RESUMENES DE LAS PRINCIPALES
    FERIAS SUDAMERICANAS 2003-4
    por Mario Carrión


    Comencemos por hacer algunos comentarios generales sobres las ferias que se realizan en los países taurinos de América del Sur y sobre el propósito de estos resúmenes que iniciamos con el de la Feria de la Naranja de Valencia, en Venezuela y que concluiremos cuando la temporada taurina se estrene en Castellón en España.

    El Perú, El Ecuador, Colombia y Venezuela son las cuatro repúblicas taurinas de América de Sur y, aunque en ellas se den ferias taurinas durante todo el año, la fiesta brava no toma auge hasta el invierno europeo cuando las figuras y notables diestros atraviesan el charco para participar es las ferias de esos cuatro países que toman lugar entre octubre y marzo. En las ferias celebradas durante los otros meses, generalmente, los carteles están compuestos por diestros nacionales que carecen de proyección internacional y por algún que otro torero ibérico, francés o mexicano que está tratando de abrirse paso en el toreo y viaja a América en busca de oportunidades. Los resultados en esas ferias veraniegas tienen poca repercusión en el mundo taurino, pues la atención se centra entonces en lo que sucede en las plazas de toros europeas. Sin embargo, con la inactividad taurina en España y Francia durante el invierno, y con los toreros notables actuando en las ferias sudamericanas y México, la América taurina toma actualidad.

    Así como la temporada taurina europea y la mexicana tienen un foco central en las estadísticas, los datos sobre las actuaciones de los diestros en las ferias sudamericanas están dispersos, pues, por ejemplo cuando ponemos atención a lo que está pasando en noviembre en la Feria de Lima, Perú, se nos puede pasar o olvidar lo que ha sucedido en las ferias de Valencia o Maracaibo en Venezuela. Por lo tanto, es mi intención de escribir breves resúmenes de lo suceda en las ferias de Lima, Valencia, Maracaibo, Mérida, San Cristóbal, Quito, Cali, Medellín, Manizales, Bogotá, y en otras de importancia, y acumularlos en esta sección, para que el lector en cuestión de minutos pueda informarse o recordar lo que sustancialmente sucedió en esas ferias.

    Estos sucintos resúmenes estarán basados en una interpolación de los reportados en las varias publicaciones que regularmente aparecen en el Internet. En ellos no se encontrarán análisis de lo sucedido es esas ferias, ni tampoco críticas subjetivas sobre las actuaciones de los diestros ni de la calidad de sus actuaciones o del ganado, a no ser que aparezcan en forma de cita. Esto no quita que en algunas ocasiones se me escape alguna que otra opinión mía.

    Los resúmenes seguirán un preconcebido formato, primero aparecerá una descripción del abono, con fechas, enumeración de los protagonistas y comentario general sobre el carácter de la feria, luego sigue una sinopsis de las corridas y concluye con datos objetivos, expresados con símbolos, referentes a los resultados de las actuaciones de los diestros. Información similar a la que se reporta en las reseñas.

    Estos resúmenes serán acumulativos y ordenados cronológicamente del presente al pasado, de tal manera que si el lector quiere seguir la evolución de un diestro o el desenlace de una feria, con solo ojear en unos minutos los breves resúmenes de las ferias anteriores, podrá darse idea de la trayectoria seguida hasta ese momento por tal diestro en su campaña sudamericana, o si una dada feria fue buena mala o regular.

    Estos son los símbolos que aparecerán en paréntesis detrás de los nombres de los diestros que actuaron en las ferias. Representan datos objetivos de las actuaciones tales como se reportaron en las reseñas de la prensa:

      3a=tres avisos; 2a=dos avisos;
      b=bronca; pit=pitos; d= división de opiniones; s= silencio;
      ov=ovación, aplausos o salida al tercio; v= vuelta al ruedo sin oreja;
      p= petición de oreja; o= una oreja; 2o =dos orejas; r=rabo; pg= salida por la Puerta Grande;
      y h= herido sin poder continuar la lidia.



    LAS DOS ULTIMAS FERIAS INVERNALES COLOMBIANAS: BOGOTA Y MEDELLIN

    Las ferias de Bogotá y Medellín son los dos ases que completan, con Cali y Manizales, el póker de las ferias de más prestigio y solera de la temporada invernal colombiana.

    La celebración de ambas ferias comienzan generalmente en la segunda parte del mes de enero, después de la conclusión de la Feria de Manizales y se extiende durante el mes de febrero. Sin embargo, el comienzo de la Feria de Medellín este año se ha retrasado hasta el siete de febrero, debido a que la plaza estaba siendo renovada,. El año anterior la feria comenzó el 18 de enero.

    La Feria del Señor de Monserrate de Bogotá en realidad no es una feria en el sentido clásico de la palabra, pues al igual que en México, los festejos taurinos anunciados en el abono no se dan seguidos, sino que se programan durante varios domingos consecutivos. Tampoco en la ciudad existe durante la temporada taurina el bullicio festivo que caracterizan a las ferias tradicionales. Por lo tanto, en vez de feria el abono se debería denominar 'temporada grande'. Las corridas tienen por marco la majestuosa Plaza de Toros de Santamaría. Este coso fue inaugurado en el año 1931, y tiene una capacidad para 14.500 espectadores. A sus tendidos asiste una afición sobria y conocedora que evalúa con justicia lo que sucede en el ruedo, sin ser ni demasiado dadivosa o estricta en la petición de trofeos. Desde hace unos años los matadores que por primera vez hacen el paseíllo en la Santamaría tienen la obligación de confirmar la alternativa.

    Por el contrario, en la Feria de la Macarena de Medellín se celebra una clásica feria, en la que el abono taurino es parte del programa de festejos de la ciudad. Así que a la plaza asiste un público que manifiesta el espíritu alegre de una ciudad en fiesta. El abono es similar al de varias ferias francesas, pues las corridas se programan durante varios fines de semana. La renovada plaza, aun sin completarse, se denomina Centro de Espectáculos Macarena. Consiste en un recinto cubierto dotado de todas las conveniencias modernas y habilitado para celebrar varias clases de espectáculos. Sustituye a la Plaza de Toro de la Macarena, la que fue inaugurada en 1945, y que tenía un aforo de 10.200. El aforo del nuevo recinto se ha aumentado en aproximadamente un 30%.

    En la Santamaria bogotana las estrellas
    triunfan en el ruedo y en la taquilla

    La feria bogotana comenzó el domingo 18 de enero y concluyó el domingo 29 de febrero. El ciclo taurino se compuso de una corrida mixta, cuatro corridas de toros, un festejo de rejoneo y una novillada. El abono aunque corto, con solo siete festejos, este año es el más atractivo de todas las ferias nacionales, pues el único en el cual se anunciaron las dos superfiguras: Enrique Ponce y "El Juli". La actuación del madrileño en Bogotá era su única actuación en América durante temporada invernal 2003-4, y la del valenciano era la segunda actuación de las tres tardes que torearía en el Nuevo Continente.

    Otras grandes atracciones del abono eran las entradas en los carteles del espectacular rejoneador Andy Cartagena, el único que actuó por partida doble, y de César Jiménez, el líder de la pasada temporada española, quien no llegó a torear al presentar un parte facultativo. Fue substituido por Sebastíán Castella. Por el contrario, un fallo del abono fue el no incluir en los carteles al gran diestro colombiano César Rincón. La razón por esta exclusión dada por la empresa era que el diestro bogotano demandaba hacer el paseíllo en la Plaza Santamaria dos tardes, y la política de la empresa era no repetir a ningún matador en el abono.

    Ahora, comentaremos sobre lo más interesante sucedido durante los siete festejos realizados en el ruedo de la tradicional Plaza de Toros Santamaría.

    La temporada se abrió el domingo 18 de enero con una corrida mixta en la que el rejoneador Andy Cartagena alternó con el diestro nacional Diego González y el matador de toros catalán Serafín Marín, quien confirmaba su alternativa. El cartel no atrajo a suficiente público, pues solo media plaza se cubrió de espectadores. Los toros, que pertenecían a la ganadería de "Guachicono", ofrecieron dificultades a los de a pié, excepto por el quinto de la tarde, que le tocó en suerte a Serafín. A ese toro, el torero catalán le sacó una buena faena, compuesta por varias series de pases templados, largos y ajustados, rematados con emocionantes pases de pecho. La espada emborronó la labor, por lo que la petición de oreja fue ignorada y el premio quedó en una vuelta al ruedo. Con el toro de la ceremonia, una res que se defendía, estuvo decidido y su labor fue silenciada. También, González estuvo valiente con el mal lote que le cupo en suerte. Oyó aplausos en su primero y silencio en su segundo. Cartagena fue el triunfador de la tarde, pues paseó por el ruedo las dos orejas de su primer astado y una de su segundo, saliendo en hombros por la Puerta Grande de la Santamaría. El jinete español se lució haciendo alardes de la doma de sus cabalgaduras y de su habilidad lidiadora, usando los cuerpos de los caballos como si fueran capote y muleta. Les sacó todo el partido que tenían sus dos astados, uno aplomado y otro con genio y temperamento.

    El domingo 25 de enero se anticipaba la presentación de Julián López "El Juli" en la Santamaría, en la que era su única actuación invernal. Su presentación fue triunfal por dos razones; una por llenar la plaza y la otra por torear con tal frescura y gusto que entusiasmó a la concurrencia, y que le permitió abrir la Puerta Grande. El cartel lo completaba el colombiano Paco Perlaza y el español Matías Tejela que confirmaba la alternativa. Lidiaron un encierro manejable de Juan Bernardo Caicedo, excepto por el manso sexto que tuvo que ser retirado al corral, proceso que duro casi tres cuartos de hora. El sobrero también presentó dificultades para el torero. Matías Tejela confirmó con un toro parado de poca fuerza, al que le instrumentó algunas series de muletazos lucidos, pero sin completar faena. Mató de estocada y descabello y fue aplaudido. Con el sobrero, después de la larga espera de la retirada del sexto toro, estuvo decidido y mató pronto. Paco Perlaza estuvo inspirado con el capote, completando quites variados en ambos toros. Con la muleta estaba haciendo una bonita faena a su primero cuando este se dañó, por lo que cortó su labor, matando de una estocada. Se le concedió una oreja y se le negó la segunda pedida fuertemente por el público. También su segundo se lesionó en banderillas causando que la faena muleril se quedara en nada, y además el colombiano falló con la espada. "El Juli" tuvo su gran momento en el segundo de al tarde, al que lo toreó muy bien de capote, sobresaliendo un gran quite por chicuelinas, y lo banderilleó espectacularmente. Luego, le ejecutó una faena ligada y variada, en la que lucieron sobremanera naturales templados y interminables pases circulares. Firmó su labor torera con una gran estocada. Dos merecidas orejas fueron los premios. Con el áspero cuarto de la tarde estuvo decidido y lo mató de una estocada. Hubo petición de oreja, ignorada por el presidente. Dio una vuelta al ruedo.

    También, el domingo 1 de febrero, el interés por ver a Enrique Ponce en la segunda actuación, de las tres en las que este invierno el valenciano torearía en América, hizo que la plaza casi se llenara. El maestro convirtió el interés por su venida en admiración por su toreo, pues como en Quito en diciembre, otra vez dio lecciones de como lidiar con determinación,elegancia, majestad y torería en los dos sosos toros de su lote. De su primero se llevó el único trofeo cortado esa tarde y en su segundo, después de una petición de oreja, recorrió el redondel entre aplausos. Estos premios no dan idea de la buena actuación de Enrique, pues perdió otros trofeos por pinchar una vez a su primer astado y dos veces a su segundo. Completaron la terna el alicantino José María Manzanares y el colombiano Manuel Libardo, quienes confirmaban la alternativa. Manzanares en el toro de la ceremonia solo ejecutó algunos pases buenos y sobresalió la estocada con que lo remató, por lo que fue ovacionado. Con su complicado segundo astado no se acopló, oyendo algunos gritos de protesta, aunque al final se silenció lo hecho. El colombiano estuvo decidido y valiente con su dos complicados enemigos. Se le aplaudió su voluntad. El encierro pertenecía a la ganadería de "Achury Viejo", cuyos pupilos, faltos de fuerza, dieron pobre juego, excepto por el segundo noble astado de la tarde.

    El 8 de febrero tres cuartos de los espectadores que cabe en la plaza se congregó en la Santamaria para ver el festejo que el diario EL TIEMPO lo tituló en su crónica como "la peor corrida de toros de la temporada 2004 en Bogotá". El mal juego de las reses de "Vistahermosa", que lo único bueno que poseían era la presentación, se encargaron de dar en tierra con las buenas intenciones del español Uceda Leal, el francés Sebastián Castella, quien confirmaba la alternativa, y el colombiano Cristian Restrepo. Los tres tuvieron algunos buenos momentos y siempre le echaron valor al asunto. El colombiano fue el diestro peor parado de la terna, demostrando su falta de experiencia especialmente al matar, pues por su tardanza oyó dos avisos en cada toro. Fue cogido de mala manera por el toro que cerraba la tarde, lo que motivó al padre del diestro a saltar al ruedo parar retirar al hijo de las astas del agresor, siendo también volteado. Fue el momento más emocionante del festejo, que el destino quizo que tuviera un final feliz, pues padre e hijo salieron ilesos. Además, la tarde fue accidentada, ya que un toro se quebró una pata y ante el fallo de los cabestros, tuvo que ser rematado por Uceda Leal.

    El domingo 15 Andy Cartagena Juan Rafael Restrepo y, en parte, Martín González Porras, dando una exhibición del arte del rejoneo, alumbraron el cielo plomizo que ensombrecía la plaza y entusiasmaron a los espectadores que casi llenaban los tendidos. Se corrieron cinco ejemplares de Manuel Orbes, que sin ser demasiado bravos se emplearon lo suficiente con las cabalgaduras para permitir que los jinetes se lucieran, y uno de "Achury Viejo", el que substituyó al segundo de turno, sacó más casta. Cartagena obtuvo las primeras dos oreja de la tarde y remató su actuación dando una vuelta al ruedo al matar al encastado sobrero. Andy hizo gala de un dominio y control absoluto de sus briosos y bellos corceles con los que rejoneó con emotividad y variedad. Su actuación con su primer toro fue extraordinaria. Le colocó rejones de castigo con mucha exposición y banderillas largas y cortas a dos manos y al violín. Un rejonazo dio con el toro en tierra, lo que le hizo pasear triunfalmente las dos orejas. El otro gran triunfador fue el colombiano Juan Rafael Restrepo, quien tomaba la alternativa. Con el toro de la ceremonia estuvo muy decidido, pero sin consolidar su labor. Sin embargo, con el que cerró plaza, una mole de 590 kilos, conquistó a la afición bogotana con su temeridad colocando rejones y banderillas en todo lo alto del enorme morrillo. Con el público en pie en los tendidos, derribó al torazo de un caído y efectivo rejonazo, ganándose, como el padrino, otras dos orejas y, como aquel, abandonó la plaza en hombros por la Puerta Grande. Martín González Porras tuvo sus buenos momentos, pero estuvo por debajo de sus compañeros, no obstante por su decisión le fue concedido un apéndice del toro que abrió plaza; y en su segundo, un astado que se refugió en las tablas, poco lucido pudo hacer, oyendo algunas protestas.

    El domingo 22 de febrero se celebró con muy buenos resultados la última corrida de toros del abono. Se lidió un encierro de "El Paraíso", ganadería propiedad del matador retirado Jerónimo Pimentel, para "Finito de Córdoba", Sebastián Castella, que sustituía a César Jiménez, y Ramsés Ruiz. Los toros tuvieron una desigual presentación, con pesos que oscilaban entre los 450 y 550 kilos. Un par de toros se apagaron pronto. Sin embargo, el tercero fue excelente y muy buenos el cuarto y el sexto, El ganadero saludó al arrastrarse el sexto toro. A Sebastián Castella le tocó en suerte dos toros con poco gas y tuvo que echarle mano al valor para no irse sin trofeos, en una tarde en la que se cortaron cinco. A su primer toro lo toreó bien por verónicas y luego por una faena labrada entre los pitones y rematada con un pinchazo y estocada, se le otorgó una oreja como premio a su decisión. En el quinto fue ovacionado. Ruiz, el diestro nacional, toreó con arrojo y estuvo muy centrado, aprovechando la bravura de sus dos astados. Con el capote lanceó a sus toros con hondura, y con la franela les cuajo dos faenas, compuestas por pases largos y templados. A su primero lo mató de un bien ejecutado volapié, siendole concedida una oreja. A su segundo también lo liquidó de otra buena estocada, y se llevó otro apéndice. Este toro lo había brindado al escritor Mario Vargas Llosa. "Finito de Córdoba" inició su labor en su primero bajo una llovizna y en un ambiente frío, y con solo detalles en su hacer no calentó mucho el ambiente. Sin embargo, el majestuoso cordobés se encontró con un buen cuarto toro y, con su toreo inspirado elevó la temperatura en muchos grados. La primicia de todo lo bueno que vendría después con la muleta, la dio con lances suaves y ajustados. Con la franela la faena no tuvo desperdicio, pues arte y maestría se conjugaron para delinear pases de tremendo temple y largura, lo mismo los derechazos que los naturales y los forzados de pechos parecían hechos de orfebrería. Una gran estocada envió al toro al otro mundo. El premio para el diestro de Córdoba fue de dos orejas y para los restos del astado de una vuelta al ruedo. El español y colombiano dejaron la plaza en hombros por la Puerta Grande. Lástima que muchos aficionados se perdieron una buena tarde de toros, pues solo poco más de la mitad del aforo estaba cubierta.

    La temporada se cerró el último domingo de febrero con una novillada, en la que actuaron Curro Martín, Moreno Muñoz y Héctor José enfrentándose con utreros de "San Martín". Las reses de este encierro estaban muy bien presentadas, eran novillos serios que pesaban alrededor de los quinientos kilos. Se asemejaban más a toros que a utreros y con la variedad de condiciones bravas que mostraron, presentaron una verdadera prueba para los novilleros. Prueba que Curro Martín, un joven que torea poco, no pudo superar. Oyó los dos avisos en su primero y se le fue vivo el segundo de su lote. Desilusionado con su actuación, decidió cortarse la coleta y el público le aplaudió su decisión. El joven Moreno Muñoz pasó bien la prueba y Héctor José sobresalió en ella con un notable. Muñoz tapó su inmadurez con sus buenos detalles, un toreo de clase y su gran decisión. Fue aplaudido fuertemente en sus intervenciones y dio una vuelta al ruedo al concluir su actuación en su primer novillo-toro. Moreno Muñoz es un jovencito de apenas 14 años que mostró en la Santamaría tener condiciones para ser torero. Héctor José, estuvo a punto de abrir la Puerta Grande del coso bogotano, como abrió la de la Macarena, Cortó una oreja al último novillo, el mejor astado del encierro, y la mala suerte le evitó rematar su actuación con el primero de su lote, por este romperse una pata. Se cubrió menos de la mitad del aforo de la plaza.

    Estos fueron en forma comprimida los resultados de las actuaciones de los diestros en los festejos de la temporada invernal bogotana 2004:

    • Domingo 18 de enero - Toros de "Guachicono"; matadores: Diego González (ov, s) y Serafín Marín (s, v y p ); y el rejoneador Andy Cartagena (2o, o, pg).

    • Domingo 25 de enero - Toros de Juan Bernardo Caicedo; matadores: "El Juli" (2o, v y pet, pg), Paquito Perlaza (o y p, ov ) y Matías Tejela (ov, s).

    • Domingo 1 de febrero - Toros de "Achury Viejo"; matadores: Enrique Ponce (o, v ), José María Manzanares (ov, pit) y Manuel Libardo (s, pit).

    • Domingo 8 de febrero - Toros de "Vistahermosa"; matadores Uceda Lea (ov, ov), Sebastián Castella (ov, s) y Cristian Restrepo (s y 2a, s y 2a).

    • Domingo 15 de febrero - Toros de Manuel Orbes; rejoneadores: Martín González Porras (o, pit), Andy Cartagena (2o, v, pg), y Juan Rafael Restrepo (s, 2o, pg ).

    • Domingo 22 de febrero - Toros de "El Paraíso"; matadores: "Finito de Córdoba" (s, 2o), Sebastián Castella (o, ov) y Ramsés Ruiz (o, o).

    • Domingo 29 de febrero - Novillos de San Martín; novilleros: Curro Martín (s y 2a, 3a y ovocionado al cortarse la coleta), Moreno Muñoz (v, ov ) y Héctor José (ov, o).

    La Feria de la Macarena Medellín: reinauguración de su plaza

    Los festejos del abono de la Feria de Medellín 2004 se extendieron sobre cuatro fines de semanas, los días 7, 8, 14, 15, 20, 21, 22 y 28 de febrero en los que celebraron cinco corridas de toros una novillada un festival y una corrida de rejones.

    En las cinco corridas de toros actuaron en dos tardes tres matadores españoles, "Finito de Córdoba", Manuel Caballero y Víctor Puerto, y en una José Ignacio Uceda Leal y José Miguel Abellán, este substituyendo a Useda Leal, quien estaba anunciado en dos corridas. También torearon siete diestros colombianos, de los que únicamente Cesar Rincón actuó en dos corridas, y el diestro francés Sebastián Castella en una. En la corrida de rejoneo dos caballeros colombianos compitieron con el español Andy Cartagena.

    El mayor aliciente del abono 2004 era la inclusión en dos tardes de César Rincón, especialmente después de haberse quedado fuera del abono bogotano. Además del diestro mencionado, sobresalían en los carteles los nombres de Sebastián Castella, triunfador de las ferias de Cali y Manizales, y las presentaciones de "Finito de Córdoba" y del rejoneador Andy Cartagena.

    El sábado 7 de febrero se reinauguró la modernizada plaza de La Macarena, denominada ahora con el nombre no muy taurino de Centro de Espectáculos Macarena. Si en nombre de la plaza no es muy torero, sin embargo, si lo era el cartel de la inauguración del recinto y la manera tan lucida como toreros y toros protagonizaron una buena tarde de toros, disfrutada por las 12.000 personas que casi llenaban los tendidos. César Rincón, "Finito de Córdoba" y Manuel Caballero lidiaron un encierro noble de "Las Ventas del Espíritu Santo", propiedad de Rincón, y los tres diestros cortaron cada uno una oreja a un astado de su lote. El maestro bogotano toreó con hondura con capote y muleta al primer toro que pisó el ruedo de la reconstruida plaza, rematándolo de una estocada y descabello. Fue premiado con una oreja. Otro apéndice se hubiera llevado del encastado cuarto astado de la tarde, él que le arrolló cuando ajustadamente lo lanceaba de salida, pero cuatro descabellos después de una estocada le privaron del premio reclamado por el público y denegado por el presidente. No obstante, dio una triunfal vuelta la ruedo. Finito consiguió su oreja en el toro de su debut en esa plaza, al que lo toreó de muleta con temple, lentitud y elegancia, construyendo una faena muy ligada, puntuada con un pinchazo y estocada. Antes había logrado unas cadenciosas verónicas. Caballero mimó con temple en una faena derechista al tercero, un animal noble pero de poca fuerza y, al matarlo de una buena estocada, paseó el anillo con su oreja correspondiente. El cordobés, en su primero estuvo lucido, pero algo frío, siendo ovacionado, y el albaceteño con el toro que cerró plaza, el más complicado del encierro, estuvo decidido y fue silenciado. Los tres espadas fueron despedidos con una gran ovación.

    El domingo 8 los espectadores que cubrían las tres cuartas partes del aforo del coso presenciaron como el rejoneador español Andy Cartagena y los centauros colombianos Juan Rafael Restrepo y Fernando López aprovecharon las buenas condiciones de los astados de "Santa Barbara". Brillantemente hicieron gala de la buena doma de sus cabalgaduras al ejecutar las diferentes suertes del rejoneo. Cortaron un total de cinco orejas, una la consiguió Restrepo y dos cada uno Cartagena y López, saliendo estos dos últimos a hombros. Así queel domingo los caballeros completaron triunfalmente el primer tramo de la feria que los de a pié tan bien lo habían iniciado el sábado.

    El segundo tramo de la feria comenzó el sábado 14 en el mismo tono que terminó el primero, con los tres espadas obteniendo cinco trofeos y uno indultando un toro. El matador de toros Manuel Caballero fue protagonista del perdón del noble astado "Recepcionista" de la ganadería "La Carolina". Lo consiguió construyendo una templada ligada y larga faena, que fue coreada con oles. Cuando se preparaba a entrar a matar el público, comenzó a gritar 'toro, toro…' pidiendo el indulto. Al dudar el presidente, el diestro manchego continuó toreando con gran temple, y ante la intensidad del clamor del público reclamando el perdón del toro, el presidente optó por salvar la vida del noble animal y por concederle al diestro dos simbólicas orejas. Debido la proliferación de indultos, que hace unos años era un evento muy especial, ahora los indultos causan polémicas. Así ha sucedido en Medellín, en donde en ciertos sectores de la prensa y en el espacio cibernético se ha alegado que el toro no merecía el indulto, pues apenas peleó con el caballo y, además, el animal se había roto un pitón cuando Caballero lo lanceaba. Sin embargo, no se debería criticar ni la nobleza del animal ni la decisión del presidente que fue forzada, por la presión de la mayoría de los asistentes, entusiasmados por la buena calidad del toro y por lo que hizo el torero. El periódico El MUNDO otorgó a Caballero por su actuación en este toro el trofeo 'a la mejor faena de la feria'. Por otro lado, el primer toro del manchego fue manso y el maestro cumplió sin más, siendo silenciando. Víctor Puerto cortó dos orejas al primero de su lote, astado que se le premió con una póstuma vuelta la ruedo, y oyó silencio en su segundo. Víctor estuvo muy decido en el toro de su triunfo, toreando con variedad y alegría con capote y muleta, ejecutando toda gama de pases, largas de rodillas, revoleras, verónicas, chicuelinas, estatuarios, series de derechazos y naturales y varios pases de adorno. Víctor tumbó al toro de un estoconazo. Recibió dos orejas y salió a hombros por la Puerta Grande, junto a su paisano y el ganadero. Puerto no pudo hacer nada notable con el manso quinto, excepto estar valiente y decidido. Se silenció su labor. El diestro nacional le compuso una faena con altos y bajos al tercero de la tarde, y al rematarla de una estocada se ganó una oreja. También puso punto final a la vida del terciado y rajado último toro de la tarde con una eficaz estocada.

    El domingo 15 tuvo lugar la novillada. Andrés de los Ríos, Juan Pablo Pérez y Héctor José Vergara lidiaron utreros de "Achury Viejo". Esa tarde Andrés de los Ríos tuvo la desgracia de ser el primer torero herido en el recién estrenado ruedo. Al matar a su primer enemigo fue corneado gravemente en el vientre y la pierna. Fue aplaudido al ser llevado a la enfermería. Pérez pasó por la arena sin pena ni gloria, pero estuvo voluntarioso con los tres novillos que mató. Por el contrario, Héctor José, mostrando tener valor y buena maneras, cortó una oreja a cada novillo de su lote y cerró el segundo fin de semana de la feria abriendo la Puerta Grande. En la corrida del segundo fin de semana taurino se cubrió cerca de tres cuartas partes del aforo de la plaza, y en la novillada los espectadores cubrieron apenas media plaza.

    El antepenúltimo fin de semana de la feria se inició el viernes 20 de febrero por la noche con el ya tradicional festival benéfico en pro del Hospital de San Vicente. Antes de iniciarse el festejo se realizó una emotiva ceremonia en la cual los espectadores que abarrotaban los tendidos alumbraban la plaza con unos farolillos, mientras que los toreros acompañaban a una imagen de la virgen de la Macarena en procesión en una vuelta al ruedo. Luego. Sebastián Castella sería el único de los toreros que volvería a dar otra vuelta al anillo, pues seis de los siete novillos de "La Carolina" se encargaron de frustrar los deseos de agradar al público de los restantes diestros. César Rincón y Manuel Caballero fueron ovacionados; y "Finito de Córdoba", Víctor Puerto, Uceda Leal y el novillero Héctor José fueron silenciados al completar sus intervenciones. Los seis novillos fueron pitados en el arrastre. En cambio, Castella saboreó el triunfo, ejecutando una faena clásica, complementada con un arrimón por final. Remató su faena con una estocada que derrumbó al novillo sin puntilla. Dos orejas, gritos de 'torero, torero…" y salida a hombros fueron las merecidas consecuencias de sus actuación.

    El domingo como se lamentaría el madrileño Uceda Leal cuando tuvo que retirarse herido a la enfermería de la plaza, no por el dolor, sino por haber dejado en un toro extraordinario en el ruedo, al que César Camacho indultaría. El madrileño había estado muy valiente lidiando su primero en contra del fuerte viento, consiguió sacarle unas buenas series de muletazos y al matarlo el público pidió una oreja, que al negarla el presidente, se recompensó con una vuelta al anillo. Useda Leal recibió a "Rebrujo", que así se llamaba el ideal sexto toro de "Agualuna", con ajustadas y lentas verónicas. El toro fue bravo para los caballos, y el torero al comenzar la faena con una pedresina fue corneado en la pantorrilla. Pasó a la enfermería en donde lo operaron de una cornada leve. César Camacho continuó la labor del madrileño, ejecutando una gran faena que resultó en el indulto del toro y la concesión al diestro de las dos orejas simbólicas. El colombiano lidió al astado que abrió plaza combatiendo la lluvia y el viento, estando decidido y fue aplaudido. Cortó una oreja al segundo de su lote como un preludio a su gran actuación en el sexto. Esa tarde "Finito de Córdoba" destapó su tarro de buen torear, especialmente en su segundo toro, al que le ejecutó una elegante, profunda y ligada faena que motivó largos oles. Mató bien y se llevó dos orejas. Esta faena fue galardonada como 'la mejor de la feria' con el trofeo "Página de Plata" del periódico El COLOMBIANO. El cordobés sobresalió en sus dos toros toreando por verónicas, rematadas por ajustadas medias. "Finito" y Camacho declinaron el salir a hombros para pasar a la enfermería para visitar a su compañero herido. Los toros de "Agualuna" estuvieron bien presentados, los tres primeros tuvieron algunas dificultades, el cuarto y el quinto fueron buenos y el sexto superior.

    El domingo concluyó el tercer tramo de la feria con un sonado triunfo de Víctor Puerto. Este espada fue el único de la terna que encontró material para el lucimiento, pues los otros cuatro toros del encierro de Garzón Hermanos dieron pocas oportunidades para el triunfo a César Rincón y a Pepe Manrique. Sin embargo la corrida fue la mejor presentada de la feria. Rincón se encontró con un toro sin fijeza, al que toreó con precauciones, pero en cambio lo mató de un estoconazo; y con otro astado renqueante, que debería haber sido devuelto a los corrales, poco pudo hacer. En uno fue aplaudido y el otro silenciado. Pepe Manrique no se acopló con su primero, al que después de una estocada tuvo que descabellarlo nueve veces, antes que el toro doblase, siendo pitados torero y toro. Pepe estuvo valiente peleándose con su peligroso segundo enemigo. Aunque Puerto se había llevado un trofeo en su primero, con una faena que comenzo bien pero que se tornó efectista para la galería, su más meritoria labor tuvo lugar en el codicioso toro que cerró plaza, con una faena seria y sentida. En ella sobresalieron naturales largos y templados y unos circulares interminables, además del buen toreo de capa en el primer tercio. Remató la excelente faena con un gran volapié, y las dos orejas y la salida a hombros fueron sus recompensas. Los espectadores llenaron la plaza a medias.

    La feria se cerró el sábado 28 de febrero con una corrida de toros con un cartel internacional que solo atrajo a la mitad de los espectadores que cabe en la plaza. La terna estuvo compuesta por el español Miguel Abellán, que substituía a Uceda Leal, el francés Sebastián Castella y el colombiano Manuel Libardo, quienes se encerraron con seis toros de Ernesto Gutiérrez, más un toro más que regaló el diestro madrileño. El festejo final fue la antítesis del lucido principio de la feria, pues la falta de fuerza y casta de cuatro de los toros, el mal uso de las armas toricidas de los alternantes, quienes oyeron un total de cinco avisos, más el molesto viento reinante ofrecieron pocas oportunidades a los aficionados para divertirse. Los mejores momentos de la tarde se realizaron durante la lidia de los toros segundo, y tercero, los más potables, los que les correspondieron al francés y al colombiano, respectivamente. Castella le compuso al bondadoso tercero una ajustada faena, pero algo carente de unidad, pues los momentos de temple fueron interrumpidos por atropellos, e incluso por un desarme. Mató de una estocada desprendida y se llevó el único trofeo de la tarde. Estuvo muy valiente con el áspero quinto astado, pero al matar de seis pinchazos y una media, sonó un aviso y su hacer fue silenciado. Libardo, después de torear con gusto por verónicas, con la muleta consiguió calentar los tendidos con una bien lograda faena, pero un pinchazo y una media baja le redujeron el premio, ya que el presunto apéndice quedó en una vuelta al anillo. Con el sexto astado, manso y probón, estuvo decidido, pero fue avisado y silenciado por no matar pronto. Abellán también hubiera podido llevarse un trofeo en el toro que abrió plaza, al que recibió con una larga cambiada y lo toreó con temple con la muleta, en una faena en la que sobresalieron unas series de derechazos y unos pases circulares. No obstante, como sus compañeros, emborronó con la espada lo bueno conseguido. Oyó un aviso y dio una vuelta al ruedo. Estuvo muy decidido en su segundo toro y en el de regalo, buscó el triunfo con un toreo encimista y efectista, pero tampoco la espada le permitió lograrlo. En uno fue aplaudido y en otro silenciado y en ambos fue avisado.

    Ahora concluimos este vistazo a la ultima feria invernal colombiana con una síntesis de lo acontecido en el renovado coso de La Macarena:

    • Sábado 7 de febrero. Toros de "Las Ventas del Espiritu Santo"; matadores: César Rincón (o, v), "Finito de Córdoba" (ov, o) y Manuel Caballero (o, ov).

    • Domingo 8 de febrero. Toros de "Santa Bárbara"; rejoneadores: Andy Cartagena (ov, 2o, pg), Fernando López (ov, 2o, pg) y Juan Rafael Restrepo (o, ov).

    • Sábado 14 de febrero. Toros de "La Carolina"; matadores: Manuel Caballero (s, 2o simbólicas, pg ), Víctor Puerto (2o, s, pg ), y Cristian Restrepo (o, ov).

    • Domingo 15 de febrero. Novillos de "Achury Viejo"; Novilleros: Andrés de los Ríos ( ov y h ), Juan Pablo Pérez (ov, s, ov ) y Héctor José (o, o, pg ).

    • Viernes 20 de febrero. Festival nocturno; novillos de "La Carolina"; matadores César Rincón (ov), "Finito de Córdoba" (s), Manuel Caballero (ov), Víctor Puerto (s), José Ignacio Uceda Leal (s) y Sebastián Castella (2o): y el novillero Héctor José (s).

    • Sábado 21 de febrero. Toros de "Agua Luna"; matadores: César Camacho (ov, o. 2o simbólicas ), "Finito de Córdoba" (ov, 2o ) José Ignacio Uceda Leal (v y h).

    • Domingo 22 de febrero. Toros de "Garzón Hermanos"; matadores: César Rincón (ov, s), Pepe Manrique (pit, s), Víctor Puerto (o, 2o, pg)

    • Sábado 28 de febrero. Toros de Ernesto Gutiérrez.; matadores: José Miguel Abellán (v, s, ov), Sebastián Castella (o, s) y Manuel Libardo (v y p, s).




    CALI Y MANIZALES: LAS DOS PRIMERAS FERIAS IMPORTANTES COLOMBIANAS

    Colombia se ha convertido en el país americano, después de México, en donde hay más actividad taurina en la temporada invernal, y aunque son muchas las ferias que componen el calendario taurino nacional, son las de las ciudades de Cali, Manizales, Medellín y Bogotá las de más envergadura y tradición.

    En este resumen nos referiremos a las ferias de Cali y Manizales que acontecen en la primera fase de la temporada invernal colombiana.

    La temporada se abre en Cali a finales de noviembre y continúa durante la primera quincena de diciembre con una serie de festejos taurinos, compuesto por varias novilladas picadas y sin picadores y una corrida pre-feria, las que sirven para dar oportunidades a la torería nacional. Es como un aperitivo para la propia feria que comienza unos días después, coincidiendo con las fiestas navideñas. La feria fue instituida en 1957, coincidiendo con la inauguración de su bella y monumental plaza de toros que tiene una capacidad para cerca de 17.000 espectadores, aforo que a menudo la afición cubre durante la feria. La ciudad alardea de ofrecer en su feria el abono más amplio de todas las ferias americanas.

    La Feria de Manizales sigue inmediatamente a la de Cali, y durante una semana ofrece un buen programa de festejos taurinos en su también monumental plaza de toros que tiene un aforo algo superior al del coso caleño. Esta importante feria celebrará su 50 aniversario en 2005, y durante los 49 años de existencia un entusiasta público ha colaborado al engrandecimiento de la feria, acudiendo a la plaza en masa.

    Cali 2003-4: Sebastián I, el rey de la feria

    La Feria es de Cali, la más extensa y una de las de mayor importancia del continente americano, se compuso en la edición 2003-4 de un programa que incluía siete corridas de toros, una de rejoneo y un festival taurino. La feria se abrió el viernes 26 de diciembre y se cerró el sábado tres de enero. La programación fue variada, pues en una corrida se anunciaron seis diestros, otra fue un mano a mano entre Cesar Rincón y Manuel Caballero, dos fueron de siete toros con una terna de matadores y un rejoneador, y una mixta en la que alternaron un rejoneador y dos maestros colombianos. También hubo una corrida fuera de abono, la que cerró el ciclo, en la cual dos rejoneadores se enfrentaron mano a mano, y un festival con seis espadas. En cambio en los carteles se notaban las ausencias de las superfiguras y de algunas jóvenes figuras españolas como, por ejemplo, César Jiménez o "El Fandi".

    La asistencia a la plaza ha sido inferior a otros años. En dos corridas hubo alrededor de media plaza, en el festival y en la corrida de César Rincón los tendidos casi se llenaron, y en el resto de los festejos se cubrieron cerca de tres cuartos del aforo, excepto por la corrida de rejoneo, en la que se llenó apenas un cuarto del aforo.

    En el serial, sin contar el festival, actuaron un rejoneador y cinco matadores españoles, menos que en los pasados abonos. Manuel Caballero, José Pacheco "El Califa" y Serafín Marín torearon en dos festejos, y Víctor Puerto y el rejoneador Andy Cartagena en tres. De estos, Cartagena obtuvo cinco oreja, Marín tres trofeos, y Puerta dos. También hicieron el paseíllo un rejoneador y seis diestros colombianos. Paco Perlaza actuó en tres corridas, "Guerrita Chico", Diego González y el rejoneador Fernando López en dos, y César Rincón, Hernán Ruiz "El Gino" y Ramiro Cadena solamente en una. González y el rejoneador cortaron tres orejas cada uno, "Guerrita Chico" se llevó dos, y Rincón y Perlaza se ganaron un trofeo. El francés Sebastián Castella toreó en cuatro corridas y en todas triunfó, cortando un total de nueve orejas. Con respecto a los trofeos hubo algunas críticas por la inconsistencia de la presidencia al conceder trofeos y sobre otras anomalías, como la confusión causada al sacar un pañuelo que no se supo si era para dar salida a un toro o para conceder una oreja a Puerto en la corrida del 28. El alcalde de la ciudad respondiendo a la crítica destituyó a dos de los presidentes de la plaza el primer día del año.

    Resaltemos ahora algunos de los acontecimientos relevantes de la feria, y por consiguiente, nada fue más sorprendente que los triunfos tan rotundos y repetitivos de Castella, aunque ya la temporada pasada había dado amplias muestras de su capacidad torera en el coso de Cañaveralejo.

    Con estos credenciales el jurado que otorga los premios a lo mejor de la feria no tendría que deliberar mucho tiempo para conceder al diestro francés el trofeo "Señor de los Cristales",como máximo triunfador del ciclo. En la corrida inicial, el viernes 26, Sebastián dio el primer toque de atención que venia para reinar en el coso caleño, cuando bajo un diluvio toreó con una entrega total al segundo de su lote, un toro serio y noble con el hierro de Ernesto González, al que desorejó por partida doble después de lucirse con capote y muleta y de liquidarlo de un estoconazo. Su compañero, el colombiano "Guerrita Chico", le dio la replica, y ya con el ruedo convertido en una laguna, toreó con extraordinario valor, sentimiento y temple a un buen toro del mismo ganadero, que póstumamente fue premiado con una vuelta al anillo. Mató con un buen volapié, dando la vuelta por el charco con las dos orejas en su poder. Grandes gestas las del francés y el colombiano al elegir seguir actuando con las pésimas condiciones de un ruedo encharcado. Ambos diestros abrieron la Puerta Grande. "El Califa" no se acopló con sus toros, pero fue aplaudido por su voluntad. El valenciano fue volteado feamente por el segundo de su lote, resultando con fuertes lesiones en el tórax. Pudo terminar su actuación esa tarde, pero estuvo inhabilitado para actuar al día siguiente, cuando fue substituido por Castella.

    Esta substitución le dio al francés otra ocasión para obtener otro triunfo que superó al anterior, abriendo la Puerta Grande por segunda vez. Estuvo lidiador, estilista y artista con sus dos toros, y asustó con el arrimón en el sexto. Mató bien y se llevó un trofeo en su primero y dos en su segundo y la adoración de los caleños. Se lidió una brava corrida de Bernardo Caicedo, ganadora del trofeo 'al mejor encierro de la feria'. Al sexto toro se le dio la vuelta al ruedo. El fino torero Diego González no se quedó atrás y también obtuvo tres orejas. Su faena al buen sexto fue magistral y medida con tandas ligadas con ambas manos, que contenían pases largos, lentos y templados. Esta labor le mereció el recibir el galardón a 'la mejor faena de la feria'. En su primero había estado valiente y decidido, y al estoquearlo efectivamente se le concedió una oreja. También salió a hombros. Diego puntuó este éxito cortando otras dos orejas en festival. El maestro Caballero, estuvo ejerciendo magisterio con capote y muleta pero la tizona le evitó puntuar con orejas.

    El domingo Castella al cortar otros tres trofeos y salir a hombros se coronó como 'rey galo de la feria'. Tuvo suerte de encontrarse con el excelente tercer toro de la tarde que, como todos los demás, pertenecía a la ganadería caleña "Puerta de Hierro" de Eduardo Estela. La faena, comenzada con cambios de rodillas, fue emocionante, conteniendo una combinación de toreo clásico y de galería, siendo rematada con otra gran estocada. Los premios: dos orejas para el espada y una vuelta al ruedo a los restos del bravo animal. Después de una petición por un público entregado al torero, una oreja de menor peso le fue concedida por la voluntad mostrada en su hacer en el astado que cerró plaza. Víctor Puerto en sus toros estuvo bien a secas, ejecutando una buena labor con el capote y unas faenas con buenos rasgos pero sin ser rematadas. La primera fue premiada con una oreja y, al concluir su segunda tarea, se le entregó otra discutida oreja, la que el presidente luego aclaró que no la había concedido, sino que sacó el pañuelo para dar salida al toro siguiente. El tercer espada Paco Perlaza y el rejoneador Andy Cartagena, quien hacía su presentación en Cali, fueron aplaudidos.

    Castella consolidó su cartel en Cali al cortar otra oreja más en la corrida de los seis diestros el último día del año. En esta corrida los máximos triunfadores fueron el catalán Serafín Marín que cortó dos orejas y el ganadero propietario de "Ambaló", aquel por su faena de dominio y clasicismo al sexto de la tarde y este por lidiar una bien presentada y brava corrida, de la que fue el mejor pupilo el toro de Serafín, al que se le dio una vuelta al ruedo. También, se lucieron Puerto y Perlaza, quienes dieron una vuelta la ruedo, por lograr faenas que debieron ser de oreja, pero las espadas se las llevaron. En este festejo se ha hecho ya tradicional que al coincidir la hora cuando en España se celebra la entrada del año, en el callejón los toreros y taurinos toman las tradicionales uvas, regadas con champán, mientras que se abrazan y se desean suerte para el año entrante. Serafín ya había obtenido la única oreja concedida en la corrida de la tarde anterior, al jugarse el tipo con un difícil y serio astado de "Guachicono", el que le cogió dramáticamente por el pecho, sin herirlo. Y también el Día de Año Nuevo, en el festejo de los diestros nacionales, Perlaza fue el único espada que consiguió un trofeo, por ejecutar una faena inspirada a un astado de "Paisbamba", y el usía le negó la segunda que el público pedía con insistencia.

    La plaza casi se llenó con un público expectante para ver a César Ríncón, quien volvía a Cali después de largos años de ausencia. Se enfrentó en un mano a mano con Caballero, en la última corrida del abono el viernes dos de enero, sin embargo, los duros y enrazados astados de "Alhama" convirtieron en decepción el buen deseo de los espectadores y de los diestros. El momento más interesante de la tarde lo proveyó el colombiano en el segundo de su lote. Su actuación en este astado se convirtió en un duelo entre toro y torero, en el que César, a pesar de tener el viento en contra, se llevó la mejor parte. Al concluir su labor de una estocada y descabello se le concedió una oreja.

    La feria se clausuró con la corrida del mamo a mano entre el centauro español Andy Cartagena y el colombiano Fernando López. Ambos se iban en blanco de la feria, pero se desquitaron repartiéndose ocho trofeos, de los cuales la parte del león se la llevó Cartagena, con cinco apéndices auriculares. El español estuvo inspirado en su hacer y, con su dominio y manera espectacular de rejonear, puso en pie a los espectadores en varias ocasiones. El colombiano respondió a la maestría de Andy con gran voluntad, con actuaciones que fueron de menos a más. Buen fin de fiesta, lástima que solamente se cubrió la plaza en una cuarta parte del aforo. Obviamente, los hechos de ser el festejo fuera de abono y el de no haber los caballeros triunfado plenamente en las otras actuaciones anteriores se reflejaron en la taquilla.

    Expresados de una manera escueta y simbólica, estos son los resultados de los nueve festejos de la Feria de Cali 2003-4:

    • Viernes, 26 de diciembre. Toros de Ernesto González Caicedo. Matadores: José Pacheco "El Califa" (ov, ov), Sebastián Castella (ov, 2o, pg), y Guerrita Chico (s, 2o, pg).

    • Sábado, 27 de diciembre. Toros de Juan Bernardo Caicedo. Matadores: Manuel Caballero (ov, ov), Diego González (o, 2o, pg), y Sebastián Castella (2o, o, pg).

    • Domingo, 28 de diciembre. Toros de "Puerta de Hierro". Matadores: Víctor Puerto (o, ¿o?), Paco Perlaza (ov, ov), y Sebastián Castella (2o, o, pg); y el rejoneador Andy Cartagena (ov).

    • Lunes, 29 de diciembre. Festival nocturno. Novillos de Ernesto González Caicedo. Matadores: Manuel Caballero (ov), Diego González (2o, pg), Víctor Puerto (s), "El Califa" (ov), Sebastián Castella (ov), y Ramiro Cadena (s).

    • Martes, 30 de diciembre. Toros de "Guachicono". Matadores: Víctor Puerto (ov, s), Hernán Ruiz "El Gino" (pit y 2a, b), y Serafín Marín (o, ov); y el rejoneador Andy Cartagena (ov).

    • Miércoles, 31 de diciembre. Seis toros de "Ambaló S.A". Matadores: Víctor Puerto (p y v), "El Califa" (s), Paco Perlaza (v), Sebastián Castella (o), "Guerrita Chico" (s), y Serafín Marín (2o, pg).

    • Jueves, 1 de enero. Toros de "Paispamba" Matadores: Paco Perlaza (o, s), y Ramiro Cadena (s, ov); y el rejoneador Fernando López (s, pit).

    • Viernes, 2 de enero. Toros de "Alhama". Mano a mano entre los matadores César Rincón (ov, o, pit) y Manuel Caballero (ov, s, pit).

    • Sábado, 3 de enero. Tres toros de "Puerta de Hierro" y tres de "Alhama". Mano a mano entre los rejoneadores Fernando López (ov, o, 2o, pg) y Andy Cartagena (o, 2o, 2o, pg).

    Manizales 2003-4: Sebastián I también reinó en la feria

    La 49a. Feria de Manizales se realizó durante la semana del 4 al 11 de enero y se compuso de una corrida de rejoneo, una novillada y cinco corridas de toros En estos festejos participaron un rejoneador y seis diestros españoles, dos rejoneadores, siete matadores y tres novilleros colombianos y uno francés. De estos solo dos doblaron las actuaciones en las corridas de toros: Manuel Caballero y Rincón. Completó el programa un festival.

    Aunque, como en la Feria de Cali las superfiguras brillaban por sus ausencias en el abono, las inclusiones en los carteles de Rincón, después de sus éxitos en la pasada temporada, Manuel Caballero, triunfador de la pasada edición de la feria, Sebastián Castella, triunfador del ciclo caleño, el nacional Diego González, ganador del premio a la mejor faena en esa feria y el artista sevillano "Morante de la Puebla", de éxitos recientes en España, más la presentación del fenomenal rejoneador Andy Cartagena, presentaban suficientes alicientes para que el público respondiera casi llenando la plaza en las dos corridas en las que aparecía el maestro Rincón, en la corrida de rejoneo y en el festival. En el resto de los festejos se cubrieron tres cuartas partes del aforo.

    Brevemente comentemos sobre los hechos más relevantes de cada festejo. En la corrida de rejoneo que abrió el abono el domingo cuatro de enero, salieron seis bravos toros de "Dos Gutiérrez" que fueron rejoneados por Andy Cartagena, Fernando López y Juan Rafael Restrepo. Cartagena estuvo pletórico, rayando en lo espectacular en su primer toro y muy bien en su segundo. En ambos cortó una oreja, saliendo a hombros por la Puerta Grande. Sus compañeros solo tuvieron algunos momentos lucidos. Restrepo solo pudo actuar en su primer toro, pues su segundo derribó la jaca y el jinete sufrió una contusión en la rodilla, que le hizo visitar la enfermería, teniendo que matar al toro el sobresaliente. Fernando López salió íleso pero desgraciadamente dos de sus caballos perdieron la vida.

    En la novillada del lunes se vio la cara y cruz de la fiesta. Juan Pablo Pérez fue el mal parado pues vio como su segundo novillo volvía vivo a los corrales. En su primer novillo y había recibido un aviso. En cambio, Héctor José Vergara, aunque en su primero estuvo a punto de seguir los pasos de su compañero, pues sonaron dos avisos, a su segundo utrero, animal de extraordinaria bravura, lo toreó con arte con el capote y con decisión con la muleta y al matar de una estocada, después de pinchar una vez, se le concedieron dos orejas, y al novillo, que como los demás llevaba el hierro de "Icuasuco", se le dio la vuelta al anillo. Estas orejas le valieron a Héctor el llevarse el trofeo "mejor novillero de la feria". Andrés de los Ríos se quedó en la zona tibia de la novillada, sin triunfar ni fracasar. Fue aplaudido.

    Que gran satisfacción habría tenido el modesto matador colombiano Manuel Libardo al llevarse la única oreja de la tarde, con su paisano Rincón y el sevillano "Morante de la Puebla" de testigos. Libardo, con un buen astado de Ernesto Gutiérrez se lució toreando a la verónica y con la muleta completó una faena voluntariosa y al matar de una estocada algo delantera y de pronto efecto, se ganó el trofeo mencionado. Ni Rincón ni "Morante" tocaron pelo por la espada, como siempre se alega, pero eso no quita que ambos dieran muestras del buen toreo que atesoran. La faena de César al cuarto fue profunda y clásica y la del de la Puebla al quinto tuvo sabor de arte sevillano. César cumplió en el primer toro de la tarde, y "Morante" no se confió en su segundo. Ambos ejecutaron magnificas verónicas, coloreadas pos sus diferentes estilos. Se lidiaron tres astados de "El Paraíso" y tres de Ernesto Gutiérrez. Los toros fueron nobles pero descastados, excepto por el tercero y el quinto que tuvieron más raza. Llovió durante los tres últimos toros.

    El miércoles los toros de "La Carolina" y el tiempo aguaron la fiesta. Los toros ofrecieron muchas dificultades a los diestros y, por consiguiente, poco notable pudieron conseguir los alternantes y, como en la corrida anterior, solamente se concedió un trofeo. El tercer toro, el único astado que dio facilidades para el triunfo, se lo llevó el madrileño Uceda Leal Toreando bajo la lluvia, el madrileño lo lanceó con clase y le compuso una faena que fue de más a menos, pues el animal se vino abajo. Pero como lo bueno perduró, al matar de una estocada, el diestro paseó una oreja por el anillo. Caballero y Diego González tuvieron sus mejores momentos en el cuarto y el segundo toro, respectivamente, en los que ambos diestros fueron fuertemente aplaudidos. Hubo que lamentar la fuerte cornada que el peligroso quinto toro le infligió al banderillero "El Calima".

    El jueves por la noche se celebró medio festival, pues un tremendo temporal hizo que se suspendiera el festejo después de lidiarse el tercer novillo, por lo que Uceda Leal, Miguel Abellán y Matías Tejela se quedaron sin actuar. Ahora bien, los tres utreros de lidiados de Ernesto Gutiérrez fueron tan excelentes y tan bueno lo que César Camacho, Sebastián Vargas y Víctor Puerto lograron, que los espectadores que llenaban la plaza salieron satisfechos a pesar de la suspención. Vargas y Puerto cortaron orejas y a sus novillos se le dieron la vuelta al ruedo. Camacho no se quedó detrás y ejecutó una gran faena, pero tres pinchazos le restaron los trofeos. El grito de 'torero, torero, toreros …" se oyó en varias ocasiones durante las actuaciones de los diestros. Es una tradición curiosa el que al comenzar el festejo los toreros actuantes paseen en andas alrededor del ruedo a la imagen de la Virgen de la Macarena.

    El viernes sucedió lo más sobresaliente del ciclo ferial, pues en la misma corrida Sebastián Castella tuvo una completa actuación que le valió el ser ganador del trofeo Catedral de Manizales, otorgado al triunfador de la de la feria, Matías Tejela ejecutó una gran faena, la que mereció el premio 'a la mejor faena' y el ganadero, Juan Bernardo Caicedo lidió un buen encierro, del cual el toro "Velero" fue reconocido como 'el mejor astado de la feria'. Había duda de que el francés compareciera esa tarde, pues no estaba repuesto de la cornada recibida en Cartagena. Sin embargo, reapareció con el mismo valor que antes y, como en Cali convirtió en vasallos a los entusiastas espectadores que no se cansaban de aplaudirle. Se saboreó su buen y variado toreo con capote y sus dos faenas, en la que mezcló lo clásico, lo espectacular y el arrimón. Tres orejas fueron los trofeos obtenidos por este francés que Colombia está adoptando. El diestro había brindado su quinto toro a su apoderado José Antonio Campuzano, quien fue herido seriamente en Cartagena cuando se arrojó al ruedo para hacerle el quite. El gran momento de Tejela llegó en el excelente sexto toro de la tarde, cuya bravura se premio con la vuelta al ruedo. Matías toreó con elegancia y arte, ligando, templando y mandando. Remató su inspiraba faena al primer intento, entregándose con la espada. Dos orejas y el acompañar al francés en una tumultuosa salida a hombros por la Puerta Grande fueron sus recompensas. La mala suerte le acompañó a Paco Perlaza, pues le tocó dos astados que mansearon. Paco hizo con ellos lo único posible, estar voluntarioso y decidido.

    Después del vienes la feria se fue para abajo. El sábado los astados de "Alhaja", de desigual presentación, descastados con y pocas fuerzas estropearon la tarde. Solo los dos primeros permitieron a los espadas hanerles lo más notable de la tarde. Pepe Manrique, a fuerza de voluntad, consiguió ejecutar algunos pases buenos y el público premió su voluntad con petición de oreja, la que fue denegada, quedándose la cosa en una vuelta al ruedo. Víctor Puerto consiguió algo más en su faena, sobresaliendo unos pases circulares y una serie con la derecha en las tablas. Una gran estocada le ayudó a obtener un trofeo. Miguel Abellán tuvo algunos buenos momentos en el tercero. Poco de notar sucedió durante la lidia de los tres últimos toros del encierro.

    El domingo se cerró la feria con un festejo que prometía mucho pero no produjo tanto. También, se dio el caso que Cristian Restrepo, quien tomaba la alternativa, cortó la única oreja de la tarde al toro de su doctorado, mientras que César Rincón, el padrino, y Manuel Caballero, el testigo de la ceremonia, tuvieron sus momentos, pero se fueron de vacío, pues no había manera de sacar agua de un pozo seco. Rincón fue volteado al tratar de sacarle faena al cuarto, y hubo temor en los tendidos que el torero estuviera herido, cuando se vio al toro buscarle en el suelo con el deseo de cornearlo. Pasó a la enfermería y el pronóstico fue que César solo había recibido una gran paliza. El encierro pertenecía a Ernesto Gutiérrez y sus pupilos carecieron de alegría y en general mansurrearon, y además el segundo sacó peligro.

    Esto es una síntesis de los resultados de las actuaciones de los diestros en las cuatro corridas tales como se reportaron en la prensa:

    • Domingo, 4 de enero. Toros de "Dosgutiérrez"; rejoneadores Andy Cartagena (o, o. pg), Fernando López (ov y 2a, s), y Juan Rafael Restrepo (ov, h).

    • Lunes, 5 de enero. Novillos de "Icuasuco"; novilleros Andrés de los Ríos (ov, ov), Juan Pablo Pérez (s, 3a), y Héctor José Vergara (s y 2a, 2o, pg).

    • Martes, 6 de enero. Tres toros de "El Paraíso" y tres de Ernesto Gutiérrez; matadores César Rincón (ov, o), "Morante de la Puebla" (s, ov), y Manuel Libardo (o, ov).

    • Miércoles, 7 de enero. Toros de "La Carolina"; matadores Manuel Caballero (s, ov), Diego González (ov, s), y Uceda Leal (o, s).

    • Jueves, 8 de enero. Festival. Novillos de Ernesto Gutiérrez; matadores César Camacho (v), Sebastián Vargas (2o) y Víctor Puerto (2o). Uceda Leal, Miguel Abellán y Matías Tejela no actuaron por suspenderse el festejo por la lluvia.

    • Viernes, 9 de enero. Toros de Juan Bernardo Caicedo; matadores Paquito Perlaza (s, ov), Sebastián Castella (2o, o, pg), y Matías Tejela (s, 2o, pg).

    • Sábado, 10 de enero. Toros de "Alhama"; matadores Pepe Manrique (v, s), y Víctor Puerto (o, s), y Miguel Abellán (o, s).

    • Domingo, 11 de enero. Toros de Ernesto Gutiérrez; matadores César Rincón (ov, ov), y Manuel Caballero (ov, ov), y Cristian Restrepo, alternativa, (o, ov).




    LAS DOS FERIAS ANDINAS: LIMA Y QUITO

    El 7 de diciembre dos de las más importantes ferias taurinas sudamericanas concluyeron concurrentemente en Lima, Perú, y en Quito, Ecuador

    La Feria del Señor de los Milagros de Lima es una feria añeja de gran prestigio que toma lugar en la bicentenaria Plaza de Toros del Acho, la más antigua de la región. Esta feria se asimila a una temporada grande, a causa de que los festejos se programan en varios domingos, desde último de octubre hasta primero de diciembre. Quizás este estilo de programación esté afectando negativamente a la feria, pues los aficionados peruanos que no residen en la capital, o los extranjeros que asisten a tantas otras ferias que se realizan comprimidas en una semana o dos, no cuentan ni con los recursos económicos ni el tiempo libre para permanecer en la ciudad durante la larga duración del abono. Esto, en conjunción con otras causas, como son la mala situación económica, la crisis ganadera y la falta de populares diestros locales, se manifiesta en los claros que aparecen en los tendidos en corridas que, tal vez, en otras ferias del continente garantizarían buenas entradas.

    También, ese estilo de programación hace más costosa la contratación de las figuras, quienes, cuando torean más de un festejo no consecutivo, incurren en más gastos al tener que dejar y volver al país entre corrida y corrida para cumplir otros contratos. Este ha sido el caso en el abono del 2003, ya que en los sietes festejos efectuados, en las dos novilladas y en tres de las corridas ha habido alrededor de media plaza y en dos corridas aproximadamente tres cuarto del cupo de la plaza se ha cubierto. A pesar de estos inconvenientes la feria sigue siendo una de las más prestigiosas de América y el triunfar en el Acho, ante su docta afición, y obtener el premio "El Escapulario de Oro' es la gran ambición de todo torero.

    Por el contrario, la Feria de Señor del Gran Poder tiene poco más de cuarenta años de existencia, y ya se cuenta entre las ferias más típicas y populares de la temporada invernal americana.

    La feria quiteña tiene sus raíces en una corta y modesta temporada, la que se celebraba en la antigua Plaza de las Arenas en los años cincuenta, durante el mes diciembre coincidiendo con la fiesta de la fundación de la ciudad por el español Sebastián Benalcázar y las fiestas navideñas. Pero al inaugurarse la actual plaza de toros en 1959, la feria quiteña nació sin grandes pretensiones. No obstante, poco a poco la feria ha ido creciendo en importancia hasta convertirse en un extraordinario y popular evento, que año tras año presenta un abono con las principales figuras del momento. El abono ferial cuenta con una semana larga festejos que se celebran al mediodía, para evitar las tardes lluviosas del peculiar clima local. La feria cae entre los últimos días de noviembre y los primeros de diciembre, y es admirable como, en un país que durante los últimos años ha estado sufriendo una depresión económica, la afición local y los visitantes llenan a menudo el coso de Iñaquito. Este año no ha sido una excepción , pues en las seis corrida y dos novillada celebradas, la plaza se ha llenado en seis festejos, en uno se cubrió tres cuartos del aforo y en otro hubo media entrada.

    La Feria del Señor de los Milagros de Lima 2003:
    un abono con jóvenes valores

    Cinco corridas de toros y dos novilladas compusieron el programa de la Feria Señor del Señor de los Milagros 2003. La feria comenzó el domingo 19 de octubre con una novillada, seguida por otra el domingo siguiente. Luego se dieron cuatro corridas los domingos 2, 9, 23 y 30 del mes de noviembre, y el 7 de diciembre se cerró el ciclo con un festejo mayor.

    La empresa en la edición 2003 de la feria optó por formar los carteles de las corridas de toros con diestros jóvenes, excepto por el veterano Vicente Barrera, a quien se le conoce como 'el torero de Lima. El peso de abono recaía sobre el madrileño Cesar Jiménez y el granadino David Fandila "El Fandi", ambos triunfadores en la feria del año pasado, y ambos actuaron en tres festejos. El plato fuerte del abono era la encerrona en solitario de Jiménez con toros nacionales de Roberto Puga. Completaban el abono otros diestros jóvenes: el francés Sebastián Castella, quien actuó en dos corridas, y el español José María Manzanares, el mexicano Antonio Bricio y el peruano Aníbal Vásquez que hicieron el paseíllo solamente una tarde. La intención del empresario de formar una feria con nuevos valores es loable pues la fiesta necesita una constante renovación, I además los jóvenes respondieron en el ruedo, pero no el público que, como ya se indicó, no acudió en suficiente número a la plaza.

    Veamos primero como les fue a los dos diestros que actuaron en tres ocasiones. César Jiménez, el líder de la temporada española, se encerró con seis nobles toros del ganadero peruano Roberto Puga el 23 de noviembre. El madrileño comenzó con una nota alta cortándole una oreja al primer animal. Pero, después del comienzo triunfal, la corrida bajó de tono, no porque el diestro no estuviera decidido, sino porque parte del público consideró que el ganado no tenía el trapío que esa plaza demanda, por lo que sus esfuerzos no fueron apreciados, siendo silenciado al arrastrarse sus oponentes. Sin embargo, en el sexto, un gran torero se encontró con un bravo astado, y la combinación produjo una armónica y emocionante actuación con capote y muleta, rematada por una gran estocada. Al madrileño se le premió con dos orejas y una salida a hombros por la Puerta Grande, y al ganadero con el galardón "EL Escapulario de Plata" que reconoce al toro más bravo de la feria. Al final el madrileño se impuso a las circunstancias y consiguió el triunfo que se le estaba escapando.

    Jiménez no volvió a conseguir otros triunfos en sus dos presentaciones restantes. El domingo 30 toreó su segunda corrida, compartiendo el cartel con Vicente Barrera y el nacional Aníbal Vásquez, quien, sin brillo, confirmó la alternativa. El encierro compuesto por toros de tres diferentes ganaderías, "Paiján", "Los Martínez" y "Marrón", ofreció dificultades a los actuantes. Nadie consiguió trofeos, pero sí algunos sustos. El maestro valenciano fue volteado en tres ocasiones y César sufrió un puntazo corrido en la pierna al entrar a matar al último astado de la tarde, con el que se había lucido con el capote y en algunas series de muletazos. Jiménez tampoco tuvo suerte en el sorteo en la corrida que cerró la feria el 7 de diciembre. Tuvo buenos momentos en su primero y abrevió su hacer con un difícil astado de "La Viña".

    "El Fandi" también salió a hombros del Acho en la primera corrida de las tres en que actuó. Cortó una oreja su primer toro y dos a su segundo, después de hacer gala con los engaños de un variado y templado toreo, y de hacer una exhibición de facultades consumando brillantemente dos emocionantes tercios de banderillas. Sebastián Castella también se llevó una oreja en el toro de su presentación, ante un público impresionado con su toreo templado, estoico y elegante. No sucedió lo mismo con José María Manzanares, quien únicamente pudo mostrar destellos de su estilizada forma de ejecutar el toreo. No tuvo un feliz debut en la capital limeña. Los toros de Roberto Puga estuvieron bien presentados y fueron nobles y bravos en general.

    El domingo 9 el diestro granadino, en su segundo compromiso, el valenciano Vicente Barrera y el mexicano Antonio Bricio se encontraron con una corrida dura del hierro mexicano "Real de Saltillo. David estuvo entregado y deseoso pero era imposible tener un triunfo sólido y se conformó con dar una vuelta al ruedo en su segundo. Del mexicano se puede apuntar unos buenos y templados muletazos y poco más, y su labor fue silenciada en ambas actuaciones. En cambio, el valenciano obtuvo otro triunfo ante su público, cortándole dos oreja al único noble astado del encierro. Abrió la Puerta grande. El toreo manoletista, casi inmóvil y suave de Vicente sigue cotizándose alto en Lima

    En la última corrida el 7 de diciembre, no por designio sino por casualidad, en el cartel aparecían "El Fandi", César Jiménez y Sebastián Castella, tres diestros con opciones a ganarse Escapulario de Oro que se otorga a triunfador de la feria. También se anunciaban toros del hierro de Roberto Puga, pero al rechazarse varios astados por falta de peso y trapío, se lidiaron toros de este ganadero más otros de "Paiján", Juan Manuel Roca Rey y "La Viña". "El Fandi" se lució con el capote y las banderillas y estuvo valiente con la muleta, pero no le fue posible remontar las dificultades de sus dificultosos cornúpetas, y Jiménez estuvo decidido en su primero y se mostró desconfiado con el sobrero de "La Viña", el garbanzo negro de la tarde. En cambio, Castella mostró en su segunda presentación que el triunfo anterior no fue casualidad. A su primero le completó una faena profunda y clásica, y a su segundo, un astado con peligro, le ejecutó una labor a base de exponerse a una cornada que, afortunadamente, esta no se realizó, aunque no se libró de una espectacular voltereta. Las dos orejas que le concedieron en el primero le mereció la salida por la Puerta Grande y el ser el recipiente del trofeo al triunfador de la feria.

    En las dos novilladas que abrieron la temporada en octubre, tres novilleros sobresalieron: el español Miguel Angel Pereda y los peruanos Fernando Roca Rey y Juan Carlos Cuba. Los dos últimos tienen cualidades para llegar a ser los matadores que la afición peruana espera y necesita. Los tres novilleros cortaron una oreja, empatando para ser triunfadores del ciclo novilleril. El jurado decidió salomonicamente triplicar el premio, entregándole a cada uno un capote de paseo bordado con la imagen del Señor de los Milagros.

    Como es la norma en estos resúmenes, damos aquí los resultados en síntesis de las actuaciones de los novilleros y los diestros de alternativa en los siete festejos del abono:

    • Domingo 19 de octubre Novillos de San Simón. Fernando Roca Rey (s y 2a, o); Arturo Macías (s, s); Cristian Restrepo (s, ov)

    • Domingo 26 de octubre. Novillos de "Montegrande" y un sobrero de "Aucullamar"; Javier Solí (ov, pit); Miguel Ángel Perera (o, s); y Juan Carlos Cubas' (o, ov).

    • Domingo, 2 de noviembre. Toros de Roberto Puga; David Fandila "El Fandi" (o, 2o y pg), Sebastián Castella (o, s); y José María Manzanares (s, s).

    • Domingo 9 de noviembre. Toros de "Real de Saltillo"; Vicente Barrera (ov, 2o y pg); "El Fandi" (s, v); y Antonio Bricio (s, s).

    • Domingo 23 de noviembre. Toros de Roberto Puga; César Jiménez, en solitario (o, s, s, s, s, 2o y pg)

    • Domingo, 30 de noviembre. Toros de José Marrón y "Los Martínez para; Vicente Barrera (ov, s y 2a), Aníbal Vásquez (s, s); y César Jiménez (s, ov).

    • Domingo 7 de diciembre: Toros de varias ganaderias; "El Fandi" (ov, s); Sebastián Castella (2o, ov); y César Jiménez (ov, s).

    La Feria de Jesús del Gran Poder de Quito:
    Ponce y Cartagena triunfadores

    El abono de la Feria de Jesús del Gran Poder de Quito comenzó con una corrida de toros el sábado 29 de noviembre y concluyó con otra corrida el 7 de diciembre, y entre esas fechas tomaron lugar otras cuatro corridas más, dos novilladas y un festival.

    En los carteles de las corridas de toros actuaron un rejoneador y nueve matadores españoles y cinco diestros ecuatorianos. El anuncio en dos corridas del veterano maestro Enrique Ponce, cuya presencia en los ruedos americanos será escasa en esta temporada, era lo más atractivo del programa. Otras grandes atracciones del abono consistían en las inclusiones en los carteles de las jóvenes figuras César Jiménez y "El Fandi" y el fenomenal rejoneador Andy Cartagena, quien actuó en una corrida de toros, una novillada y el festival. En el programa también sobresalían los nombres de las prometedoras novedades, como Manzanares, y Tejela. Cuando se anunció el programa se censuró a la empresa la exclusión del matador nacional más notable Guillermo Albán, pero luego hubo un arreglo y justamente fue incluido en una corrida, junto a Ponce y Jiménez. En conjunto el abono fue bien acogido por ese gran público quiteño que asistió en masa a la plaza con el entusiasmo y la alegría que le caracteriza.

    Los matadores obtuvieron un total diez de trofeos en las seis corrida. Refirámonos primero a los diestros que cortaron esos apéndices y luego haremos algunos comentarios sobre otros diestros que sin cortar orejas han tenido actuaciones sobresalientes.

    Enrique Ponce ha dado lecciones de toreo en el coso de Iñaquito y en su primera presentación consiguió un rotundo triunfo que le valió llevarse el Trofeo San Francisco de Quito, el cual el Municipio concede al triunfador del abono ferial. El maestro dio clases de toreo en sus dos actuaciones, especialmente en su primera presentación el martes 2 de diciembre. Esa tarde a dos nobles, pero algo sosos, astados de Carlos Manuel Cobo les cuajó faenas en las cuales su suprema maestría, majestad y elegancia se tornaron en arte. Dos buenas estocadas le pusieron en las manos tres orejas y en las vueltas al ruedo el público le gritó lo que es "torero, torero…". En la corrida del jueves no cortó trofeos a los de "Huagrahuasi", no obstante, ejecutó una buena faena a su primer toro, y estuvo entregado con su segundo, un animal de muy cortas embestidas. No estuvo acertado con la espada por lo que perdió un trofeo en su primero. Abandonó plaza bajo el aplauso de un público que en dos tardes había admirado a un maestro en la plenitud de su carrera.

    El jueves también se vio triunfar a la nueva figura César Jiménez, al cortarle dos oreja a un gran toro de "Huagrahuasi", al que se le dio una vuelta al ruedo póstuma. Después de lucirse con el capote, comenzó su faena toreando de rodillas, para luego seguir toreando de pie con templanza y rematar su labor con un gran volapié. Dos orejas y salida en hombros fueron los premios. Fue un triunfo a tiempo, pues se iba de la feria de vacío, ya que ni en su primer toro de esa corrida, ni en los dos astados de "Mirafuente" que lidió la tarde anterior había conseguido redondear faenas, aunque sí momentos de lucimientos.

    El otro madrileño Matías Tejela fue el tercer diestro que obtuvo más que un trofeo y el último que en la feria abrió la Puerta Grande en la corrida que cerró el ciclo el domingo 7 de diciembre. Le tocó en suerte un buen toro de "Huagrahuasi", el que también mereció una vuelta al ruedo. El toro tenía movilidad y Matías le completó una faena con pases básicos muy templados, circulares y adornos que calentaron el ambiente, para luego lograr una efectiva estocada. Paseó dos orejas por el redondel. En el toro que cerraba la feria, un animal de brusca arrancada, se peleó con él para ganarse las palmas por su esfuerzo. El joven diestro en una sola tarde se ganó a la afición quiteña.

    "El Fandi" y los diestros ecuatorianos Guillermo Albán y Diego Rivas se fueron de la feria con un trofeo en su haber. "El Fandi" en su tercera feria quiteña ha mostrado una cara de su toreo más asentada y madura que en sus espectaculares actuaciones en años anteriores. Gustaron tanto su toreo a la verónica como la variedad de quites que realizó con el capote. Brilló como el rey de las banderillas en ambos toros. Con la muleta estuvo muy valiente, sacándoles a sus astados buenos pases a base de técnica y decisión. En su primero, cuando ya tenía un trofeo casi a mano, el astado se partió una mano y tuvo que abreviar. No obstante hubo petición minoritaria que quedó en fuertes aplausos. En cambio, en su segundo, remató la faena con una estocada y consiguió llevarse una oreja del astado.

    De los cinco diestros nacionales, el guayaquileño Guillermo Albán y el neófito Diego Rivas han sido los que mejor ambiente han dejado para la feria venidera. Albán en su única actuación, compitiendo con Ponce y Conde, probó con creces que merecía mejor trato de la empresa. Toreó con una madurez y buenas maneras que explican sus varios triunfos en España. Su mejor faena la consiguió en su primero al que le cortó una oreja. Al finalizar la feria le fue otorgado el Trofeo Agustín Galárraga que premia al mejor diestro nacional. El 4 de diciembre el novillero Rivas tomo la alternativa entrando en un cartel de lujo, ya que lo doctoró el maestro Ponce ante el testigo Conde. Inició su carrera de matador cortándole una oreja a un buen toro de "Huagrahuasi" A este estado lo recibió con magníficas verónicas, y con la muleta consiguió una faena asentada y sobria, con pases templados, rematándola de una estocada. En su segundo trató de repetir el triunfo, pero la cosa se quedó en el intento, pues el toro se fracturó una pata al comenzar la faena.

    El diestro salmantino Juan Diego, sin obtener trofeos, ha sido uno de los triunfadores de la feria. En al corrida del sábado 6, con toros de "Santa Coloma" sorprendió a la audiencia con su sobrio y clásico toreo, de pases largos y de hondura, y con su sapiencia lidiadora. Al pinchar una vez antes de la estocada, el público pidió fuertemente la oreja, pero el presidente desatendió la petición. Sin embargo, el jurado que otorga los premios fue más justo y le concedió el Trofeo Manolo Cadena a la mejor faena. En su segundo también dio otra vuelta al anillo. Así mismo, otros dos diestros dieron vueltas al ruedo: Miguel Abellán, por su temeraria faena al cuarto de la tarde en la corrida primera de la feria, y Javier Conde por sus destellos artísticos en una faena incompleta a un toro de Juan Manuel Cobo.

    Una nota negativa del serial sucedió en el debut de José María Manzanares en el primer festejo de la feria, al escuchar este los tres avisos por no poder matar a su primer enemigo, un problemático toro del hierro de "Santa Rosa". Aún así fue ovacionado, como también lo fue en su segundo toro y en los dos de su segunda corrida.

    Los utreros no ayudaron mucho a los neófitos en las dos novilladas, siendo "Morenito de Aranda" el único novillero de los cinco que actuaron que obtuvo un trofeo. En la segunda ovillada destacó el madrileño Sergio Marín, quien dio una vuelta al ruedo al matar a su primer novillo.

    Un caso aparte ha sido el éxito tan rotundo que ha tenido el espectacular y extraordinario rejoneador alicantino Andy Cartagena, quien en las tres tardes en que actuó se llevó un total de seis trofeos, una en la novillada, dos en el festival y tres en la corrida de toros. Culminó su actuación haciendo maravillas con sus bien domados caballos al rejonear el sexto bravo de "Santa Coloma". Andy se despidió de Quito como gran triunfador, saliendo por la Puerta Grande, después de dar una aclamada vuelta al ruedo, compartida con el ganadero Cristóbal Roldán, y con las dos orejas en sus manos.

    A continuación concluimos este vistazo a las ferias andinas, anotando los resultados sintetizados de las actuaciones de todos los protagonistas de los nueve festejos del abono quiteño, incluyendo el festival:

    • Sábado 29 de noviembre. Toros de "Santa Rosa"; Miguel Abellán (s, v); Cruz Ordoñez (ov, s); y José María Manzanares (3a, s).

    • Domingo 30. Toros y novillos de Carlos Manuel Cobo y "El Pinar"; rejoneador Andy Cartagena (o, v); novilleros "Morenito de Aranda" (o, ov); y Roberto Rivera "Riverita" (ov, ov y 2a)

    • Lunes 1 de diciembre. Festival. Novillos de varias ganaderías: rejoneador Andy Cartagena (2o); Víctor Mendes (v) Miguel Báez "Litri" (v); Julio Aparicio (ov); Antonio Campana (v); y Santiago Vidal Smith (s).

    • Martes 2. Toros de Carlos Manuel Cobo; Enrique Ponce (o, 2o), Javier Conde(s, v); y Guillermo Albán (o, ov).

    • Miércoles 3. Toros de "Mirafuente"; "El Fandi, (ov, o); Jiménez César" (ov, ov); y José María Manzanares (ov, ov).

    • Jueves 4. Toros de "Huagrahuasi"; Enrique Ponce (ov, ov); César Jiménez (ov, 2o); y Diego Rivas (o, ov).

    • Viernes 5. Novillos de "Triana"; Javier Solís 9 (s, v), Sergio Marín (v, ov); y Pablo Santamaría (ov, ov y 2a).

    • Sábado 6. Toros de "Campobravo" y "Santa Coloma"; rejonedor Andy Cartagena (o, 2o y pg); Juan Diego (v, v); y Juan Pablo Díaz. (p, s)

    • Domingo 7. Toros de "Triana" y "Huagrahuasi"; Carlos Yánez (ov y p, ov ); Dávila Miura (ov y 2a, ov); y Matías Tejela (2o, ov, pg)


    LA FERIA DE VALENCIA, VENEZUELA: LLUVIA DE AGUA Y OREJAS

    En la Ciudad de Valencia se celebró la Feria de Naranja durante el segundo y el tercer fin semana de noviembre, los días 8 y 9 y 15 y 16. Aunque la temporada sudamericana se inicia el Lima, Perú, cuando la temporada taurina europea está agonizando en Jaén, España, el ciclo valenciano es la primera feria de importancia que se completa en la temporada invernal sudamericana. El abono de la Feria de la Naranja 2003 se compuso de cuatro corridas de toros, en cuyos carteles se anunciaban cuatro matadores y dos rejoneadores venezolanos, siete diestros españoles y uno portugués que lidiaron tres corridas nacionales y una colombiana. La asistencia a la plaza ha sido regular, pues los tendidos se llenaron a medias las tres primeras a tardes, en cambio hubo un lleno en el último festejo de la feria. Si se considera la crisis económica y la turbulenta situación política por la que atraviesa Venezuela, más que las lluvias han abundado en esos días, y que los carteles no estaban formados por las grandes figuras, entonces puede decirse que las entradas fueron más que satisfactorias.

    El gran protagonista de la corrida que abrió el ciclo el sábado 8, fue el diestro sevillano "El Cid", quien ha iniciado su campaña americana como completó la europea, triunfando. Esta vez, como tantas veces le ha sucedido, la espada no le ha robado los trofeos, pues cortó una oreja a cada toro de su lote, ganándose una salida a hombro por la puerta de los triunfadores. Sus compañeros salieron por sus propios pies, pues poco notable pudieron hacer, aunque fueron aplaudidos en varias ocasiones por estar voluntariosos toreando en el barrizal en el cual el ruedo se había convertido. En cambio, el rejoneador Luis Augusto no pudo lucirse y oyó algunas protestas. De los astados del encierro de "La Cruz de Hierro", los toros tercero, cuarto y sexto fueron los mejores.

    Al día siguiente se vio la cara y cruz del toreo. La cruz la llevó "Pedrito de Portugal", quien después de completar una elegante pero fría faena a su primero, se eternizó tratando de matar a su segundo manso enemigo. Oyó los tres avisos, pero en desesperación continuó usando el acero, siendo castigado por el público con una bronca y por la autoridad con una multa por ignorar el tercer toque del clarín. Este toro había sido condenado a banderillas negras. La cara la compartieron el español José Luis Moreno y el diestro local Otto Rodríguez, ya que cada uno le cortó una oreja a un toro de sus lotes, completándoles bien logradas faenas. Se dio el caso que el venezolano abrió la Puerta Grande, a pesar de haber obtenido solo un trofeo, aunque hubiera podido desorejar doblemente a sus enemigos a no ser de fallar con los aceros. Los toros pertenecían a la ganadería colombiana de "El Capiro", de la que dos toros ofrecieron dificultades y, en cambio, al tercero se le dio la vuelta al ruedo.

    La tarde del sábado 15 fue otra tarde en la que se padeció de un clima antitaurino. Llovió continuamente y un chaparrón durante la lidia del quinto astado hizo que al arrastrarse el toro se suspendiera el festejo. Ni "El Fandi" en su lote ni y Matías Tejela en el único toro que mató alcanzaron el triunfo. Sin embargo el diestro de la tierra salvó la tarde al cortarle una oreja a un toro. El encierro mixto de las ganaderías de "El Prado" y "Rancho Grande" y las condiciones del ruedo no dieron a la terna muchas opciones para el lucimiento.

    El domingo 16 los espectadores que casi llenaron la plaza presenciaron la corrida mejor del ciclo ferial, pues en ella vieron varios toros bravos de "El Paraíso", una buena exhibición de rejoneo con un toro de "Los Paujiles", a cargo del centauro nacional José Luis Rodríguez, dos artísticas faenas del carismático Javier Conde, una animada actuación de "El Cordobés" y una buena faena de Rubén Darío, malograda por la espada. Conde tuvo una tarde de neta inspiración, durante la cual, con sus geniales pases de capote y muleta, convirtió a los tendidos en un manicomio. Al concluir la feria el malagueño arrolló con todos los trofeos importantes concedidos por diferentes entidades, como los de ' triunfador de la feria' y ' mejor faena'. "El Cordobés" también cortó dos orejas en un toro. Dario entusiasmó a sus paisanos con su última faena, y bien pudiera haberse llevado trofeos a no ser por fallar con los aceros. Se pidió el indulto para dos toros de "El Paraíso", pero el premio se redujo a vueltas al ruedo. La última escena de la feria fue el rejoneador y los dos españoles atravesando a hombros la Puerta Grande de la plaza de más capacidad de Sudamérica.

    Esto es una síntesis de los resultados de las actuaciones de los diestros en las cuatro corridas tales como se reportaron en la prensa:

    • 8 de noviembre. Ganadería "La Cruz de Hierro"; rejoneador Luis Augusto (pit), Bernardo Valencia (s, v), "El Cid" (o, o); y Jesús Millán (ov, ov).

    • 9 de noviembre. Ganadería "El Capiro"; "Pedrito de Portugal" (ov, p y 3a), José Luis Moreno (o, s); y Otto Rodríguez (v, o).

    • 15 de noviembre. Ganaderías "El Prado" y "Rancho Grande"; "El Fandi" (ov, d); César Vanegas (s, o); y Matías Tejela (s, la corrida se suspendió antes de salir el sexto toro)

    • 16 de noviembre. Ganaderías "Los Paujiles y "El Paraíso"; rejoneador José Luis Rodríguez (2o); "El Cordobés" (2o, s); Javier Conde (o, o); y Rubén Dario (ov, ov)

    TOREROS NACIONALES TRIUNFAN EN LA FERIA DE MARACAIBO, VENEZUELA

    Concurrente con la segunda mitad de la Feria de la Naranja de Valencia, Venezuela, Maracaibo celebró su feria desde el 14 hasta el 18 de noviembre. El abono de la Feria Chiquinquirá se abrió el viernes 14 de noviembre con una novillada y fue seguido por cuatro corridas de toros, en las que actuaron dos rejoneadores, tres novilleros y siete matadores de toros nacionales, cinco diestros españoles y uno colombiano.

    El público solo respondió con fuerza a las taquillas en la última corrida del abono, cuando llenó tres cuartas partes de los 14.000 asientos del aforo de la Plaza Monumental. En las otras tres corridas se cubrió alrededor de media plaza y en la novillada se vendió apenas un cuarto del boletaje.

    Mejor ha sido el resultado artístico que el económico en cuanto al número de trofeos concierne, aunque no en el uso de la tizona por los maestros, ya que la presidencia estuvo ocupada sacando el pañuelo blanco en 18 ocasiones, como también lo estuvo enviando avisos, pues a un novillero y a un rejoneador se les fue un toro vivo a los corrales y tres matadores recibieron dos avisos en un toro. Un dato anecdótico consiste en que si en los festejos taurinos de Maracaibo, como sucede en los deportes, hubiera habido una competición internacional medida en trofeo y avisos, entonces los protagonistas venezolanos hubieran ganado 14 a 4 en trofeos y perdido en el número de avisos. De todas maneras, al concluir la feria el trofeo "Rosario de Oro de la Virgen de Chiquinquira" le fue merecidamente concedido a al diestro nacional Leonardo Benítez, y los trofeos a la 'mejor faena' y a la 'mejor estocada' a los españoles Javier Conde y a Oscar Higares, respectivamente. También, a los hermanos Molina Colmenares propietarios del hierro "Rancho Grande" se les concedieron los premios de 'mejor ganadería' y 'mejor toro'.

    Los novillos de "Rancho Grande" y "El Prado" lidiados en el primer festejo de la feria tuvieron poca presencia y dieron poco juego y con ellos los jóvenes principiantes "El Zuliano" y Manuel Escribano poco notable hicieron. Escribano regaló un novillo en el que fue aplaudido. Por otro lado, César Altuve dio la nota más baja de la tarde al no poder matar a su prime enemigo, pero también la más alta al obtener la única oreja del festejo en su segundo utrero.

    El sábado cuatro diestros nacionales competieron y tres triunfaron en el ruedo lidiando una buena y bien presentada corrida de "Campo Largo", y de la que se llevaron cinco trofeos. Ramón Guevara fue el máximo triunfador al obtener tres orejas y abrir la Puerta Grande, mientras que Gregorio Torres "Maravilla" fue el que bailó con la más fea, pues en un toro escuchó dos avisos y en el otro su labor fue silenciada. "El Marabino" y Otto Rodríguez también se subieron al carro del triunfo al llevarse un trofeo cada uno. En conclusión puedes decirse que la torería nacional dejó el pabellón en alto.

    El domingo 16 también Leonardo Coronado, otro matador de toros venezolano, cortó tres orejas y salió de la plaza en hombros, en esta ocasión en lid con dos de las jóvenes promesas españolas, los diestros Matías Tejela e Iván García. Estos no tuvieron un debut feliz en el coso Monumental. Tejela pudo haber obtenido un trofeo en su primero, pero la espada no se lo permitió, por lo que al final su hacer, tanto en ese toro como en su segundo, fue ignorado con silencio. La espada también fue la enemiga de Iván, pues su mal uso le hizo oír dos avisos en su primero y otro en su segundo. El rejoneador Luis Augusto, quien encabezaba el cartel fue aplaudido. Los toros de "Rancho Grande" dieron un juego irregular.

    El lunes por la noche un encierro bien presentada de "Los Aranguez' fue lidiado por el madrileño Óscar Higares, el venezolano José Antonio Valencia y el colombiano Paquito Perlaza. Con su primero el veterano Higares estuvo magnífico con el capote, especialmente toreando a la verónica, y con la muleta completó una clásica faena aliñada con pases emotivos de pie y de rodillas. Remató su labor de un fulminante volapié, el que le hizo ganarse el premio a la 'mejor estocada' y motivó al presidente a concederle dos orejas. Salió por la Puerta Grande. Al segundo toro, un animal con peligro, se lo quitó del medio fácil y prontamente. Por el contrario, el veterano Valencia, aunque estuvo decidido, no se impuso a las dificultades de su lote y al matarlos mal, oyó un toque de clarín en su primer toro y dos en su segundo. Perlaza cortó una oreja el primer astado de su lote y su segundo fue silenciado. Lo mejor de su actuación fue el toreo de capote y la decisión con la muleta, con la que consiguió completar a su primero una variada y emotiva faena, mandando a ese mismo toro al desolladero faltándole un apéndice auricular.

    El martes 18 se cerró la feria con el cartel más atractivo del abono, compuesto por Leonardo Benítez, el toreo venezolano de más proyección internacional, los diestros españoles "El Cordobés" y Javier Conde, ambos con gran cartel en Venezuela y que acababan de triunfar en Valencia, y encabezando el cartel el rejoneador local José Luis Rodríguez. Desdichadamente, el centauro echó un borrón a la corrida, al recibir tres avisos, que le hicieron ser objeto de las protestas del público. Pero su mala labor fue olvidada con el triunfo de Benitez, quien cosechó cuatro oreja y un rabo de sus nobles oponentes. "El Cordobés" y Conde contribuyeron al brillo de la tarde. El primero con una ebulliente actuación en su último toro, al que le cortó una oreja y obtuvo la petición de la otra, y Conde bordando una faena, que fue catalogada como la 'mejor de la feria'. Los toros de 'Rancho Grande" y "El Prado" dieron diferente juego, siendo el mejor el quinto, al que se le dio una vuelta al ruedo.

    Estos fueron en forma simbólica los resultados de las actuaciones de los diestros en los festejos taurinos del ciclo ferial:

    • Viernes 14 de noviembre. Novillos de "Rancho Grande" y "El Prado"; "El Zuliano" (s, s); César Altuve (3a, o); y Manuel Escribano (ov, s, ov en el novillo de regalo)

    • Sábado 15. Toros de "Campo Largo". "El Marabino" (s, o y p), Otto Rodríguez (o, s); Ramón Guevara (2o, o); y Gregorio Torres "Maravilla" (ov y 2a, s).

    • Domingo 16. Toros de "Rancho Grande" y "El Prado"; rejoneador Luis Augusto (ov); Leonardo Coronado (o, 2o); Matías Tejela (s, s); e Iván García (s y 2a, ov).

    • Lunes 17. Toros de "Los Aranguez"; Antonio Valencia (pit, pit y 2a), Óscar Higares (2o, s); y Perlaza (o, s).

    • Martes 18. Toros de "Rancho Grande" y "El Prado"; Rejoneador José Luis Rodríguez (pit y 3 avisos); Leonardo Benítez (2o, 2 y r); Manuel Díaz "El Cordobés" (s, o y p); y Javier Conde (ov; ov).

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