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TOREROS PARA LA VANGUARDIA DE LA TEMPORADA EUROPEA DEL
2008 |
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Introducción
Desde los principios del presente siglo el cambio de la guardia de las
figuras en el escalafón torero ha sido un tema que se ha discutido
repetidamente en tertulias, conferencias, programas de televisión y radio tanto
como también ha sido un topico de bastantes artículos en la prensa taurina.
Defino aquí mi concepto del ‘cambio de la guardia’ como el continuo
proceso por el cual nuevos o renacidos matadores de toros que están dotados de
excelentes cualidades taurinas para ser gente en el toreo retan a las figuras establecidas, forzándolas a competir
para defender sus posiciones como figuras, y de no hacerlo se tendrían que
conformar con ocupar posiciones menos relevantes o, en el caso extremo,
retirarse del toreo activo. Los toreros que se refuerzan en el proceso forman
la vanguardia del toreo. Este proceso mantiene al toreo vibrante, a los toreros
competitivos y a los aficionados entusiásticos e interesados en el desarrollo
de las temporadas taurinas.
El proceso de renovación, por las razones que fueran, ha sido lento en
los últimos años hasta cuando a mediados de la temporada taurina europea del
2006 varios renacientes diestros con sus triunfos demandaron ocupar un mejor
lugar en el toreo afrentándose a las figuras establecidas y a otros toreros de
feria. Este proceso se embaló en la temporada del 2007, cuando las nuevas
figuras que se encontraban ya a las puertas del Olimpo Torero continuaron
presionando a los permanentes residentes de este paraíso taurino. Entonces,
algunas de estas estrellas reaccionaron consumando excepcionales actuaciones
que mostraban del porque ocupaban privilegiadas posiciones en la cima del toreo
mientras, por el contrario, otros al no poder soportar la presión, poco a poco
dejaron de interpretar un papel
estelar, teniéndose que conformar con desarrollar papeles secundarios.
El resultado de este juego competitivo entre los que estaban y los que
llegaban al paraíso torero hizo
que la temporada europea del 2007 fuera
una de las más excitantes de los últimos años. Además, como estas nuevas
figuras intentarán seguir triunfando para consolidar el reciente adquirido
estado de figura, y como también se espera que las figuras veteranas defiendan
su categoría, la temporada entrante
promete ser tan interesante o más que la del 2007.
Es mi propósito en este artículo recordar y evaluar las contribuciones
que tanto las nuevas figuras como las consolidadas estrellas hicieron para
hacer la temporada pasada tan extraordinaria. Al mismo tiempo, también
especularé sobre cual papel podría
continuar haciendo cada miembro de esta vanguardia torera en la temporada
venidera, la cual se abrirá oficialmente en Castellón en febrero.
En cambio, en este artículo no ambiciono a discutir ni los logros ni
las posibilidades que pudieran tener en el futuro en sus carreras
aproximadamente de una docena de toreros veteranos quienes, por haber toreado
una cantidad considerable de festejos, aparecen situados en la parte superior
del escalafón del final de la temporada del 2007. Estos diestros, a pesar de
las muchas corridas toreadas y los numerosos trofeos obtenidos, no se
encuentran a la vanguardia, debido a que una alta proporción de sus actuaciones
y trofeos tuvieron lugar en plazas de tercera categoría. Ellos tuvieron poco
impacto en la pasada temporada, y se prevee que el impacto que pudieran tener
en la temporada que se aproxima sea muy inferior al que logren tener los diez
diestros que serán el foco de este artículo.
Este ha sido el caso, por ejemplo, de “El Cordobés”, el líder en el
número de trofeos cortados y corridas toreadas, y de “El Fandi”, Rivera Ordóñez
o “Finito de Córdoba”, quienes ocuparon los puestos segundo, sexto y octavo del
mencionado escalafón. Tampoco me referiré a varios jóvenes toreros dotados de
cualidades que les pueden permitir en cualquier momento, dada las condiciones
adecuadas, remontarse hacia la cima como, por ejemplo, pudieran hacer Juan
Bautista, César Jiménez, Salvador Vega o Salvador Cortés.
Pero antes de referirme a los diestros que considero integran la
vanguardia taurina para militar en la entrante temporada, sintetizaré cual era
el panorama profesional en el mundo del toreo previo al presente cambio de la
guardia, el cual está siendo el primero del Siglo XXI.
Si leyésemos los escalafones de finales de las temporadas europeas de
la última década del siglo pasado, observaríamos que cada año algunos nuevos
matadores se encontraban entre los establecidos líderes del toreo. Esos datos
comprueban que el proceso renovador taurino era bastante dinámico durante la
mayor parte de la década de los noventa. Esta renovación comenzó con Ponce
doctorándose en el 1990, continuó cuando José Tomás confirmó su alternativa en
Madrid en 1995, y culminó con Julián López “El Juli” irrumpiendo en la escena
con una fuerza arrolladora en 1998.
Después de ese año el proceso renovador de los toreros paró casi
repentinamente, permitiendo a los tres maestros mencionados permanecer como los
indisputables supremos líderes del toreo hasta el presente. Eran intocables,
estaban en la cima compitiendo mayormente solo entre ellos, ya que ninguno del
resto de los diestros tenía la fuerza, o la determinación, para retarlos de una
manera consistente.
Sin embargo, durante la temporada 2002 el proceso de renovación
pareció ponerse de nuevo en marcha cuando Antonio Ferrera, “El Fandi”, César
Jiménez, “El Cid” y otros toreros jóvenes tuvieron campañas triunfales en esa
temporada. 
También en septiembre de ese año José Tomás sorprendió a la afición
retirándose sin dar explicación alguna, y además “El Juli” entró en un período
de transición hacia el clasicismo que le causó una notable disminución de su
gran popularidad. Esos dos hechos más el comienzo del ocaso o el retiro de
algunas figuras maduras hubieran ayudado a que los nuevos prometedores diestros
se establecieran en la cima con las superfiguras. Sin embargo, ninguno de esos
cuatro matadores, ni tampoco una media docena de buenos toreros que se
doctoraron en los años 2003, 2004 y 2005 fue capaz de alcanzar la cima. Por
consiguiente, con José Tomás temporalmente fuera del camino, Ponce y “El Juli” se quedaron sin que nadie
los molestaran reinando tranquilamente en el paraíso torero.
Obviamente, a la mitad de la primera década del nuevo siglo el proceso renovador, aunque no muerto, estaba moribundo. Entonces el proceso comenzó a revivir durante la temporada 2006 cuando varios nuevos y renacientes matadores, como “El Cid”, Sebastián Castella, José María Manzanares hijo y Alejandro Talavante comenzaron a caminar firmemente por la senda que se dirigía a la cima, a donde llegarían durante la temporada 2007.
Conociéndose ahora los extraordinarios resultados de la pasada
temporada, se puede asegurar que la temporada entrante promete ser incluso
mejor que la pasada, ya que pocas veces en la historia del toreo ha habido un
escalafón torero compuesto por tantos excelentes maduros y jóvenes diestros
envueltos en una competitiva refriega para asegurarse el tener la oportunidad
de representar un importante papel en la temporada 2008. Ellos parecen darse
cuenta que consiguiendo esa meta tendrían la posibilidad de permanecer o entrar
en ese exclusivo club de superestrellas que contribuirán a definir esta primera década del siglo y
posiblemente la siguiente.
Noten que detrás del nombre de cada diestro aparecen dos series de
números entre paréntesis. Las cifras incluidas en el paréntesis ( ) representan el número de corridas
toreadas y las orejas y rabos obtenidos durante la temporada europea 2007 (x
corridas; x oejas; x rabos); y las cifras incluidas en el paréntesis segundo
[ ] muestran la distribución de la
orejas según la categoría de las plazas de toros en donde fueron concedidas [x
orejas concedidas en plazas de 1ª; x
orejas concedidas en plazas de 2ª; x orejas otorgadas en plazas de 3ª]. Los
datos de la segunda serie ayudarán al lector a evaluar el peso de los trofeos
otorgados a un matador, ya que no es lo mismo como por ejemplo, cortar una
oreja en la Maestranza sevillana, plaza de 1ª, que en la de Granada, plaza de
2ª, o en la de Ubeda, plaza de 3ª.
Durante la temporada 2007 Enrique Ponce, José Tomás y “El Juli”
estaban todavía al timón del toreo como lo habían estado desde que se
doctoraron. Sin embargo, el año pasado la situación era algo diferente que en
las temporadas anteriores, ya que
durante toda la temporada tuvieron que estar listos para resistir el empuje de
la nueva ola de las incipientes figuras. Ahora bien, los tres maestros, con más
o menos intensidad, defendieron sus baluartes en la cima. Aunque los tres
grandes comparten allí similares posiciones, cada uno parece encontrarse en
diferente estado profesional, por lo tanto los tres, como ya han anunciado,
planean seguir diferentes sendas para continuar aun siendo mandamases del
toreo.
Ponce es un caso único.
Empieza su decimoctava campaña, cuando ya ha logrado todo lo que se puede
conseguir en el
toreo. En cambio, todavía tiene la motivación para permanecer
en los ruedos haciendo largas campañas sin rehusar torear en los cosos
importantes y ejecutando de cuando en cuando excepcionales faenas y sin nunca
fracasar. O sea, que sigue añadiendo
nuevos y gloriosos párrafos a su extenso historial. Este diestro valenciano es
un torero clásico que torea con
majestad, dando pase tras pase que fluyen con la elegancia de un bailarín
clásico. También, posee un sobrio valor que le permite pensar claramente
delante de los toros, haciéndole posible resolver cualquier problema con una
aparente gran facilidad. Ponce ya no necesita ni aspira a competir para
conseguir una superioridad numérica en el escalafón, y dirigige sus esfuerzos hacia la calidad de su hacer.Aunque últimamente cada año antes de comenzar la temporada Ponce dice
que su campaña va a ser corta, siempre
termina la temporada habiendo sumado un número
considerable de actuaciones, tal
como lo hizo el año pasado cuando, a pesar de tener que cortar la temporada por
una lesión en la rodilla en Murcia el 12 de septiembre, sumó 60 corridas obteniendo
considerables triunfos, la mayoría en plazas de primera y segunda categoría. El
maestro inició la temporada cortando tres apéndices en Olivenza, y unos días
después obtuvo otros dos en Valencia, en donde le otorgaron el premio
“Triunfador de las Fallas”. A Ponce también le concedieron tres orejas en
Toledo, Almería y Málaga, y dos en
Barcelona, Córdoba, León, Puerto de Santa María y Murcia. Sus triunfos
en las plazas francesas fueron espectaculares, ya que consiguió cortar cuatro
orejas en Dax y dos y un rabo en Nimes. Abrió la Puerta Grande de todas las
plazas que acabo de mencionar. En cambio pasó sin pena ni gloria por Madrid,
Sevilla y Bilbao
Enrique Ponce entrará en la temporada 2008 reteniendo intacta su posición
privilegiada de gran figura del toreo. El puede torear cuanto y donde quiera
siempre bajo las mejores condiciones posibles. Ahora bien, él ha declarado una
vez más que su campaña va a ser reducida a unas cincuenta corridas, al mismo
tiempo que ha dejado ver que no cree que le quede mucho tiempo como torero
activo, ya que desea pasar más tiempo con su esposa y su hijo, el l que está al
nacer... habrá que ver lo que pasa.
El enigmático José Tomás (16-32-0) [14-18-0] de nuevo en acción
El 19 de septiembre del 2002, después
de actuar en una corrida en la
feria de Murcia, José Tomás, sin dar ninguna razón, de repente dejó el toreo
activo. Fue una verdadera sorpresa, ya que en el aquel momento, Ponce, “El Juli” y él, sin apenas oposición, formaban el triunvirato reinante
en el toreo. Entonces, después de casi cinco años de retiro, el torero
madrileño volvió a los ruedos, toreando con mucho éxito su primera corrida en
Barcelona el 17 de junio, 2007. Ese verano en España y Francia actuó en quince
corridas má y a este momento cuando escribo estas líneas está haciendo campaña en
México.
José Tomás estará orgulloso de sus
triunfos obtenidos en su primera y corta campaña, ya que solamente dejó el
ruedo sin llevarse trofeos en dos festejos de los dieciséis que toreó, esto
sucedió en
Alicante y en la última corrida en que
actuó en Barcelona. El maestro madrileño cortó tres orejas en sus actuaciones
en Barcelona, Dax, Pontevedra, San Sebastián, Salamanca y Nimes, más dos en
Algeciras, Málaga, Almería y Linares, saliendo a hombros de todas esas plazas,
menos de la de Linares, en
donde su primer toro le infligió una grave cornada.
Además de estos triunfos, cortó una oreja en Burgos, Avila y el Puerto de Santa
María. Se debe anotar que José Tomás no actuó en ninguna plaza de primera,
excepto en la de Barcelona. En la temporada
entrante deberá aparecer y triunfar en las
importantísimas plazas de Madrid, Sevilla o Bilbao, para
así reafirmar su estado de superfigura del toreo.
José Tomás es un torero
excepcional dotado de toreo tan puro que siempre ha apasionado a los aficionados y críticos más estrictos,
y a la vez que por su entrega ha gustado al público general. Aparte de las
intrínsecas cualidades toreras que posee, dado su introvertida personalidad más su reservada conducta, el paso
del tiempo le ha dotado de una aureola de misterio que lo está convirtiendo en
una leyenda viviente. Esto ha contribuido a que el espada interese más a la
masa y, al mismo, que esté ganando más partidarios incondicionales entre los
aficionados. Estos factores han convertido a José Tomás en el diestro más
taquillero para la temporada del 2008.
Sin embargo, es difícil de prever
que clase de campaña va a proseguir este singular hombre. ¿Va José Tomás a actuar desde el albor hasta el ocaso de la
temporada, presentándose en las plazas principales y compitiendo
regularmente con las otras figuras? o
¿va a medir sus actuaciones como hizo la temporada pasada, o retirarse
inesperadamente? Por el momento, su nuevo apoderado Salvador Boix ha dado a
conocer que planea que en la temporada entrante su apodernante no actúe en las
corridas que sean televisadas. Esta decisión implica que el madrileño no
participará en las ferias de Sevilla, Madrid u otras ferias en las cuales todos
los festejos del abono fueran televisados. Sin embargo, haga lo que haga el
enigmático maestro, la temporada europea 2008 va a ser más interesante por el
hecho de que el madrileño participa en ella.
Julián López "El Juli" (82-110-2) [27-37-46] con casta
solidifica su estado de campeón
Julián López
"El Juli” era uno de los más populares novilleros a mediados de la década
de los noventa cuando todavía era
un jovenzuelo. Desde sus principios mostraba
tener las cualidades necesarias para ser una gran figura del toreo, lo que logró
al tomar la alternativa. Julián tiene un valor sin límite y una sabiduría
lidiadora que asombran, lo que le permite dominar a los toros intuitivamente
como si supiera de antemano cual iba a ser la conducta del animal. Además el
joven diestro torea elegantemente con el capote, ejecutando variedad de
impresionantes quites, y con la muleta, después de satisfacer a los aficionados
con ligados, templados y artísticos
pases, solía completar su labor con una variedad de pases de adorno que
enloquecía al pueblo para luego matar tan efectivamente que parecía que en vez de espada usaba un cañón. También
banderilleaba a casi todos su toros. O sea, que su toreo era una combinación de
calidad y cantidad.
Este deseo de
complacer a las masas le produjo una excepcional popularidad, y alguna mala
crítica, la que yo encontraba injusta, pues los críticos olvidaban que el
madrileño estaba tan consumido por la idea de triunfar que, a veces, la parte
más ligera de su labor era el resultado de su exagerado sentido de
responsabilidad.
Pues bien, al
principio del nuevo siglo, Julián aparentemente pensaría que el ser una
superfigura no era suficiente para él, ya que ambicionaba el ser reconocido
como un torero puro y clásico. Por consiguiente, bajo la tutela de su nuevo
apoderado el diestro retirado Roberto Domínguez, “El Juli” comenzó un proceso
de refinamiento de su toreo, concentrándose más en el toreo básico y reduciendo
el elemento más superficial. Durante el proceso de cambio, el toreo del diestro
perdió algo de frescura y
espectacularidad y, como resultado su popularidad decreció
temporalmente.
Hacia la mitad
de esta primera década del nuevo siglo, la crítica y los aficionados estaban
más que satisfechos con ‘el nuevo Juli’, pero no sé el porqué tantos ellos como
el público en general se hicieron más exigentes con el joven torero,
especialmente en Madrid, ya que falsamente percibían
que su más asentada manera
de actuar era consecuencia de que el maestro se hallaba complaciente y seguro en
su posición de figura al lado de Ponce sin ninguna otra competencia. Por otro
lado, durante la temporada del 2006, comenzaron rechazar algunas de sus
exigencias para torear, y lo dejaron fuera de de algunas
ferias, como pasó en la Feria de Abril de Sevilla.
Por
consiguiente, al comenzar la temporada 2007, las nuevas figuras a lo mejor
dedujeron que el desplazar al madrileño de la cima sería una tarea fácil. Como
se equivocaron, pues el fuego que este pequeño gran hombre tenía dentro le
salió del cuerpo quemando a quien se atrevió a enfrentarse con él en el ruedo.
La consecuencia de estos retos fue que Julián reaccionó completando la campaña más redonda que ha logrado en los
ruedos europeos. Esta vez, lo consiguió complaciendo tanto a las masas como a los buenos aficionados y exigentes
críticos.
Los logros de
“El Juli” del pasado año fueron asombrosos. De los tres superfiguras fue el
único que completó la campaña completa, ya que la inició en febrero y la
terminó en octubre, toreando un total de 82 corridas, incluyendo siete manos a
manos. Mató 173 toros,
cortándoles 110 orejas
y dos rabos, uno en Murcia y otro
simbólico a un toro que indultó en Morón
Además, salió a hombros 37 veces, incluyendo las plazas de toros de 1ª clase
como las de los cosos de Madrid, Barcelona---dos veces---, Arles, Nimes, Málaga
y San Sebastián. Además, actuó en las plazas importantes compitiendo sin
discriminación tanto con Ponce y José Tomás como con las incipientes estrellas
como “El Cid”, Castella, Manzanares,
Talavante, Perera o Cayetano.
El joven maestro comenzó la campana el 25 de febrero en Morón de la Frontera con un
triunfo sensacional, ya que indultó a uno de sus toros. Luego continuó
hilvanando éxitos en casi cada plaza en donde actuaba, como los aficionados de
Arles, Barcelona, Nimes, Alicante, Burgos, Teruel, Avila, Santander, Bezier,
Málaga, San Sebastián, Logroño, Albacete y Murcia pudieran atestiguar, ya que
fueron testigos de como Julián ejecutaba soberbias faenas y sumaba más y más
trofeos. Ahora bien, el triunfo de Julián más significativo tuvo lugar en las
Ventas de Madrid, en donde completó magistrales faenas a toros no fáciles que fueron premiadas con
una oreja cada una y con una salida a hombros, pero lo más importante era que
finalmente conquistó a sus paisanos que siempre le habían puesto peros a su
hacer. También
cortó una oreja en Sevilla. En cambio sus actuaciones en Pamplona, Bilbao y
Zaragoza fueron anodinas. En Zaragoza toreó la corrida número mil de su
carrera.
Otro
logro digno de tenerse en cruenta es que
en septiembre cuando Ponce, Manzanares, Castella, Morante y Cayetano no pudieron torear por estar
heridos o enfermos, Julián no dudó en sustituir a sus compañeros, incluso a
toreros de menor categoría que él, con la intención de ayudar a los empresarios y no defraudar a los
públicos.
Estoy muy seguro que
durante la temporada que se aproxima el ya maduro maestro y clásico artista Julián
López “El Juli” va a pemanecer firme en la cima defendiendo su posición como un
león herido.
Junto a Ponce, José Tomás y “El Juli”, cinco nuevas figuras también
militaron en la vanguardia taurina durante la temporada del 2007. También esos
cinco diestros por sus grandes triunfos del pasado año se han quedado bien
colocados para seguir siendo impactantes protagonistas en la temporada europea
entrante. Ellos son, por orden de antigüedad, “El Cid”, Sebastián Castella,
José María Manzanares, Miguel Perera y Alejandro Talavante. Aunque cada uno ha
caminado por diferente ruta para llegar al sitio privilegiado que ocupa y ha
tenido hasta ahora un impacto más o menos intenso, todos tienen en común que
tomaron la alternativa durante este siglo mientras que Ponce, José Tomás y “El
Juli” son toreros que se doctoraron en los años noventa.
De los cinco matadores que he incluido en este grupo, el sevillano
Manuel Jesús “El Cid”
ha sido el que ha tenido que andar el camino con más escollos. A “El Cid” le
ha tomado seis años para llegar a la
cima, remontando obstáculos que parecían insuperables. Finalmente, llegó a esa
meta en la temporada del 2006, a la madura edad de 32 años. No obstante, hasta
la conclusión de la temporada del 2007, en la cual tuvo la mejor campaña de su
carrera, el torero sevillano no se ha sentido seguro en la cima, pero desde
aquí en adelante no tendrá que estar continuamente probando que pertenece en la
bien merecida alta posición que ahora ocupa.
Después de
tener una carrera novilleril con poca brillantez, lidiando a menudo grandes y
rudos novillos, se doctoró en Madrid el 23 de abril del 2000. Desde entonces,
como tenía pocas ocasiones de actuar en las ferias importantes, tuvo que
mantenerse activo entrando en el circuito de las ‘corridas duras’, el cual se
lidian impresionantes y agresivos toros de ganaderías como las de Victorino
Martín, Miura o Cebada Gago. En esos festejos este diestro sevillano tuvo
grandes triunfos, especialmente con los victorinos, y poco a poco fue
abriéndose paso, y ya en la temporada del 2005, además de torear las corridas
duras, entró en algunos carteles de las principales ferias, toreando toros más
manejables y alternando con algunas figuras. Pero, después de completar una
buena temporada en el 2005, tuvo una campaña más irregular en la temporada
siguiente, provocando algunas dudas si tenía materia de verdadera figura.
Las dudas no tenían bases, ya que “El Cid” ha probado
su poder de permanencia completando una excelente campaña en el año 2007, en la
cual ha triunfado regularmente. Comenzó
la temporada en Cabra el 24 de febrero, obteniendo cuatro orejas y la concluyó
en Jaén el 16 de octubre, en donde cortó dos orejas, y entre esas fechas cortó
130 orejas y dos rabos en 87 corridas. Diecisiete de esos trofeos fueron
concedidos en plazas de 1ª clase y 37 en cosos de 2ª categoría. También el
diestro sevillano abrió la Puerta Grande de 49 plazas, incluyendo las importantes
de Sevilla, Barcelona, Pamplona y Bilbao.
Pero
lo sucedido
en la Plaza Vista Alegre de Bilbao el 25 de agosto ha hecho de su
campaña algo muy especial. Esa tarde “El Cid” se
encerró en solitario con seis serios astados de Victorino Martín, cortándoles un total
de cuatro orejas. El logro de obtener tantos trofeos fue significativo, pero
aun lo fue más la manera tan magistral como lidió y se lució tanto con los
toros más manejables como con los más difíciles. Desde que hizo el paseíllo en
el ruedo de Vista Alegre hasta que abandonó el coso a hombros por la Puerta
Grande refrendó una vez más ser un excepcional maestro.
El único punto oscuro de la campaña de Manuel Jesús fue el no haber podido obtener ningún trofeo en sus tres actuaciones en las Ventas en Madrid, ante cuyo público antes había triunfado a menudo.
Considerando la clase, el valor, la determinación y la sabiduría lidiadora que el “El Cid” posee, ahora ya reconocido como una sólida figura, será incluido regularmente en una mayoría de las ferias de la temporada 2008, donde él continuará triunfando y desarrollando un papel sobresaliente.
Sebastián
Castella (67-67-3) [24-26-17] el conquistador francés
Castella
ha estado actuando como matador de toros por siete años, ya que tomó la
alternativa cuatro meses después que “El Cid”. Se doctoró en Beziers,
Francia, el 12 de agosto del 2000
cuando tenía poco mas de 17 años. A
Castella, al igual que a “El Cid”, le tomó también seis años para participar
regularmente en las ferias españolas como figura, aunque el francés no tuvo que
remontar tantas dificultades como el sevillano para alcanzar esa meta. La razón
era que Castella, desde su alternativa, aunque toreaba poco en España, era un
diestro de gran cartel en Francia, en donde entraba en las ferias lidiando
buenos encierros y alternando con las figuras españolas. Además, tuvo en sus
principios éxitos en América, lo que le permitió actuar allí a menudo durante
las temporadas invernales. Por consiguiente, no tuvo que enfrentarse con las
corridas duras para sobrevivir en la profesión. Luego una vez que tuvo ocasión
de torear en España con más regularidad, le tomó tres años para convertirse en
uno en uno los diestros de más interés del momento. El 2006 fue el año de su
ascensión y el 2007 el de su confirmación como figura.
Castella antes que nada es un torero
que posee un valor y una determinación sin límite, que le hace mantenerse
firmemente
en control de la situación bajo las peores circunstancias, como si
el tío no tuviera sangre en las venas. Eso solo no lo calificaría como un gran torero, pues además posee un elemento
taurino que le dota con más grandeza. Este aspecto, que el comparte con el maestro José Tomás y el joven Talavante es
difícil de describirlo. El critico y autor español José Enrique Moreno, en una
conferencia que dictó en el New York City Taurine Club en Nueva York,
analizando el toreo de José Tomás, se refería a ese estilo de torear como
“neotremendismo”, en el cual se entiende el toreo “no como sensacionalismo, sino
como una exageración de la realidad”. Con este estilo el torero a veces torea
clásicamente pero con tal entrega que parece despreciar las consecuencias.
Simplificando el asunto, en un estilo que produce en el observador tanto la
emoción del tremendismo como la placidez del clasicismo. Esto tal vez explique
la enorme atención que Castella ahora atrae y los numerosos triunfos que obtuvo
en las temporadas 2006 y 2007.
Después un largo periodo
restableciéndose de la gravísima lesión del pulmón que Sebastián tuvo en diciembre del 2006
en Cali, Colombia, comenzó su campaña europea del 2007 en Arles, Francia, el 6 de abril. La lesión,
obviamente no le afectó, pues la tarde de su reaparición cortó cuatro
orejas y luego continuó triunfando en los ruedos de España,
Francia y México
durante el resto de la temporada, la cual se vio forzado a concluir en Dax en
septiembre 8 a causa de una anemia. Esa tarde sostuvo
un mano-a-mano con “El
Juli” y tuvo una inspirada actuación.
Los triunfos
se repitieron durante la temporada. Después de Arles, actuó en dos corridas en
la Feria de Sevilla, en donde obtuvo un trofeo. Luego atravesó el charco para
en un viaje relámpago torear en México siete corridas en ocho días, en las que
cortó doce orejas y abrió cinco puertas grandes. De vuelta en España, entre
otros logros significativos, el diestro de Beziers abrió la puerta Grande de
las Ventas el 18 de mayo en una corrida del abono de San Isidro, y cuatro días
después volvió a cortar un apéndice en la misma plaza, toreando bajo la lluvia .
En total, cortó 67
orejas en sus 67 actuaciones en Europa---24 en plazas de 1a
clase y 26 en plazas de 2a clase y las restantes
en plaza de 3ª. ---y tres rabos. Además fue
sacado 25 veces a hombros por la puerta de los triunfadores.
Es
necesario anotar que los trofeos conseguidos por Castella pudieran haber sido muchos más,
pues pasó un bache durante el cual falló bastante con la espada, y
también que hubiera sumado aun
más corridas,
pues contaba con muchos contratos para los meses de septiembre y octubre cuando
se enfermó. Añado también que quizás, aparte de la anemia, los rompimientos con su apoderado Luis Alvarez y
su director artístico José Antonio Campuzano hubieran contribuido al cese de su
campaña.
La anemia no ha podido postrar y
desanimar al diestro Sebastián Castella ya que repuesto de la inoportuna
anemia, está actuando con gran éxito en América este invierno, y se espera que
después de reconquistar a la afición americana, como un Napoleón taurino
continuará su marcha triunfal por Europa en la temporada que se próxima.
José María Manzanares
(56-65-0) [12-16-37] el diestro más clásico de la nueva ola
José María Manzanares, hijo
del gran maestro alicantino del mismo nombre, incluso antes que debutara como
novillero, los taurinos ya hablaban de las excepcionales cualidades que el
jovenzuelo poseía para ser un gran torero. Pronto, se hizo un novillero puntero
con relativos pocos esfuerzos, gracias en parte a las conexiones del padre. El
camino se le abrió rápidamente, ya que entró en los más selectos carteles
lidiando ganado escogido. En el proceso el joven artista levantó una gran expectación,
que ayudó a que pronto pasara al escalafón superior. Tomó la alternativa en
junio del 2003 en Alicante, la ciudad
en que naciera 21 años antes. Esa tarde obtuvo un gran triunfo cortando dos
orejas y un rabo y saliendo a hombros, pero luego el joven diestro mostró una
aptitud complaciente en sus actuaciones, y en muchas ocasiones no aprovechó las
óptimas oportunidades que se le ofrecían. No obstante, mostró de cuando en
cuando en sus actuaciones el exquisito toreo de que el joven era capaz y que debiera
haber ejecutado más a menudo.
Por consiguiente, hacia el
final del año 2005, existían dudas sobre su futuro en los ruedos. En cambio,
algo sucedería en la mente de ese joven torero durante ese invierno que
cambiaría el rumbo de su carrera. El carácter del joven había sufrido una
radical transformación que hizo que el despasionado torero con aparente poca
ambición para el triunfo se convirtiera en un determinado ser listo a pagar
cualquier precio para llegar a ser una figura del toreo. Esa nueva determinación
le ha permitido exhibir regularmente la grandeza de su puro y tradicional
estilo de toreo. Así que sorprendió cuando él completó una triunfal campaña en
el 2006 y una aún mejor la temporada del 2007, a pesar de haberla tenido que
dejar de torear por enfermedad.
José Maria, ya con gran
cartel, comenzó la temporada del 2007
en Olivenza el 3 de marzo, obteniendo la primera oreja de las 65 que cortaría
en las 56 corridas en que participó. Hubiera podido torear muchas más, pero
perdió algunas, primero debido a la grave cornada que sufrió en junio en
Alicante, y muchas más cuando tuvo que dejar de torear en septiembre a causa de
los debilitantes efectos de la rara enfermedad Dengue que la picada de un
mosquito le había transmitido el invierno anterior cuando toreaba en América.
Toreó su última corrida en Linares en agosto 30, y hasta ahora ha tenido que
soportar un estricto plan para reponer fuerzas y en enero ha comenzado un
entrenamiento incesante para reaparecer al abrirse la temporada 2008
He aquí una lista de los
logros obtenidos durante la temporada del 2007 por el torero alicantino: 12 y
16 de las 65 orejas ganadas fueron
concedidas en plazas de 1ª y 2ª categorías, respectivamente; cortó una oreja en
Valencia, Sevilla y Madrid; salió a hombros de 19 plazas, entre ellas las de
Toledo, Granada, Alicante (dos veces), Huelva, Barcelona, San Sebastián y Málaga, en donde le concedieron también el galardón
“Mejor Faena de la Feria”; abrió dos puertas grandes el mismo día, por la
mañana la de Granada y por la tarde la de Toledo.
Además, antes de comenzar
su campaña del 2007 en España, en América salió por la Puerta Grande de las
plazas de Bogotá y México.
Vale la pena recordar que
aunque en diferentes ocasiones la labor de Manzanares solamente se había premiado con solo un trofeo, a veces, la
calidad y la pureza de sus faenas producían mucho mayor impacto entre
los aficionados y críticos que si hubieran sido premiadas con dobles trofeos.
Ahora, esperamos que Manzanares se encuentre completamente restablecido
para comenzar la temporada 2008, en la cual, si la salud se lo permite,
defenderá con determinación su privilegiada posición, y como torea con tal
delicadeza y clasicismo también deleitará con sus artísticas faenas a los más
exigentes críticos y aficionados. Ocasiones no le faltarán para logralo pues su
nombre ya se baraja para entrar en casi todas las ferias europeas de este año.
Después de liderar la mitad de la temporada 2004 como novillero,
Miguel Angel Perera obtuvo una actuación sensacional en Madrid en la novillada
de la Feria de San Isidro en mayo. Ese triunfo lo lanzó a la alternativa, la
que la tomó el 23 de junio de ese mismo año en Badajoz. Tenía entonces 24 años
de edad.
Los comienzos de Perera como matador fueron fáciles, en parte gracias
a la buena administración de sus dos primeros influyentes apoderados, quienes
eran al mismo tempo activos empresarios de plazas importantes. Miguel Angel
durante esos primeros dos años y medio como matador formó parte de selectos
carteles de las prestigiosas ferias, y en varias de ellas tuvo sobresalientes
actuaciones que pronosticaban la aparición de una nueva estrella en el
firmamento taurino. Pero no sucedió entonces, por un lado porque Miguel Angel
fue herido en momentos inoportunos, y por otro porque en algunas actuaciones
cruciales el triunfo no llegó. Por consiguiente, en vez saltar hacia la cima,
permaneció actuando en las ferias, no como estrella, pero como una esperanza
torera. Sin embargo, siguió siendo considerado como un buen torero, quien aun
tendría ocasión para avanzar su carrera, ya que no fracasaba en sus actuaciones
y siempre intentaba estar lo mejor posible.
Al fin le llegó a Perera su hora para dar el salto. Comenzó a darlo a
mediados de la pasada temporada, cuando fue de plaza en plaza cosechando
triunfos, al mismo tiempo que sorprendía
toreando con el mismo valor y determinación que antes, pero con más
clase, carisma y maestría. En otras palabras, Perera se había encontrado a sí
mismo como torero y la gente le había encontrado a él. Existe una irónica
coincidencia en que la transformación de Perera sucedió después de haber roto
con su último influyente apoderado en el invierno del 2006 y Perera eligió
ponerse bajo la tutela del retirado maestro
Fernando
Cepeda. Este era menos influyente y tuvo dificultad para conseguirle corridas a
su apodernante para el principio de la
temporada 2007.
Perera comenzó su tercera campaña como
matador de alternativa en Olivenza el 3 de marzo cortando una oreja. Dos
semanas después, desorejó a uno de sus toros en las Fallas de Valencia. En
abril toreó dos corridas, las dos en Sevilla, en donde tuvo opacas actuaciones.
Solamente actuó en una corrida en mayo. Luego fue cogido
gravemente en Madrid apenas hacer el paseíllo, por lo que no pudo torear a ninguno de
sus dos toros. Reapareció en Plasencia el 6 de junio obteniendo un trofeo y de
nuevo toreó en Madrid sin éxito. En cambio, comenzando el 26 de junio en Alicante,
que era la sexta corrida toreada y cuando solamente tenía
contratada una una docena más de festejos para el resto de la temporada, comenzó
a torear regularmente en las
ferias, sustituyendo a toreros heridos, lesionados o enfermos. En Alicante tuvo
una actuación fenomenal enfrentándose con dos duros astados de "Fuente Ymbro" y
enviando a uno al desolladero sin orejas, por lo que abrió la Puerta Grande.
Desde Alicante ese tipo de actuaciones se hizo la norma, ya que en
las 42 corridas en que Miguel Angel actuó cortó trofeos en 33 de ellas,
saliendo a hombros de 26 plazas. En los dos últimos meses de su campaña obtuvo
cinco orejas en plazas de primera categoría, tres en Barcelona, una Sevilla y
otra en Zaragoza, en donde el 13 de octubre dijo adiós a la temporada europea
del 2007.
Se pudiera decir que en el 2007 Miguel Angel Perera ha sido la
sorpresa de la temporada, durante la cual se ha superado como torero, añadiendo
a su firme, estático, emotivo y encimista estilo de torear más clasicismo y
maestría. Este año su nuevo apoderado Cepeda no va a tener problemas para
firmar contratos para que su apodernante toree en los selectos carteles de las
ferias de la temporada entrante.
No recuerdo cuando haya habido un joven torero que siendo casi
desconocido se convirtiera en una gran figura del toreo en un año y medio
después de haber tomado la alternativa.
Este ha sido el caso con Alejandro Talavante. Después de casi tres
años de novillero sin ser un torero de primera fila, se presentó en Madrid al
principio de la primavera del año 2006. Su actuación tuvo poca historia, pero
le dieron la ocasión de repetir en la novillada de la Feria de San Isidro el 25
de mayo. Sin embargo, esta vez su actuación fue impresionate, y a pesar de
matar de una manera miserable y de no cortar orejas, se le concedió por esa
actuación el premio “Mejor Novillero de San Isidro”. Podríamos decir que esa
tarde una nueva figura nacía y en todo Madrid los aficionados no hablaban de
otra cosa más que de la actuación de este jovenzuelo. Unos pocos días después,
el 9 de junio, tomó la alternativa en Cehejín (Murcia) para luego completar una
buena campaña entrando siempre en buenos carteles. Triunfó en muchas ocasiones,
y en otras se le notó la falta de experiencia para lidiar y dominar toros
difíciles y especialmente para usar los aceros.
Luego, en un par de actuaciones en América Talavante decepcionó a los
aficionados que esperaban algo mejor. A este punto se debe recordar que el
éxito le llegó a Alejandro cuando tenía una corta experiencia en los ruedos
y tenía solo 18 años. A pesar de esos
tropiezos, Alejandro terminó esa temporada en buena posición y siendo la máxima
novedad para entrar en las ferias de la temporada del 2007.
Talavante pronto dejó de defraudar, pues el joven no pudo haber tenido
un mejor comienzo en la temporada del 2007. Comenzó en Morón el 25 de febrero cortando dos orejas y
abriendo la Puerta Grande de Valencia y Madrid y la de la Puerta del Príncipe
de Sevilla, tres plazas de primera, y en esta última ciudad antes cortó una
oreja en la corrida de su presentación. Luego abriría 15 puertas grandes más,
incluyendo las de las plazas de Nimes, Alicante, Puerto de Santa Maria, Huelva,
Pontevedra y Jaén, en donde despidió a la temporada en octubre.
Además, el diestro
extremeño obtuvo un trofeo en Pamplona, Valencia, Valladolid, Granada más
varias plazas de menor categoría. Examinando las estadísticas de final de
temporada, se observa que se le concedieron 72 orejas en 73 festejos,
proporcionalmente menos que a otros toreros de su estatura, pero aquí es
necesario indicar que una gran proporción las orejas las obtuvo en plazas importantes, y
también que la espada le siguió jugando malas pasadas haciéndole perder
trofeos
después de componer impactantes faenas. Su peor actuación con las armas
toricidas tomó lugar en Badajoz el 24 de junio, en donde le echaron su primer
toro al corral y oyó otros dos avisos en su segundo.
Un aspecto positivo de su campaña era que en una temporada cuando
tantos toreros han sido gravemente heridos, Talavante solamente sufrió una
herida leve en Valladolid el 12 de mayo.
A los buenos resultados cuantitativos reflejados en las estadísticas
se debe añadir el impacto que el toreo de este joven artista causa en los
espectadores. El elemento de su toreo que causa ese impacto no se puede medir,
pero sí se puede decir que produce una primal intensa emoción en el que lo
observa. Cuando escribí sobre las
actuaciones de Talavante en la pasada Feria de Sevilla describí sobre su
actuacción de esta manera:
Nos cautivó con la excepcional manera de manejar la muleta, ejecutando los pases haciendo pasar al astado tan cerca que era difícil separar con la vista a toro y hombre, era como un minotauro vivo. Los pitones le rozaban los tobillos y, cuando parecía que no había manera de escaparse de los pitones, con un sutil toque y una frialdad serpentina, Talavante alargaba el brazo y, a cámara lenta, dibujaba un natural o un derechazo con un clasicismo inesperado. Del tremendismo pasaba instantáneamente al clasicismo, y de la
Si el joven Talavante no se malogra, anticipo
que durante la
temporada entrante continue por el mismo triunfante camino por el que anduvo la temporada pasada, pues es un
torero que si madura puede continuar entusiasmando por varios años más con su
carisma y con su impresionante toreo sin trampa ni cartón. Ahora bien, incluso si no mejorara también disfrutaré
viendo torear un año más a este hasta
ahora un sensacional diestro, aunque todavía imperfecto torero.
Cayetano Rivera Ordóñez y
“Morante de la Puebla” son dos diestros que, a pesar de haber tenido
inconclusos resultados la pasada temporada, cada uno por diferentes
circunstancias, serán interesantes protagonistas de la temporada 2008 en
Europa. Cayetano es una novedad porque se espera que, después de un hiato de un
año, esté presente en todas las plazas de primera para mostrar la calidad e
intensidad de su toreo; y el imprevisible Morante porque siempre existe entre
los aficionados gran interés por ver si el sevillano continua toreando con la
misma inspiración y gracia que le caracteriza, o si caprichosamente en vez de
cumplir la promesa que ha hecho de torear algo más de una veintena de festejos
dice ‘adiós’ o ‘hasta la vista’ y se va a casa a pensar en su próxima
reaparición, tal como ha hecho en dos ocasiones.
Cayetano Rivera Ordóñez (45-59-0) [4-17-38] un prometedor torero
dinástico
El diestro madrileño Cayetano Rivera Ordóñez es miembro de una extensa
dinastía torera que incluye tres
generaciones. Es hijo de “PaquirrI”, nieto de Antonio Ordóñez y bisnieto de “El Niño de la Palma” y
también está emparentado con otros antiguos y contemporáneos toreros. Se crió
en un ambiente torero pero, a diferencia de su hermano Francisco,
no mostró
interés en ser seguir los pasos familiares. Cayetano se dedico a otros asuntos
no relacionados con la tauromaquia, incluso a casarse y divorciarse, pero
sorpresivamente cuando ya tenía 28 años decidió hacerse matador de toros. Las
puerta se le abrieron y se le dieron muchas facilidades para que cumpliera su
deseo, y Cayetano los aprovechó.
Su tío, el fino retirado matador Curro Vázquez lo apoderó sabiamente
asegurándole muchos contratos, incluso antes de que Cayetano hubiera hecho
suficientes méritos para merecerlos. Sin embargo, pronto la afición y la
critica se dieron cuenta de que el madrileño estaba actuando no solamente por
el interés creado por ver a un nuevo Rivera Ordóñez, sino también por los
triunfos que estaba obteniendo al torear exhibiendo cualidades toreras para
poder llegar a figura.
Cayetano debutó como novillero con caballos, después de haber toreado
solamente una novillada sin ellos, el 26 de marzo del 2005, y esa temporada actuó en 52 novilladas obteniendo
significativos triunfos. El siguiente año tuvo una triunfal presentación en
la
Maestranza de Sevilla cortando orejas y toreó bastante novilladas ante de
doctorarse en Ronda el 9 de septiembre. Cayetano tenía entonces 29 años, una
edad cuando algunos de sus compañeros ya estaban cerca de la retirada. Sumó
siete corridas más antes de completar su fructífera campaña.
Curro Vázquez decidió que la campana del 2007 iba a ser medida,
planeando que durante la cual no haría su presentación como matador en Sevilla,
Madrid y otras plazas importantes, para darle ocasión a Cayetano de madurar
como torero. Esto causó desilusión, ya que se anticipaba ver a
Cayetano compitiendo con las combatientes nuevas figuras que estaban dando la
batalla esa temporada.
La campaña de Cayetano ha sido simplemente buena con algunos logros
notables, aunque accidentada. Toreo 45 corridas obteniendo 59 trofeos, cuatro
de ellos en Barcelona, una plaza de primera, y 17 en cosos de segunda
categoría. Dejó los ruedos a hombros
por la Puerta Grande 17 veces, incluyendo las plazas de Barcelona,
Oviedo, Cáceres, Jerez de la Frontera, Granada y León.
En cambio el resultado final no ha sido tan bueno como se anticipaba.
Una causa fue el destino, pues Cayetano fue herido en cuatro ocasiones, lo que
le dejó fuera de combate por una buena parte de la temporada. La primera
cornada ocurrió en Sanlúcar de
Barrameda el 9 de junio, la segunda en el Puerto de Santa María el 29 de julio,
la tercera en Antequera el 26 de agosto, la tarde en que reaparecía; y la
última en Albacete el 17 de septiembre
cuando decidió cortar la temporada. Al recuperarse toreó un par de corridas en
Venezuela en noviembre donde tuvo buenas actuaciones. Aparentemente su valor no pareció ser afectado por las
heridas, aunque sí su estado físico durante la última parte de la temporada.
El diestro dinástico Cayetano Rivera Ordóñez posee un clásico y puro
estilo para hacer el toreo que llega a los aficionados, quienes al mismo tiempo
están interesados en evaluar como el nuevo matador cuadra en la dinastía.
Además, su carisma personal y la atención popular suscitada por la prensa rosa
han contribuido también para atraer a las plazas en donde actuaba a un público
no taurino. Así que a pesar de que en
la temporada pasada el diestro no llegó a cumplir con lo que se esperaba de él,
la combinación de sus dotes toreras con su extra-taurina popularidad motivará a
los empresarios a incluir a Cayetano prominentemente en las principales ferias
de la nueva temporada, en donde él tendrá oportunidades para madurarse
profesionalmente y para crecer en estatura como torero y probablemente para
convertirse en gran figura.
“Morante de al Puebla” (16-12-0) [3-5-4], el artista sevillano
vuelve otra vez
José
Antonio Morante "Morante de la Puebla", el artista de la Puebla del
Río, (Sevilla), ha comprobado una vez más en la temporada del 2007 que es un
gran torero, y al mismo tiempo que es
una persona imprevisible, ya que después de tener
unas cuantas actuaciones notables,
el 20 de junio su representante dio a conocer que Morante se retiraba
temporalmente del toreo. No dio explicaciones del porqué el diestro había
tomado esa decisión, aunque luego se comentó que uno de los motivos era que
estaba insatisfecho con la conducta de su apoderado, el genial torero retirado
Rafael de Paula. La acción más lógica hubiera sido despedir al apoderado y
seguir toreando. Esta acción algo irresponsable del espada no sorprendió. Ya
que actuó de una manera similar en abril del 2004, cuando se fue de los ruedos
después de tener una opaca actuación en su encierro con seis toros en Madrid, y
al verse fuera de los carteles de la Feria de Abril de Sevilla. Entonces la
acción parecía razonable ya que fue causada, según el torero, por unos problemas
psíquicos y el deseo de tratarlos. En cambio, su última decisión era chocante,
pues Morante acababa de tener tardes triunfales en Sevilla y Madrid; en la
Maestranza cortó dos orejas a un toro y en las Ventas una en su encierro en
solitario al componer una de sus inspiradas faenas de pellizco que tanto alaban
sus miles de partidarios.
Veamos
lo que sucedió desde que el sevillano se retiró repentinamente la primera vez en abril del 2004. Morante
permaneció inactivo desde mayo del 2004 hasta el 5 de marzo del 2005, cuando
reapareció triunfalmente en Olivenza, para luego completar la temporada con 48
corridas toreadas y 42 orejas cortadas. Después de torear en América ese
invierno, de vuelta en Europa, toreó 57
corridas obteniendo 37 trofeos en la temporada del 2006 y luego continuó
actuando de nuevo en América. Inició su campaña europea del 2007 en Morón el 7
de febrero. En marzo pasó de puntillas por Valencia, pero en abril en Sevilla
tuvo un sonado triunfo en su segunda aparición en la feria después de tener una
mala tarde en la primera. En mayo no le fue bien ni en Madrid ni en Barcelona,
en cambio tuvo un triunfo sensacional en Jerez. Entonces llegó el triunfo de
Madrid en la Corrida de la Beneficencia el 6 de junio, para tres días después
en esa misma plaza tener una actuación grisácea. Y llegó el inesperado final,
al conocerse que el espada se retiraba nuevamente, unos días después de
desorejar a uno de sus astados en una corrida de la Feria de Granada y al mismo
tiempo teniendo
muchos contratos pendientes que que su
apoderado le tenía firmados. Su temporada del 2007 se resume numéricamente en
16 corridas toreadas con 12 trofeos obtenidos.
El
nuevo ‘adiós’ de Morante se convirtió en un mero ‘hasta al vista’ ya que el 6 de
enero del 2008 ya había reaparecido en la Plaza México en un mano a mano con
“El Pana”, en el que obtuvo dos trofeos. Además ha anunciado que en esta
temporada europea limitará su campaña a unas veinticinco actuaciones.
Morante interpreta el toreo con el particular toque del llamado estilo
sevillano. Un tipo de toreo que al clasicismo le da gracia. El diestro es un
artista temperamental, con poco espíritu competitivo, pero que cuenta con
partidarios incondicionales dispuestos a perdonarle las malas tardes esperando
que las musas le inspiren a bordar una faena o un quite sensacional. Por
consiguiente, José Antonio, en la
próxima temporada, en la que cumplirá once años como matador de toros, sería
improbable que se convirtiera en una superfigura, pero fácilmente toreará las veintitantas
corridas planeadas y mucho más si se lo propusiera... o ninguna si le diera por
instintivamente reaccionar a una de sus caprichosas corazonadas.
Conclusión
Es algo atrevido el predecir el protagonismo que
pudieran desempeñar los diestros triunfadores en una cierta temporada, ya que
una de las bellezas del toreo consiste en la dificultad de predecir el lógico
desenlace de lo que parece cierto. Por ejemplo ¿quién hubiera adivinado hace
dos años que dos de los más notables diestros actuales iban a ser “El Cid” y Sebastián Castella, quienes durante algún tiempo después de
doctorarse en el año 2000 estaban apenas sobreviviendo como toreros?
Como existen muchos imponderables en el toreo siempre es posible que
una prometedora estrella pudiera ser relegada al olvido o, por el contrario,
que un casi desconocido torero en poco más de un año se eleve como una
brillante estrella en el horizonte taurino, como ha sido el caso de Alejandro Talavante. Sin embargo, después de un
análisis de la presente situación, como la que he intentado hacer en este
trabajo, me permito predecir con un alto porcentaje de probabilidad que nueve
de los diez figuras que han sido los sujetos de este artículo serán los más
importantes protagonistas de las ferias de la temporada europea del 2008. “El
Juli”, Ponce y José Tomás seguirán al timón como han estado hasta ahora pero,
como en la temporada anterior, tendrán que seguir respondiendo a la intensa
competencia de “El Cid”, Castella, Manzanares, Perera y Talavante, al mismo tiempo que Cayetano,
como una novedad, estará empujando por reconocimiento detrás de esos cinco. Por
consiguiente, esos nueve grandes toreros aparecerán en la parte superior del
escalafón de final de temporada en noviembre del 2008. ¿Y qué pasará con
referencia al décimo hombre del que aquí hemos tratado, el artista sevillano?
Pues bien, con sus altos y bajos, sus caprichos, y sus ocasionales exquisitas y
sublimes faenas hará que de cuando en cuando
la temporada entrante relampaguee.
*Cuadros por el pintor Pedro Escacena y fotos archivo y por Muriel Feiner
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