miguel, Liria y "El Tato', quienes han tenido el problema de que sus triunfos a menudo no han sido debidamente recompensados con la inclusión en carteles más selectos y cómodos.

Los jóvenes veteranos

"El Tato" y Pepín Liria son veteranos maestros, que han establecido una reputación de lidiar cualquier clase de corrida. Así que en la temporada del 2000 continuaron alternando la entrada en buenos carteles con el anunciarse en muchas de las corridas duras de las ferias importantes. También, los diestros más jovenes Useda Leal y Dávila Miura han orientado la pasada temporada en similar manera.

El aragonés Raúl Gracia "El Tato" (68-61-0), es el que ha sumado más corridas de los cuatro, aunque muchas de sus actuaciones fueron en plazas de secunda y tercera categoría, en donde obtuvo bastantes de sus trofeos. Raúl no tuvo suerte ni en Sevilla ni en Madrid en sus cuatros actuaciones, pero cobró un trofeo en las ferias de Castellón, Jerez, Nimes, Teruel, Tarragona, Zaragoza y Jaén. Además, salió a hombros en Mont-de-Marsan, en donde le cortó tres orejas a los 'victorinos' en otras plazas de menos importancia como Cieza, Calatayud, Melilla Barbastro y Villacarrillo. Aunque su campaña no ha sido muy brillante, "El Tato", no obstante, en el 2000 ha rebasado el bache en cual se encontraba la temporada anterior y ha tomado un paso adelante para confrontar la próxima.

Por el contrario, Pepín Liria (45-54-8), ha completado una temporada más breve que la del 99, pero rociada de grandes acontecimientos. Abrió su campaña en un pueblo cortando cuatro orejas y dos rabos y en las cuatro consecuentes actuaciones también obtuvo trofeos considerables: la oreja de la Falla y las de tres de Arles, en donde salió a hombros. Luego, en Sevilla puso en juego su vida para cortarle una oreja a un 'cebada-gago', la que caprichosamente el presidente le negó. El público lo recompensó con dos apoteósicas vueltas al ruedo, en Madrid también dio otra vuelta al ruedo lidiando un toro difícil. Cerro su campaña en Zaragoza, donde obtuvo una oreja y de nuevo otro presidente le robó otro trofeo y la salida triunfal. También tuvo muchas buenas tarde con corte de apéndices en Bayona, Bezier, El Puerto y en otras plazas de menos importancia. Sin embargo, sus actuaciones en Badajoz y Murcia, su tierra, sobresalieron sobre todas: aquí, en un mano a mano con "El Juli", se llevó tres orejas y en otra corrida de la feria cortó tres orejas y un rabo a los toros de Victorino Martín, y en Badajoz inmortalizó a un toro de esa misma ganadería indultándolo. En lo negativo hay que anotar que ni en Pamplona ni en Bilbao le rodaron las cosas bien, y que un toro, también de la ganadería del indultado lo hirió de gravedad en Mont-de-Marsan en julio, haciéndole perder algunas corridas. Los buenos resultados de campaña le traerán más contratos en esta temporada y su nombre aparecerá en las ferias importantes de España y Francia.

El fino diestro madrileño, José Ignacio Useda Leal (52-52-0), en las ferias importantes de Castellón. Valencia, Madrid, Bilbao, Logroño y Zaragoza no pudo sobresalir. En las otras ferias de mediana categoría que ha toreado obtuvo un trofeo en La Coruña, Gijón, Ciudad Real y Almería, y en Pozoblanco salió a hombros como lo hizo en otros pueblos. El estilista José Ignacio al comenzar la nueva temporada se encuentra en una encrucijada de su carrera. O realiza triunfos significativos en las ocasiones que tenga en 2001, para colmar las esperanzas que la afición tiene en él, o en el 2002 los contratos escasearán.

Eduardo Dávila Miura (66-59--0), el clásico y valiente espada sevillano en su cuarto año de alternativa ha tomado otro paso adelante. Aunque en la segunda parte de la temporada el paso fue más lento al no encontrar el éxito definitivo, que había tenido Sevilla, ni en San Isidro ni en otras ferias mayores, aunque siempre buscó el triunfo con valor y determinación. Además, Eduardo, para salir adelante, no dudó en torear bastantes corridas de las denominadas duras y en anunciarse en cualquier lugar. Inició la temporada encerrándose con dos corridas de Cuadri en Valencia y Castellón. En Valencia solo cumplió, pero en Castellón cortó una oreja en cada toro, con la consabida salida a hombros. Luego el primero de mayo en Sevilla tuvo su mejor actuación de la temporada cortándole dos orejas a un bravo burel de Nuñez del Cubillo. El resto de la temporada bajó algo de tono, ya que consiguió muchos de sus triunfos en plazas de menos categoría. En Algeciras y Pozoblanco salió a hombros. La temporada 2001 también será crucial para Eduardo, quien necesita triunfar en otras plazas, como lo hizo en Sevilla, y entrar en ferias importantes.

El maestro Francisco Rivera-Ordóñez y el joven diestro Eugenio de Mora, por el contrario, desde sus doctorados siempre han se han anunciado en los carteles de corridas cómodas, especialmente el primero. En el 2000 Fran ha completado una campaña más de rodaje, mientras que Eugenio ha continuado buscando el ascenso.

El carismático Rivera-Ordóñez (54-36-0), ha toreado y triunfado menos en la temporada pasada que en la del 1999, y un buen porcentaje de sus actuaciones fueron en plazas menores, ahora siempre completando buenos carteles. Sin embargo, se le ha visto ejecutar con valor el toreo profundo y clásico que prodigaba en sus tres primeros años de alternativa, pero su esfuerzo no se ha traducido en la obtención de suficientes trofeos, especialmente en las grandes ferias como Valencia, Sevilla, Madrid o Bilbao. Su triunfo más resonante tomó lugar en Barcelona, de donde salió por la puerta principal a hombros. Tuvo tardes buenas en las ferias de Granada, Alicante, Zamora, Huesca, Cuenca, San Sebastián de los Reyes y Palencia. En definitiva una campaña cuyos medianos resultados no acuerdan con el prestigio de figura de este maestro. Para mantener su posición es necesario reverdecer sus laureles en el 2001.

El toledano Eugenio de Mora (55-74--2) empezó su campaña con el acelerador a fondo pero Madrid lo frenó temporalmente, ya que en tres corridas solo fue aplaudido en un par de sus faenas y las otras fueron silenciadas. Tampoco tuvo suerte en Valencia o Bilbao. En cambio, en las primeras siete corridas obtuvo la friolera de 17 trofeos, saliendo a hombros las sietes tardes. Una de estas actuaciones incluye el corte de una oreja a cada toro en su única actuación en la Feria de Abril, en donde dejó un gran sabor de toreo caro. Luego, volvió a abrir puertas grandes de varia plazas como Talavera, Burgos y de otras de menor importancia. También se llevó un trofeo en Toledo, Vitoria, Aranjuez y Palencia. En las ferias cercanas a Madrid de San Sebastián de los Reyes y de Colmenar Viejo, se vio a un Eugenio en plena forma, triunfando rotundamente en ambas. Se llevó el premio a 'la mejor faena' en Colmenar. Este elegante torero, a quien las cornadas lo han frenado en el pasado, como ha probado con su gran triunfo en la capital de México en el invierno, está dispuesto a dejar de ser promesa de figura y verdaderamente serlo en la temporada que llega.

En el 2000, sucesivos percances han forzado a "El Cordobés" y a Vicente Barrera a cortar sus campañas, especialmente a Vicente, quien la dejó apenas unas semanas después de comenzarla.

El valenciano Vicente Barrera (7-7-1) necesitaba triunfar en el 2000 para dar un empujón a su carrera que se hallaba al relentí. Había empezado en La Roda, cortando dos orejas y rabo. Luego, actuó sin puntuar en Valencia. Después, cuando se preparaba en un tentadero para torear en Sevilla, una becerra lo corneó levemente. Cuatro días después, sin aun estar recuperado, reapareció en Mora de Toledo el 30 de abril, donde un toro le fracturó el húmero. Este percance le causó abandonar la campaña. Después de torear varios festivales ha reaparecido en Manizales, Colombia, en donde obtuvo un trofeo. Vicente empezará la temporada 2001 en la región levantina. Sus primeras actuaciones marcarán la pausa de su carrera.

Cuatro percances, en abril, mayo, y julio han tenido a Manuel Díaz "El Cordobés" (42-72-7) casi mes y medio fuera de contención en los ruedos, pero finalmente otro percance en Da el 14 de agosto, más una lesión en el codo, lo indujeron a abandonar su accidentada campaña. Aun así, se las ha aviado para torear 42 corridas y obtener 72 trofeos. Manuel es el perfecto caso de una persona con tozuda determinación. Sobresalió sobremanera en las ferias de Córdoba, Burgos, Teruel, La Línea, Santander y Huesca, de cuyas plazas salió a hombros, como lo hizo en otros cosos de menos consideración. También se ganó un trofeo en las plazas de Vista Alegre (Madrid), Alicante, Talavera, Toledo, Soria, Avila, el Puerto y varias más. Al popular "El Cordobés" los percances, y la prensa y un sector de aficionados, que no aprueban de ese lado 'tremendista' de su toreo, intentan tumbarlo. No obstante, él, como ese juguete 'tentempié', vuelve a levantarse con una sonrisa en sus labios, listo a actuar otra vez en un maratón de corridas, como este año tal vez haga, sin la necesidad de triunfar en las cátedras del toreo.

Mencionaremos también que otro popular y discutido diestro, "Jesulín de Ubrique' (1-3-0), reapareció por un día en su pueblo, donde tuvo una buena actuación. Se ha animado y ha declarado que en el 2001 volverá a hacer temporada completa. Entrará en muchos carteles, pero para justificar su fama, tendrá que triunfar en las plazas de primera de nuevo,

Los veteranos

Aquí nos referiremos a los pocos matadores que tomaron sus alternativas en los setenta y ochenta y aun representan un papel significativo en las ferias. "Joselito" y "Espartaco", los menos veteranos del grupo, todavía planean desarrollar un papel estelar en la próxima temporada, mientras que Manzanares ya dijo en el otoño pasado que se retiraba, pero quien sabe, pues ya se retiró o descansó otras veces.

Como uno se va Ruiz Miguel vuelve para luchar con más 'victorinos'. Curro Vázquez, Juan Mora, Esplá y Muñoz siempre encabezan bien un cartel, pero el número de sus actuaciones siempre es limitado por los altos y bajos de sus campañas. Es difícil predecir el futuro inmediato de estos patriarcas del toreo, ya que ellos, unos más que otros, dejaron sus huellas en la tauromaquia, y lo que logren de aquí en adelante es como una propina que la afición agradece. Ellos lo mismo pueden perdurar en la fiesta unos años más que repentinamente irse. Como veremos, la suerte excepto para "Joselito", no ha estado al lado de la veteranía.

José Miguel Arroyo "Joselito" (65-47-0) después de un descanso de un año y medio regresó a los ruedos con la intención de recuperar el tiempo perdido y volver a la posición de privilegio en que se hallaba en 1998, al iniciar su descanso. Aunque su campaña ha tenido bastantes momentos de esplendor, las circunstancias no han estado en su favor para que eso sucediera en el 2000, ya que la discutida 'guerra de las televisiones' se atravesó en su camino. Al no entrar en las ferias de primera, él hubiera tenido que lograr éxitos continuos y contundentes para subir de nuevo al pináculo, como su compañero José Tomás, pero eso no sucedió. Su reaparición en Castellón fue grandiosa, cortando una oreja en cada toro, saliendo por la Puerta Grande y obteniendo el premio de 'mejor matador' de la serie. Luego, se entremezclaron tardes triunfales con otras cumplidoras. El madrileño brilló, exhibiendo la esencia de su elegante y profundo toreo, en Talavera, Jerez, Madrid en Vista Alegre, Granada, Palma de Mallorca, Málaga, La Coruña, Almería, San Sebastián de los Reyes y Talavera, ruedos que abandonó en volandas por las puertas del éxito. En varias ferias y en Barcelona se ganó un apéndice. Su falló fue de omisión, por no haberse presentado al delicado examen sevillano y al exigente madrileño y pasarlos, para de esa manera volver al puesto que en el 1988 había desertado. "Joselito" toreará cuanto quiera en la temporada entrante, pues su nombre da prestigio a los carteles y su toreo encandila al aficionado, pero si quiere remontar el alto vuelo de nuevo, tendrá que pisar los ruedos de Pamplona, Bilbao, Sevilla y Madrid de nuevo.

"Espartaco" (17-13-0), después de reaparecer en 1999 con mucho éxito, estaba preparado en el 2000 para actuar en una cantidad considerable de corridas, compitiendo con sus compañeros. No fue así, porque un toro en Valencia, al herirle gravemente en marzo, malogró sus planes. No pudo reaparecer hasta el 10 de junio en Avila, lo que le hizo perder sus tres corridas de la Feria de Abril en Sevilla y varias más en otras plazas. Luego, en la feria de Granada salió a hombros y en las de Alicante, Badajoz, La Línea y Huesca le concedieron un apéndice. Poco más puede comentarse de la campaña del gran maestro Juan Antonio ya que, excepto Valencia, no compareció en ninguna feria de primera y, además, nunca estuvo completamente bien físicamente. Descorazonado cortó la temporada, y sus planes para el 2001 serán acondicionados a su entera recuperación.

A Emilio Muñoz (5-0-0) también una grave cornada en Sevilla y luego una lesión, que le ocurrió entrenando, le obligaron a desistir de seguir actuando. Tal vez la escasez de buenos contratos influirían en su decisión. Emilio necesita de algunos triunfos en el 2001 para alargar su prestigiosa carrera de matador de 21 años.

Como consecuencia de sus triunfos en el 99, Luis Francisco Esplá (33-17-0) dobló el número de sus actuaciones en el 2000, pero no sus triunfos. Empezó en San Isidro con mal fario, pues su labor fue silenciada al rematar a ambos toros, y en su segunda tarde fue herido seriamente. Antes de la cogida, cortó una oreja en Córdoba, y un mes después de ser herido reapareció en Zaragoza, para encerrarse en solitario con torazos. Esperaba lucirse con sus seis toros, pero solo pudo salir airoso de esta atrevida gesta. Luego de las ferias en donde toreó solamente obtuvo un trofeo en La Coruña, Albacete y Alcalá de Henares. Su campaña se estaba desarrollando en un tono grisáceo, hasta que salvó la mala Feria de Otoño en Madrid y elevó su temporada, cuajando una bien ejecutada y sabia faena a un enorme 'victorino'. En este San Isidro ocupará un papel estelar, ya que se ha ganado la admiración incondicional de esa afición.

En la temporada pasada, Juan Mora (32-20-0) disminuyó sus actuaciones, y bastantes de ellas tuvieron lugar en plazas de menor importancia. En las ferias de consideración que apareció, solamente salió a hombros en la de Colmenar Viejo. Además, triunfó resonantemente en Trujillo, Estella, Cuéllar y en un par ferias más. En dos corridas en Sevilla y en otras dos en Madrid su labor no pasó de discreta, ni tampoco en Vista Alegre donde, además, un toro le fracturó unas costillas. Sin embargo, en enero en Manizales, Colombia ha triunfado. Esperemos que este gran artista veterano encuentre un triunfo más consistente en España en la temporada entrante.

El artista alicantino José María Manzanares (27-10-0) actuó en el 2000 en un similar número de corridas y con parecido éxito que lo hizo en el 99. Han sido dos temporadas, en donde se ha tenido que esperar varias tardes para verle bordar una de esas majestuosas faenas, que este patriarca del toreo sabe hacer. Quizás, esto le haya avisado que es tiempo de decir adiós a la afición que tanto lo admira. Estaba anunciado en Sevilla para despedirse de la afición, pero a última hora llegó la noticia que no podía actuar por razón de salud, y de hecho cortaba la temporada. Durante su última temporada ha dejado muestras de su arte en Olivenza, Granada, Jerez, La Coruña, y especialmente en la Maestranza en abril en Sevilla, ante una afición que siempre ha admirado la fineza y maestría de José-Mari. No sorprendería que volviera pronto a decir un adiós oficial.

Francisco Ruiz Miguel (1-1-0) a sus 51 años, vuelve en la temporada entrante. Retorna con la intención de seguir toreando, al menos por un año, no los toros cómodos, que un hombre de su edad agradecería, sino para enfrentarse con los 'victorinos'. Esto viene a cuento, porque al reaparecer para torear por última vez, en la que sería la corrida número 80 de Victorino Martín, en San Sebastián, su actuación y su lidia fueron tan maestras, que cortó una oreja y recibió un premio de la feria y la aclamación de la prensa. El reto no es fácil pero Paco esta acostumbrado a jugarse la vida con esas 'alimañas', como el maestro apodó a esos toros.

Curro Vázquez (12-7-0), en su reaparición en el 99 no encontró la aceptación que esperaba de las empresas y confrontaba la pasada temporada con el mismo prospecto. En cambio, realizó una faena antológica en Vista Alegre el 12 de abril, con "Joselito" y José Tomás, en donde cortó orejas y salió a hombros, resucitando su carrera. Luego, volvió a deleitar con profundas y artísticas faenas, las que le hicieron ganarse un trofeo en Plasencia, Talavera, Jaén y especialmente en Guadalajara, donde se le otorgó el premio por 'la mejor faena'.

Los superveteranos

Con "Antoñete" y Curro Romero teniendo muy buenas actuaciones en 1999 hubo, al iniciarse la temporada pasada, un movimiento para promover espectáculos a base de los toreros de edad avanzada. Se hablaba mucho de la reaparición del "El Cordobés", y Andrés Vázquez anunció que estaba listo para torear al menos una docena de corridas. Rafael de Paula, aun sin facultades físicas, probablemente se hubiera unido al grupo también, …y solo Dios sabe cuantos abuelos-toreros hubieran dejado la comodidad de su retiro para intentar ejecutar faenas como las que guardaban en sus memorias.

Pero la realidad fue diferente, pues la corrida anunciada en Jaén con Curro, "Antoñete" y "El Cordobés" se suspendió por lluvia. Luego, Manuel Benítez "El Cordobés" (2-2-2) reapareció el 22 de abril en un mano a mano con "El Juli" y, dándose cuenta que el tiempo no pasa en balde, se retiró de nuevo en un pueblo el 28 de abril. Un frustrado Rafael de Paula vio sus dos toros volver vivos a los corrales en Jerez, en su única corrida de la temporada y, probablemente, la última de su carrera. Por otro lado, Antonio Chenel "Antoñete" (2-1-0), lesionado, no pudo estar al mismo nivel que al año anterior, aun así se las avió para cuajar tal superio faena que le mereció el recibir el premio a 'la mejor faena' de la Feria de Burgos. Andrés Vázquez (2-2-0) reapareció sin suerte en un pueblo enfrentándose con una corrida difícil. Unos días después cortó dos orejas en Zamora, pero al precio de una cornada y una lesión. Esa fue su última actuación de las tantas que planeaba. Ya hemos mencionado a Curro Romero y hemos discutido su temporada, la cual tenía diferente planeamiento, pues él siempre ha permanecido activo y ha estado con familiaridad enfrente de los toros.

En fin, que el experimento de una regular temporada satélite con toreros super-maduros no funcionó, ni será posible pues ni el público ni los empresarios están interesados. Claro, ni creo que tampoco los toreros, quienes saben que los toros no respetan las canas.

Los extranjeros

"El Zotoluco" (29-18-2) merece especial mención, pues a pesar de ser uno de las más importantes figuras en México, vino a jugarse la vida como un desesperado, lidiando corridas a contra estilo, para hacerse un nombre en Europa. Aunque su campaña no ha sido lo brillante que él deseaba, se ha ganado la admiración de aficionados, compañeros y la prensa. Resaltó al cortar una oreja en Madrid en San Isidro y en obtener tres en la corrida de los 'victorinos' en la feria de julio en Valencia, donde fue declarado el triunfador máximo. En octubre volvió a triunfar en su tierra. Allí se encuentra de nuevo ejerciendo su categoría, indultó a un toro en la Ciudad de México y torea en los carteles predilectos. Ha manifestado que, pese a la dura la experiencia, desea volver a hacer campaña en Europa de nuevo. Se merece mejores oportunidades.

El buen toreo francés Juan Bautista (46-54-0) en su primer año completo como matador ha dado un paso adelante, que le significará un aumento de actuaciones en esta temporada entrante, sobretodo en Francia, donde a menudo será la base de los carteles. En su país no ha habido plaza en donde no haya triunfado: Arles (4 orejas en dos corridas), Nimes (2o) Fréjus (3o), Floirac, (1o), La Brede (1o), Dax (2o), Eauzu (1o), Bayona (1o), y en Mont-de-Marsan (vuelta). En España, también ha tenido unos cuantos triunfos con salidas a hombros en Tarragona, Palma de Mallorca, El Escorial, San Sebastián de los Reyes y otras plazas menores. En Cáceres cortó una oreja y en Bilbao otra en una gran tarde. Además, ha triunfado en varias ferias de pueblos. Para rematar su campaña le faltó obtener trofeos en Sevilla, Madrid, Valencia o Zaragoza donde solamente cumplió. Ahora Juan Bautista está haciendo una campaña en América, en donde también goza de muy buen cartel. Esto le hará estar a punto cuando oiga sonar el primer clarín en Europa en la primavera.

LOS OTROS TOREROS

En este segmento dialogaremos brevemente sobre los diestros que no aparecieron regularmente en las ferias taurinas de la temporada pasada, y que sin ser considerados figuras han tenido cierto protagonismo, que debería afectarle positivamente en la temporada entrante. Es un hecho en el sistema taurino que un diestro al tomar la alternativa con fuerza entra el mismo año en las ferias importantes, donde puede iniciar el camino para hacerse figura. El único matador novel que hizo esa transición la pasada temporada fue Juan Bautista. Si eso no sucede, entonces el torero, desarrollando un papel suplementario, tiene que luchar para buscar, como, sea las oportunidades para llegar a ocupar un lugar privilegiado en el escalafón taurino, y mientras tanto tiene que triunfar lo suficiente para ganarse contratos para permanecer activo. Si el novel matador no entra en el circuito de las ferias en dos o tres años, la dificultad para destacar se acrecienta anualmente, ya que la afición, la prensa y los empresarios encasillan al matador en una posición complementaria, de la cual existen pocas probabilidades de salir. Todos los años unos pocos diestros consiguen establecerse como 'toreros de feria', tal como se hicieron Puerto, Padilla y "El Califa" en el 2000. Se espera que este año otros matadores sigan sus pasos. No es mi intención aquí hacer un extenso análisis de los cerca de dos centenares de diestros que en esta situación actuaron en la temporada pasada, ya que solo me referiré brevemente a los más jóvenes matadores que, por sus pocos años de alternativa, aun no han tenido las suficientes actuaciones para probar su real valía, y a esos diestros más veteranos que han pegado un paso adelante en el 2000.

Los recién-alternativados

En la temporada del 2000 se concedieron 27 alternativas. Pocos de esos nuevos doctores encontrarán el éxito en el escalafón superior que les eludió como novillero, por la simple razón de que no tienen suficiente aliciente para ser contratados para torear. La excepción la componen el español "El Fandi", el francés Castella y el mexicano Bricio, quienes han comenzado a destacarse en la temporada pasada.

El granadino "El Fandi" (18-15-5) (27-60-5) es un torero valiente variado con la tendencia a lo espectacular. De novillero triunfó ampliamente. En su despedida de novillero fue herido, por lo que se dudaba que estuviera recuperado para su lujosa alternativa anunciada para el 18 de junio en la Feria del Corpus en Granada. Sin embargo, aun sin estar en buenas condiciones físicas, ese día fue doctorado por Manzanares, con "El Juli" de testigo. Salió a hombros por haber obtenido un apéndice en cada toro. Como la estadística muestra, siguió obteniendo trofeos en todas sus actuaciones, la mayoría en plazas poco significativas. No obstante, en las ferias en donde actuó como matador también triunfó: Coruña, Gijón, Alcalá de Henares y especialmente en Jaén, donde cerró su temporada cortando tres orejas y saliendo a hombros por la Puerta Grande. Ha dejado buen ambiente para entrar en algunas ferias importantes en la temporada entrante. Del buen resultado de esas actuaciones dependerá su futuro.

Sebastián Castella (33-31-1) (10-10-0) fue el triunfador de III Encuentro Mundial de Novilleros en San Sebastián a principios de la temporada. Después completó una buena campaña de novillero, que le llevó a la alternativa. Fue investido con la borla de doctor en tauromaquia por Ponce, en presencia de José Tomás en Béziers, Francia, el 12 de agosto. Salió a hombros y dos días después repitió en la misma plaza, también cortando un apéndice, como lo hizo luego en Nimes. En España toreó varias corridas con éxito, excepto en San Sebastián, en donde tuvo una actuación meramente discreta. Sus triunfos como novillero en Europa, y en Francia como matador, proveerán a este fino torero oportunidades para que pueda sobresalir en la próxima temporada. Su base para el despliegue será Francia, en donde formará parte de los mejores carteles de las ferias.

El mexicano Antonio Bricio es un caso aparte, debido a que a pesar de haber sido el líder de los novilleros en Europa, toreando 57 novilladas y obteniendo 57 orejas y 3 rabos, decidió tomar la alternativa en su tierra. Se doctoró en Guadalajara el 10 de diciembre. Triunfó y ahora se encuentra en su patria desarrollando un papel estelar y formando parte de los carteles mas llamativos. Antonio ha dicho que planea hacer campaña en Europa y ya está anunciado para el primero de abril en Vergéze, Francia. Bricio encontrará un hueco en algunas ferias de importancia, pues ambiente ha dejado para ello.

Debemos mencionar dos nuevos matadores que están haciendo grandes esfuerzos para distinguirse, aunque no se han doctorado con gran cartel y,por lo tanto, tendrán que aprovechar a lo máximo las pocas oportunidades que les den para actuar en esta temporada. Uno es "El Cid" (6-12-11) (9-8-0) que tomó la alternativa en Madrid el 23 de abril de manos de Luguillano y en presencia de "Finito de Córdoba". Estuvo bien y luego ha repetido un par de tardes en esa plaza, cortando una oreja. También allí fue cogido de gravedad. El otro es Fernando Robledo (11-8-0) (7-9-0) que recibió la alternativa de manos de "Morante de la Puebla", con "El Juli" en el cartel, en Torreón de Ardoz (Madrid). Cortó tres orejas y salió a hombros.

Los diestros noveles

Estos diestros llevan menos de cinco años militando como matadores de alternativa y por lo tanto están todavía en un período formativo y con la ilusión candente de progresar en el toreo. La situación es crítica para ellos, pues cada temporada que pasan sin conseguirlo, la meta se aleja más con el tiempo.

De este grupo de matadores, "El Renco", Jesús Millán, Antonio Ferrera y Manuel Bejarano han sido los que en 2000 más han progresado en la temporada.

De estos diestros, "El Renco" (32-51-5) es el que más ha avanzado, y quizás el que más ha sorprendido en su progreso. Su primera llamada de atención sucedió en Alicante al cortar una oreja, aunque había conseguido varios trofeos en varios pueblos. En esa misma plaza volvió a sorprender, pues en su feria fue el diestro que más trofeos consiguió cuatro en dos corridas. Luego en las corridas veraniegas madrileñas cortó una oreja el día de su confirmación y otra en su repetición. Luego, obtuvo una oreja en la Feria de San Sebastián de los Reyes, y dos en la de Guadalajara. En octubre triunfó en Valencia pero en Madrid solo fue ovacionado en su cierre de la temporada. Más que un paso, "El Renco" saltó un escalón hacia adelante en el 2000. Tiene buenas posibilidades de continuar su marcha en esta temporada, comenzará en levante y en Madrid pronto tendrá otro examen.

El torero maño Jesús Millán (25-45-3), en su segundo año como matador, ha pegado otro buen paso en su profesión. Primeramente ha cortado trofeos a granel en las plazas secundarias en donde ha actuado, por ejemplo, cuatro orejas y un rabo en Barbastro Aun más importante, cuando ha toreado en plazas de más importancia ha mostrado su determinación, valor y buenos modales de torero. En Barcelona salió a hombros al cortar una oreja a cada toreo y lo mismo hizo en las ferias de Talavera, y en Huesca cortó una oreja. Pero sus actuaciones más resonantes sucedieron en las ferias de Colmenar Viejo, a las afueras de Madrid, en donde se le concedieron tres apéndices, y en la del Pilar de Zaragoza, en donde cerró su campaña con el corte de una oreja en cada una de sus dos actuaciones. Seguro, que este año aumentarán sus actuaciones y volverá a tomar otro paso hacia adelante.

El extremeño Antonio Ferrera (26-61-10) es un torero que se está formando también con corridas muy duras. En su cuarto año de matador ha madurado con un toreo de forma más asentada y como un lidiador de primera clase, apto para dominar esos monumentales toros, a los que a menudo se enfrenta y triunfa. Sus actuaciones hubieran sido más numerosas a no ser por dos percances que lo tuvieron fuera de combate por más de un mes. Su cartel sigue en alza en Francia y en la zona extremeña, áreas en donde actúa y triunfa más a menudo. Obtuvo apéndices en Arles, dos orejas en dos ocasiones, Badajoz, Zafra y en varios pueblos en donde sus actuaciones fueron premiadas con múltiples trofeos, como en Jerez de los Caballeros con cuatro orejas y un rabo, y en Santa Olalla donde indultó el toro "Productor" de Carmen Araceli, obteniendo seis apéndices, que incluían los simbólicos. Antonio seguirá actuando bastante en esas zonas, pero en el 2001 necesita entrar y triunfar en algunas ferias de importancia en España para avanzar en su carrera.

Manuel Bejarano (21-37-1) es otro matador que tomó la alternativa sin gran bombo en 1999, después de una discreta campaña de novillero, pero empezando desde abajo comienza a hacerse notar como matador, especialmente en su región extremeña. En las ferias de Cáceres y Plasencia, alternando con figuras como "El Juli" y Caballero, salió a hombros. En cuatro corridas en Tujillo obtuvo 14 orejas y tres rabos e indultó al toro "Señorito" de 'Torreón". En Guayaquil, Ecuador, durante el invierno también tuvo una actuación triunfal. Sin embargo, en su confirmación de la alternativa en Madrid en julio, con un lote difícil de Carriquiri, recibió aplausos en un toro y en el otro su faena fue silenciada. En el 2001 necesita dejar de ser un toreo regional y triunfar en plazas de más categoría para seguir el ritmo de ascendencia.

Mencionamos aquí al mexicano Ignacio Garibay (15-23-2) no porque su campaña europea haya tenido gran importancia, pues sus trofeos fueron conseguidos en pueblos, y en su confirmación tuvo una tarde grisácea. Además, tampoco ha actuado suficientemente durante la temporada pasada en Europa. No obstante, lo nombramos porque desde que regresó a México ha triunfado ruidosamente allí, especialmente en la capital, en donde cortó una oreja a cada toro el Día de Navidad. Sus actuaciones de matador y novillero en Europa le han puesto en el camino de ser figura en su tierra. El dilema de Ignacio, como de otros mexicanos, es que tiene que decidir si vale la pena el volver a Europa a torear en malas condiciones, o si es mejor cosechar los beneficios en México toreando como figura. Veremos lo que hace Ignacio.

También, Mari Paz Vega (17-26-5) en su tercera temporada continuó buscando oportunidades para presentarse en Madrid, o en otras plazas importantes, mientras tanto sigue triunfando en los pueblos. En cambio, en Venezuela y México está encontrando esas oportunidades y triunfando. Desgraciadamente, un toro le fracturó el fémur cuando a puerta gayola recibía a su primer toro. Está joven ha sido bastante castigada en los ruedos por los toros y las empresas. A ver si el 2001 puede de una vez demostrar lo que tiene que ofrecer al toreo.

Los veteranos: un paso adelante

En el escalafón de matadores hay varios maestros veteranos que, sin ser figuras, se mantienen activos y torean lo suficiente para no perder actualidad. Unos se especializan en torear corridas duras, otros tienen un gran cartel en una determinada región, otros son exquisitos artistas que no triunfan regularmente, pero los aficionados los esperan, y algunos se mantienen exprimiendo la reputación que una vez tenían, o por la atracción extra-taurina. Lo que todos tienen en común es que el número de sus actuaciones en cierta temporada es proporcionado a los triunfos o fracasos de la temporada anterior, y que los buenos resultados de una temporada no garantizan el salto al circuito de las ferias y la entrada a los buenos carteles en la próxima. Para realizar esa meta estos diestros necesitan triunfar repetidamente al menos durante dos temporadas consecutivas. Entonces, abajo no me referiré a todos los matadores veteranos que se hallan en este estado en su carrera, sino únicamente a los diestros cuyos logros en la temporada del 2000 fueron superiores a los de la temporada anterior y, a mi parecer, ese hecho resultará en más contratos para la temporada entrante.

David Luguillano (31-35-1) es uno de esos exquisitos artistas que hasta el año pasado ha tenido campañas caracterizadas por altos y bajos. En cambio en el 2000, David ha conjugado la calidad de su toreo con una regularidad en sus triunfos. Lo que primero llama la atención es que la mitad de sus actuaciones tuvieron lugar en ferias de cierta importancia, y en once de ellas obtuvo trofeos: Madrid, Cáceres, Alicante, Soria, Burgos, Avila, Tarragona, San Sebastián de los Reyes, Palencia, Valladolid y Guadalajara. Otras buenas notas son que ha entrado en buenos carteles y que únicamente cuatro de sus actuaciones han sido regulares. La madurez de sus diez años de alternativa le ha dado maestría. Definitivamente, David tendrá las oportunidades para continuar adelante en esta temporada, y entonces situarse definitivamente como un 'torero de feria".

Oscar Higares (34-28-0) que en el 99 tuvo una mediocre temporada en la del 2000 se ha superado. Ha toreado en bastantes ferias importantes pero, a diferencia de Luguillano, ha tenido que entrar en muchas corridas duras. Sus triunfos de más relevancia tuvieron lugar en Madrid y Valencia, en donde fue herido, Salió a hombros de las plazas de Calatayud, Toreón de Ardoz, Olmedo y otras plazas de similar categoría. Concluyó la temporada en Zaragoza siendo ovacionado al matar una corrida de Palha. En 2001 veremos a este excelente y valiente lidiador entrar en más ferias, pero como especialista de corridas toristas.

Los tres diestros José Luis Moreno, "El Fundi" y Manolo Sánchez tampoco tuvieron una buena temporada en el 1999, y los tres han vuelto a recuperar su forma en el 2000 siguiendo diferentes rutas.

José Luis Moreno (33-29-0) ha tenido que volver a encerrarse con corridas duras para entrar en feria de categoría, para intentar recuperar el puesto que tenía hace dos años.En 2000 ha dado un buen paso, ya que ha toreado y triunfado más, Sin embargo, no ha rematado su campaña por no tener suerte en los cosos de primera, como Madrid, Bilbao o Barcelona. En cambio, cortó una oreja Castellón, el Puerto, Córdoba y Valencia, en donde también fue herido gravemente. En el 2001, volverá a entrar en algunas ferias de categoría en condiciones similares, pero para seguir en su camino de recuperación deberá triunfar en esos lugares. "El Fundi" (33-53-4), otro maestro, capaz de dominar al toro más peligroso, ha encontrado su forma de nuevo, también encerrándose con corridas duras en plazas de poca importancia, donde ha cosechado montones de trofeos. Solamente participó en las ferias grandes de Madrid y Pamplona. Sus triunfos de más peso tuvieron lugar en Cáceres, en donde en dos corridas se llevó cuatro trofeos, y en Teruel, La Coruña y Oviedo, de cuyas plazas salió con una oreja en el esportón. En esta temporada necesita tener algunos triunfos en las ferias de categoría para que los trofeos impulsen su carrera. El fino y clásico maestro Manolo Sánchez (30-30-2) casi ha doblado sus actuaciones y trofeos en la temporada, El ha basado su campaña en la región castellana, en donde entra a menudo en los buenos carteles feriales. Sus actuaciones más sobresalientes se llevaron a efecto en esa región, lo que le facilitará contratarse en el 2001. Triunfó en Valladolid, tres trofeos en tres tardes, Burgos y en varios pueblos de esa región. Otras notas sobresalientes fueron el cortar cuatro orejas en Inca y el haber indultado el toro "Ridículo" de "Jandilla" en Mojados el primero de octubre. Sin embargo, como a los otros dos matadores, a Manolo le faltó el dar un dos de pecho en las dos plazas de primera en donde actuó: Madrid y Barcelona.

José Luis Ramos y Fernández Meca comparten el haber completado sus campañas con los similares buenos resultados a las del año anterior en sus respectivas esferas de influencia, reafirmando, o incluso mejorando, el cartel con el que cuentan en sus regiones, pero sin incrementar su reputación a un nivel más amplio, aunque José Luis tiene buen ambiente en Francia. Ambos completarán una temporada parecida en el 2001. Ahora bien para seguir adelante necesitan triunfar en otros lugares además que en sus regiones.

José Luis Ramos (26-25-0) comenzó su campaña dando una vuelta al ruedo en Madrid, pero su repetición fue poco más que discreta. En Francia, toreó varias corridas cortando una oreja en Vic-Fezensac y Orthe, y también obtuvo trofeos en el norte de España, en donde José Luis actúa más frecuentemente. Este espada tuvo buenas actuaciones en Burgos y Bilbao y varios pueblos de esa zona española. El veterano torero Fernández Meca (19-20-0) se ha convertido en el especialista francés de las corridas duras, entrando en casi todas las ferias en esos carteles. Tuvo excelentes actuaciones en Nimes, seis orejas en dos tardes, Bayona, tres orejas, Frejus, cuatro, y en Dax y Vic-Fezensac, un apéndice. En cambio, en España ni en Castellón, ni Madrid o Zaragoza pudo sobresalir.

NOVILLEROS

Como ya mencionamos la actual situación con los novilleros es algo desconcertante, pues exceptuando a Javier Castaño, Rafael de Julia, Martín Antequera y Luis Vilches, quienes tomarán la alternativa al principio de la temporada, es muy difícil anticipar el futuro de los demás. Existen mucho jóvenes con cualidades para llegar a ser gente en el toreo, que incluso torearon con cierto éxito medio centenar de novilladas, pero ninguno todavía se ha definido como una figura de los novilleros para tomar una alternativa con fuerza. La super abundancia de novilleros también enturbia mas la situación. Aunque se celebraron 721 novilladas, la distribución de las actuaciones entre los 294 jóvenes que participaron estuvo muy desproporcionada. Unicamente 10 novilleros han toreado mas de 30 veces, 35 entre 29 y 10, y 229 torearon menos de 3 novilladas.

Javier Castaño (27-34-2) es el novillero con más probabilidades de torear lo suficiente para tener un impacto en el nuevo escalafón. Después de ser el triunfador de San Isidro, comenzó a torear a menudo hasta que un pisotón de un toro le lesionó un tobillo en Valencia en julio. Reapareció en Albacete, sin estar recuperado, y fue herido de nuevo, lo que le hizo cortar la temporada y renunciar a tomar la alternativa para la que estaba anunciado en Salamanca. Tomará la alternativa en Valencia en marzo. Rafael de Julia (40-50-4), Martín Antequera (27-32-2) y Luis Vilches (38-52-2) también tienen anunciadas sus alternativas, pero ellos, a pesar de haber triunfado en Madrid y otras importantes plazas, no van a encontrar las mismas facilidades que Javier en su primera temporada como matador.

 

CONCLUSION

Inspirado por el optimismo creado por la alegría de ver el nacimiento de un nuevo siglo, y por los buenos resultados de la temporada 1999, se tenía una desmesurada ilusión por la primera temporada del milenio, en la cual se esperaba una gran competición a todos los niveles, que produciría cambios notables en el escalafón de la torería. La competencia existió, pero fue más moderada y menos abierta que la esperada, y en la cima no se produjeron los cambios previstos, aunque si algunos entre otros toreros que también protagonizan las ferias.

Para la temporada, que oficialmente se abrirá en la Feria de la Magdalena en Castellón en marzo, a la cabeza de la torería estarán todavía "El Juli", José Tomás y Enrique Ponce. "El Juli" seguirá siendo el taquillero por excelencia, que garantizará el lleno en casi todos los carteles donde su nombre aparezca. Además, veremos a este diestro, ya más cuajado, terminar de convencer a sus detractores. José Tomás, a quien su casi mística atracción lo ha convertido en el ídolo de los aficionados, continuará también en el trono. Aunque, como es común en él, moderará el número de sus actuaciones y remontará el obstáculo administrativo, que evita que toree en las ferias donde toda la serie es televisada. El maestro Ponce, que por su larga permanencia en la cumbre, es de los tres el más obligado a defender su privilegiada posición, conservará su puesto con su maestría y raza. Así, que seguirá en el 2001 como parte del triunvirato.

Con estos tres ases, como en la temporada pasada, unos cuantos diestros compartirán en los carteles estelares las ferias: "Joselito", Manuel Caballero, "Morante de la Puebla" y Miguel Abellán. En este nivel es donde algunos cambios han habido, pues los jóvenes veteranos Víctor Puerto y "Finito de Córdoba", y el novel "El Califa" se añadirán a esa fila, mientras que Juan José Padilla competirá con Pepín Liria para acaparar puestos en las ferias en las corridas toristas.

Con respecto a los diestros noveles, no hay ninguno estratégicamente situado para dar un dramático salto hacia el estrellato. No obstante, de algunos de los jóvenes como Juan Bautista, Sebastián Castella, "El Fandi", Jesús Millán., Antonio Bricio, y los novilleros Javier Castaño y Rafael de Julia, a alternativarse pronto, se puede esperar que en este año avancen notablemente. También, el diestro más maduro Eugenio de Mora pudiera sorprendernos continuando el ascenso que inició el año pasado.

. Por otro lado, poco más se puede añadir y predecir para la temporada entrante, pues los otros toreros que completarán los carteles feriales no han dado grandes muestras en sus campañas del 2000 para esperar que sus logros en esta temporada sean muy diferentes.

Considerando que en la temporada pasada varias optimistas predicciones, ilusiones y planes el toro del destino las corneó, esperamos que en la temporada 2001 el toro de la suerte permita que se cumpla todo lo bueno que entonces no sucedió.

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