TOROS: UNA QUINCENA TAURINA EN CALIFORNIA
por Mario Carrión
Invitado por el gran taurino John Golsalves y varios ganaderos del área del Valle de San Joaquín, el viernes 28 de abril llegué a Modesto, California, para presenciar la inauguración de la Temporada Taurina 1995 y participar en varios tentaderos. La corrida inaugural que debería haberse celebrado al siguiente día en la Plaza Pico dos Padres, en Turlock, fue postergada por la lluvia hasta el sábado ocho de mayo, desilusionando a centenares de aficionados que atraídos por el espectáculo habían llegado de los pueblos cercanos.
El domingo fui invitado al herradero de los añojos del ganadero Frank Borba. Hubo una gran fiesta atendida por un centenar de invitados, que culminó con la lidia de un novillo por Dennis Borba, hijo del ganadero y el único matador norteamericano en activo, y dos becerras por mí. Cual sería mi sorpresa cuando Dennis, a mitad de la faena de su bravo y noble novillo, me dijo que si quería dar unos pases. Mi primera impresión fue decir "no, gracias", porque a mis años, pensé que ponerme enfrente de una becerras era suficiente atrevimiento; pero miré al tendido y vi los expectantes ojos de los espectadores clavados en este viejo matador español, y entonces mi amor propio y vanidad venció a mi sentido común, y diciendo "allá voy, Dennis", me lancé y dí unos buenos pases que parecieron gustar a la concurrencia y que a mí me satisficieron.
Los tentaderos de los ganaderos Manuel Sousa, Manuel Correa y Manuel de Costa, en los que yo iba a participar también se suspendieron por el mal estado en que los ruedos de las plazas de tientas se encontraban a causa de la lluvia. No obstante estos señores tuvieron la gentileza de compartir conmigo la historia de sus ganaderias, y abordo de vehículos para todo terreno me pasearon por los cerrados para mostrarme el ganado bravo de origen mexicano, que con tanto orgullo ellos crian en estas tierras californianas. Tuve más suerte con el tendedero del ganadero Antonio Cabral. Aprovechamos un día claro, y a pesar del barrizal en que se había convertido el ruedo, pudimos probar la bravura de varias vacas con las que me divertí toreándolas.
El sábado ocho con los tendidos solo cubiertos a medias, debido a la inclemencia del tiempo, por fin se inauguro la temporada. Los espectadores que nos atrevimos a desafiar al mal tiempo disfrutamos con una entretenida corrida. Los toros de Manuel Sousa fueron buenos en general, excepto el lote que le correspondió al torero local Dennis Borba, quien estuvo muy valiente y cumplió en su cometido, siendo ampliamente aplaudido. El rejoneador portugués Víctor Carrasqueira, que encabezaba el cartel, hizo gala del dominio de sus caballos, entusiasmando al público al poner rejones de castigo y banderillas. Dió vueltas al ruedo en sus dos toros acompañado por los forcados del grupo Amadores de Turlock, quienes habían hecho una magnifica pega -suerte del toreo portugués que consiste en inmovilizar al toro cogiéndolo por los cuernos después de citarlo a cuerpo limpio, usando solo fuerza bruta y valor extrordinario-. Completó el cartel el notable matador mexicano de Monterrey Aberto Galindo que fue el triunfador de la tarde, sobre toreando el magnifico sexto cornupeta, al que le hizo una faena excepcional. Su toreo fue acompañado por los sones de un torero pasodoble y un aplauso constante. Dió vueltas al ruedo en ambos toros, que es el máximo trofeo del toreo a la usanza portuguesa, pues al no matarse a los toros no se conceden orejas. El público abandonó la plaza satisfecho de haber presenciado una buena tarde de toros -o mejor dicho "noche de toros", pues la corrida era nocturna-.
El lunes ocho, ya con un tiempo primaveral y con más asistencia de público, se dió la segunda corrida de la temporada en Gustine, otro pueblo cerca de Modesto. Se lidiaron toros de Antonio Cabral, que dieron un aceptable juego. Tuvieron casta pero un poco de genio, lo que da emoción pero ofrece más peligro para los lidiadores. Actuaron el rejoneador mexicano Octavio Sánchez que gustó mucho, el también matador mexicano Alfredo Delgado "el Conde" y el portugués Manuel Moreno, triunfador de la temporada anterior, que dieron vueltas al ruedo en sus toros. Ambos matadores fueron cogidos por uno de sus bureles, pero afortunadamente las únicas consecuencias fueron unos moretones y un gran susto. También intervinieron con éxito el mismo grupo de forcados que actuó en la corrida inaugural. En resumen otra entretenida corrida en la que triunfaron toreros y ganadero.
Ambas corridas fueron expertamente presidida por John Gonsalves, y en ambas tuve el honor de que me brindaran un toro, Dennis Borba en la primera y Manuel Moreno en la segunda.
La próxima corrida se celebrará en Stevinson, a la que seguirán una veintena más de festejos en diferentes pueblos del Valle de San Joaquín, donde la colonia portuguesa reside, hasta que en octubre se clausure la temporada en Turlock, donde ha empezado. La afición taurina vibra en California manteniendo viva contra viento y marea esta tradición iberoamericana.