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(Nota: Artículo escrito por José Luis Ramón y publicado el 4 de diciembre del 2007 en la revista taurina española 6TOROS6 en la sección SABER DE TOROS.)
Mario Carrión Bazán (1933), sevillano del barrio
de la Macarena, se crió oyendo hablar de toros y
viendo torear de salón a sus primos Pepín, Manolo y Rafael
Martín Vázquez, todos ellos matadores de toros, como
también lo fue Manolo Carmona, al que le unían los
mismos lazos de parentesco.
Junto a los hermanos Martín-Vázquez
se le despertaron a Carrión sus ilusiones de hacerse
torero, y en Pepín, siempre tan apartado
del mundanal ruido taurino, encontró su primer valedor,
un consejero en el que, al principio, se miró como en
un espejo. Como torero, Mario fue una
interesante mezcla de artista y valiente, muy
variado con el capote (siempre hacía muchos quites, lo que no
agradaba a sus compañeros), estilista con la muleta y, según
soplaba el viento, excelente estoqueador.Sus momentos
más brillantes los alcanzó como novillero.
En los años 1952 y
1954 abrió la Puerta Grande de Las Ventas, de manera que durante varias
temporadas tuvo un excelente cartel en la plaza madrileña, en la que toreó con
frecuencia. Muy castigado por los toros (recibió nueve cornadas, alguna muy
grave), y pasados los años de torero, emigró a Estados Unidos (se había casado
en Quito con una norteamericana), país en el que trabajó como profesor de
español durante treinta años. Mario Carrión debutó con
picadores en Tánger el 18 de julio de 1952,
con Juan Belmonte Fernández
y Antonio Vázquez. Y menos de un mes después, el 14 de
septiembre, se presentó en Las Ventas, alternando con Joselito
Álvarez y Braulio Lausín (hijo). De ese día,
el crítico Barico escribió en la revista El Ruedo: “Torea bien
Mario Carrión.Muleta en mano tiene tratamiento de excelencia,
y lo que hizo con la espada no hay, al menos yo no lo conozco, quien lo mejore.
Si sigue matando como mató el domingo, diremos, con razón, que ha vuelto el
clasicismo a los ruedos españoles.Otra cosa que hay que elogiar en el pariente
de los hermanos Martín-Vázquez es el valor”.
La temporada siguiente
tenía firmadas muchas novilladas, pero no las toreó todas porque pasó varias
veces por el quirófano. Incluso, en cuarenta días sufrió cuatro cornadas.
Reapareció sin estar repuesto y, al año siguiente, prácticamente tuvo que
comenzar de nuevo. Pensando en ganar cartel para la alternativa, el 1 de agosto
de 1954 volvió a Madrid, repitiendo salida a hombros. En esa ocasión compartió
cartel con Miguel Montenegro y Manolo Segura.Sobre
este otro festejo, Barico escribió en la misma revista:
“Me sigue gustando el garbo torero de Mario
Carrión, aunque triunfen ahora por esas plazas los
alardes de los tremendistas del toreo. Sus lances
fueron largos, suaves y mandones; lances pintureros y
alegres, además. La faena que cuajó en el primero, pródiga en
naturales, fue hecha bajo el signo del valor. El
cuarto no era bravo, pero Carrión como a
bravo lo toreó.Eso de torear a un astado soso y nada codicioso como a un bicho
de bandera sólo pueden hacerlo los grandes toreros”.
Ya con más mucha
fuerza, accedió al doctorado el 30 de mayo de 1955 en Cáceres, con Jumillano
y Pedrés como padrino y testigo de la ceremonia. Confirmó en
Madrid el 8 de abril de 1956, con Victoriano Pasada y Luis
Parra “Parrita” de compañeros, y junto al rejoneador Manuel
Conde, que lidió el séptimo. Los toros de a pie fueron de Celestino
Cuadri, ganadería que ese día tomó antigüedad.Su última actuación en Las Ventas
fue en 1957, con reses de Escudero Calvo, luego Victorino Martín.Pronto se
marchó a América, donde, además de seguir toreando bastante, encontró el camino
que iba a marcar su vida futura.
Ya casado y apartado
de los ruedos, se instaló en Baltimore, licenciándose en la Universidad de
Maryland en literatura y sociología. Trabajó como profesor de español hasta,
finalmente, convertirse en jefe del departamento de idiomas. Como periodista
fundó y fue el editor de una revista de cultura hispana.Y allí sigue, en
Baltimore, pendiente de la temporada, escribiendo de toros en internet,
difundiendo la Fiesta en Estados Unidos y visitando regularmente España,
normalmente durante la Feria de Abril.