RECORTES-2001 por Mario Carrión
En RECORTES periódicamente aparecen unas notas apuntando lo más significativo que ha acontecido en la temporada europea durante el período de tiempo indicado. Aquí no se intenta hacer un análisis profundo, ni resúmenes de las ferias, ni críticas de determinadas corridas, ni tampoco una enumeración de todos los diestros que han actuado o triunfado, sino a grosso modo comentar y opinar brevemente sobre sucesos que puedan afectar el curso de la temporada o al protagonismo de los matadores más sobresalientes.
MARZO Y ABRIL: UN PRINCIPIO PROMETEDOR
En los previos meses al comienzo de la temporada europea, como es la norma, el ambiente taurino se vio invadido por noticias y rumores concernientes a la temporada venidera.
Este año el asunto que ha acaparado más la atención ha sido la preocupación con la posibilidad de la contaminación del ganado bravo con las enfermedades de la fiebre aftosa y la de la llamada 'mal de las vacas locas', que ya han afectado algún ganado europeo. Para evitar esta contaminación los gobiernos de Portugal, Francia y España han tomado medidas que afectan negativamente a la economía de los espectáculos taurinos. En Portugal el Ministro de Agricultura, entre otras medidas, llegó a decretar que se suspendieran algunos espectáculos taurinos, hasta que se derogó la orden el 4 de abril. En España y Francia se tomaron otras medidas menos restrictivas, que permiten la celebración de las corridas pero que elevan los gastos de la organización de estas. Entre otras regulaciones, se acondiciona el transporte de animales, se limita la importación de animales y se exige la incineración de las carnes bovinas en algunos casos. No obstante, la fiesta sigue su marcha con la esperanza que esas plagas no infecten a las ganaderías bravas, lo que además de afectar la economía de esos países, evitaría que la temporada taurina se desarrollara normalmente.
Otro tópico de interés ha sido el especular sobre si José Tomás y "Joselito" torearían en las ferias importantes, en las cuales las series completas de corridas fueran televisadas. El asunto se ha resuelto con un compromiso, por el cual algunas de las corridas en donde estos diestros aparecen serán televisadas. Por lo visto no ha habido ni vencidos ni vencedores en este conflicto entre toreros y empresarios. Los que han ganado han sido los aficionados, tantos los que van a la plaza como los que ven los toros sentados en un sillón delante de la pantalla del televisor. Ellos tendrán la oportunidad de ver las más importantes figuras compitiendo en los ruedos de categoría. Ya esto ha sucedido en Sevilla, en donde actuaron juntos José Tomás y "El Juli" el Domingo de Resurrección.
Aunque la temporada no comienza seriamente hasta las ferias de Valencia y Castellón, en los últimos años en febrero, además de la tradicional feria invernal de Valdemorillo (Madrid) se daban demasiadas corridas, con poca asistencia de público, que económicamente no tenían razón de ser. Unicamente servían para que los nombres de algunos matadores inflaran su importancia apareciendo prematuramente a la cabeza de las estadísticas del escalafón. Este año ha habido una disminución de esas corridas, y con menos participación de las figuras en los carteles de las que se han dado. Por el contrario, ha habido un aumento en el número de festivales, que tradicionalmente han sido el vehículo para que los toreros se pusieran a punto. Una excepción fue la corrida que, con tres cuartos de plaza, se celebró en Málaga el Día de Andalucía, el 28 de febrero, en donde el valiente novillero malagueño Martín Antequera tomó la alternativa de manos de "Espartaco" y con Rivera-Ordoñez de testigo. Los toros, que pertenecían a José Luis Pereda, no colaboraron con los diestros, quienes pudieron hacer poco de importancia. En esta efemérides de su carrera, el toricantano fue el mejor parado, ya que gracias a su valentía, tuvo petición de oreja en su primero y dio una vuelta al ruedo en su segundo burel.
En este primer tramo de la temporada, la acción comenzó en Olivenza (Badajoz) y en la Plaza del Palacio de Vista Alegre en Madrid. En ambos cosos se anunciaron carteles muy atractivos para mismo fin de semana del 3 y 4 de marzo. En Olivenza, la corrida del domingo se suspendió por el mal tiempo y se pospuso para 8 de abril, y aprovechando la ocasión los empresarios anunciaron otra corrida más para el sábado 7, en la cual "Pedrito de Portugal" se encerraría con seis toros. José Ortega Cano, quien reaparecía en ese pueblo extremeño, en una entrevista catalogó apropiadamente al fin de semana de marzo en Olivenza como "el trampolín de la temporada". En la corrida del sábado, celebrada con una plaza llena, también reapareció "Jesulín de Ubrique" y completaba el cartel "Espartaco". Fue una corrida triunfal en donde los dos maestros más veteranos cortaron una oreja y "Jesulín" tres. Este último impresionó a la afición y a la crítica con un toreo serio. En cambio, la suerte no ayudó a "Pedrito de Portugal" en su intento de revitalizar su carrera el 7 de abril, cuando solo pudo matar al toro que lo hirió. El sobresaliente tuvo que enfrentarse con los cinco restantes, a los que lidió eficientemente cortando una oreja en uno de sus toros. La corrida suspendida en marzo se celebró al día siguiente. Ese día Enrique Ponce, "Morante de la Puebla" y "El Juli" triunfaron con toros de Juan Pedro Domech. Enrique salió a hombros por cortar dos orejas, y sus compañeros obtuvieron una oreja cada uno.
En Vista Alegre el 3 y 4 de marzo se anunciaron dos carteles muy atractivos. El sábado, el veterano artista Curro Vázquez, en un mano a mano con Julio Aparicio, dio una lección de toreo, especialmente con la capa. Cortó una oreja en un toro y dio una vuelta en el otro, mientras que Julio demostró de nuevo no tener la decisión necesaria para realizar el toreo artístico que lleva dentro. Se esperaba con gran ilusión la corrida del domingo, pues "Joselito", que había declarado que en esta temporada estaba dispuesto a echar toda la carne en asador, se encerraba con seis toros de diferentes ganaderías. Lo mejor que consiguió es llenar la plaza, pues en el ruedo lo más que logró fue el ser aplaudido en tres de sus toros, mientras que en un toro su faena fue silenciada y en los otros dos toros la apreciación de su labor se dividió.
Otro fin de semana taurino tuvo lugar en San Sebastián después de las ferias de levante. El viernes actuaron los tres novilleros finalistas del IV Encuentro Mundial de Novilleros. Los tres novilleros Javier Valverde, Salvador Vega y Cesar Jiménez cortaron una oreja cada uno; además Vega fue herido y conmocionado por uno de sus novillos. El sábado 31 de marzo se lidió una corrida difícil de Victorino Martín para el recién reaparecido Ruiz Miguel, el francés Fernández Meca y el valiente Juan José Padilla, quien proveyó un momento de gran drama. Recibió a su primer toro a puertagayola, como acostumbra, y el animal en un encontronazo le metió el pitón por la parte superior de la clavícula y se lo sacó por el cuello. Lo que hubiera podido ser fatal se quedó solo en una cornada seria, pero que no le interesó ningún órgano vital. La corrida se convirtió en mano a mano, del que salió mejor parado el diestro francés al cortar un apéndice. El domingo, tomó la alternativa Javier Castaño, novillero que llegaba a la alternativa con muy buen ambiente. Su doctorado había sido postergado desde la Feria de Salamanca del año pasado, por haber estado recuperándose de una herida. Estuvo simplemente bien en el toro de su alternativa, el que le dio un puntazo evitándole que se enfrentara con su segundo. Enrique Ponce, su padrino, cortó una oreja y "El Juli", su testigo, dos. Los toros, que fueron fáciles pero débiles, pertenecían a Santiago Domech.
Las ferias de las Fallas de Valencia y la de Magdalena de Castellón acapararon la atención del mundo taurino en marzo; mientras que en abril las mini-ferias de primavera de Arles y Zaragoza y especialmente la primera parte de la Feria de Abril de Sevilla, que comenzó con la clásica corrida del Domingo de Resurrección y se reanudó el día 20, mantuvieron el interés de los aficionados.
Las Fallas contó con dos novilladas y siete corridas de toros que produjeron un buen resultado económico y un moderado resultado artístico. Extrañamente los toros de las corridas toristas dieron peores resultados que los toros de las llamadas comerciales, pues los toros de Guardiola y Partido Resina, además de ofrecer dificultades para los toreros también carecieron de fuerza. Con estas corridas Oscar Higares y "El Zotoluco" no hicieron nada notable, mientras que José Luis Moreno y Juan José Padilla cortaron una oreja y los modestos diestros de la tierra Manolo Carrión y Raúl Blázquez dieron vueltas al ruedo.
En cambio, salieron algunos buenos toros en las corridas comerciales, aunque como parece ser la norma en Valencia en marzo, bastantes toros flojearon. Destacó la corrida de Torrestrella, la que obturo los trofeos a 'la mejor ganadería' y 'al mejor toro' de la feria por la extraordinaria bravura de 'Malasuerte', lidiado por Puerto. En las Fallas sorprendió que por segundo año Ponce no fue profeta en su tierra, ya que sus cuatros faenas fueron silenciadas. Sin embargo, los otros valencianos triunfaron, especialmente "El Califa" que en su única corrida cortó dos orejas, por lo que fue declarado 'el triunfador de la feria' y Vicente Barrera en la última corrida de la feria dio una vuelta y obtuvo un trofeo. De los diestros visitantes, triunfaron Víctor Puerto, quien se llevó el premio para 'el torero más destacado', a pesar de que "El Juli" cortara tres orejas y diera una vuelta en dos corridas. También triunfó con el corte de un apéndice Miguel Abellán. Ortega Cano, quien reaparecía en esa ciudad, "El Cordobés", Caballero y Rivera-Ordoñez tuvieron actuaciones sin grandes relieves y "Finito de Córdoba" cumplió. Por segundo año José Tomás no actuó en Valencia, y este año tampoco estuvo presente en Castellón.
La feria comenzó en Castellón el 18 de marzo. Se celebraron una novillada y seis corridas y en ellas los matadores de toros se llevaron muy pocos trofeos. Se concedieron solo diez orejas, de las cuales se llevaron una cada uno, Ponce, "Joselito", "Finito de Córdoba", Alberto Ramírez y Juan Bautista; dos Juan José Padilla y tres Jesús Millán, estos dos últimos en la corrida portuguesa de Palha. Este ganadero se llevó el trofeo de la feria para 'la mejor ganadería' y Jesús el trofeo para 'el mejor torero'. Los novilleros César Jiménez e Iván Gracia empataron a dos trofeos cada uno en la novillada. Una rareza ha sido el que "El Juli" se haya ido de vacío de esta feria. Caballero y Useda Leal pasaron silenciosamente por este ruedo y Francisco Esplá y "El Califa" solo cumplieron;
mientras que Barrera dio una vuelta al ruedo, y Fernando Meca, "Jesulín de Ubrique", Julio Aparicio y José Luis Moreno fueron aplaudidos en sus respectivas apariciones.
Desde el 13 al 16 de abril se celebró en Arles la Feria de Pentecostés con cinco corridas en el ciclo, dos celebradas en un mismo día. Participaron cuatro diestros franceses. Juan Bautista, al llevarse tres orejas en dos actuaciones, superó a sus paisanos en lo que respecta al número de trofeos, ya que Sebastián Castilla cortó dos y Antonio Losada solamente una, mientras que el veterano Fernández Meca fue aplaudido en su lote de la dura corrida de Partido de Resina. Con esos toros, los españoles Antonio Ferrera y Juan José Padilla expusieron mucho; el primero obtuvo un trofeo y el segundo dio una vuelta al redondel. Ponce obtuvo una oreja y "El Juli" salió a hombros en la manejable corrida de Victorino del Rio, como también lo hizo el veterano Juan Mora por su gran actuación con los toros de Ivan Baltasar. Víctor Puerto, "El Califa", y "Finito de Córdoba" fueron aplaudidos en algunos de sus toros mientras que el silencio reinó en los tendidos al rematar sus actuaciones Manuel Caballero y Dávila Miura.
La Feria de Primavera de Zaragoza ha sido distribuida en dos fines de semana. En el primer fin de semana del 21, 22 y 23 de abril se anunciaron carteles muy logrados que deberían haber interesado nacional y localmente. Sin embargo, el público ha cubierto poco más de media plaza en las tres tardes. El 23 tomó la alternativa el novillero aragonés Ricardo Torres de manos de "Espartaco" con "El Juli" de testigo. Los toros fueron de Jandilla y no permitieron el lucimiento de ninguno de los tres alternantes, que fueron aplaudidos en algunos momentos brillantes. El 22, con toros del Torero, Ponce cortó una oreja, mientras que "Joselito" y "Jesulín de Ubrique" fueron ovacionados en una de sus faenas y se juzgó la otra faena con un silencio neutral. En el mano a mano entre los maños, "El Tato" y Jesús Millán, la mansada de Castillejo de Huebra no quiso colaborar con los espadas que hicieron esfuerzos temerarios para complacer a sus paisanos. No obstante, cada uno cortó una oreja en un toro y fueron fuertemente ovacionados en sus otros dos cornúpetas.
En la segunda parte de esta moderna feria se anunciaron otras dos corridas los días 28 y 29 con toros de las ganaderías duras. La primera fue una corrida concurso en la que el toro "Jardinero" de Cuadri resultó el más bravo. Poco pudieron hacer los tres lidiadores Esplá, Fernandez Meca y Padilla pues, aparte del toro ganador, el ganado dio pocas facilidades para lucirse. El 29 otro festejo, este con toros de Palha, ha dejado pocos recuerdos gratos, excepto por la buena faena de "El Molinero", la cual fue premiada con una vuelta al ruedo, ya que José Luis Moreno y Antonio Ferrera lo único que pudieron hacer fue el lidiar y matar sus toros dignamente, lo que público aceptó con su silencio. En estas dos corridas los maños continuaron sin acudir a la plaza, la que sólo cubrieron a medias.
La acción comenzó en Sevilla con la clásica corrida del Domingo de Resurrección. En el cartel, por primera vez en muchos años, no aparecía el nombre de Curro Romero. No obstante, no hubo mucha ocasión para añoranzas, pues, con una plaza llena, los tres diestros dieron una gran tarde de toros con una buena corrida de Torrealta. "Espartaco" cortó una oreja y "El Juli", aunque no obtuvo trofeos se lució, pero el dos de pecho lo dio José Tomás, quien abrió la Puerta del Príncipe al conseguir tres trofeos. El diestro reaparecía esa tarde después de haber cortado la temporada del 2000 en septiembre.
La serie de espectáculos de la pre-feria del ciclo ferial sevillano se inició con una novillada el 20 de abril, en donde se despedían de novilleros Luis Vilches y Fernández Pineda, que toman la alternativa durante la feria. Ninguno pudo lucirse, como tampoco lo pudo hacer Luis al día siguiente en la corrida de su doctorado. Su padrino fue Pepe Luis Vázquez y el testigo Cepeda, cuyas faenas con los difíciles toros de El Ventorrillo fueron silenciadas. El 22 por tercera vez, abrió la Puerta del Príncipe el fenomenal rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza. El 23, con una peligrosa corrida del Puerto de San Lorenzo, Liria dio una vuelta al ruedo y poca cosa notable hicieron "Pedrito de Portugal" y Vicente Bejarano. "Pedrito" reaparecía después de la cogida que recibió en Olivenza.
El día 24 Eugenio de Mora no pudo repetir su triunfo del año pasado cuando salió a hombros en la única corrida que toreó. Este año en una corrida de El Pilar, con toros blandos y peligrosos de los cuales tres fueron retirados a los corrales, Eugenio fue ovacionado, Manuel Jesús "El Cid" salió mejor parado al dar una vuelta al ruedo, y Juan Bautista fue ignorado con ese famoso silencio del público sevillano. El 25 Víctor Puerto, Manuel Díaz "El Cordobés" y Eduardo Dávila Miura se enfrentaron con una corrida sosa de Torrestrella. El triunfador fue Víctor que, al cortar una oreja, confirmó que su buena actuación del pasado septiembre en la Maestranza no fue una casualidad; Manuel fue ovacionado en sus dos toros y Eduardo en uno.
Manuel Caballero, el supremo triunfador en la feria pasada, este año hizo el primer paseíllo el jueves 26 junto a Rivera-Ordoñez y Eugenio de Mora, para lidiar un lote de toros mansurrones de Alcurrucén. En esta su segunda y última aparición en la feria, Eugenio de Mora tuvo una buena actuación, aunque sólo dio una vuelta al anillo. Por otro lado, Manuel se conformó con aplausos mientras espera tener mejor suerte en ese ruedo el próximo dos de mayo cuando volverá a torear. Rivera-Ordoñez tuvo una grisácea actuación.
El viernes 27, con la plaza llena por segunda vez en el abono, el veterano José Ortega Cano reapareció en Sevilla formando parte de un cartel estelar con Enrique Ponce y Julián López "El Juli", lidiando una corrida de José Luis Marca. José logró componer una artística faena que caló en esa afición, quien le premió con una vuelta al ruedo. La espada le privó de una superior recompensa. Julián entusiasmó a la concurrencia con su toreo de capote y una buena faena de muleta que le valió un trofeo, y Ponce con el peor lote recibió un respetuoso silencio.
El sábado, con otro lleno en los tendidos, José Tomás otra vez en esta serie paseó tres orejas por el redondel y volvió a abrir la famosa Puerta del Príncipe. Este gran maestro acaba de conquistar al sibarita público sevillano y ya se perfila como un candidato a los premios de la feria. "Joselito", quien volvía a Sevilla después de la mala tarde de la encerrona con los seis toros que en 1997 le motivó a retirarse temporalmente, tuvo otra tarde anodina en los tres toros que lidió. A este gran artista le queda otra tarde en la feria para poder recuperar el gran cartel que tenía antes en la Maestranza. El buen novillero de la Puebla, Fernando Pineda, que tomaba la alternativa, tuvo la mala suerte de ser herido en la muñeca cuando al torear con el capote fue volteado por el toro del doctorado. Continuó la lidia en baja forma, pero no pudo rematar al toro, el que tuvo que ser descabellado por "Joselito". Fernando se retiró a la enfermería de donde no volvió a salir.
El domingo se esperaba con curiosidad la reaparición de "Jesulín de Ubrique", ya que en este mismo ruedo hace un par de temporadas, después de una insípida actuación, decidió 'retirarse'. En Sevilla, a diferencia de Madrid, en el pasado este diestro había conseguido éxitos considerables, pues se apreciaba su temple y valor, aunque disgustaba sus chiquilladas. Pues bien, los aficionados han pedido la oreja de unos de sus toros para este hombre por una seria y templada faena. La cosa quedó en solo una merecidísima vuelta al ruedo. Dos triunfadores de la feria pasada, "Finito de Córdoba" y Miguel Abellán, que completaban el cartel, no pudieron sacar mucho partido de unos toros mansurrones de José Luis Pereda, especialmente "Finito" cuya labor fue silenciada. Miguel, sin embargo, puso toda la carne en el asador en esta su única presentación en la feria y su esfuerzo fue recompensado con fuertes aplausos.
El último día del mes, en una tarde lluviosa y ventosa, el veterano Ortega Cano y el joven José Tomás se despidieron de la feria triunfando con una corrida noble de Domech. El veterano, volvió a reverdecer sus laureles cortando una oreja y toreando con el capote magistralmente. José Tomás concluyó sus actuaciones en el abono, cortando una oreja en el único toro que lidió. Pero desgraciadamente fue cogido al entrar a matar recibiendo una leve cornada. Sin embargo, permaneció en el ruedo hasta que el toro dobló, retirándose a la enfermería sin ayuda de la asistencia, y bajo una lluvia de aplausos de un público que en esta feria ha adoptado al madrileño como suyo. El tercer espada, el sevillano "Morante de la Puebla" no tuvo su tarde, en su primero pudo hacer poco notable y en su segundo estropeó una pinturera faena al pinchar cuatro veces antes de terminar a su toro. Fue aplaudido fuertemente al terminar su labor en este toro. Todavía le queda una tarde para repetir el éxito que siempre ha tenido en Sevilla.
Ahora de una manera breve recordaremos algunos de los otros hechos notables que han sucedido en esta primera parte de la temporada europea durante los meses de marzo y abril:
- Inauguración de la Plaza de Toros de Morón de la Frontera (Cádiz). El 10 de marzo abrió sus puertas por primera vez esta nueva plaza que fue construida por el apoderado y ganadero Manuel Morilla. El cartel estaba compuesto por Manuel Benítez "El Cordobés", que reaparecía una vez más, Enrique Ponce y "El Juli" con toros de Nuñez del Cuvillo. "El Cordobés" obtuvo un trofeo y dos cada uno de los otros maestros. Los toros fueron buenos y la plaza se llenó. Una efemérides que ha dejado buenos recuerdos para a la afición local.
- ¿Torear o no torear? Esta parece ser la cuestión que el fenómeno de la década de los sesenta Manuel Benítez "El Cordobés" se pregunta a si mismo. Primero declaró que iba a torear unas corridas para despedirse definitivamente en la Feria de Córdoba en mayo. Después de torear en Morón, actuó en Lorca en un mano a mano con Pepín Jiménez. Los espectadores que apenas cubrían un tercio de la plaza les concedieron un montón de trofeos, aunque Pepín obtuvo un rabo más. Un fuerte porrazo le lastimó unas costillas, lo que le ha hecho desistir de despedirse de sus paisanos por estar convaleciente. Sin embargo, ahora anuncia que va a volver a torear en Parlava, Francia, en el mes de mayo. Como sea, este genial hombre se las avía para ser noticia, aunque ya sus presentaciones no tienen el mismo impacto popular de antes.
- Alternativas. Además de las alternativas que ya se han mencionado, tres novilleros han ingresado en el escalafón superior. José García "El Doctor" se hizo matador el 8 de abril en Jaén. Actuó de padrino Juan Carlos García, quien cortó una oreja y de testigo Dávalo Miura. Los toros fueron de Pallarés. Luis Reinosa "El Cartujano" se doctoró en Alcántara (Badajoz) el 14 de abril con toros de Torreón y con Manolo Bejarano de padrino y Jesús Millán de testigo. Fue una tarde triunfal ya que los tres alternantes salieron por la puerta grande al cortar dos trofeos el toricantano y su padrino, y cuatro orejas y un rabo el testigo. Al día siguiente en Madrid se hizo matador Rafael de Julia con una corrida difícil de Peñajara, lo apadrinó su paisano Useda Leal y Juan Bautista completó la terna. El silencio, que duro durante la lidia de los cinco primeros toros, lo convirtió en palmas el novel matador con una arriesgada faena al sexto, que le valió la vuelta al ruedo.
- Confirmación. El 8 de abril en Las Ventas confirmó su alternativa el aragonés Jesús Millán, quien no pudo tener el éxito como los que está consiguiendo en otras plazas. Fue aplaudido en el toro de la ceremonia. Su faena en su segundo y las cuatro de sus compañeros José Luis Bote y David Luguillano fueron juzgadas con un respetuoso silencio, ya que se entendía que no existió material para hacer preciosidades. Diego Urdiales, que estaba anunciado para confirmarse el 22 de abril, no pudo hacerlo porque un toro le fracturó un brazo el domingo anterior en su actuación en Astorga.
- Corridas sobresalientes. Durante estos meses se han dado varias corridas en las que los espadas y toros se han conjugado para dar una gran tarde de toros con resultados triunfalistas. Algunas acontecieron en pueblos sin importancia taurina y otras en lugares más significativos. Como muestras, a continuación enumeramos cinco de estas corridas que no han sido mencionadas anteriormente en este artículo. Los trofeos aparecen en paréntesis (o: oreja; r: rabo): Barcelona, 22 de abril, toros de Zalduendo, Finito de Córdoba (2o), José Tomás (2o) y "el Juli" (2o); Málaga, 15 de abril, toros de "El Capea", "Jesulín de Ubrique" (o), "Finito de Córdoba" (o) y "Morante de la Puebla" (o); Murcia, 15 de abril, toros de Juan Pedro Domech, Liria (4o), Ponce (o) y Manuel Díaz "El Cordobés" (2o): Valdepeñas (Ciudad Real), 14 de abril, toros de Buenavista, Eugenio de Mora (4o, r), Miguel Abellán (2o), y Javier Castaño (2o); y Mora de Toledo, 4 de abril, mano a mano entre Vicente Barrera (5 o, r) y Eugenio de la Mora (5o, r).
- Heridos. Los toros durante estos dos meses han respetado más a los toreros en los ruedos que durante el mismo período del año pasado, especialmente a los matadores pues varios novilleros han sido cogidos. Sin embargo varios taurinos han sido heridos gravemente fuera de las plazas de toros. José Luis Bote fue corneado gravemente por una vaca y el banderillero Vicente Cuevas por un novillo en unos tentaderos en Salamanca, y en Ubeda (Jaén) el corralero José Moreno García también fue corneado cuando cumplía con sus deberes en la plaza de toros de ese pueblo. Incluso un empresario también ha sido herido, pero no por las astas de un toro, si no por unos balazos disparados por unos malhechores, quienes le atracaron en la plaza, para robarle la recaudación de la taquilla en Benalmádena (Málaga) el 22 de abril.
- Obituario. En Maracay, Venezuela, el matador retirado Rafael Girón falleció de un paro cardiaco el 15 de abril a los 63 años de edad. Rafael tomó la alternativa el 27 de septiembre del 1956 en Barcelona, España, conjuntamente con su hermano Curro de manos de su hermano mayor César Girón, el fundador de esta dinastía de toreros venezolanos. Pronto cambió la espada por las banderillas actuando de subalterno con sus hermanos, para luego volverse a vestir de oro otra vez. Que en paz descanse.
Si al concluir estos RECORTES DE MARZO Y ABRIL, tuviéramos que dar un premio al matador que ha conseguido 'la gesta más relevante de este período', no tendríamos más remedio que otorgarlo a José Tomás. Este diestro madrileño, como el César, puede decir "llegué, vi y vencí". Pues, después de desaparecer del ambiente taurino desde el pasado septiembre, después de llegar a un compromiso para resolver su problema con la televisión, y después de no torear en América y empezar la temporada tarde, cuando otros ya estaban entonados, en sus primeras cuatro corridas de la temporada ha salido por la Puerta del Príncipe de la Maestranza dos veces y otra tarde ha obtenido un trofeo en la misma plaza sevillana a cambio de un percance, y en Barcelona caprichosamente se opuso a traspasar a hombros la puerta grande a pesar de haber desorejado a un toro por partida doble. Otro premio se merecería "El Juli", quien encabeza el escalafón de matadores de toros con 17 trofeos obtenidos, uno de ellos en Sevilla, en 12 actuaciones, y quien además ha abierto las puertas grandes de las importantes plazas de San Sebastián, Valencia, Arlés, y Barcelona, más otras de plazas de menor categoría.
Terminamos ahora mostrando la siguiente tabla en la que aparecen los diez matadores que más corridas han toreado en los ruedos europeos, más los trofeos que estos consiguieron en esos cosos, desde el inicio de la temporada hasta el 25 de abril. Estas cifras fueron obtenidas de la revista 6TOROS6:
LOS DIEZ PRIMEROS MATADORES POR CORRIDAS TOREADAS EN LA TEMPORADA EUROPEA -(Hasta el 25 de abril, 2001)
| MATADOR |
CORRIDAS |
OREJAS |
RABOS |
| 1. "El Juli" |
13 |
17 |
0 |
| 2. Enrique Ponce |
12 |
11 |
0 |
| 3. "Jesulín de Ubrique" |
12 |
11 |
0 |
| 4. Antonio Mundéjar |
11 |
20 |
2 |
| 5. Victor Puerto |
11 |
15 |
0 |
6. ."Finito de Córdoba" |
11 |
10 |
1 |
| 7. Manuel Díaz "El Cordobés" |
10 |
23 |
1 |
| 8. Eugenio de Mora |
8 |
15 |
3 |
| 9. Manuel Caballero |
8 |
14 |
2 |
| 10. Juan Bautista |
8 |
10 |
0 |
MAYO Y JUNIO: REVALIDAS TORERAS EN SEVILLA Y MADRID
Durante los seis primeros días de mayo se concluyó en la Plaza de la Maestranza de Sevilla la primera prueba taurómaca que los toreros deben de pasar anualmente para mantener o incrementar su rango. Pero esta prueba, convertida en una exigente revalida, continuó durante el mismo mes y se extendió hasta mediados de junio en la Plaza de las Ventas de Madrid.
Como se sabe, a las plazas de Sevilla y Madrid se les conocen como 'las cátedras del toreo' y en ellas deben presentarse cada primavera quien quiera seguir siendo, o ser, alguien importante en la torería. Las super-figuras tienen la obligación moral, sino la necesidad, de actuar en esos ruedos para revalidar su prestigio, y las figuras tienen la necesidad de torear en estas plazas para consolidar su estado. Al mismo tiempo, los diestros que necesitan reconocimiento, ansían el ser incluidos en los carteles de las ferias de esas ciudades, ya que el pasar esas pruebas con sobresalientes puede significar para el relegado veterano la reactivación de su postrada carrera, y para el novato o el matador segundón una obertura hacia el estrellato.
Así que no es de extrañar que por la repercusión de los éxitos y fracasos de los toreros en esas ferias, la afición y los medios de comunicaciones del mundo taurino estuvieran más pendientes de lo que sucedía en el ruedo sevillano, desde 15 de abril hasta el 6 de mayo, y en el ruedo madrileño desde el primero de mayo hasta mediados de junio cuando se celebran la Mini-feria de la Comunidad, la larga Feria de San Isidro y la prestigiosa Corrida de la Beneficencia, que cerró la temporada grande madrileña el 14 de junio. Esta atención, a veces injustamente eclipsa lo que sucede simultáneamente en las atractivas ferias de Jerez, Talavera, Córdoba, Cáceres, Vic-Fezensac, Nimes y en otras ferias menores y corridas extraordinarias de otras ciudades.
Veamos como terminó la Feria de Sevilla en mayo. Como ya comentamos sobre las primeras diez corridas de la feria en el reportaje RECORTES: MARZO Y ABRIL atengámonos en este reporte a lo sucedido solamente en las seis últimas corridas. Durante los tres primeros días del mes se celebraron las corridas con los carteles más fuertes, y durante los últimos tres se corrieron las corridas de las ganaderías 'duras'. En los carteles estelares, ni "Espartaco", Ponce, "Jesulín de Ubrique", Caballero, Rivera- Ordoñez o "Morante de la Puebla" pudieron encontrar el éxito que buscaban en la feria, ya que sus actuaciones fueron solamente aplaudidas o cortésmente silenciadas. No obstante, "Joselito" estuvo muy bien en un toro de Victorino del Rio, en el que se le pidió, pero no se le concedió, una oreja. En esa misma corrida, "Finito de Córdoba" se llevó un trofeo al ejecutar una artística faena. Sin embargo, el autor del triunfo más sonado fue el del joven gran torero "El Juli", quien valientemente le arrancó una oreja a cada toro de Parladé. En su segundo toro actuó bajo un diluvio con el agua hasta los tobillos, mostrando su total entrega y pura casta torera.
En las corridas 'toristas' de los días 4, 5 y 6 hubieron dos triunfadores: Pepín Liria y Juan José Padilla. Liria, como "El Juli", también se llevó dos trofeos y hubiera salido por la Puerta del Príncipe si el presidente no le hubiera denegado la segunda oreja de su segundo toro que el público reclamaba. Al día siguiente, en la sosa corrida de Guardiola Fontani, la labor de Víctor Puerto fue silenciada, y la de Dávila Miura y la del debutante Javier Castaño fueron más apreciadas. La feria se cerró con una corrida de rejones mañanera y con la miurada por la tarde. Por la mañana, Hermoso de Mendoza de nuevo encantó con su toreo a caballo, llevándose dos apéndices oriculares más el premio de 'rejoneador triunfador' de la feria. Por la tarde, el valiente Padilla rubricó la faena más dramática de la serie ferial a un peligrosísimo 'miura', lo que le valió una oreja, una leve cogida y la admiración del público. El "Zotoluco", que debutaba en Sevilla, dejó una buena impresión de decidido lidiador, y "El Fundi" pasó por el ruedo con más pena que gloria con unos toros ilidiables.
Concluida la feria se concedieron los premios "Puerta del Príncipe'. El de 'triunfador de la feria' recayó en José Tomás y el de 'la mejor faena' en Ortega Cano. Fernando Cepeda se llevó el premio al 'capote con más arte' y "El Juli" el de 'la mejor estocada'. Hubo un premio especial para el maestro retirado Curro Romero en el que se le reconocía sus grandes triunfos en la Feria sevillana durante cuarenta años.
En total, otro año más en el que el público y el aficionado se han divertido en Sevilla. La feria del 2001 se recordará como la primera sin Curro en los carteles, y porque en ella el madrileño José Tomás se ganó a la afición sevillana.
Terminada la Feria de Sevilla y concurrentes con la de San Isidro se celebraron las ferias españolas de Jerez, Córdoba, Talavera y Cáceres y las francesas de Nimes y Vic-Fezensac, más las mini-ferias de Valencia, Aranjuez, y Valladolid, las cuales, como es lo usual, fueron opacadas por la avalancha de noticias taurinas provenientes de Madrid que saturaban el mundo taurino. Estas ferias quizás ganarían en importancia si se celebraran en otras fechas, cuando no coincidieran con San Isidro. No obstante, la acumulación de triunfos de los diestros en esos lugares se refleja en la evaluación final de la campaña de un torero.
En Jerez se dieron cinco festejos, cuatro corridas a pie y una de rejoneo, del 15 al 19 de mayo. Fue una feria que arrojó excelentes resultados artísticos y económicos. La nota más sobresaliente de la feria la dio Juan José Padilla al indultar uno de los toros de la brava y manejable corrida de Torrealta. Se le otorgó simbólicamente los máximos trofeos. También Ponce se llevó un trofeo y "El Juli" dos esa misma tarde. En las otras corridas triunfaron "Jesulín", José Tomás y Dávila Miura, quienes salieron a hombros, y Ponce y "Espartaco", quienes se llevaron una oreja por cabeza.
Diferente panorama se desarrolló en la Feria de Córdoba, ya que la gente no acudió a la plaza como se esperaba, y además los triunfos de los toreros fueron menos que en la feria jerezana. Desde el 20 al 27 de mayo se celebraron dos novilladas, cuatro corridas y un festejo de rejones. Unicamente en la tarde que torearon juntos José Tomás y "El Juli' se puso el cartelito de 'no hay billetes'. En cambio en la primera corrida de Carmen Borrero con "El Califa", el diestro cordobés José Luis Moreno y "El Fandi" hubo no más de un cuarto de plaza cubierta, y en las otras dos de carteles estelares apenas se cubrieron tres cuartos del aforo. Desgraciadamente, "El Califa" recibió una cornada muy seria en la primera corrida y el festejo se convirtió en un mano a mano, en el que sus compañeros empataron a una oreja, aunque el "Fandi" tuvo una mejor actuación. En las otras tardes José Tomás, "El Juli", con tres trofeos y "Finito de Córdoba" con dos, salieron a hombros de la plaza.
En Cáceres la feria consistió de tres corridas y una de rejones, celebradas durante los días 26, 27, 28 y 30 de mayo. En esa plaza tampoco se llenaron los tendidos, ni siquiera en la corrida en donde actuó "El Juli". En lo artístico, Rivera Ordoñez, Ponce, Caballero y el extremeño Bejarano obtuvieron un trofeo cada uno y "El Juli" fue el único espada que abrió la Puerta Grande. Un factor negativo fue que demasiados toros de los lidiados carecieron de fuerza y enfriaron las actuaciones de sus lidiadores.
También, coincidiendo con el ciclo taurino isidril, las ciudades francesas de Nimes y Vic-Fezensac celebraron dos breves ferias y, como es común en las plazas francesas se anunciaron bastantes corridas de las llamadas 'toristas' y bastantes toreros galos compusieron los carteles. En Nimes se iniciaron las 'corridas duras' el 31 de mayo, lidiándose complicados toros de Victorino Martín, a los que pasaportaron en un mano a mano el francés Fernández Meca y el español Juan José Padilla. Solo el francés obtuvo un apéndice. En cambio, el 2 de junio en la corrida de Pahla, el español Antonio Ferrera cortó tres orejas y un rabo saliendo a hombros por la Puerta de los Cónsules, mientras que el francés Meca solo dio una vuelta y la labor de Liria se recibió con silencios. El tres de junio por larde en la otra 'corrida dura' de Adolfo Martín, el veterano Luis Francisco Esplá se llevó el único trofeo, mientras que por la mañana con los toros más comerciales de Zalduendo, "Joselito" y José Tomás salieron a un trofeo por coleta, a la vez que Sebastián Castella, otro diestro francés, salía a hombros al obtener dos orejas. Pero las corridas para el recuerdo se celebraron con toros más comerciales. El 24 de mayo a la corrida de Torrealta en un mano a mano "Jesulín de Ubrique" y "El Juli" cortaron seis orejas y un rabo, de las que el primero se llevó solo dos. Los dos diestros y el mayoral salieron a hombros. El primero de enero aconteció un acto histórico, pues Enrique Ponce, después de una inspirada y magistral faena, indultó a un toro de Victorino del Rio, recibiendo los apéndices simbólicos del toro. "El Juli" se llevó una oreja y Juan Bautista cumplió. Si el resultado de la feria de Nimes fue dorado, el de la feria de Vic-Fezensac fue más bien de oropel, ya que en cuatro corridas celebradas entre el 2 y 4 de junio, únicamente el mexicano "El Zotoluco" triunfó cortando un trofeo en un toro y dando una vuelta en el otro, mientras que el resto de los espadas españoles y franceses se fueron a casa de vacío. El peligro de algunas de las corridas, como la de Cebada Gago y de Albaserrada--- un 'albserrada' hirió a Richard Milian---,contribuyó al plúmbeo resultado de esta feria.
Hubo otras breves ferias en mayo en Valladolid, Talavera y Aranjuez. En Valladolid José Tomás, "El Juli' y el diestro local Manolo Sánchez cortaron una oreja mientras que David Lluguillano fue abroncado por sus paisanos. Talavera fue testigo de dos corridas tiunfalistas proveídas por el buen ganado de Castillejo de Huebra y de Zalduendo, el mayoral de esta ganadería salió por la Puerta Grande. Todos los actuantes en estas dos tardes, excepto el veterano Curro Vázquez que fue pitado, salieron a hombros al cortar Ponce, "Jesulin de Ubrique", "Finito de Córdoba" y Javier Castaño dos orejas cada uno, y "El Juli" cuatro. En Aranjuez el máximo triunfador fue Ponce, con tres trofeos.
En las ferias de la Comunidad, San Isidro y Otoño de estos últimos años se les ha hecho a los diestros cada vez más difícil el pasar la estricta prueba que la afición madrileña impone. Las razones por esta dificultad son muchas y complejas. Sin embargo, me atrevo ha opinar sobre dos factores que acrecientan esa dificultad. Un factor es el llamado 'toro de Madrid' y el otro es relacionado con la actitud de la afición y el síndrome que esa actitud produce en el torero. El toro que se exige en Madrid debe de tener volumen y es a menudo demasiado pesado y alto de aguja. Este toro frecuentemente tiene dificultad en humillar y pronto durante la lidia muestra una debilidad que desmerece su fiero aspecto y que no les permite aguantar las largas faenas que hoy se exigen. Al primer signo de debilidad el público, con razón. muestra su desagrado no dando importancia a lo que el diestro trate de hacer desde ese momento. Por otro lado, a menudo, el matador, motivado por el deseo de agradar, en vez de abreviar como sería lo lógico, trata de completar algunos pases más, algunos buenos y otros tantos de recurso, con un animal que proyecta poca o ninguna impresión de peligro. El resultado es que el público se cree engañado y el torero siente que sus esfuerzos no son apreciados. Así que el aficionado madrileño llega al tendido predeterminado a hacer cumplir sus ortodoxos cánones mientras que los toreros sienten que para triunfar deben torear cumpliendo con esa ortodoxia, en vez de torear instintivamente siguiendo cualquiera que fuera su propia inspiración. Esto parece crearles cierta ansiedad e inseguridad.
No obstante, aspirantes a figuras, figuras y super-figuras saben que anualmente tienen que presentarse ante esa afición. Los no-figuras vienen para buscar la oportunidad de serlo, los que lo son comparecen para revalidar su categoría, y los mandones del toreo, quienes ya todo lo tienen, se anuncian aunque sea solo para añadir en su historial otro triunfo más en Madrid y demostrar que no evaden esa responsabilidad. Así que en los carteles de las 23 corridas de San Isidro se anunciaron, como es la norma, todos los importantes protagonistas del toreo y unos cuantos que quieren serlo. La excepción ha sido "El Califa", a quien la empresa no le aceptó sus condiciones, a pesar de ser el triunfador del San Isidro 2000.
La Corrida de la Comunidad, que se celebró el cinco de mayo, puede considerarse el prólogo de San Isidro. Fue una corrida concurso en la que la bravura de los toros lució por su ausencia como también la brillantez de las faenas de Luis Francisco Esplá, "El Zotoluco" y Padilla, aunque despacharon la corrida eficientemente. "Malagueño" de Adolfo Martín obtuvo el premio al 'mejor toro' sin ser excepcional.
La Feria de San Isidro comenzó el 12 de mayo y concluyó el 9 de junio y consistió de 23 corridas, tres novilladas y tres festejos de rejoneo. Un total de 45 matadores actuaron en las corridas, 22 tuvieron solo 1 actuación, otros tantos actuaron en 2, y un diestro toreó en 3 corridas. En las novilladas actuaron 9 novilleros, de los cuales solamente triunfó Javier Valverde. Cortó una oreja a cada bravo novillo de La Quinta, abriendo la Puerta Grande, lo que le mereció recibir los premios al 'mejor novillero', otorgados por diferentes instituciones.
La feria debió arrojar grandes beneficios económicos, pues la plaza se llenó en un 90% de las tardes, incluyendo corridas en las cuales no actuaban las figuras. En cambio, el resultado artístico de la feria dejó mucho que desear. Aunque la cantidad no mide el contenido artístico del toreo, estas estadísticas que siguen al menos ayudan a ilustrar el mediocre resultado de la feria.
45 matadores lidiaron 138 toros durante la feria. Sus faenas con estos animales fueron evaluadas por público de esta manera: 1 con los tres avisos; 14 con protestas; 77 con silencios; 33 con aplausos; 5 con vuelta al ruedo; 7 con 1 oreja; y solo 1 con dos orejas.
Del grupo de matadores que vinieron a San Isidro buscando la oportunidad en esas corridas que en el papel ofrecen menos facilidades, la fortuna ha ayudados a pocos. De estos, únicamente Rafael de Julia, quien tomó la alternativa en abril en Las Ventas, ha sido el diestro que ha triunfado a lo grande el 20 de mayo. Obtuvo una oreja por toro en la corrida de Carriquirri y salió a hombros por la Puerta Grande, y con ello se ganó la inclusión en la Corrida de la Beneficencia. También, el veterano David Luguillano, Luis Miguel Encabo, y Uceda Leal sobresalieron dando una merecida vuelta en uno de sus toros. En cambio, Javier Castaño, quien fue el 'novillero triunfador' de San Isidro 2000, y enel que la afición había puesto sus esperanzas, tuvo dos actuaciones grisáceas. El 17 de mayo confirmó su alternativa con toros difíciles de Mari Carmen Camacho. Actuó de padrino Ortega Cano, quien reaparecía en Madrid después de su breve retiro. También confirmó su alternativa Alberto Ramírez el 27 de mayo. Cumplió con el toro de su confirmación y fue aplaudido en el otro.
De los toreros que se especializan en lidiar las corridas 'duras' como "El Tato", "El Fundi", José Luis Moreno o Padilla, el valiente Pepín Liria y el maestro Esplá fueron los que mejor salieron de la feria. Pepín obtuvo un apéndice de un toro de Samuel Flores y lidió bravamente los problemáticos bovinos del Conde de la Corte. Esplá, que celebraba el 25 aniversario de alternativa, lidió con eficiencia, pero sin lucimiento, a los 'pabloromeros' en la tarde del 23 de mayo, pero fue en la corrida que clausuró la feria el 9 de junio, cuando concibió una magistral y emotiva faena a un bravo 'victorino'. Se le pidió la oreja, pero el presidente no la concedió. Esto no le evitó que diera una clamorosa vuelta, acompañado de su picador Anderson Murillo, quien dio una lección de como picar con arte a un toro.
Pocos de 'los toreros de feria" han dejado Madrid con buenos recuerdos de sus actuaciones en este San Isidro 2001, ya que solo cuatro de estas figuras han logrado actuaciones notables. "Morante de la Puebla", Miguel Abellán, y Manuel Caballero obtuvieron una oreja de uno de sus cuatro toros que confrontaron, y a Eugenio de Mora le concedieron dos orejas del único toro que mató el 22 de mayo. No pudo salir a hombros pues ese toro le infligió una herida extensa, aunque no grave. Una quincena más tarde reapareció, sin aun estar en plena forma, para torear dos complicados toros de Dolores Aguirre, con los que no pudo duplicar su hazaña del día 22. Miguel Abellán mostró gran determinación en sus dos presentaciones. En su primera corrida dio una vuelta al redondel, y en su segunda comparecencia se jugó la vida con sus dos toros de Adolfo Martín, siendo el único matador que triunfó esa tarde al cortar una oreja a su primer toro, en el que fue herido levemente. Pasó a la enfermería, de donde salió para lidiar su segundo cornúpeta, en el que fue fuertemente aplaudido por la faena y por gesta de volver herido al ruedo. Manuel Caballero también obtuvo una oreja en su primera actuación, pero en su última aparición el 9 de junio con los 'victorinos', el público le expresó algunas muestras de desagrado al concluir la lidia de sus toros. El toreo de 'Morante" tiene un duende especial cuando las musas lo inspiran, y el 24 de mayo encontró su inspiración bordando la faena que muchos catalogan como la mejor de la feria. Se llevó una oreja, y hubieran podido ser dos si la espada no interfiere. Su labor fue tal que el público se olvidó de su inocua actuación en la corrida anterior.
Al resto de las figuras probablemente les gustaría olvidarse de su paso por la feria madrileña. El clásico maestro "Joselito", que esta temporada está intentando recuperar el cartel que tenía al retirarse en 1997, no ha podido hacerlo por ahora ni en Sevilla ni en Madrid. Se le aplaudió en su primera corrida, pero tuvo una anodina actuación en la corrida de Adolfo Martín. "Jesulín de Ubrique", Manolo Díaz "El Cordobés", "Finito de Córdoba", Ordoñez Rivera, y Víctor Puerto tuvieron deslucidas actuaciones en sus dos presentaciones. Dos grandes del toreo, "Espartaco" y Miguel Espinosa "Armillita", se despidieron del público madrileño discretamente y sin sentimentalismos.
El rastro dejado del paso por la feria de las tres super-figuras varía; el de "El Juli" es bueno, el de Enrique Ponce menos regular y el de José Tomás malo. Los tres esperados diestros eran conscientes de las dificultades que les esperaban en Madrid, por lo cual limitaron sus presentaciones, a dos José Tomás y a una Ponce, mientras que "El Juli" compareció en tres tardes. En cambio, los tres sorprendieron a la afición anunciándose en algunas de las corridas 'duras'. El experimento dio mejores resultados para "El Juli" que para Ponce y José Tomás. "El Juli" dio todo lo que tiene, incluyendo su sangre para ganarse el respeto de la afición, la cual lo recibió fríamente en su primera tarde. Esa tarde apenas fue aplaudido, pero el 31 de mayo en la Corrida de la Prensa obtuvo un merecido trofeo en su primer toro y lidió valientemente a un dificultoso 'victorino'. Sin embargo, para este ambicioso maestro un trofeo nunca es bastante, así que en la corrida de Guardiola del 5 de junio salió a obtener otros más. En cambio, lo que consiguió fue una cornada cuando intentaba torear bien a un complejo monumental 'guardiola'. Su total entrega le ha ganado el respeto de la afición y de la crítica capitalina, y al mismo tiempo le ha permitido recuperar la simpatía que el público le tenía cuando era novillero. Además, ha sido el recipiente de varios premios al 'mejor matador de la feria', a pesar de haber cortado solo una oreja. En cambio Ponce no pudo satisfacer a la afición con su efectiva pero fría actuación en su única tarde con la corrida de Dolores Aguirre el 8 de junio. Sin embargo, José Tomás inesperadamente protagonizó la actuación más desagradable de la feria. A él se le esperaba como el 'salvador de la feria', especialmente si se considera que Madrid lo empujó para llegar a ser la gran estrella que es hoy, y que Madrid usa la buena manera de torear del madrileño como la regla de ortodoxia para juzgar a otros toreros. José Tomás tenía al público en su favor en su primera tarde del 18 de mayo cuando su labor con los toros del Puerto de San Lorenzo fue fuertemente aplaudida, pero debido a su extraña actuación en la corrida de Adolfo Martín el público lo repudió. Con su primer toro no hizo nada notable, pero el acto que antagonizó a la concurrencia sucedió en su segundo toro. Después de una sosa faena y de pinchar y descabellar sucesivamente varias veces, José Tomás dio la impresión de cesar en su intento de rematar al toro, dejando que sonara el tercer aviso. A cualquier torero le pueden echar un toro al corral, pero se espera que el diestro haga lo imposible por evitarlo. Por eso la percibida pasividad o indiferencia del madrileño provocó una tremenda bronca, una acerba crítica y la perdida temporal del favoritismo que la afición le demostraba.
Sin duda José Tomás hará la paz con Madrid en un futuro próximo, ya que el maestro posee los medios artísticos y técnicos para lograrla. No obstante, lo que es seguro es que en el futuro, así como la Feria de Sevilla 2001 se recordará por el excepcional triunfo de José Tomás, este San Isidro será identificado como una mala feria que culminó con el fracaso de este torero genial.
La Corrida de Beneficencia celebrada el 14 de junio, que anualmente sirve como el epilogo de San Isidro es, quizás, la corrida de más prestigio en España. Sin embargo, este año ha sido imposible encontrar figuras que quisieran lidiar los toros de Victorino Martín. Así que actuaron el madrileño Luis Miguel Encabo, quien fue aplaudido fuertemente, y los jóvenes Rafael de Julia, triunfador en la feria, y Alberto Ramírez, cuyas faenas fueron silenciadas, ya que se notó la falta de experiencia de ambos al lidiar los 'victorinos', que sacaron un temperamento peligroso. La plaza no se llenó, aunque hubo una excelente entrada.
Ya concluida la Corrida de la Beneficencia en Madrid, la temporada de nuevo se descentraliza, y la atención de la afición se desvía hacia las múltiples ferias que se suceden en las tres últimas semanas del mes de junio. La primera comenzó en Plasencia dos días antes de terminar la de San Isidro. El día 9 de junio empezó la tradicional Feria del Corpus en Granada, y al día siguiente se abrió la segunda edición de la nueva feria del mismo nombre en Toledo. El día 12 la acción vuelve por unos días a Madrid, en donde el día 12 se inauguró la Feria de San Antonio en el Palacio de Viastalegre. Luego, por una semana, comenzando día 17, Alicante se convirtió en el centro taurino de España, por celebrarse allí la única feria de importancia de esos días. Finalmente los concurrentes ciclos de corridas feriales celebrados en León, Burgos, Badajoz, Soria y Algeciras concluyeron las actividades taurinas del mes.
Una característica común que comparten estas ferias es la actitud benevolente de sus públicos, lo que se refleja en una tendencia a recompensar al torero con trofeos sin discriminar entre la calidad del toreo y el esfuerzo que éste haga para entretener a la concurrencia. Lo que no se perdona es que el torero, por mucho arte y clase que tenga, se abstenga de intentar lo que sea capaz de hacer. Si esta es la percepción, entonces las protestas y las broncas son sonadas. También, estos públicos aceptan la lidia de un toro más terciado y menos potentes de los que salen en Las Ventas, La Maestranza o en las plazas de las ferias del norte. Por otro lado, los toreros, después de haber sobrevivido las difíciles pruebas en Sevilla y Madrid, ya más relajados, actúan con la confianza ganada si triunfaron en Sevilla o Madrid o, si fallaron en esas pruebas, torean con la ilusión de recuperar algo del lustre perdido con una acumulación de triunfos en esas ferias de junio que siguen a la de San Isidro.
Respectos estas últimas ferias de junio solo mencionaremos lo más notable sucedido, empezando por la de Plasencia. Aquí hubo dos corridas en donde los trofeos abundaron. En la corrida de Torreón, el 8 de junio, "Espartaco" y Rivera Ordoñez salieron por la Puerta Grande, y Caballero se llevó un trofeo. Dos días después, Juan Mora, Ponce y "Jesulín de Ubrique" mandaron al desolladero sin una oreja a cinco toros de los Bayones. Ponce fue declarado el 'triunfador de la feria'.
En la feria de Granada, el granadino "El Fandi", ha sido profeta en su tierra. Vino contratado para dos corridas y toreó otra más, substituyendo a "El Juli". Salió a hombros las tres tardes al cortar nada más y nada menos que nueve orejas. Por haberse resentido de una lesión se anunció que probablemente cortaría la temporada, sin embargo, reapareció con éxito el día 28 en Algeciras. En todas las corridas se concedieron una o más orejas. José Tomás se ha recuperado de su tropiezo en Madrid al cortar orejas en sus dos actuaciones. "Joselito" y Eugenio de Mora también salieron por la Puerta Grande. Pepín Liria y José Luis Moreno le arrancaron una oreja cada uno a uno de los complicados toros de María Luisa Domínguez. La nota negativa del abono la proveyó una malísima corrida de Ana Romero, en la cual Ponce fue pitado y "Morante de la Puebla" abroncado mientras que Abellán se llevó el mejor lote, consiguiendo el único trofeo de la tarde.
En la otra Feria del Corpus en Toledo, el día 10 había expectación en los repletos tendidos por ver como José Tomás reaccionaba al torear su primera corrida después del descalabro madrileño, pero ni él ni "Joselito" ni Eugenio de Mora pudieron hacer nada notable con los blandos toros de Pedro y Verónica Gutiérrez. Aun fue más floja la corrida de Daniel Ruiz, varios de cuyos toros se cayeron a menudo. A pesar de ello, a "Jesulín de Ubrique" y a "Finito de Córdobas" le concedieron una oreja mientras que a Curro Vázquez le manifestaron algunas muestras de desagrado. El día 17 en la última corrida con toros del Ventorrillo, el novillero José Luis Triviño fue alternativado por Enrique Ponce, con Eugenio de Mora de testigo. El toricantano y el padrino obtuvieron dos trofeos y salieron a hombros. Eugenio se llevó una oreja.
El público del Palacio de Vistalegre ofrece una paradoja pues, estando la plaza situada en el propio Madrid, los espectadores se conducen con una benevolencia similar a la de algunas plazas de provincias. A menudo se oye decir que "a esta plaza asiste diferente público que el de las Ventas". Sin embargo, uno se atreve a aventurar que a muchos de los asistentes también se les encontrarían ocupando los tendidos de Las Ventas pero que, liberados de la ortodoxia, asisten a Viastalegre a disfrutar de lo que los toreros y los toros tengan que ofrecerles, sin tener que defender el prestigio de la 'primera plaza del mundo'. En esta primera feria de San Antonio se dieron tres corridas y un festejo de rejones, y el público no ha respondido a la atracción de los carteles, pues en la primera corrida los espectadores cubrieron tres cuarto del aforo, medio en la segunda, un cuarto en la tercera y apenas 2,000 personas presenciaron la corrida de rejones. Esto se comprende pues el maratón taurino de San Isidro acababa de terminar y el público madrileño estaría 'atorado'. La nota más relevante la dio el gran maestro Enrique Ponce. Enrique completó una de las mejores faenas de su temporada a un excelente toro de Sánchez Jiménez, al que se le dio una vuelta al ruedo. Obtuvo dos trofeos en ese toro y uno en el otro y naturalmente salió a hombros. No obstante esta fue la clase de faena en que los trofeos no describen su grandeza. Abellán también salió a hombros mientras que Curro Váquez apenas cumplió en este ruedo donde ha obtenido admirables triunfos. En la segunda corrida solo se concedió un trofeo a "Joselito" y la labor de "Morante de la Puebla" fue silenciada. El día 16 "Finito de Córdoba" y Rivera Ordoñez les cortaron una oreja cada uno a los toros de "El Niño de la Capea" y Ortega Cano tuvo una actuación menos que regular en su lote. En la última tarde en la 'dura' corrida de Baltasar Ibán, "El Tato" puntuó con un trofeo.
José Pacheco "El Califa" y "El Juli", recuperados de sus cogidas en Córdoba y Madrid respectivamente, reaparecieron en la Feria de Alicante con diferentes resultados. "El Califa" en la corrida de Nazario Ibañez el día 20 fue aplaudido en un toro y en el otro solo hubo silencio. Por el contrario, "El Juli" volvió con el mismo entusiasmo de antes de la cornada, siendo el triunfador de una corrida triunfal. La corrida pertenecía al retirado maestro colombiano César Rincón, y a cinco de sus toros se les cortaron orejas. "El Juli" se llevó tres, y "Espartaco" y Eugenio de Mora dos cada uno. Toreros y ganadero disfrutaron de una apoteósica salida a hombros. Después de la corrida "El Juli" regresó a Madrid para ingresar en una clínica, en donde lo trataron de una infección, causada por los medicamentos del tratamiento de la cornada que recibió en Madrid. Esta incidencia le ha hecho perder varias corridas. En la corrida del Puerto de San Lorenzo, Víctor Puerto fue el único espada que cortó orejas, y el día 24 en la corrida de Alcurrucén Ponce toreó magistralmente, siendo él también el único que se llevó dos trofeos. Puso el broche de oro a la feria saliendo de la plaza a hombros.
En la feria de León "El Juli" no pudo comparecer a la corrida el día 23 por estar ingresado en una clínica de Madrid debido a la infección que padecía. Lo substituyó Eugenio de Mora que alternó con Enrique Ponce y "Finito de Córdoba", enfrentándose con toros de Hermanos García. Los tres espadas triunfaron, ya que Enrique se llevó un trofeo y dos cada uno sus compañeros. En la corrida del día siguiente José Tomás obtuvo cuatro orejas, lo que le hizo merecerse el premio de 'triunfador de la feria'. En esa tarde para "Joselito" hubo silencios y "Morante de la Puebla" se llevó un apéndice auricular.
El novillero Iván Vicente se doctoró con toros de Carmen Segovia en la Feria de Soria el 23 de junio. Compusieron el cartel el mexicano "Armillita" y David Luguillano. Este y el toricantano salieron a hombros. En las otras dos corridas feriales Enrique Ponce obtuvo el único trofeo en la corrida de Gabriel Rojas el día 29 y Jesús Millán fue también el único de la terna que desorejó a un toro en la corrida de Adolfo Martín. La corrida de clausura, la cual se celebró el primer día de julio, fue la mejor de la serie, ya que el mayoral, "Joselito" y Manuel Caballero salieron a hombros. Ambos diestros se iban triunfantes con dos orejas en su haber. "Finito de Córdoba" tampoco se fue de vacío, pues obtuvo un trofeo. Los toros pertenecían a Martín Arranz y al sexto se le dio la vuelta al ruedo por su extraordinaria bravura.
También se concedió otra alternativa el 27 de junio en la Feria de Burgos. Rivera Ordoñez doctoró al novillero sevillano Antonio Barea, ante la presencia de José Tomás y con reses de Juan Pedro Domech. La tarea de Antonio en su primer toro como matador fue silenciada y en su segundo se le recompensó con una vuelta al anillo. En la tarde anterior, el torero castellano José Ignacio Ramos y el madrileño "Joselito" salieron en volandas triunfalmente mientras que la actuación del maestro "Espartaco", que toreaba por última vez en ese ruedo, fue juzgada con un respetuoso silencio. "Finito de Córdoba", "Jesulín de Ubrique", Vicente Barrera, Juan José Padilla y Manuel Caballero se pasearon por el ruedo luciendo en la mano una oreja de uno de sus toros. El día 30 Enrique Ponce salió a hombros por el portón de los triunfadores después de cortar tres apéndices. La feria se clausuró el primero de julio con la triste escena de ver al gran "Antoñete" retirarse a la enfermería con una insuficiencia cardio-respiratoria que le impidió seguir la lidia. Víctor Puerto terminó con ese toro y a continuación la cuadrilla de "Antoñete" recibió el aplauso de un público preocupado por el estado del sexagenario maestro. Al día siguiente "Antoñete" fue dado de acta por los doctores, quienes no encontraron ningún problema cardíaco. Víctor le cortó las orejas al segundo de su lote y salió a hombros, y a Miguel Abellán le concedieron un apéndice en el último toro de la feria.
En Badajoz el público se divirtió de lo lindo y no dudó en recompensar a los toreros con una lluvia de trofeos en todas las corridas, excepto en la que cerró el ciclo ferial el 27 de junio. En esta corrida salieron por los chiqueros varios toros que no se prestaron al lucimiento de los diestros. El diestro peor parado fue José Ortega Cano, quien recibió dos avisos en su primer toro y vio como le retiraban a los corrales su segundo enemigo. Los otros dos matadores, "Finito de Córdoba" y "Pedrito de Portugal" cumplieron, recibiendo igualmente aplausos en un toro y silencio en el otro. Con las otras corridas de Parladé, Zalduendo e incluso con la 'dura' de Victorino Martín todos los diestros menos "Morante de la Puebla" se llevaron algún trofeo. En la primera corrida, el 24 de junio, los 'victorinos' fueron manejables y los especialistas de este ganado, Liria, Ferrera y Padilla, tocaron pelo, los dos primeros consiguieron un trofeo y Padilla dos. Al día siguiente se corrieron unos buenos toros de Zalduendo con los que "Espartaco" hizo gala de su maestría llevándose tres orejas, "Jesulín de Ubrique" entusiasmó al graderío, cortando dos orejas mientras que el clásico "Joselito" se llevó solo una. En la corrida de Parladé Ponce y José Tomás empataron a dos orejas. La feria concluyó con una excelente novillada, lo que se está convirtiendo en una rareza. Los novillos del torero-ganadero "Espartaco" fueron muy bravos permitiendo que los novilleros César Jiménez, Javier Solís y Miguelín Murillo dieran una gran tarde de toros obteniendo trofeos en los seis novillos.
La Feria de Algeciras ha crecido en importancia en los últimos años. Sin embargo, este año ha dado un paso atrás, pues ni el resultado artístico ni el económico han sido satisfactorios. Los carteles, a pesar de que en algunos aparecían las super-figuras, no estaban bien rematados, ya que han sido incluidos varios toreros regionales que carecen de interés fuera de la zona, por lo que en dos corridas había no más de un cuarto del aforo en los tendidos, tres cuartos en dos y solo en una tarde casi se llenó la plaza. En la novillada que abrió la feria el día 25, Salvador Vega salió a hombros, y en la corrida del día siguiente se concedió otra alternativa más. Ruiz Miguel le cedió los trastos al novillero Daniel Duarte en la presencia de Juan Repuyo. El testigo obtuvo el único trofeo concedido en esta corrida de Carmen y Areceli Pérez. "Jesulín de Ubrique" fue el único matador que obtuvo más de un trofeo en el abono, y "El Juli", quien reaparecía ya recuperado de la infección, Dávila Miura, Juan José Padilla y 'El Fandi" cortaron una oreja cada uno. Esta feria de junio se extendió hasta el primero de julio, cuando se lidió la corrida de Manolo González. Esa tarde tuvo lugar el éxito de "Jesulín". Ortega Cano y Rivera Ordoñez, que completaban el cartel, fueron ovacionados en sus dos toros.
En Zamora se celebró el 29 y el 30 la última y breve feria del mes de junio con un festejo de rejoneo y una corrida de toros. En esta "Jesulín de Ubrique" y Javier Castaño salieron a oreja por coleta.
En la primera semana de julio sonará en Pamplona el chupinazo que marca el principio del primer encierro de la Feria de San Fermín. Para los toreros este encierro significará el comienzo de la dura gira por las plazas del norte, en donde el toro grande es la norma. Entonces, añorarán esas ferias más cómodas de mayo y junio que siguen a la Feria de Abril sevillana y a la de San Isidro en Madrid.
Ahora brevemente mencionaremos algunos de otros acontecimientos taurinos que sucedieron durante estos dos meses:
Alternativas y confirmaciones. Durante estos dos meses se han concedido una alternativa y dos confirmaciones que no mencionamos anteriormente. José Montes recibió la alternativa en Bargas (Toledo) el 19 de mayo, cortando una oreja. Actuó de padrino José Antonio Iniesta y de testigo Miguel Abellán. Este salió a hombros, y sus compañeros cortaron una oreja cada uno. Después de la feria de San Isidro, Alfonso Romero y el mexicano Rafael Ortega confirmaron la alternativa. El 17 de junio la confirmó Romero con toros del Sierro alternando con "El Renco" y Jesús Millán en una tarde de silencios, pues solo una faena de "El Renco" fue ovacionada. Ortega la confirmó el 24 del mismo mes con otra corrida difícil de los Derramaderos en la que también los aplausos brillaron por su ausencia. Actúo de padrino el venezolano Leonardo Benítez y de testigo Ruiz Manuel.
Una gesta. El veterano y valiente diestro francés Fernández Meca se encerró con seis 'pahlas' en la plaza de Air Sur L' Adour el primero de mayo. Cortó cinco orejas en los siete toros que lidió, pues regaló un sobrero. Salió a hombros por la Puerta Grande.
Medidas sanitarias referentes a las carnes de toros. El Ministerio de Sanidad y Consumo de España ha prohibido la comercialización y el consumo de carne del toro de lidia a partir del primero de julio, y efectivo hasta el 31 de diciembre. Esta medida se ha implantado para combatir la propagación de las enfermedades bovinas que han aparecido en algunos piases de Europa. Aunque las carnes de toros se han estado incinerando desde principios de la temporada, esta orden apaga las esperanzas que tenían toreros, ganaderos y empresarios de que la situación se normalizara. La consecuencia de esta orden es el encarecimiento de la organización de los espectáculos taurinos y la continuación de otros inconvenientes durante el resto de la temporada. Esto se reflejará principalmente en una disminución de número de novilladas y corridas fuera de las ferias.
Toreros heridos. La temporada continúa siendo menos sangrienta que la pasada. Ha habido muchos profesionales heridos pero la gran mayoría afortunadamente de poca gravedad. Aparte de los heridos que ya mencionamos en referencias a las ferias, fueron gravemente corneados los banderilleros Juan Ruiz "El Formidable", Juan de los Reyes en Madrid, y Alberto Martínez en Granada; y los novilleros Salvador Cortés en Navalaguena (Madrid), Joselito Ortega en Málaga, y Antonio Fernández en Sevilla. Tres matadores han sido heridos en el campo. A José Antonio Iniesta un toro de Adolfo Martín le fracturó el codo cuando lo toreaba a puerta cerrada; a Sebastián Castella una vaca le fracturó el peroné, y a Víctor Puerto una becerra le infirió dos cornadas leves, cuando las tentaban en el campo. En el ruedo de Las Ventas en San Isidro el caballero Hermoso de Mendoza se fracturó la pierna, cuando el primer toro que rejoneaba le derribó de su cabalgadura.
Obituario. El novillero David Zamorano y el banderillero Julio Atienza murieron en accidentes de carretera. David falleció el 7 de mayo cuando viajaba en automóvil con su compañero Oscar Vega, quien solo sufrió una rotura de clavícula. Julio también perdió su vida en otro accidente de tráfico el día 20 de junio. Este buen subalterno era miembro de una prestigiosa familia de picadores, aunque él optó por las banderillas. La triste ironía es que su padre, el picador Rafael Atienza, también dejó su vida en la carretera hace apenas seis años. También Felix Guillén falleció de causas naturales en Valencia el 27 de junio. Felix nació en un pueblo de la provincia de Guadalajara el 11 de julio del 1931, pero siempre fue identificado como un torero valenciano. Fue un conocido novillero en los años cincuenta, pero no llegó a tomar la alternativa. Sin embargo, continuó en los ruedos ejerciendo como un buen y eficaz banderillero, y al jubilarse se dedicó a los negocios taurinos. Que en paz descansen estos tres taurinos.
Terminamos RECORTES incluyendo la tabla que muestra las corridas toreadas y los trofeos conseguidos por los diez primeros diestros del escalafón hasta el 29 de junio. Estos datos fueron obtenidos de TOROS/ELMUNDO.ES:
LOS DIEZ PRIMEROS MATADORES POR CORRIDAS TOREADAS EN LA TEMPORADA EUROPEA -(Hasta el 29 de junio, 2001)
| MATADOR |
CORRIDAS |
OREJAS |
RABOS |
| 1."Finito de Córdoba" |
32 |
32 |
1 |
| 2. Enrique Ponce |
31 |
37 |
0 |
| 3. "Jesulín de Ubrique" |
31 |
30 |
0 |
| 4."El Juli" |
29 |
48 |
1 |
| 5. Victor Puerto |
28 |
28 |
0 |
| 6."Morante de la Puebla" |
28 |
26 |
0 |
| 7.Juan José Padilla |
23 |
14 |
1 |
| 8. Manuel Díaz "El Cordobés" |
22 |
35 |
2 |
| 9. "Joselito" |
21 |
10 |
0 |
| 10. Manuel Caballero |
20 |
21 |
2 |
RECORTES DE JULIO Y AGOSTO: LOS OJOS EN LAS FERIAS DEL NORTE
Introducción
En los meses de julio y agosto la temporada se acelera multiplicándose las celebraciones de ferias taurinas grandes, medianas y pequeñas a través de los cuatro puntos cardinales de España y por el sur de Francia. Sin embargo, las ferias norteñas, de San Fermín en Pamplona en julio y en la vasca de Bilbao en agosto, en las cuales se enfatiza la lidia del toro duro, serio y grande, siguen siendo por su tradición y peculiaridad las de más relieve de este periodo.
Como en estos dos meses es tanto lo que sucede en el mundo del toro, en Recortes de Julio y Agosto nos limitaremos a resumir los resultados de esas dos feria norteñas y unas más como las de Valencia, Santander, San Sebastián, Bayona, Dax, Beziers, Almería y Málaga que les siguen en importancia. También, mencionaremos algún que otro acontecimiento sucedido en ferias de menos categoría y en las plazas de temporada veraniega de Madrid, Barcelona y El Puerto de Santa María (Cádiz). Además incluiremos algunas efemérides dignas de recordarse y una estadística con los diez diestros que más han toreado. Pero antes dialogaremos sobre tres asuntos que de momento afectan al desarrollo de la fiesta: las medidas sanitarias referentes a la carne de toro; la ausencia de los ruedos de José Tomás por un largo periodo durante julio y agosto, la que afectó a la dinámica de la competición en la cumbre; y sobre la disminución de la asistencia de público a algunas plazas en los abonos feriales y especialmente fuera de ellos.
Amenaza de huelga taurina
Desde principios de temporada se habían puesto en efecto medidas temporales que forzaban a incinerar las carnes de los toros de lidia para impedir la propagación de enfermedades bovinas, con el consiguiente perjuicio para las empresas a las que no se les recompensaban debidamente. Esto provocó una disminución de celebraciones de festejos taurinos en los primeros meses de la temporada y también una ansiedad sobre lo que podría suceder al adentrarse la temporada. En julio el Gobierno español legisló unas medidas sanitarias que básicamente prohibían la consunción de carnes de toros, ordenaba la incineración de las mismas, e imponía otras medidas que perjudicaban y no compensaban a los empresarios taurinos.
Las doce organizaciones de profesionales taurinos, en un caso único de unidad entre los díscolos taurinos, demandaron un diálogo con la Administración del Gobierno de España para pedir compensaciones y aclaraciones sobre esas medidas, anunciando al mismo tiempo que si no se satisfacían sus peticiones declararían una huelga general para el 24 de julio. Esto hubiera significado la cancelación del resto de la temporada. El sentido común perduró, ya que el Gobierno llegó a un acuerdo con los representantes taurinos, ofreciendo a los empresarios una compensación económica por festejo, que va desde las trescientas a las cuatrocientas mil pesetas, según la categoría del espectáculo. Además accedió a pagar 66% del costo del transporte de las carnes de los toros a los lugares de incineración, y negoció con los taurinos como aplicar otras medidas incidentales. La importancia de este arreglo, que costará al gobierno unos dos mil quinientos millones de pesetas, es grandiosa, pues una huelga, aparte de haber robado a los aficionados del placer de ver torear, hubiera afectado negativamente a la economía española, habiendo llevado al paro a unos miles de trabajadores, que directa o indirectamente viven de la tauromaquia. Todo quedó en un susto, pues la temporada ha seguido y seguirá su curso normal, ya que la legislación seguirá vigente hasta el último día del corriente año.
La
dinámica en la cumbre
A pesar de haber cerca de una docena de figuras, compuesta por veteranos, maduros y jóvenes diestros, quienes triunfan y tienen la suficiente atracción para complementar los carteles, todavía ninguno ha sido capaz de tener la serie de arrolladores y consecutivos triunfos que se necesitan para unirse en el pináculo de la cumbre taurina con "El Juli", José Tomás y Enrique Ponce. Pero solo dos de estas tres super-figuras continuaron en julio y agosto dirigiendo el timón de la temporada, ya que José Tomás ha estado apenas presente en esta competición.
Dos circunstancias han sido el motivo de las pocas actuaciones de José Tomás en los ruedos durante los meses de julio y agosto cuando la temporada llega a su cenit. Una de las causas ha sido planeada, la otra accidental. Se sabe que este diestro planifica su carrera dosificando y eligiendo en donde, cuando y como tener sus actuaciones, a diferencia de lo que es común en las otras dos figuras estelares modernas, quienes se prodigan y además de cuando en cuando hacen gestos que no necesitan. Esta singularidad se le ha aceptado José Tomás, pues hasta ahora acallaba las dudas o críticas que pudieran existir, toreando con la verdad, profundidad y emoción que caracteriza a su toreo. Sin embargo, este verano se esperaba que después del descalabro madrileño, el diestro continuara recuperando su posición de torero modélico del aficionado con contundentes y sucesivos triunfos, como los que ya tuvo en junio después de San Isidro. Esto no ha sucedido por el momento, ya que en julio no compareció en las ferias importantes de San Fermín de Pamplona y ni en la de Valencia, como lo hicieron sus rivales, por haberse tomado unos veinte días de descanso, ni tampoco estuvo anunciado para torear en la feria de Bilbao Volvió a los ruedos el día 22 en Barcelona, y ni allí ni después en Mont de Marsan sobresalió, y en Santander el día 25 su primer toro le produjo una lesión en el codo que le impidió continuar la lidia y que lo tuvo de nuevo fuera de los ruedos hasta el 29 de agosto. Esa tarde, José Tomás reapareció en Linares cortando orejas y al día siguiente repitió el triunfo en San Sebastián de los Reyes. Sin embargo, el madrileñó necesita reverdecer sus éxitos en las ferias importantes de los meses venideros para mantener su especial condición de figura todopoderosa y de ídolo de los aficionados y para silenciar esas voces que empiezan a oírse que ponen en duda su determinación y total dedicación para seguir siendo un mandón del toreo. Para acelerar el proceso de recuperar la fe del aficionado en él, este año debería cambiar su costumbre de cortar la temporada sin aparecer en las últimas ferias de otoño.
Mientras tanto Julián López "El Juli" ha seguido su campaña triunfal y, como Enrique Ponce, apareciendo en todas las ferias importantes. Por otro lado Enrique ha comenzado a calentar la tibia temporada que llevaba con una serie de éxitos consecutivos y una demostración de su perenne maestría.
Julián continua siendo el más taquillero y popular de los tres grandes. Además de la novedad, tiene el don de atraer, con su variado, alegre y vistoso toreo a la clase de público que corrientemente no acude a las plazas, y a la vez satisfacer al aficionado con su valor, efectividad como lidiador, su celo profesional y una disposición a interpretar el toreo bueno. Durante el periodo de julio y agosto ha salido a hombros por 'la puerta grande' de las plazas de Pamplona--- el único matador que cortó tres orejas---, Barcelona, La Línea, Marbella, El Puerto, Tuleda, Pontevedra, Palma de Mallorca, Huesca, y no lo pudo hacer en Málaga el 13 de agosto, a pesar de cortar una oreja en cada toro, porque su segundo toro de Salvador Domech le infirió una grave cornada en el muslo. Nueve días después, el 22 de agosto, reapareció en Bilbao para encerrarse con toros de Victorino Martín. Impresionó a la concurrencia y a los millones de televidentes que presenciaron esa corrida, dando otra razón poderosa del porqué es un figurón del toreo. Se llevó en el esportón dos orejas de sus impresionantes victorinos. Al día siguiente en la misma feria, se llevó otras dos orejas de un Domech, el cual le infirió un puntazo en el labio que lo envió otra vez a la enfermería. Perdió la corrida de Almería y varia más, y volvió a enfundarse el traje de luces de nuevo el 31 de agosto en San Sebastían, en donde para no perde la costumbre de nuevo salió en hombros. En la Feria de Julio en Valencia, la espada le privó del honor de salir en volandas después de una maravillosa faena a un toro de Daniel Ruiz, del que se pidió el indulto. No obstante se llevó una oreja, una de las muchas que alzó en triunfo al circular tantos otros ruedos europeos.
Enrique Ponce, en su onceava temporada de alternativa, sigue asentado en la cumbre. Cuando parecía que, a causa de su tibio principio de la temporada, iba a descender de la cumbre, ya que las tardes triunfales no las tuvo ni en Valencia, Sevilla o Madrid, se alzó de nuevo con sonados triunfos y magistrales faenas en los meses de julio y agosto, meses que junto con el "El Juli" ha llevado el peso de las ferias y por unos días lo ha acarreado en solitario por estar heridos sus dos rivales. Obtuvo un trofeo en las plazas de Barcelona. , Pamplona, Mont de Marsan, San Sebastián, Bilbao y Sebastián de los Reyes, entre otras, y salió a hombros en Teruel, Huelva, La Coruña, Pontevedra, Vitoria, en donde se le otorgó el trofeo a la 'Mejor Faena', Dax, Beziers, El Puerto, Málaga, Cuenca, Almería, Colmenar Viejo y Linares.
La asistencia de público a las plazas
Examinando en la prensa las reseña y crónicas a menudo se lee que el público solo cubrió un tercio, un cuarto o un medio del aforo de la plaza de una mayoría de los festejos fuera de feria y en algunos festejos de ferias importantes y en bastantes de las ferias de mediana y menor categorías, y especialmente en las novilladas. Esto ha sucedido no solamente en espectáculos con carteles poco acabados, sino con carteles compuestos con tres diestros notables. Generalmente en esas ferias provincias el 'no hay billete', el lleno o una buena entrada se asegura en las corridas del abono en donde anuncian una o dos de las super-figuras arropados con una o dos figuras. Se podría citar muchos ejemplos que aluden a plazas a medio llenar pero, como muestra, mencionaremos solo algunos casos en las ferias: Feria de Valencia en dos festejos 1/4, en dos 1/2 y en uno 2/3; en la Feria de la Línea en dos festejos 1/4, en uno 1/2 y en otro 2/3; en Feria de La Coruña, en dos corridas 1/4, en otras dos 1/3, y en una 2/3; en las ferias de Vitoria y El Escorial y Gijón 1/2 plaza o menos en dos de los festejos; y bien sabido es que en las corridas de temporada veraniega en Madrid, Barcelona, Sevilla y El Puerto medio aforo se considera una buena entrada.
La conclusión más lógica por esta falta de asistencia a las plazas sería acusar a los toreros de carecer de atracción taquillera. Creemos que tal vez eso sea el caso en algunos carteles, pero la causa es más bien relacionada con la ley mercantil de oferta y demanda que ha sido ignorada por las autoridades, quienes demandan a los empresarios que aumenten la cantidad de espectáculos en sus ferias, y por los taurinos que no se oponen a cumplir con esas exigencias. Hace unas décadas una feria modesta se componía solo de los festejos que el mercado natural requería, a veces una corrida, una novillada y un espectáculo cómico, ahora esa misma feria se ha convertido en una semana de corridas. También, la ferias se han multiplicado en núcleos geográficos cercanos, lo que permite a los aficionados de esas áreas el poder elegir donde y cuando presenciar el cartel deseado en otra localidad cercana cuando los carteles de la feria de su localidad no les gustan. Parece existir una competencia exagerada entre las autoridades de pueblos y ciudades para exigir a los empresarios que aumenten el número de festejos feriales. Un caso extremo inflacionario acaba de suceder en Málaga. Allí este agosto se ha ofrecido, después de Madrid y Sevilla, el programa de feria con mas festejos de España. En cambio la tradición de la feria malagueña, la calidad de sus carteles y sus entradas, que mostraban solo un cuarto de la plaza cubierta en las novilladas y en varias corridas, y solamente en pocas ocasiones se vieron los tendidos llenos o casi llenos, distan muchos de las condiciones de las ferias madrileña y sevillana, a las cuales se les quiere emular. Es curioso que las ferias francesas parecen ajustarse mejor a las demandas del mercado, y aunque ha habido un aumento en el número de ferias, la cantidad de festejos en cada una de ellas permanece más constante.
Las ferias claves del norte: Pamplona y Bilbao
La Feria de San Fermín en Pamplona y la de Aste Nagusia de Bilbao son las dos ferias de más tradición y transcendencia de los meses del verano. Ambas son ferias en donde el toro toma prominencia, y ambas son ferias que se celebran en el norte de España. Hasta aquí sus similares pues las diferencias son tan marcadas que definen los dos tipos que distinguen a otras ferias del norte.
La Feria de San Fermín por sus encierros y su tipismo, divulgados por Hemingway, es la feria taurina más conocida, o mejor dicho la única, conocida internacionalmente. La conducta del público en la plaza le ha coloreado a la corrida con una característica sin igual. El público está dividido en el del sol y en el de sombra. El de sol provee tanto espectáculo como el que se realiza en el ruedo, con los componentes de las peñas tocando una cacofonía de música, cantando, bailando, bebiendo y comiendo. Si lo que sucede en el ruedo es de interés, ese publico se apasiona con ardor, y si desprecia lo que sucede en el ruedo sigue con su propia fiesta en el tendido. La gente de sombra muestra un más sano comportamiento, pero en sol y sombra se aprecian el toro serio y al torero determinado y valiente. Ver la algarabía con la cual se recompensa el éxito de un torero es algo inolvidable. Por ser la feria de Pamplona la primera feria de importancia del norte, hace unas décadas los empresarios de las ferias norteñas esperaban los resultados de esta feria para contratar a los toreros triunfantes. Se decía entonces que 'San Fermín abría las puertas de las ferias del norte'. Actualmente, esto ya no sucede, pues los carteles están ya completos antes de celebrarse esta feria. Sin embargo, los éxitos pamplonicas todavía tienen considerable importancia, aunque no un efecto inmediato.
La Feria de San Fermín se celebró del 6 al 14 de julio y se compuso de ocho corridas, una novillada y un festejo de rejoneo. Por segundo año el resultado total de la feria no ha sido muy satisfactorio, pues muchos de los toros, aunque vistosos por fuera, han carecido de buenas cualidades para la lidia y han mostrado cierta flojedad, y además la mayoría de los toreros no han hecho grandes méritos en sus presentaciones y, lo que aun es peor ha habido un herido muy grave en el ruedo y otros varios en los encierros. Se han cortado solo 9 trofeos en los 64 toros lidiados en las corridas de a pie. El gran triunfador ha sido "El Juli" que cortó tres orejas en una corrida y dos en otra, o sea cinco de las nueve otorgadas a los matadores en la feria. Salió a hombros las dos tardes. También ha salido en alza de la feria el mexicano "El Zotoluco", quien en el último día de la feria le arrancó a puro valor y maestría una oreja a cada monumental miura. Esa misma tarde otro miura con un peso de 670 kilos nos enseñó el reverso de la moneda, al atravesarle el cuello al maestro Juan José Padilla. Esta espectacular y muy grave cornada es la segunda que recibe este año en tal peligrosa parte de su anatomía, y milagrosamente de nuevo ha salvado su vida. Este valiente diestro, desafiando el sentido común, reapareció dos semanas después en Santander con una corrida de Victorino Martín, cortando orejas y saliendo a hombros. Enrique Ponce y Víctor Puerto también obtuvieron un trofeo cada uno. Poco mas puede recordarse de la feria excepto por el feliz resultado de la novillada, en la que Salvador Vega, Javier Valverde, el triunfador de San Isidro, y César Jiménez cortaron una oreja cada uno a los buenos novillos de Miranda de Pericalpo. Además el fenomenal rejoneador navarro Hermoso de Mendoza salió también a hombros al triunfar en su tierra en la corrida de rejones. Hay que anotar que por segundo año José Tomás eligió no comparecer ante esta afición como tampoco lo quiso hacer en la feria bilbaina, y que a la ganadería de Cebada Gago se le adjudicó el premio a la 'mejor ganadería' de la feria.
Por otro lado, la Feria de Bilbao tiene un carácter metódico y austero con un público justo y sobrio que asiste a la plaza para apreciar lo mismo una gran faena artística o una actuación valerosa que un detalle técnico de la lidia. Gusta del toro con trapío y bravura, y, como en Pamplona, siempre se lidian en la feria varias de las corridas 'duras'. Tal vez después de Madrid y Sevilla un triunfo en Bilbao por su prestigio sea el más codiciado por los toreros.
La Feria de la Aste Nagusia de Bilbao, tal vez la de más categoría después de las de Sevilla y Madrid, se abrió el 18 de agosto con una corrida de rejones en la cual, como es su costumbre, Hermoso de Mendoza salió a hombros. Del 19 al 26 se dieron ocho corridas que registraron buenas entradas. En cuatro se lidiaron toros de las ganaderías 'duras' de Cebada Gago, Victorino Martín, Dolores, Miura y Aguirre, y en las otras cuatro se corrieron reses de ganaderos más apreciados por las figuras. Esta feria ha sido la feria de "El Juli". Primero por la expectación que había por verlo con los victorinos, luego por la especulación existente por si torearía o no después de su seria cornada del día 23 en Málaga y, finalmente, por su asombroso triunfo. Nueve días después de esa cogida, con los puntos todavía sosteniendo los labios de la herida, "El Juli" hacia el paseíllo en la Plaza de Vista Alegre y poco después daba una lección de pundonor y maestría en la arena, encandilando a los espectadores y aficionados, quienes le otorgaron una oreja en cada uno de sus toros, e incluso consiguió que esta vez el sector de la dura critica le elogiara su proeza. En el mismo festejo, Miguel Abellán dio una vuelta al ruedo y "El Califa" cumplió sin más. Los elogios a "El Juli" se repitieron la tarde siguiente en la corrida de Torrealta, la que toreó con Enrique Ponce y Javier Castaño. Esta tarde fue la más completa del ciclo, pues Enrique tuvo una buena actuación cortando una oreja, Javier se arrimó como un condenado para conseguir otro trofeo, y "El Juli" entusiasmó de nuevo, terminando la faena de una manera dramática, pues su toro de un pitonazo le hirió el labio y, sangrando por la boca, mató bien y se llevó dos orejas de su segundo cornúpeta, aunque de nuevo como en Málaga terminó en la enfermería. Otro matador que visitó la enfermería fue Dávila Miura, pero este con una herida grave en la pierna, que le infirió un toro de Cebada Gago en la primera corrida de la feria el día 19. Reapareció, aun con los puntos, como "El Juli", en Sanlucar de Barrameda (Cádiz) seis días después del percance, y allí cortó cuatro orejas. Jesús Millán y "Marquito" dieron una vuelta al ruedo con los cebadagagos. El 20 con toros del hierro de Zalduendo, con pocas fuerzas pero nobles, "Finito de Córdoba" dio una de cal y otra de arena, pues recibió una oreja en su primero y protestas en su segundo. Rafael de Julia circundó la arena y "Jesulín de Ubrique" cumplió. Lo digno de resaltar de las corridas de los días 21 y 24 es la vuelta al ruedo de Eugenio de Mora. También el día 25 había expectación para presenciar el gesto Juan José Padilla de encerrarse con la corrida de Miura. Sobrepasó la prueba por el hecho de salir ileso, aunque sin lucimiento, pues no se vio al Padilla de las puertas gayolas ni de los arriesgados tercios de banderillas, sino a un torero lidiador que confrontó con eficiencia a cinco miuras mansurrones, y con más lucimiento en uno más colaborador En este dio una vuelta al anillo después habérsele pedido tibiamente la oreja. La feria se cerró el día 26 con la descastada corrida de Dolores Aguirre, con cuyos toros ni Caballero ni Liria pudieron clausurar la feria brillantemente. Sin embargo, Puerto obtuvo el último trofeo de la serie en esa corrida.
Otras ferias de norte
Aparte de Pamplona y Bilbao, el resto del norte de España durante este periodo veraniego es el teatro de muchas otras ferias, unas de carácter popular al estilo pamplonica como lo son las de Victoria, Tafalla, Tuleda y Aspeitia, y otras como las de Gijón, La Coruña, Pontevedra, Santander y San Sebastián que se asemejan a la de Bilbao por su sobriedad, aunque no por demandar el toro con tanto trapío.
De estas, las ferias de Santander y San Sebastián son las de más envergadura y extensas. Las dos pueden considerarse ferias jóvenes con públicos menos exigentes que el bilbaino y menos bulliosos que el pamplonica. La Feria de Santander en los últimos años ha crecido poco a poco en importancia y La Semana Grande de San Sebastián, que dejó de celebrarse por muchos años al derribarse la plaza antigua, hace unos años inició un nuevo ciclo en su nueva y cómoda plaza cubierta. Ahora poco a poco está recuperando su antiguo prestigio y formando una afición local, ya en que la antigua plaza el núcleo de esa afición lo formaba los aficionados que afluían de toda España a veranear en esa templada y bonita ciudad. Brevemente resumimos lo que pasó en esas dos ferias.
Los resultados artísticos de las siete corridas de la versión 2001 de la feria santanderina, que con buenas entradas se celebraron entre el 21 y 28 de julio, no ha contribuido mucho al engrandecimiento de esa feria. Hubo varias corridas monótonas con toros sosos, especialmente los de la ganadería de del Puerto de San Lorenzo, y en total los maestros se repartieron solamente nueve orejas. "Joselito" se llevó dos apéndices, uno cada tarde; y "El Cordobés", "Finito de Córdoba", Víctor Puerto, "El Juli" y José Tomás cobraron un apéndice cada uno. Este diestro fue cogido por el primer toro de Daniel Ruiz el día 25, el que le produjo una luxación en el codo, que lo ha tenido fuera de combate hasta el 29 de agosto. La sensación de la feria fue la temeraria actuación de Juan José Padilla, quien reaparecía de la impresionante cogida en Pamplona. Cortó dos orejas a un victorino en la corrida que cerraba en abono, saliendo a hombros. Pepín Liria dio una vuelta al ruedo en esa misma corrida. En la difícil corrida de Montalvo del día 26, el público obligó a Jesús Millán a dar tres vueltas al anillo, como desagravio por el presidente negarle injustamente la oreja. En esta feria, las faenas de Esplá, "Jesulín", "Morante" y Javier Castaño fueron silenciadas. El trofeo por 'el mejor encierro' se lo llevó el hierro de Torrestrella.
De siete corridas y un festejo de rejones se compuso la feria Semana Grande de San Sebastián, celebradas entre el 12 y 19 de agosto, y tampoco la feria tuvo resultados muy notables. Para empezar, los carteles fueron truncados pues hubo que substituir a José Tomás y a "El Juli por estar estos heridos. El domingo 12, el fenómeno rejoneador Hermoso de Mendoza abrió la feria, cortando cuatro orejas, y luego obtendría otras dos en su segunda actuación, pero no se concedió ningún otro trofeo hasta el jueves cuando Ponce y Castaño se ganaron un apéndice cada uno en la corrida del Pilar. El viernes hubo otra tarde sin trofeos y el sábado fue "Jesulín de Ubrique" quien se cargó de laureles al cortar una oreja en cada toro de Mari Carmen Camacho. Se cerró la feria con una corrida de Victorino Martín, en la cual Padilla dio una vuelta al ruedo y el francés Fernández Meca dio otra vuelta en su primer enemigo y se llevo una oreja del segundo. Ortega Cano dio las notas más discordantes del abono, pues sus dos faenas fueron protestadas, y "Finito de Córdoba" y "Morante de la Puebla" no dieron apenas una conato de nota, pues tres de sus cuatros faenas fueron silenciadas. En San Sebastián se dio el caso único de declarar triunfador de la feria a Hermoso de Mendoza, lo que no es lógico, pues aunque el caballero es un verdadero fenómeno en su campo, el arte del rejoneo es algo muy distinto del arte de torear a pie.
Para terminar con nuestros comentarios sobre las ferias del norte añadiremos algo pero no mucho sobre las ferias de Victoria, Gijón, La Coruña y Pontevedra.
Entre las cinco corridas de la Feria de Vitoria, el 7 de agosto se lidió una buena corrida de José Luis Marca en la que Ponce y "El Juli" compitieron gallardamente mientras "Morante" solamente fue testigo mudo de esa lid. Ponce salió por la Puerta Grande y "El Juli" obtuvo un trofeo. En Gijón, la feria fue divertida sobresaliendo la corrida del 11 de agosto, en la cual se lidiaron toros de Garcigrande que permitieron a "Joselito" y "Finito de Córdoba" salir a hombros por desorejar a uno de sus toros, y a Javier Castaño cortar una oreja. "El Cordobés" el día 12 en la corrida de Zalduendo sobrepasó a todos los actuantes de la feria con el corte de cuatro trofeos. También Manuel Caballero salió a hombros el día 14 por desorejar a un toro de Algarra, y Dávalo Miura triunfó con un toro del Conde de la Corte.
De las ferias gallegas, la Feria de La Coruña tiene el problema de que el público prefiere irse a las playas que asistir a los toros. Por consiguiente, y a pesar de los buenos carteles anunciados para los días 1,2,3,4 y 5 de agosto, y de la comodidad de la plaza cubierta, el resultado económico de la feria ha sido catastrófico, pues los tendidos aparecían desolados con 1/4 del aforo cubierto en la primera y ultima corrida, y poco más en las tardes del 2 y del 3. La mejor entrada con 3/4 del aforo cubierto se registró en la corrida del sábado con Ortega Cano, Ponce y Rivera Ordoñez en el cartel y con toros de Gerardo Ortega. Esta fue también la corrida más divertida del abono, ya que los tres diestros cortaron múltiples orejas y salieron a hombros con el mayoral de la ganadería. En las otras corridas varios diestros cortaron una oreja y Víctor Puerto y Miguel Abellán hicieron méritos para abandonar la plaza en hombros. Por el contrario, en la Feria de la Peregrina de Pontevedra, los tres festejos celebrados los días 5, 11 y 12 de agosto produjeron muy buenos resultados, tanto en lo económico como en lo artístico. La plaza se llenó en las dos primeras tardes y en la última hubo muy buena entrada. En la corrida del 5, Ponce, Caballero y "El Juli", lidiando nobles toros de Alcurrucén, obtuvieron trofeos y salieron a hombros. En la segunda corrida "El Cordobés' fue el gran triunfador al desorejar a sus dos toros mientras el mismo día sus compañeros de terna "Espartaco" y "Jesulín" consiguieron desorejar a uno de sus toros. Eugenio de Mora en la última corrida se llevó una oreja. Lo negativo de la feria la proveyó Rivera Ordoñez, ya que sus faenas fueron protestadas. En total, resultó una breve y buena feria.
La Feria de Julio de Valencia
En julio, entre las ferias norteñas de San Fermín y la de Santander, hay varias ferias de mediana importancia como la de Teruel pero la acción taurina más primordial sucede en la Feria de Valencia.
La feria de Valencia, que se celebró desde el 18 al 26 de julio constó de dos novilladas, un festejo de rejoneo y cinco corridas de toros y, como es la norma en esa ciudad, en los carteles se dio cabida a varios toreros regionales. En las corridas sucedieron cosas muy interesantes y hubo algunas sorpresas. Lo más interesante fue la enorme bravura y nobleza con que embistieron los toros de la ganadería de Cuadri, y la sorpresa el buen partido que le sacaron los diestros regionales Raúl Blázquez, y Alberto Ramírez y el novel matador madrileño Rafael de Julia. Rafael obtuvo tres apéndices, lo que le calificó para alzarse como 'el triunfador de la feria'; Alberto cortó una oreja y Raúl dos, lo que le valió a este para acompañar en hombros al madrileño y al mayoral de la ganadería. Cuadri también se llevó el trofeo proveído por lidiar el mejor encierro de la feria. Esto aconteció el 25 de julio. Otra corrida interesante fue la de Daniel Ruiz que se corrió el sábado 21, en la cual "Joselito" también se llevó otros tres trofeos, toreando con tal señorío, gusto y entrega que recordó al "Joselito" super-figura de antes de retirarse temporalmente. Vicente Barrera igualmente consiguió una oreja. Además, "El Juli" dibujó una grandiosa y larga faena al toro "Puñalero", del que se pedía el indulto, que no lo concedió la discutida presidenta, como tampoco otorgó la segunda oreja que se pedía para el maestro. Ahora bien, lo inolvidable fue el tercio de quites que protagonizaron "Joselito", "El Juli" y Vicente Barrera, torero este último no especialmente reconocido como artista de la capa. Este tercio de quite impresionó tanto que se creó un trofeo especial para reconocer la labor artística con el capote de esos tres diestros. Impresionó también "Jesulín de Ubrique" quien, con toros de Jandilla, obtuvo dos trofeos y salió por la Puerta Grande en la corrida que cerraba el serial el jueves 26. Pero la sorpresa no fueron los trofeos obtenidos sino el conseguirlos a base de torear con temple y dominio y sin concesiones a la galería. "Jesulín" mostró esas buenas cualidades toreras que le niegan sus detractores y que él mismo a menudo se olvida de usarlas. Los estilistas "Finito de Córdoba" y "Morante de la Puebla" tuvieron actuaciones grisáceas. Tampoco sorprendieron ni la corrida de Victorino Martín ni la de Valdefresno. Con los victorinos Ponce no pudo encontrar el elusivo éxito que últimamente no halla en su tierra, aunque fue aplaudido, Curro Vázquez estuvo mal en el primero y tuvo artísticos detalles en su segundo y "El Califa" dio una vuelta al ruedo. Con los débiles toros de Valdefresno Abellán dio una vuelta, pero nada más notable hicieron ni Puerto ni "El Califa". Andy Cartagena se llevó el premio al 'mejor rejoneador' y Javier Valverde el de 'mejor novillero' de la feria.
Las ferias francesas de julio y agosto
Las ferias del sur de Francia pueden considerarse una extensión de las ferias del norte de España. Sin embargo esas ferias taurinas han adquirido ciertas características que las identifican conjuntamente. Primeramente los públicos han desarrollado un gusto por el toro serio, así que los empresarios los atraen anunciando una buena proporción de corridas duras. En las ferias además de las corridas a pie y novilladas, a veces se incluyen festejos a la usanza portuguesa o a la landesa. La programación de los toreros también difiere en el sentido de que en esas ferias se incluyen diestros nacionales, especialmente toreros jóvenes como Juan Bautista y Sebastién Castella, no como relleno sino en posiciones estelares. También la afición recompensa a los toreros modestos españoles que han triunfado en Francia, incluyéndolos, mientras sigan triunfando, en sus ferias, generalmente compitiendo en corridas duras con maestros franceses que se han especializado en la lidia de esos animales. Por el contrario en España, dichos diestros aunque triunfen no pueden contar con entrar de nuevo en las ferias de categoría. Un buen ejemplo es el caso del español Antonio Ferrera y del francés Fernández Meca. Otro aspecto es que, aunque empiezan a celebrarse más ferias nuevas, las tradicionales permanecen compactas, ofreciendo no más festejos del que el mercado exige. Parece que, como ya sugerimos antes, el complejo inflacionario de aumentar el número de festejos en las ferias se controla mejor que en España. Las principales ferias del calendario de verano son las de Mont de Marsan y Ceret en julio y las de Bayona, Dax y Beziers en agosto.
La corta feria de Ceret que se realizó el 7 y 8 de julio, es el aperitivo de las ferias de verano. Se compuso de una novillada sin picadores y otra con picadores y de dos corridas, en las que hubo buenas entradas. Lo mejor de las corridas lo hicieron Esplá, llevándose una oreja de un miura y José Luis Bote, recibiendo una oreja de un burel de Barcial, y en la novillada picada sobresalió Cesar Jiménez.
La ya clásica Feria de Mont de Marsan, ofreció un festejo al estilo landés y otro a la usanza portuguesa, más cinco corridas y una novillada sin picadores, comenzando el 20 y concluyendo el 26 de julio. En la feria aparecieron las tres super-estrellas, aunque no compartieron el mismo cartel, y actuaron con diversos resultados. Ponce cortó una oreja, José Tomás fue ovacionado y "El Juli" tuvo un mal día, cosa rara en él, al ser abroncado en un toro y silenciado en el otro. En la misma corrida del Marques de Domech, "Finito de Córdoba" salió tan mal parado como "El Juli", y Víctor Puerto dio una vuelta al ruedo. Triunfaron Richard Mullian, Antonio Ferrera, Caballero y Juan Bautista, quienes cortaron una oreja. Ahora bien, lo más emocionante de la feria se vio en la última corrida de la feria, en la cual Fernández Meca y el mayoral de la ganadería de Victorino Martín salieron a hombros, y además "El Tato" cortó un trofeo mientras "El Zotoluco" fue ovacionado con el peor lote.
Los festejos de la Feria de Bayona no se celebran consecutivamente, pues en los días 14 y 15 de julio se dieron una novillada y una corrida de toros y en los días 4, 5, 14 y 15 de agosto un festejo de rejones y tres corridas. En julio, triunfaron los tres novilleros Javier Valverde, Julien Lescarret y César Jiménez, y en la corrida compuesta por una terna de diestros franceses, Richard Millian no se lució, Fernández Meca se llevó un trofeo y Sebastién Castella dos. En agosto, el máximo triunfador del ciclo fue Enrique Ponce, que obtuvo tres apéndices auriculares en la corrida de Atanasio Fernández. También, Javier Castaño cortó una oreja. A Enrique le siguió en mérito Caballero que salió a hombros en la corrida de Javier Pérez Tabernero, en esta corrida Eugenio de Mora fue pitado en sus dos enemigos y a Víctor Puerto se le pitó en uno y se le aplaudió en el otro. En la complicada corrida de Cebada Gago del día 5, Antonio Feerero salió airoso al obtener una oreja mientras que "El Zotoluco" y "Marquitos" actuaron sin pena ni gloria.
Las ferias de Dax y Beziers se celebraron en las mismas fechas, del 11 al 15 de agosto, anunciando un número similar de festejos. En Dax se dieron cuatro corridas de a pie y una de rejoneo, y en Beziers cinco corridas, una novillada y un festejo de rejoneo. En general el público asistió a la plaza en abundancia en las dos ferias.
La feria de Dax comenzó con una tarde de protestas y silencios pues se lidió una corrida difícil de Nuñez del Cubillo, con cuyos toros nada notable pudieron hacer ni Puerto, quien fue abroncado en sus dos enemigos, ni "El Califa", quien solo pudo oír el silencio del público, ni a "El Juli", quien fue aplaudido en su primero y pitado en su segundo toro. Al día siguiente, los toros de Cebada Gago tampoco dieron facilidades ni a Richard Milian, ni a Padilla ni a Jesús Millán, quienes cumplieron valientemente. Después, la feria se enderezó y en el resto de las corridas se cortaron algún que otro trofeo. Fernández Meca obtuvo dos orejas de un toro de Dolores Aguirre; con toros de Zalduendo Enrique Ponce obtuvo dos trofeos y Juan Bautista uno; y Castaño cortó una oreja al último toro lidiado en la feria, que pertenecía a Samuel Flores.
En Beziers la feria comenzó con una corrida, en la cual con una plaza llena se enfrentaron Enrique Ponce y el diestro local Sebastién Castella con un lote deslucido de Nuñez del Cubillo. La confrontación se resolvió en favor del maestro Ponce, quien fue recompensado con silencio, oreja y oreja, mientras que Sebastién recibía ovación, silencio y una oreja. El 12 con una corrida buena de Cebada Gago, los valientes Fernández Meca, Denis Loré y Antonio Ferrera triunfaron, cortando dos orejas el español y sus compañeros franceses una oreja cada uno. Antonio tuvo que dar una vuelta al ruedo al completar tres excelentes pares de banderillas. También Meca y Doré obtuvieron una oreja en la corrida de Miura que el miércoles 15 cerró la feria, en la que Padilla tuvo una mala actuación con división de opiniones y bronca.
Ferias de agosto en las cercanías a Madrid
En los pueblos de la Comunidad de Madrid durante la temporada se celebran decenas de ferias menores y en agosto no es excepción, en cualquier pueblo que circunda la capital brota una feria taurina, sin embargo, las ferias de El Escorial, Alcalá de Henares, Colmenar Viejo y San Sebastián de los Reyes han adquirido cierta notoriedad. Este reconocimiento, aparte del mérito de presentar buenos carteles, es debido principalmente a la proximidad a la capital, ya que la afición y la prensa convergen en esos lugares y evalúan lo que en sus plazas sucede.
Las ferias del El Escorial y de Alcalá de Henares son las dos ferias más cortas de las cuatro. En el Escorial se presentaron dos corridas los días 10 y 11 de agosto. La corrida del 10, con toros de los Bayones, se quedó en un imprevisto mano a mano entre Víctor Puerto y "Morante de la Puebla", por la cogida en un lance del veterano Curro Vázquez. Víctor se llevó la mejor parte de los premios, al cortar una oreja en cada toro, y "Morante" se inspiró solo en un toro, del que se llevó las dos orejas. El día 11con toros bien presentados y nobles de Antonio de San Román, se lucieron Luis Francisco Esplá, Luis Miguel Encabo y Jesús Millán. Los dos últimos fueron premiados con una vuelta en un toro y una oreja en el otro, y el veterano Esplá con tres orejas. El público no respondió en las taquillas pues solo cubrió media plaza las dos tardes.
Aun menos gente fue a los toros en Alcalá de Henares, en donde del 25 al 29 de agosto se dieron tres corridas y una novillada. En tres festejos hubo un cuarto de plaza y en el mano a mano entre Rivera Ordoñez y "Morante de la Puebla" una media plaza. En esta corrida, con toros dificultosos de Gabriel Rojas, solamente Rivera Ordoñez obtuvo dos apéndices y al final de las otras cincos faenas el silencio reinó. El resultado artístico fue mejor que el económico en la primera y la tercera corrida y en la novillada. El 25, con buenos toros de Ana Romero, Oscar Higares, Jesús Romero y Regino Cortés y el ganadero salieron a hombros; y el 28 con otra buena corrida de Teófilo Segura, "El Fandi" y Rafael de Julia también abrieron la Puerta Grande y Luis Miguel Encabo cortó una oreja. Además en la novillada que cerraba la feria, Alejandro Amaya y Matía Tejeda asimismo salieron por ese mismo portón, y Serafín Marín no lo hizo por solo conseguir un trofeo.
Del 25 al 30 de agosto se celebró la Feria de Colmenar Viejo, pueblo situado en las afueras de Madrid. Se abrió la feria el sábado con un festejo de rejoneo y se cerró el siguiente jueves con una novillada, y entre medio se presentaron cuatro corridas de toros. En la corrida del domingo se lidiaron toros de Manuel San Román, y con uno de ellos el veterano Curro Vázquez concedió la alternativa al novillero local Pedro Lázaro. El toricantano y el padrino cumplieron en su cometido, mientras que el otro veterano Ortega Cano tuvo una de sus tardes inspiradas, deleitando al aficionado con su toreo repleto de arte y elegancia, por lo que dio una vuelta en un toro y le cortó ambas orejas al otro. Igualmente, Enrique Ponce tuvo su tarde al día siguiente, cuando en sus toros dio lecciones de temple y clasicismo mostrando su madura maestría. Se llevó tres trofeos y salió a hombros con el maño Jesús Millán, quien se mereció dos orejas, y sin "Jesulín de Ubrique", quien se conformó con solo una. El martes, con toros mansotes y blandos de Carmen Segovia, Manuel Caballero estuvo deslucido, y Víctor Puerta y "El Califa", por sus esfuerzos, se llevaron una oreja. La última corrida, en la que se lidiaron cuatro toros de Bernadino Piríz y dos de Angel Sánchez, en general terciados y sin fondo, fue aburrida, ya que 'Finito de Córdoba" estuvo descentrado, siendo objeto de censura en una faena y oyó silencio en la otra, al igual que Miguel Abellán en sus dos intervenciones. "El Cordobés", que substituía a "El Juli", obtuvo una solitaria oreja. Solamente, hubo una buena entrada en esta corrida y en la del lunes, con Ponce en el cartel. Luis Rubias se llevó un trofeo en al novillada del día 30.
De todas estas ferias de cercanías, la de San Sebastián de los Reyes ha adquirido cierta fama, en parte por sus típicos encierros y en parte por el esmero con que los carteles se presentan. Las feria duró desde el 27 de agosto hasta 2 de septiembre. Durante cuatro fechas esta feria se celebró concurrentemente con la vecina de Colmenar Viejo, lo que hace que en esos días las dos cercanas plazas compitan por atraer a los espectadores madrileños, quienes eligen el cartel más atractivo. Esto afecta, para bien o para mal, la taquilla de una o otra plaza, pero, a menudo, San Sebastián gana, pues presenta carteles mejor rematados. Este año además de varias figuras importantes, los nombres de Ponce, José Tomás y "El Juli" aparecían en los carteles, y con el añadido aliciente de que José Tomás volvía a las cercanías d Madrid después de reaparecer con gran éxito el día anterior en Linares, y que "El Juli" volvía a los ruedos después de su triunfo y cogida en Bilbao. Ni Ponce ni los reaparecidos defraudaron, pues los tres triunfaron en diferentes tardes. Ponce cortó una oreja a un toro de la descastada y floja corrida de Nuñez del Cubillo. José Tomás cortó una oreja a cada toro de la corrida de Victorino del Rio, y "El Juli" desorejó por partida doble a un bovino del hierro de Antonio Barroso el penúltimo día de la feria. Naturalmente, los dos últimos diestros salieron ambos a hombros por la Puerta Grande. En otras tardes, Esplá, "Joselito", Caballero, Javier Conde y Abellán consiguieron un trofeo, y "El Califa' y Eugenio de Mora dos, abriendo estos dos diestros la Puerta Grande, como además lo hicieron los novilleros Ramón Reyes y Sebastián Pereira en la novillada que el lunes 27 abrió la feria. El sábado, con la corrida de Partido de Resina, Juan José Padilla tuvo una mala tarde, el matador local Eduardo Flores obtuvo una oreja y Jesús Millán, mostrando un buen sentido de la lidia y mucha valentía, obtuvo una oreja de cada toro de su lote. El domingo 2 de septiembre la feria se cerró con la corrida de rejoneo de la que Hermoso de Mendoza y Javier San José salieron en hombros. En total seis corridas y una novillada que han satisfecho al público y, probablemente, a los empresarios y no tanto a un sector de la prensa madrileña.
Ferias de agosto en Andalucía: Huelva, Málaga, Almería y Linares
En julio celebran en Andalucía solo ferias menores que no tienen gran transcendencia, sin embargo, en agosto la acción taurina vuelve a esta región comenzando en Huelva el segundo día del mes y terminando en Linares el último día de agosto, y entre medio toman lugar las más significantes ferias de Málaga y Almería junto a otras de menor importancia como la Antequera y de docenas de pueblos más. De estas ferias, a diferencia de las ferias claves norteñas, se puede generalizar que el público es más torerista que torista, poseyendo una tendencia a disfrutar del toreo sin excesivas exigencias y siendo dadivoso en la concepción de trofeos cuando los toreros ponen voluntad en la lidia.
En la Fiestas Colombinas de Huelva se corrieron tres corridas de a pie los días 2, 3 y 4 de agosto, seguidas por una de rejones. En la de rejones Javier Buendía, Fermín Bohorquez y Hermoso de Mendoza dieron lecciones de toreo a caballo, llevándose los dos primeros caballeros un trofeo y dos el tercero. La feria comenzó el jueves 2 con solo un tercio del aforo de la plaza cubierto para ver lidiar la corrida de Concha y Sierra, que dio buen juego. Con estos toros, el onubense Francisco Barroso cortó dos orejas, hecho por el que le otorgaron el premio de 'triunfador de la feria'; Padilla tuvo petición y Dávila Miura fue aplaudido. El día 3 el público, que llenaba la plaza por única vez en la feria, no salió defraudado del festejo, pues presenció la mejor corrida de la serie. Ponce, ya enrachado, toreo magistralmente llevándose las orejas del toro "Habanero" del hierro de la Dehesilla, el cual mereció el galardón de la feria a la bravura. Pepín Liria no se quedó atrás, pues se ganó un trofeo en cada toro y "El Juli" solo uno. "Espartaco" fiue el protagonista de la corrida del sábado, pues se despedía de ese público que siempre lo ha admirado. Lo hizo en gran estilo, cortando las dos orejas a un noble toro de los Hermanos Turney. Se le concedió un trofeo especial que reconocía su 'profesionalidad, historia, trayectoria y entrega'. "Finito de Córdoba" fue ovacionado y "Morante de la Puebla' no estuvo inspirado y sus faenas se acogieron con silencios.
En Málaga se programó una de las ferias más largas de España, y se ha comentado que era demasiado larga. Se dieron desde el 5 al 19 de agosto dos festejos de rejones, dos novilladas, 10 corridas de a pie y una corrida mixta. Empezando porque los carteles este año no estaban muy bien rematados, los imponderables los empeoraron, pues la empresa tuvo que buscar substitutos para dos toreros base de cartel, o sea para dos puestos dejados libres por José Tomas y otro por "El Juli", y además substitutos para Curro Vázquez y a Juan José Trujillo. Se dio el caso que el cartel del día 18 resultó completamente distinto al anunciado originalmente con José Tomás, "El Juli" y Trujilo. Tal vez, estos cambios hayan contribuido a que el público solo haya llenado los tendidos en un par de festejos y otros tantos haya cubierto un cuarto de plaza o menos. Entraron en los carteles 26 matadores, en los cuales "Joselito", 'Finito de Córdoba", Entrique Ponce, "Jesulín de Ubrique", "El Califa", Javier Conde y Fernando Cámara se anunciaron en dos corridas y el resto de los matadores en una. Substancialmente estos fueron los resultados de los siete diestros que doblaron sus actuaciones, los que a continuación expresamos cuantitativamente, sin intensión de analizar la calidad de sus faenas: "Joselito" se fue de la feria sin trofeos, en cambio sí fue ovacionado en sus cuatro faenas; "Finito de Córdoba" pasó de una tarde de silencios a otra de dos trofeos; Enrique Ponce, ovacionado el día 8 y tres orejas el 9; "Jesulín de Ubrique" cortó una oreja en cada tarde en que actuó; "El Califa" de las cuatro faenas que completó, lo más que consiguió fue ser aplaudido en dos; Javier Conde fue del mal al bien, se le pitó en los dos toros que mató en su primera tarde y se le concedió una oreja y una vuelta en su segunda actuación; y Fernando Cámara triunfó en las dos tardes, llevándose una oreja de tres de los cuatro toros que lidió. El cuadro de honor de los diestros que torearon solo una corrida, está formado por: "El Juli" y "El Cid, los dos únicos de estos diestros que cortaron una oreja a los dos toros con los que se enfrentaron; Miguel Abellán, "El Fandi" y Curro Vivas, obtuvieron una oreja en uno y vuelta en el otro toro; Juan José Padilla, Ricardo Ortíz, David Villariño salieron a oreja por coleta; y Rafael de Julia y Pepín Liria tuvieron peticiones de trofeos que el presidente negó y que el público recompensó, haciéndoles circunvalar triunfalmente el redondel dos veces. Además, José Ortega Cano y "El Tato" dieron una vuelta al ruedo, y en las novilladas Abraham Barragán, Reyes Mendoza, Javier Valverde y Joselito Ortega obtuvieron un trofeo.
Algunos momentos emotivos que sucedieron en esta feria son dignos de recordar. Hubo un momento emocionante durante la corrida del día 10, protagonizado por el diestro malagueño Ricardo Ortíz, quien después de cortar una oreja al toro que lo hirió, antes de retirarse a la enfermería enterró la coleta en la arena, como símbolo de que dejaba la profesión que ama, y en la cual a pesar de intentarlo no ha podido triunfar. El público lo despidió puesto en pie con una atronadora ovación. Otro momento lo proveyó "El Juli", quien después de ya haber triunfado en su primero en la corrida de El Torero del día 13, al ser herido por su segundo toro, siguió la lidia con un muslo sangrante hasta matar a su enemigo. El madrileño se llevó con él otra oreja a la enfermería. Otros momentos sentimentales, lo hicieron sentir varios diestros al brindar sus toros al cielo en memoria del matador retirado Juan José Galán, malagueño por adopción y triunfador regular en La Malagueta, quien falleció recientemente en un accidente de carretera.
Almería ha conseguido tener una feria que, como sus uvas, mejora con el tiempo. Parece que esta feria no pretende ser más de lo que es: una buena y atractiva feria de provincia. El número de festejos es el apropiado y en sus carteles aparecen todos los años lo mejor de la torería. Esto no ha sido el caso este verano, no porque las tres grandes figuras no estuvieran anunciadas, sino debido a que José Tomás y 'El Juli" no pudieron actuar por estar accidentados, dejando solo a Ponce como el puntal del abono. Estas ausencias pudieran haber dañado la fiesta, pero las buenas actuaciones del caballero Hermoso de Mendoza y las de los matadores Pepín Liria, "El Califa" y Ruíz Manuel, que substituían a las estrellas. hicieron las ausencias más llevaderas. El programa feria consistía de una novillada y seis corridas de toros que se dieron desde el domingo 19 hasta el sábado 25. El almeriense Ruiz Manuel, que consistentemente triunfa en su tierra y luego no encuentra la recompensa apropiada, este año en dos corridas ha dado doble prueba que merece más oportunidades. Ruiz Manuel actuó con dos bravos toros de El Pilar el jueves y con otros dos más broncos de Luis Agarra el sábado, y a los cuatro los mandó con una oreja menos al desolladero, saliendo a hombros las dos tardes, en ambas ocasiones acompañado por "Morante de la Puebla", quien en esta feria ha sido el artista de siempre pero con renovada determinación. Hermoso de Mendoza y "El Califa" salieron a hombros el lunes en la corrida de Zalduendo mientras que Javier Castaño se llevaba un trofeo y Ponce cumplía. Liria tampoco se quedó atrás pues, en una de las pocas ocasiones de entrar en corridas comerciales, se llevó tres trofeos de los toros de Santiago Domech en la última corrida de la feria. La tarde de Ponce llegó el martes cuando el maestro con suavidad y temple cuajó dos faenas a dos bureles de Sánchez Arjona , que le valieron tres orejas. Dos cortó también "Finito de Córdoba" y el silencio envolvió a Miguel Abellán esa tarde. Almería dijo adiós a "Espartaco", uno de sus toreros favoritos, viéndolo triunfar al cortar una oreja en el toro de su despedida. "Jesulín" y Rivera Ordoñez, así como novillero Javier Valverde, se llevaron otra oreja. En el lado negativo hay que citar que se cayeron varios toros y otros mostraron debilidad durante la lidia.
Linares es uno de esos pueblos, como Pozoblanco o Talavera, a los que una tragedia hizo famosa su feria, así que desde que "Islero" segó la vida de "Manolete", esta feria atrae más atención que la que normalmente tuviera. Se dieron tres corridas los días 28, 29 y 30 de agosto y el último día del mes se cerró la feria con una corrida de rejoneo. Se esperaban con interés las reapariciones de José Tomás, después de estar ausente de los ruedos desde su cogida en Santander en julio, y la de "El Juli, la que no se realizó. José Tomás hizo una entrada triunfal en la feria, pues en la corrida del 29 con toros de El Torero dio una gran tarde de toros, como si hubiera estado toreando diariamente. Con tres orejas se recompensaron sus faenas, por el contrario "Joselito" y "Morante de la Puebla" fueron aplaudidos en un toro y sus faenas protestadas en el otro. En la primera corrida "Jesulín de Ubrique" y Ordoñez Rivera obtuvieron un apéndice y el veterano Ortega Cano estuvo mal en uno de sus toros y fue aplaudido en el otro. Al no reaparecer "El Juli", Enrique Ponce y "Finito de Córdoba" decidieron medirse en un mano a mano con toros del Puerto de San Lorenzo. Ponce tuvo una de sus grandes tardes, cuajando dos faenas que le valieron cuatro trofeos mientras que su rival hizo gala de su artístico y fino toreo, llevándose tres orejas. En fin, los festejos dejaron al publico satisfecho de haber visto buen toreo y buenos toros.
'La temporada grande de verano' en Barcelona y en El Puerto de Santa María (Cádiz)
Barcelona y el Puerto de Santa María (Cádiz) son de las pocas localidades con tradición taurina que actualmente no desean tener una feria. Sin embargo, en ambas ciudades se organizan una serie de corridas con atractivos carteles durante algunos fines de semanas. Estos son los resultados de esos festejos celebrados durante los meses de julio y agosto.
La afición en Barcelona en las ultimas dos décadas ha pasado por malos tiempos. La fiesta de toros, sin el apoyo gubernamental ni social, iba desarrollando el estigma de ser algo 'políticamente incorrecto'. Sin embargo, en los últimos tres o cuatro años la afición ha empezado a renacer gracias a los triunfos de varios matadores, como José Tomás, "El Juli", Ponce, 'Finito de Córdoba" entre otros, que han conseguido volver a meter al público en la plaza. La racha de triunfos se ha truncado este verano y consecuentemente la asistencia a la plaza ha disminuido. Se celebraron corridas los domingos 8, 15, 22 y 29 de julio y los domingos 5, 19 y 26 de agosto, y la verdad que no hay micho relevante que contar. En todas las corridas se concedieron solamente seis trofeos, de los cuales a Ponce le cupo uno y a "El Juli" dos en sus únicas tardes en las que actuaron; y al catalán "Finito" tres trofeos en dos corridas. José Tomás, que reaparecía en la Monumental el 22 de julio después de su paro voluntario, interrumpió su récord de triunfos consecutivos en esa plaza. De los matadores no figuras que entraron en los carteles ninguno pudo triunfar, como tampoco sobresalieron otras figuras como "Joselito", "Morante", "Espartaco" o el mexicano "Armillita", los dos veteranos que se despedían de esa afición. La cruz de la moneda le tocó a Javier Váquez, quien tuvo una herida de consideración, de la cual no está todavía completamente recuperado. Votamos por que en lo queda de temporada
los aficionados barceloneses tengan mejor suerte.
Por el contrario, la temporada en el Puerto de Santa María (Cádiz) ha sido más brillante. Desde el primero de julio hasta el 26 de agosto se han dado ocho corridas de toros, dos novilladas y un festejo de rejones. Ha habido tres corridas en las que todos los espadas menos uno destacaron y en las otras, excepto en la del 8 de julio, ha habido triunfos individuales. En la corrida de rejoneo Andy Cartagena fue el gran triunfador cortando dos oreja y rabo y en las novilladas solo sobresalió Antón Cortés con un trofeo. Las corridas más completas sucedieron los días 22 y 29 de julio y el 4 de agosto. El domingo 22 se corrió seis buenos toros del hierro de Manolo González, de los que se le dio una vuelta al sexto toro. Caballero, Conde y Dávalo Miura empataron a dos orejas en esa corrida y salieron a hombros. El domingo siguiente les tocó el turno de brillar en el ruedo a un inspirado Ortega Cano y un arrollador "El Juli", quienes se llevaron dos y tres orejas respectivamente de los nobles y bravos toros del Marques de Domech. Al sexto toro igualmente se le dio una vuelta al ruedo. Rivera Ordóñez fue ovacionado en su lote. El 4 de agosto, de nuevo "El Juli" volvió a triunfar, esta vez, llevándose un apéndice de cada toro, mientras que "Joselito" y "Jesulín" desorejaron por partida doble a uno de sus lotes. Los tres salieron a hombros después de dar una gran tarde con el buen ganado de Jandilla. El 19 de agosto, con otra buena corrida de Torrestrella, Ponce estuvo cumbre al obtener una oreja en un toro y dos y rabo en el otro. Caballero y "Morante" también se lucieron, llevándose dos bien ganadas oreja cada uno, por lo que se fueron por la Puerta Grande en volandas con el valenciano. Por el contrario, la tarde del 12 de agosto los flojos toros de Zalduendo estropearon el mano a mano entre Ortega Cano y "Morante", dos diestros artistas que necesitan un toro colaborador. A Ortega Cano se le concedió una oreja y "Morante" fue ovacionado al concluir sus tres faenas. En otras tardes triunfaron "Espartaco", a quien en su despedida de esa plaza le dieron una oreja; Miguel Abellán, que salió a hombros en la corrida d Juan Pedro Domech, la que dio un juego desigual; y "Jesulín" que volvió a triunfar con el corte de tres apéndices a los toros de La Dehesilla, y con los que Ponce y Eugenio de Mora fueron aplaudidos. Esto sucedió el 26 de agosto en el último festejo de este periodo en El Puerto.
Mencionemos ahora algunos otros hechos y efemérides que sucedieron durante estos dos meses estivales:
-
Alternativas. Volvemos a lo mismo, en este periodo se han concedido varia alternativas a novilleros que sobre el papel parecen que van encontrar un camino lleno de obstáculos al no alternativarse con gran cartel y sin además tener contratos para actuar como matadores. André Martínez, el 39° novillero francés que toma una alternativa, se doctoró el 7 de julio en Beaucaire, Francia con toros de Occitania. Dio una vuelta en el toro de la alternativa y obtuvo una oreja en su segundo. Actúo de padrino 'El Cid' que dio vueltas al ruedo y el colombiano Paquito Perlaza, quien obtuvo una oreja en cada toro y fue el triunfador de la mini feria de esa ciudad francesa. Tomás Luna recibió los trastos de matador de manos de Ponce en presencia de "El Juli", el 10 de agosto en una corrida de la feria de Huesca, su ciudad natal. El toricantano y el testigo salieron a hombros por dar el primero una vuelta en el toro de su alternativa y cortar dos orejas en su segundo, y "El Juli" por cortar un total de tres apéndices, mientras que el padrino solo fue aplaudido en sus dos faenas. En Leganés (Madrid) el 19 de agosto se concedió la alternativa a Gregorio Alcañiz. Recibió una fuerte ovación con saludos en el toro de la ceremonia y una oreja en su segundo. El padrino Miguel Rodríguez se lució cortando dos orejas y el testigo Óscar Higares obtuvo un trofeo. Los toros eran de Gavira. Y la última alternativa de este periodo tomó lugar el 31 de agosto en Daganzo, pueblecito en las afueras de Madrid. Allí fue doctorado José Otero por Jesús Romero con Regino Ortés completando el trio. Se lidiaron toros del Conde de la Maza. Jesús y Regino se llevaron un trofeo.
-
Confirmaciones. Como es la norma en las corridas veraniegas madrileñas se confirmaron varias alternativas. Diego Urdiales confirmó la suya el 8 de julio co