LA FERIA DE ABRIL SEVILLANA-2005:
    UN MUESTRARIO DE LA TORERIA
    por Mario Carrión

    Introducción

    Un tema de sumo interés taurino es el relacionado con el lento proceso de relevo de los protagonistas de la fiesta que está aconteciendo en los primeros años de este nuevo siglo. (Ver SOBRE EL PROCESO DE TRANSICION DE LA TORERIA EN ESPAÑA )

    Esta Feria de Abril de Sevilla ha ofrecido una especial ocasión para presenciar un importante paso de tal proceso, pues en el ruedo de la Plaza de Toros de la Maestranza se han dado cita para competir, tanto la mayoría de los veteranos y jóvenes diestros lideres del escalafón, como un puñado de jóvenes espadas que también aspiran a protagonizar la fiesta brava.

    Quise ser testigo otra vez más de este proceso renovador, y para presenciar a sus protagonistas en acción en dieciséis corridas de toros y una novillada ocupé durante diecisiete tardes uno de esos estrechos e incómodos asientos de los tendidos del bello coso maestrante.

    Ahora que mis ideas están desposeídas de las emociones del momento, ya que han pasado unos días desde que el domingo 17 de abril las aderezadas mulillas arrastraron el peligroso "miura" que cerró el ciclo ferial, expondré mis opiniones sobre las actuaciones de los diestros que actuaron en la feria y las implicaciones que sus éxitos o fracasos pudieran tener en este periodo transitorio del toreo. Sin embargo, antes de proseguir por ese camino haré unos comentarios sobre la interesante feria que presenciamos en Sevilla.

    El ciclo de los festejos taurinos de la Feria de Abril 2005 comenzó cerca de una quincena antes que la edición del año anterior. Se inició con la corrida de Domingo de Resurrección, el 27 de marzo, con el cartel más logrado del abono: Enrique Ponce. "El Juli" y "El Cid". El viernes, primero de abril, continuó con la novillada de feria que fue seguida el sábado por una corrida de toros y por la primera corrida de rejoneo el domingo. Después en los días 3, 4, 5, 6, 7 y 8 de abril en la preferia se lidiaron las corridas más duras con los carteles más flojos, excepto por el día 8, cuando por "El Cid" haber abierto la Puerta del Príncipe en el festejo inaugural, el cartel tomó gran categoría para ver al de Salteras enfrentarse con los "victorinos". La recta final del programa taurino empezó el viernes 9 y llegó a su fin el 17 de abril con una doble dosis taurina: una corrida matinal de rejoneo y la miurada por la tarde.

    El abono se compuso de dos corridas de rejones en las que actuaron doce caballeros, una novillada con tres novilleros y 16 corridas de toros. Los carteles de las corridas fueron aun más abiertos que los del año anterior, pues los 48 puestos de los carteles fueron ocupados por 37 matadores. "El Juli" y "El Cid" actuaron en tres festejos cada uno; César Rincón, Enrique Ponce, Dávila Miura, César Jiménez, "El Fandi", Salvador Vega y Matías Tejela en dos; y 27 diestros solamente hicieron el paseíllo una tarde.

    Ha habido poca crítica de la composición de los carteles pues en ellos estaban los que tenían que estar, aunque se hicieron algunos comentarios al anunciarse el programa sobre las ausencias de Perera, Gallo y "El Capea", las tres jóvenes promesas que se alternativaron la pasada temporada, y la del rejoneador Hermoso de Mendoza, triunfador en las dos últimas ferias sevillanas.

    Un hecho curioso que ilustra el estado de transición en que se halla la fiesta es que varios maestros como "Jesulín de Ubrique", "Finito de Córdoba", Rivera Ordoñez, "Morante de la Puebla" y Miguel Abellán, quienes hasta hace poco ocupaban papeles estelares en el abono sevillano, se anunciaron únicamente en una corrida. También es de notar que este año se han lidiado más encierros de los duros de lo que es la norma en Sevilla, lo que ha complicado la composición de los carteles.

    La feria ha sido un éxito económico, torero y ganadero, siendo la más entretenida feria de los últimos años.

    El abono de la plaza se cubrió completamente en la corrida del Domingo de Resurrección y en los doce consecutivos festejos que se dieron entre el jueves 8 y el 17 de abril. En cambio, en los otros seis festejos de la preferia con carteles más endebles hubo más o menos tres cuartos de plaza, con absolutos llenos en los tendidos de sombra y con algunos claros en los de sol. La empresa estará más que satisfecha con los muchos euros que el público ha dejado en las taquillas.

    El éxito de los toreros ha sido también considerable, pues en los 19 festejos los matadores, novilleros y rejoneadores han conseguido cortar 29 orejas, y se hubieran llevado algunas más a no ser que varios diestros, después de grandes faenas, perdieron un trofeo por el mal uso de la espada y quedando el premio ó reducido a vueltas al ruedo o fuertes aplausos. Esto sucedió, por ejemplo, con Manzanares padre, Pepín Liria, Cepeda, "El Fundi" y Ponce. Además, dos matadores, Manuel Jesús "El Cid" y Rivera Ordóñez, y dos rejoneadores, Rui Fernandes y Andy Cartagena, abrieron la Puerta del Príncipe; y Rivera Ordóñez, César Jiménez, David Fandila "El Fandi" y Salvador Cortés salieron a hombros por la Puerta Principal. Los maestrantes con sus premios han reconocido a "El Cid" como el mejor torero de la feria al otorgarle los premios "Triunfador de la feria" y "Mejor faena"; a Andy Cartagena como excelente caballero dándole el premio "Mejor rejoneador"; y a Julián López "El Juli" como un gran estoqueador concediéndole el premio "Mejor estocada dela feria". También, El Corte Inglés concedió a "Morante de la Puebla" el galardón "mejor toreo de capa".

    El viernes, primero de abril, en una tarde ventosa, Salvador Cortés, quien se despedía de novillero, y los jóvenes novilleros Antonio Chacón y Alejandro Morilla lidiaron un brava y noble novillada de "Torrealta". Unicamente Morilla, imponiéndose al viento, aprovechó las buenas condiciones de los novillos. Estuvo valiente y determinado a triunfar, como debe estar un novillero. Recibió a sus novillos a portagayola, hizo quites variados a sus novillos y a los otros y, a pesar del vendaval, completó dos lucidas faenas en los medios. Al matar con efectividad fue premiado con una oreja en su primero y una vuelta en su segundo. Cortés y Chacón no estuvieron a la altura de sus utreros.

    Los subalternos no se quedaron atrás en lucimiento, pues en casi todas las corridas algunos banderilleros tuvieron que saludar montera en mano al completar el tercio de banderillas, y otros fueron aplaudidos en sus intervenciones con el capote, además varios picadores abandonaron el ruedo acompasados por los aplausos del público. La Real Maestranza de Caballería de Sevilla ha reconocido a tres de estos hombres de plata, otorgándoles los premios de 'Mejor lidiador" a Juan Montiel, "Mejor par de banderillas" a José Antonio Carretero y "Mejor picador" a José Morales "Chocolate".

    El renglón ganadero ha quedado alto en la en la feria sevillana, pues aunque no habido buenos encierros completos, por los chiqueros han salido media docena de toros de bandera, otros tantos extraordinarios, y otros cuantos astados han sido lo suficiente buenos para permitir el lucimiento de los toreros. En general, se puede afirmar que han salido pocos toros bobalicones o que doblaran las manos o se cayeran como en los años anteriores, o sea de los que aburren a los artistas y a los espectadores. A los tres siguientes toros les dieron la vuelta al ruedo: "Espada" de Palha, lidiado por Liria, a este se le concedió el premio maestrante "Mejor toro"; "Ojos Negros" de "Torreestrella", lidiado por César Jiménez, para este ejemplar hubo una petición muy minoritaria de indulto, que con justicia fue ignorada; y a "Virtuoso de "Jandilla", lidiado por Rivera Ordóñez. En entre otros, destacaron también un toro de Victorino Martín, lidiado por "El Cid", al que este le cortó dos orejas, uno de Nuñez del Cuvillo, con el que triunfó el toricantano Salvador Cortés, y un sobrero de "Parladé", lidiado por Dávila Miura. De las ganderias, destacaron el encierro de Victorino Martín, el que se mereció el premio "Mejor ganadería de la feria", y la novillada de "Torrealta". Desentonaron sobremanera los destartalados, mansos y difíciles encierros de Samuel Flores, "Miura" y especialmente el de Celestino Cuadri.

    La prensa y la afición han criticado la irregularidad de criterio de la presidencia en conceder trofeos, y por permitir la vuelta al toro de "Jandilla" sin haber suficiente petición y por haber dejado que se lidiaran un par de toros que mostraban una debilidad extrema. Específicamente molestó el otorgarle la segunda oreja a Jiménez, después de haber pinchado, y a Rivera Ordóñez por considerar que la faena, aunque buena, no tenía el suficiente mérito. Sin embargo, las peticiones de los segundos trofeos en ambos casos fueron mayoritarias, pero se alegaba que era la responsabilidad de los presidentes el conceder la segunda oreja y, por lo tanto, ellos estaban rebajando el valor del segundo trofeo en la Maestranza al otorgarla. ¡Que sería del toreo sin controversia!

    Comentarios sobre las actuaciones de los matadores en el ruedo maestrante

    Un éxito o un fracaso en la Maestranza siempre tiene una repercusión importante en la carrera de los diestros, pero para uno más que para otros. Para los toreros que están en la cumbre o cerca de ella, o para aquellos que están al final de su carrera, a veces el triunfar o fracasar es cuestión más de honor y una efeméride para su historia que de inmediata recompensa, pues ya han conseguido lo que se merecen, como por ejemplo, para Ponce, "El Juli " o César Rincón. En cambio, para los demás un triunfo en la feria sevillana, especialmente en estos momentos de transición, puede resultar en un paso adelante hacia el estrellato, y el cumplir o fracasar puede convertirse en un frenazo para el ascenso. Para esta discusión incluyo a los toreros, según la situación en que creo se encuentran, en los siguientes convenientes grupos: Las superfiguras, Los veteranísimos, Los veteranos establecidos, Los toreros del relevo, Los lidiadores de corridas duras, El profeta en su tierra y el recién doctorado y Los de la oportunidad

    Las superfiguras

    Enrique Ponce toreó en dos corridas del abono y "El Juli" en tres. Ambos se anunciaron junto a "El Cid en la corrida del Domingo de Resurrección para lidiar un encierro de "Torrealta" del que "El Cid" se llevó el lote con más movilidad, pues los cuatro restantes tuvieron poca fuerza y menos transmisión.

    Ponce mimó a sus dos toros con su extrema maestría. Al primero, el más quedado, le sacó los pases uno a uno, e incluso se permitió torear de frente en honor a Manolo Vázquez, a quien le había brindado el toro. Mató pronto y salió a saludar al tercio. El triunfo llegó en su segundo, otro soso astado. La faena fue de menos a más, ligó unas buenas series de pases con ambas manos, con pausas entre ellas, lo que le quitó intensidad a su maestra labor. Mandó al animal al otro mundo de una buena estocada y se le concedió una oreja pedida mayoritariamente, pero luego algunos espectadores la protestaron. Dio la vuelta al ruedo bajo fuertes aplausos que silenciaron a las pocas protestas.

    El valenciano repitió el día 13 de abril para enfrentarse a dos robustos y bien armados astados de Samuel Flores, y fue con estos difíciles animales con los que, sin siquiera dar una vuelta al ruedo, los sevillanos le aplaudieron con fuerza, pues apreciaron su dominio y entrega, especialmente con su segundo toro, al que terminó arrimándose como si fuera un novillero principiante. Hubiera cortado una oreja pero pinchó repetidamente antes de acabar con la vida del animal. Tampoco usó bien la espada en su primero. Fue aplaudido en sus dos actuaciones y al retirarse del ruedo.

    Esa misma tarde "El Juli" no se pudo imponer a la sosería de sus "torrealtas". Estuvo algo frío, aunque voluntarioso, y además mató mal. Su hacer fue silenciado. Resultó algo mejor en su repetición e viernes 8 de abril al enfrentarse a dos toros de "El Ventorrillo". Estuvo tesonero con la muleta, alargando demasiado su primera faena por el deseo de agradar. Con el quinto, un toro noble pero parado, se lució con unos lánguidos lances y en un bonito quite con el capote. Con la muleta consiguió sus mejores momentos en dos elegantes y cortas series con la derecha, de pases largos y templados, pero no hubo posible ligazón en el hacer. Al primero lo mató de una estocada y oyó silencio, y al segundo lo pinchó antes de rematarlo a la primera con la espada, siendo aplaudido.

    El madrileño ya se iba de la feria dejando la impresión de ser un torero poderoso y de recursos pero teniendo cierto conformismo. Sin embargo, la tarde del miércoles 13 vimos como con el quinto bravo "torrestrella" salía a relucir el entusiasta "Juli", el que añorábamos en las dos anteriores actuaciones. Mostró entonces profundidad y clase, dones añadidos a su magistral e inteligente toreo. La faena caló tanto en la masa como en los aficionados, y le hubiera merecido dos orejas, pero un pinchazo y una estocada algo trasera rebajó el premio a una.

    Los dos toreros estelares pasaron por la Maestranza sin perder brillo, pero sin relucir en demasía.

    Los veteranísimos

    El maestro César Rincón volvía a Sevilla a dos corridas como una de las bases del abono, por haber sido el máximo triunfador de la feria anterior. En cambio, se marchó con un cartel disminuido, pues no pudo lucirse en ninguno de los cuatro toros que mató. El viernes 8 el colombiano se encontró con un lote manso y basto de "El Ventorrillo" y el jueves toreó a dos astados de "Jandilla", manejables pero tardos y sin clase. Sus cuatro oponentes fueron astados a contraestilo del colombiano, quien necesita que el toro se le venga de lejos. No obstante, en ambas tardes se le vio falto de forma, recursos y ánimo, y en algunos momentos se manifestó algo dubitativo, quedándose a la merced de sus toros. El gran maestro colombiano no era ni la sombra del diestro que tan rotundamente triunfó el año anterior. El público le guardó un respetuoso silencio al completar sus actuaciones.

    Por el contrario el aún más veterano José María Manzanares padre, a pesar de sus años y logros, el sábado 9 dio una lección de vergüenza torera a su hijo, con quien alternaba esa tarde, para lucirse con su segundo toro, un noble pero brusco y manso astado de "Alcurrucén". Lo recibió con ajustadas verónicas y le bordó un templado quite por chicuelinas de manos bajas. Con la muleta el toro se refugió en las tablas bajo un tendido de sol, y allí se fue el maestro para meter al toro en carril. El toro lo buscaba, pero tapándole la cara con la muleta una y otra vez le sacó un par de series de largos derechazos y naturales, concluidas con artísticos remates. El torero estaba muy por encima del manso, y el público le aplaudía cariñosamente, pero pinchó antes de cobrar una estocada que necesitó del descabello. Un arreón del animal herido causó que Manzanares cayera de espalda al descubierto, pero se libró de un percance al separarse del peligro rodando. La oreja se disipó, pero la vuelta fue triunfal y sentimental, pues se presentía que esta actuación era la de su despedida de la Maestranza. El alicantino estuvo decidido con su primero y lo mató de un espadazo atravesado. Hubo silencio entonces y luego palmas al artista abandonar el ruedo.

    Los veteranos establecidos

    "Jesulín de Ubrique", "Finito de Córdoba", Rivera Ordóñez, "Morante de la Puebla" y Miguel Abellán son diestros veteranos que entran los buenos carteles de feria. Estos diestros son los más amenazados por las novedades del relevo y para seguir en primera línea necesitan reverdecer sus laureles. Los cuatro solo han actuado en una corrida en la feria y han tenido resultados mixtos.

    De los cinco, Francisco Rivera Ordóñez ha sido el único espada que ha cortado trofeos y lo hizo por partida doble. Actuó el jueves 14 con reses de "Jandilla. Con su primero cumplió y su faena fue silenciada. Su triunfo llegó en el segundo de su lote, un gran toro que desde su salida se venía de largo y acudía a los engaños con codicia. Francisco oyó los primeros oles al ejecutar unas clásicas y ajustadas verónicas. El astado se creció en varas, llegando al último tercio con mucha bravura y nobleza. El viento arreciaba por lo que Rivera optó por torear en el tercio en vez de los medios, en donde el animal hubiera lucido más. La faena fue clásica, comenzada con un bello trincherazo y seguida por series de derechazos y naturales que fueron rematados con los correspondientes pases de pecho. No hubo concesiones a la galería, pero había emoción por la raza del "jandilla". Una efectiva estocada le puso en las manos las dos orejas mientras que al astado se le daba la vuelta al ruedo. Esta vuelta y la segunda oreja otorgada al espada han sido discutidas, aludiendo que fueron concedidas con demasiada rapidez. De todas maneras, Francisco consiguió un triunfo relevante que fue premiado con la salida a hombros por la Puerta Principal.

    El lunes 11 para "Morante de la Puebla" en su reaparición en con toros de Nuñez del Cuvillo no hubieron trofeos ni vueltas al ruedo pero sí muchos aplausos. Además, Morante con su maravilloso toreo de capa y con las rásfagas de arte en sus faenas recuperó el cariño y admiración del público sevillano. ¡Que arte, que ritmo y gracia en las verónicas y en el quite por chcuelinas! ¡que inspiración en los remates después de ligarle algunas series cortas de pases esenciales al primer toro de la tarde! La faena tuvo dos partes, esa primera a la que me refiero en la exclamación, y una segunda en la que el toro se rajó, en la que la obra bajó de tono y se manchó con los pinchazos y con la media baja que necesitó para terminar al toro. En su segundo oponente, el que le ayudó menos, hubo detalles y sobraron pinchazos. Saludó en el tercio al concluir sus intervenciones.

    "Jesulín de Ubrique" y Miguel Abellán compartieron el cartel en la penúltima corrida de la feria para enfrentarse con toros de "Gavira", y ambos tuvieron similares resultados, pues sus faenas fueron silenciadas. La labor del de Ubrique fue templada en la ejecución y fría en los efectos. No le ayudó la extrema sosería de su lote. Fue aplaudido en algunas logradas series de derechazos largos y ligados, pero distanciados. El lote de Miguel tuvo aun menos calidad, el quinto llegó a echarse en medio de la faena, y de este se deshizo de una estocada contraria, y al segundo lo pinchó repetidamente. En ambos el torero estuvo voluntarioso y poco más.

    El miércoles 13 le tocó el turno a "Finito de Córdoba" de hacer su paseo en el albero sevillano. Eso poco más o menos fue lo que hizo lucido esa tarde, el paseíllo, pues en sus dos toros se esforzó poco, andando como desganado. El que los toros se echaron antes de entrarles a matar y el que los pinchó en demasía también empeoraron el resultado final. Es verdad que el encierro de "Torrestrella" no ayudó al lucimiento, pero también lo es que el cordobés no lo intentó. Oyó silencio en su primero, división en su segundo y algunas protestas al dejar la plaza.

    Los toreros del relevo

    Refirámonos a ahora a las actuaciones de "El Cid", César Jiménez, "El Fandi", Salvador Vega, Matías Tejela, Serafín Marín, Sebastián Castella, Uceda Leal, José María Manzanares y Javier Conde, quienes se encuentran más o menos bien colocados en la línea para el relevo. Para estos diestros los resultados de las actuaciones en la feria sevillana tienen una redoblada importancia.

    Sobre todos los triunfadores de la feria sevillana descuella un nombre: Manuel Jesús "El Cid". El torero de Salteras ha salido de Sevilla en dirección hacia la cumbre del toreo, tanto por lo logrado en el ruedo como por lo que ha intuido puede lograr en el futuro como torero. Y lo que hizo no fue poco, cortar tres orejas y salir por la Puerta del Príncipe, alternando con Ponce y "El Juli", abrir ese mismo portón otra vez por haberle arrancado tres apéndices a dos serios "victrorinos", y haberse llevado todos los importantes premios importantes otorgados a los triunfadores de la feria. La empresa merece crédito por haber anunciado a "El Cid" en tres corridas en la Feria de Abril y en una en solitario para septiembre en la de San Miguel, especialmente considerando que el diestro no había triunfado el año pasado en La Maestranza. Los empresarios apostaron por él y ganaron. "El Cid" actuó el Domingo de Resurrección con un toro de "Parladé" y otro de Juan Pedro Domecq, el 7 de abril con los "victorinos" y el 15 con los "torrestrellas".

    Al comenzar la faena de su primer toro en la feria con la mano izquierda en el centro del anillo, y continuar con tres series de naturales sin fin, rubricados con interminables pases de pecho, "El Cid" dejó ya constancia que venía a Sevilla en plan de conquista. Llevaba al toro enganchado en la muleta en naturales largos con la muleta barriendo el albero, mientras que los pitones le rozaban los tobillos. Dos series con la diestra no desmerecieron lo conseguido con la siniestra. Donde terminaba un pase y comenzaba el otro nadie lo sabe, la ligazón era perfecta. La clásica labor fue coronada con una estocada algo defectuosa de la que salió prendido por la cintura al ejecutarla, pero que no desmereció el que se llevara dos sólidas orejas. Temple, suavidad, dominio e inteligencia torera esa fue la síntesis de esta y las venideras faenas. Tal vez, más mérito tuvo la segunda faena, pues el toro se quedaba a mitad del pase y el de Salteras, algo a lo Ponce, con su sabia muleta consiguió cuajar unas series más cortas, pero con similar hondura y más sabiduría. Una estocada dio fin a la bella obra y otra oreja de ley fue el premio, la que le abrió la puerta de los privilegiados. Para describir lo que el espada consiguió hacer en su segunda actuación, yo tendría que usar el mismo laudatorio vocabulario. Así que solo añadiré que con "los victorinos", uno noble y otro con dificultades, el sevillano tuvo los mismos brillantes resultados, pero conseguidos con toros de doble casta y dificultades que los de Domecq. El viernes no pudo despedirse de la feria con el éxito deseado por él y sus paisanos, pues le tocó lidiar dos toros de "Torrestrella" manejables pero parados y sosos, con los que el lucimiento era imposible. Estuvo en maestro y voluntarioso y nada más. Fue aplaudido en su primero y silenciado en su última faena. Ese silencio no pudo ocultar el fantástico triunfo de un "Cid" vencedor de toros, que con su clásico estilo de cante hondo ha conquistado La Maestranza. Ahora irá otra vez a reconquistar Madrid.

    César Jiménez ha tenido dos tardes con opuestos resultados. En la primera actuación, el domingo 10 con toros apagados de "Montalvos", se mostró frío y facilón, toreando con un estilo acartonado. Parecía estar más preocupado por dar la impresión de maestría que tenerla. La frialdad la transmitió a los tendidos y la indiferencia y el silencio fueron la respuesta del público. En cambio, en su repetición cinco días después la maestría le fluyó naturalmente y su elegante, parsimoniosa y vertical manera de interpretar el toreo subió la temperatura en los tendidos. Al joven maestro le tocó la lotería en la forma de un excepcional astado de "Torrestrella", bravo, noble y repetidor, y César se transformó en un "césar" del ruedo. El gran mérito de Jiménez era que dejó ver al toro, dándole grandes distancias y aguantado estoico las enrazadas embestidas de la bestia. Las series de naturales y derechazos, lánguidos y templados, se repetían al compás de los sones de un pasodoble y del palmoteó de los espectadores. Continuó la ligada faena en el centro del ruedo, y cuando ya se perfilaba a matar, hizo caso a unas cuantas personas que sin venir a cuento pedían el indulto. Siguió la brega con pausas, alargando la faena en demasía. Finalmente se decidió por usar la tizona, con la mala uva de pinchar antes de cobrar la estocada. Se le concedió la oreja y el presidente accedió a la petición de la segunda. A los restos del noble "torrestrella" se les dio un merecida vuelta al ruedo, a la que siguió otra del madrileño, quien agarraba fuertemente sus dos trofeos. El diestro se negó a salir a hombros por la Puerta Principal. La prensa criticó la concesión del segundo apéndice después de un pinchazo, pero eso no pudo borrar el triunfo del madrileño.

    David Fandila "El Fandi" también ha salido de Sevilla con su cartel en alza. El granadino no ha dejado nada para mañana, pues en sus dos actuaciones con entusiasmo, valor y tenacidad ha usado capote, banderillas y muleta para hacer fiesta. Para él no había excusa, el vino a agradar y a dar espectáculo, y si su oponente era soso él lo alegraba y si no embestía David lo hacia embestir. El domingo 10 con su primer "montalvo" se lució lanceando y en un bonito quite, alucinó en un emocionante tercio de banderillas, y con la muleta completó una faena variada que fue de más a menos. Mató de una estocada y hubo una petición mayoritaria que fue ignorada por la presidencia. Dio una vuelta al ruedo. Con su segundo volvió a entretener con el capote y con otro grandioso tercio de banderillas. De clasicismo con los garapullos hubo poco, pero "El Fandi" ha adquirido tal temple, dominio y habilidad que hace realidad lo que parece imposible al torear con los palos y su cuerpo. Con la muleta estuvo voluntarioso, sin poder ligar faena ya que el toro era infumable. Silencio, y luego aplausos al retirarse del ruedo. El sábado 16 se llevó lo mejor de un difícil encierro de "Gavira", y salvó una tarde en la que "Jesulín" y Abellán poco pudieron hacer. Estuvo con un viso de dominador maestro toda la tarde, con el capote haciendo quites variados en sus toros y en los de sus compañeros, espectacular como siempre con las banderillas y con la muleta más centrado y profundo que su primera presentación. Mató bien y se ganó un apéndice en cada toro, saliendo en hombros por la puerta de cuadrillas. Los gritos de animo al estilo deportivos de "Fandiii…." que emitían numerosos partidarios granadinos presentes fueron notas disonantes en al tradicional Maestranza.

    Salvador Vega actuó el sábado 9 y el viernes 15 con toros de "Alcurrucén" y "Torrestrella" respectivamente. El viernes salió dispuesto a ganarse a la afición sevillana y aunque no consiguió un triunfo arrollador, sí se ganó la admiración de los aficionados, mostrando un toreo artístico con toques de gracia sin olvidarse del valor. Con su primer astado, que no humillaba, su valor predominó. Salió al tercio a saludar. Lo bueno llegó en el bien armado quinto de la tarde, al que con el capote le ejecutó unas artísticas verónicas, y luego con la muleta completó una faena variada, compuesta tanto de suertes clásicas adelantando la pierna, como con pases a pies juntos. A continuación realizó cambios de manos, manoletinas y trincherazos y mató efectivamente de una estocada. Una oreja fue el premio. El viernes Vega volvió a dejar la misma impresión, recurriendo al valor. Apunto estuvo de obtener otro trofeo, jugándose el físico en su primer toro, el que le dio una espectacular voltereta. Y otra vez mostró brotes de arte con capote y muleta que fueron jaleados por el público. Mató efectivamente y el presidente no concedió la oreja pedida, pero el joven artista dio una aclamada vuelta al ruedo. Al peligroso animal que cerró la jornada, poco de recordar pudo hacer el torero y, al matarlo mal, el público le correspondió con silencio. El aplauso final que oyó al caminar por el albero hacia la puerta de cuadrilla dejó constancia de como ha gustado el malagueño.

    Mátías Tejela después de sus dos comparecencias es esta feria sevillana, su tercera en que actúa, no aumentó el buen cartel con que ya contaba, pero lo ha mantenido por desorejar al único toro potable de "El Ventorrillo" en la corrida del viernes 8. En quite estuvo entonado promoviendo los primeros aplausos. Con la pañosa ejecutó una faena bien ligada, compuesta de dos buenas series de largos derechazos, y una de elegantes y ceñidos naturales marca Tejela. Ya con la espada en la mano, se adornó por bernardinas y un bonito remate y coronó su hacer con una buena estocada. Con el difícil y brusco sobrero de Fermín Bohórquez estuvo decidido, y se le aplaudió al rematarlo y al salir del coso del Baratillo. El lunes 11 con los pupilos de Nuñez del Cuvillo, el madrileño no pudo repetir el triunfo de su anterior presentación, pero puso todo de su parte para sacar algo reluciente de sus apagados oponentes en una misión imposible. Aplausos y silencio fueron los veredictos.

    Con el catalán Serafín Marín la empresa no fue justa pues, a pesar de ser uno de los pocos triunfadores la feria anterior, entró únicamente en la corrida de "El Conde de al Corte', una de las consideradas duras, mientras que otros con menos mérito entraron en carteles selectos. No importó, pues el fino diestro catalán, al cortar una oreja a un serio y bien armado "condeso", ha probado a la empresa el error. Pero no ha sido solo el trofeo sino la manera como lo ha conseguido, con lo que el diestro ha mostrado tener la madurez de un torero clásico e inteligente lidiador, con matices de majestad y arte. Comenzó su hacer con el tercer astado con seis templadas verónicas que las hubiera firmado un artífice sevillano. Para la muleta el toro, que tenía buen son y nobleza, se quedó con la fuerza justa. Entonces el catalán le dio las distancias y lo mimó con tres series de bellos y sentidos naturales. Otras tandas con la derecha siguieron antes que el toro se refugiara en tablas y, allí después de unos adornos, le recetó una buena estocada. La música durante su faena y los sonoros fuertes aplausos le debieron sonar a gloria a este clásico y artista joven maestro, y la bien ganada oreja, no digamos, le parecería un premio celestial. El sexto tenía intenciones negras, pero se encontró con un torero que, entre tarascadas y tarascadas, le extrajo algo bueno. La estocada fue baja, pero los aplausos fueron altos. Marín salió de la Maestranza con su cartel redoblado.

    Los otros toreros del relevo, Uceda Leal, Sebastian Castella y José María Manzanares hijo pasaron por La Maestranza en sus únicas actuaciones sin triunfar ni tampoco defraudar, como se dice en el argot taurino cumplieron. Uceda Leal con dos tobilleros "victorinos" estuvo en maestro y el público no estimó debidamente su difícil cometido. Castella se pegó dos arrimones con dos difíciles toros de "El Puerto de San Lorenzo", pero al matar mal fue silenciado. Fue el único torero herido en el serial, aunque por suerte la cornada fue calificada como leve. Tuvo el gesto de permanecer en el ruedo. Manzanares no estuvo decidido en su primer toro pero, picado por el triunfo de su padre, se arrimó de verdad en su segundo, un difícil mulo de "Alcurrucén", al que mató de dos pinchazos y un espadazo. Fue fuertemente ovacionado. En cambio, Javier Conde, al que se esperaba con curiosidad para ver si repetía la inspirada faena que hizo en la feria anterior, el 14 de abril tuvo una actuación con los "jandillas", que si hubiera un premio para "la peor actuación de la feria" se lo hubiera ganado sin competencia. Su indiferencia causó la ira del público, que lo despidió con pitos y con una lluvia de almohadillas.

    Los de las corridas duras

    Pepín Liria, Luis Miguel Encabo, Fernando Robleño, "El Fundi", Juan José Padilla y Jesús Millán forman parte de un grupo de toreros que, por su arrojado valor y condiciones lidiadoras, se han convertido en especialistas de enfrentarse a toros que solo por el hierro que llevan asustan a la mayoría de sus compañeros. Ese es su pasaporte para entrar en los carteles de feria. A ellos les han tocado apechugar en Sevilla con ejemplares de "Palha", "El Conde de la Corte" y "Miura", hierros que en general ofrecen pocas opciones para grandes triunfos.

    De cuando en cuando de esas legendarias y temidas ganaderías sale por los chiqueros un toro serio de excepcionales condiciones que, si encuentra un torero, produce uno de esos momentos mágicos del toreo. Esto sucedió el lunes 4 cuando Pepín Liria y el astado "Espada" de "Palha", que salió en cuarto lugar, se conjuraron para crear uno de esos memorables encuentros. Pero Liria, antes de protagonizar ese momento, se había enfrentado con un dificultoso toro, que se quedaba corto y buscaba el bulto. Con él estuvo arrojado y luchando como un hambriento novillero, a la vez que lo lidiaba con su sabia maestría. En cambio, falló con la tizona y, a pesar de los cuatro pinchazos y la estocada, la audiencia reconoció su esfuerzo y lo aplaudió fuertemente. A "Espada" lo recibió a puertagayola con una arriesgada larga cambiada, a lo Liria, pero después lo lanceó con exquisito gusto. Con la muleta interpretó una faena a base del repertorio esencial, con series de naturales con ambas manos, rematados con auténticos forzados de pecho. Todo conseguido con clase, temple y mando y con un toque de gracia, y además con la sapiencia de un maestro en el ocaso de una admirable carrera. Lástima que este buen matador pinchara por triplicado antes de cobrar una de sus buenas estocadas, perdiendo así los trofeos tan galantemente conquistados. En el rostro curtido del murciano aparecieron lagrimas de hombre al ver arrastrar al noble animal con las orejas en su sitio. La vuelta fue emocional para Liria y su público, pues no se podía remediar el pensar que Liria ha sido uno de los toreros actuales que más trofeos ha cortado en La Maestranza, al mismo tiempo que es el más injustamente tratado por la empresa. De todas maneras, Liria plasmó en el albero sevillano, sino la mejor faena de la feria, al menos la más emocionante.

    El martes 5 Luis Miguel Encabo y Fernando Robleño no tuvieron la misma suerte con los toros de "El Conde de la Corte" que Liria con el "palha" el lunes 4, ni tampoco la tuvieron "El Fundi", Juan José Padilla y Jesús Millán con los "miuras" el domingo 17 en el último festejo de la feria.

    Encabo y Robleño se encontraron con unos hondos e impresionantemente armados y avispados "condesos", y ambos que están curtidos en el menester de lidiar ese tipo de animal, no se amedrentaron y se esforzaron en agradar, no obstante no consiguieron gran lucimiento, lo que lógicamente, bajo las malas condiciones del ganado no era de extrañar. Encabo banderilleó a sus dos toros con facilidad y moderado lucimiento y lidió con conocimiento, mientras que Robleño mostró tener muchas agallas al recibir a portagayola a sus toros y en los temerarios intentos de faenas. El público reconoció la determinación de los dos espadas y los aplaudió en algunos momentos de sus labores y al completar sus actuaciones.

    Los cinco toros de "Miura" y el sobrero de "El Conde de la Maza" resultaron una suma de mucha carne, mansedumbre y aspereza, con dos toros, el primero y el cuarto, algo más manejables que el resto pero igual de mansos. Al maestro "El Fundi" le tocó lidiar ese lote menos malo, y a punto estuvo de apuntarse un triunfo y llevarse apéndices. A los dos les sacó con inteligencia y valor una veintena de buenos pases, pero increíblemente cometió el error de alargar las faenas hasta que los dos astados se rajaron, y refugiándose en tablas defendieron caramente sus vidas, haciéndole difícil al madrileño el cobrar las estocadas. Oyó aplausos, cuando realmente la recompensa hubiera podido ser más. Padilla anduvo valiente aunque desacertado, estando a veces a merced de sus enemigos. Mató mal y se silenció su labor. La voluntad fue el don de Millán, quien literalmente se jugó la vida, especialmente al comenzar la faena de rodillas en el centro de la plaza en el último toro de la feria. Siguió el intento de faena entre un sí te agarro o no te agarro. "El Fundi" y Padilla banderillearon juntos y por separados, exponiéndose terriblemente con mastodontes que les ponían los pitones en el pecho al hacer la reunión. Descansamos tranquilos al ver arrastrar al último "Miura", sin que ninguno de los tres valientes estuviera en la enfermería.

    El profeta en su tierra y el recién doctorado

    Eduardo Dávila Miura es un maestro que generalmente entra en las ferias vía las corridas duras, pero en Sevilla es diferente, pues sus triunfos en La Maestranza han sido numerosos y, por consiguiente, ha entrado siempre en carteles selectos. Este año actuó el domingo 10 con "El Fandi" y Jiménez, con toros de "Montalvo" y el martes 2 alternando con Cepeda y Ponce, con un encierro de Samuel Flores. En esta última corrida, un "samuelflores" y un sobrero de "Parladé", mansos y peligrosos no le fueron amigables a Eduardo y sin fu ni fa se los quitó de en medio, siendo silenciado en ambas intervenciones. Otra historia fue la del domingo, cuando un sobrero con el hierro de "Parladé le ofreció el material perfecto para ser profera en su tierra otra vez más. Con el "montalvo" Dávila estuvo valiente y dominador pero muy mal con la espada, y el público le guardó un silencio de espera. El silencio se convertiría en los sentidos olés y palmas resonantes que oiría el sevillano durante su faena, y al recorrer triunfalmente el ruedo con la sólida oreja del excelente bravo y repetidor sobrero de "Parladé'. Sin preámbulos, comenzó la faena en el centro del ruedo, ejecutando una serie de larguísimos derechazos, seguida por otras similares, comenzando cada una a varios metros de distancia del burel. Luego, cambió a templados naturales, acompañándolos con la cintura hasta el no va más. La estocada baja retardó la caída del nobilísimo animal, robándole la segunda oreja, la que se pidió sin la debida intensidad. Al astado se le dió una vuelta al redondel y a Dávila se le concedió una oreja que paseó por el ruedo mientras que era aclamado por su gente y por el resto de los espectadores.

    Salvador Cortés también paladearía las mieles del triunfo en el día de su alternativa. La que recibió el lunes 11 de abril de manos de "Morante de la Puebla" y con Matías Tejela de testigo, lidiando un toro de Nuñez del Cuvillo. Cortés fue el novillero triunfador de la pasada temporada sevillana, pero por lo que se vio en su despedida de novillero, uno no adivinaría que pudiera tener el triunfo que consiguió la tarde de su doctorado. En su despedida el día primero de abril, desperdició dos buenos novillos de "Torrealta". Tal vez el viento y la preocupación con su eminente alternativa pesaron en su disposición. ¿Quién sabe? El caso es que en esa ocasión Cortés fue el reverso de la medalla del día de su alternativa. Esta tarde estuvo valiente y decidido con el toro de su doctorado, e inspirado y conocedor con el segundo toro que lidió como matador. Este animal estuvo bien presentado y era, noble, codicioso y repetidor. Salvador lo trasteó con todo el entusiasmo y alegría juvenil del mundo desde las buenas, aunque aceleradas, verónicas hasta los ajustados y ligados naturales y derechazos, que fueron la base de su clásica faena. Fue generoso con el animal, dejándolo venir de lejos al iniciar las series. Una estocada algo caída tuvo efectos fulminantes, por lo que en sus manos cayeron las dos orejas. Se pidió la vuelta para el toro pero su criador tuvo que conformarse con oír los aplausos que recibió la noble bestia en el arrastre. Cortés ha entrado en el escalafón superior con olor a buen torero.

    Los de la oportunidad

    En estas ferias extensas se completan los carteles con algunos toreros, veteranos o jóvenes, que buscan una oportunidad para triunfar en una plaza importante y así hacerse notar, o también para revitalizar a sus carreras. O sea se les da una oportunidad. Estos diestros para aprovechar la ocasión deben de triunfar en grande o mostrar alguna cualidad extraordinaria. El estar simplemente bien, o mostrarse decidido con un mal toro no es suficiente. La oportunidad a veces no es lo que parece, pues estos toreros entran en carteles para lidiar toros pocos apropiados para el lucimiento, y para los que hay que estar muy placeado y puesto, lo que reduce las oportunidades del éxito.

    Este ha sido el caso de Luis Vilches, Antonio Barrera, Antón Cortés, José Luis Moreno, Javier Valverde, Curro Díaz, Leandro Marcos, Sergio Aguilar y "Jesuli de Torrecera". Todos han estado valientes, haciendo lo posible por triunfar, han tenido buenos momentos o han mostrado ráfagas de arte. Sin embargo, bien sea por no tocarle el toro adecuado, o por no acoplarse a ellos, o por pincharlos a destiempo, esto diestros en sus actuaciones no han podido obtener trofeos o vueltas al ruedo, que en realidad es lo que cuenta para hacer un impacto para cambiar la situación. Por lo cual en Sevilla ni han ganado ni han perdido. Los resultados de sus actuaciones pueden verse escuetamente anotados en la tabla que luego aparece.

    Por el contrario, Fernando Cepeda, al entrar en un cartel estrella, tuvo una verdadera oportunidad que la aprovechó con creces. El martes 12, Cepeda no solamente toreó primorosamente con el capote, lo que de él siempre se espera, sino que construyó una magistral faena a un parado toro de Samuel Flores, el que se acababa por momento. Bordó con una naturalidad y arte manifiesto pases clásicos y elegantes. La faena fue engendrada con suprema maestría, desgranando pase tras pase de un toro que se resistía a embestir, pero al que el maestro lo obligaba, empapándolo en su planchada muleta. Las necesarias pausas demandadas por la debilidad del burel y la estocada baja, quizás evitaron que hubiera una más entusiasta petición de oreja, por lo que el presidente desestimó la petición. Sin embargo, la vuelta fue clamorosa y en el público quedaba la impresión que la recuperación iniciada por el maestro de Gines en Madrid había seguido su curso en Sevilla.

    Resúmenes de las reseñas de los 19 festejos del abono de feria

    Concluyo anotando unas estadísticas para que a simple vista se pueda saber los resultados de las actuaciones de los rejoneadores novilleros y matadores que actuaron en los primeros diecinueve festejos del abono 2005 de la Plaza de la Maestranza de Sevilla. Los resúmenes han sido extraídos de las reseñas que aparecen en la prensa y están expresados con los símbolos que siguen:

      Símbolos: 2a= dos avisos; 3a=tres avisos; b=bronca; pit=pitos; d=división de opiniones; s= silencio; ov=ovación, aplausos o salida al tercio; v=vuelta al ruedo sin oreja; p=petición de oreja; o= una oreja; 2o =dos orejas; r=rabo; sh-salida a hombros; pp=salida por la Puerta del Prícipe; y h=herido sin poder continuar la lidia, y hc=herido continuando la lidia. Entradas aproximadas: 1/5, 1/4, 1/2, 3/4 del el aforo, ll=lleno. Debido a que un aviso puede ser causado por una larga faena o por tardar en matar, no lo anotamos.

    • Domingo de Resurrección, 27 de marzo. Toros de "Torrealta"; matadores: Enrique Ponce (ov; o), "El Juli" (s; s) y "El Cid" (2o; o, pp). Entrada: ll.
    • Viernes, 1º de abril. Novillos de "Torrealta"; novilleros: Salvador Cortés que se despide de novillero (ov; s), Antonio Chacón (s, 2a; s) y Alejandro Morilla (o; v). Entrada: 3/4.
    • Sábado, 2 de abril. Toros de "Puerto y Ventana de San Lorenzo"; matadores: Antonio Barrera (ov; s), Sebastián Castella (ov, hc; s,) y Antón Cortés (ov; ov). Entrada: 3/4.
    • Domingo, 3 de abril. Rejones. Toros de "Murube"; rejoneadores: Leonardo Hernández (ov), Luis Domecq (o), Rui Fernandes (2o, pp), Martín Burgos (ov), Álvaro Montes (o) y Sergio Galán (ov). Entrada: 3/4.
    • Lunes, 4 de abril. Toros de Palha; matadores: Pepín Liria (ov; v), José Luis Moreno (s; s) y Javier Valverde (ov; ov). Entrada: 3/4.
    • Martes, 5 de abril. Toros de Conde de la Corte; matadores: Luis Miguel Encabo (s; ov), Fernando Robleño (ov; ov) y Serafín Marín (o; ov). Entrada: 3/4.
    • Miércoles, 6 de abril. Toros de Herederos de Celestino Cuadri; matadores: Curro Díaz (s; ov), Leandro Marcos (s; s) y Sergio Aguilar (s; s). Entrada: 3/4.
    • Jueves, 7 de abril. Toros de Victorino Martín; matadores: (s; s), "El Cid" (2o; o, pp) y Luis Vilches (ov; s). Entrada: ll.
    • Viernes, 8 de abril. Toros de "El Ventorrillo"; matadores: César Rincón (s; s) "El Juli" (ov; ov) y Matías Tejela. (o; ov). Entrada: ll.
    • Sábado, 9 de abril. Toros de Alcurrucén; matadores: José María Manzanares padre (s; v), Salvador Vega (ov; ov) y José María Manzanares hijo (s; ov). Entrada: ll.
    • Domingo, 10 de abril. Toros de "Montalvo"; matadores: Dávila Miura (s; o), "El Fandi" (p y v; s) y César Jiménez (s; s ). Entrada: ll.
    • Lunes, 11 de abril. Toros de Joaquín Núñez del Cuvillo; matadores: "Morante de la Puebla" (ov; ov), Matías Tejela (ov; s) y Salvador Cortés que toma la alternativa (s; 2o, sh),. Entrada: ll.
    • Martes, 12 de abril. Toros de Samuel Flores; matadores: Fernando Cepeda (p y v), Enrique Ponce (s; ov) y Dávila Miura (s, s); Entrada: ll.
    • Miércoles, 13 de abril. Toros de "Torrealta"; matadores: "Finito de Córdoba" (s; div). "El Juli" (s, o) y "Jesuli de Torrecera" (s, ov). Entrada: ll.
    • Jueves, 14 de abril. Toros de "Jandilla"; matadores: César Rincón (s; s), Javier Conde (pit; b ) y Rivera Ordóñez. (s; 20, sh). Entrada: ll.
    • Viernes, 15 de abril. Toros de "Torrestrella"; matadores: "El Cid" (ov; s), César Jiménez (s; 2o, sh) y Salvador Vega (p y v; s ). Entrada: ll.
    • Sábado, 16 de abril. Toros de Antonio Gavira; matadores: "Jesulín de Ubrique" (s; s), Miguel Abellán (s; s)y "El Fandi" (o; o, sh). Entrada: ll.
    • Domingo, 17 de abril. Por la mañana. Toros de Fermín Bohórquez; rejoneadores: Fermín Bohórquez (ov), Antonio Domecq (v), Andy Cartagena (2o y pp), Diego Ventura (o), José Luis Cañaveral (v), y Joao Moura Caetano (o). Entrada: ll.
    • Domingo, 17 de abril. Por la tarde. Toros de Miura; matadores: "El Fundi" (s; ov), Juan José Padilla (s, s ) y Jesús Millán (s; ov). Entrada: ll.
     

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