SOBRE EL TRIUNFAL TRAMO FINAL DE LA TEMPORADA
    DE JOSE TOMAS Y LA PRUEBA A SUPERAR EN EL 2008
    por Mario Carrión. Septiembre, 2007.

 

    El diestro madrileño José Tomás desde que reapareció en Barcelona en junio había ya superado con creces todas las expectaciones que habían causado su anuncio de su vuelta a los ruedos,  cuando el 29 de agosto en Linares (Jaén) un toro de Núñez del Cuvillo le infirió una grave cornada. Aun herido continuó su faena hasta terminar con el toro, retirándose a la enfermería con dos orejas en sus manos.

    Durante su recuperación, como es su norma nada dijo personalmente sobre sus planes. Por lo tanto, se especulaba sobre su intención: ¿Qué pasaría entonces? ¿Superaría el enigmático maestro la nueva prueba de sangre? ¿Cortaría la temporada, como hizo en el pasado en un par de ocasiones, dejando de torear los pocos contratos que le quedaban, después de haber satisfecho su afición y haber demostrado lo gran torero que continúa siendo? Nadie lo sabía.

    Sin embargo, José Tomás sorprendió una vez más, pues el miércoles 12 de septiembre hacía el paseíllo con “El Fundi” y el torero de la tierra Pedro Gutiérrez “El Capea” en la plaza de toros de Salamanca, para lidiar toros de “El Pilar”.  Su actuación fue superior, ya que se arrimó como un novillero hambriento para lograr otro gran triunfo. Así que triunfó sin trampa ni cartón al desorejar por partida doble a su primer astado y al cortarle una oreja a su segundo, abandonando el coso en hombros por la Puerta Grande. La nueva prueba de sangre estaba superada. Compartió su triunfo con sus compañeros, pues estos también le acompañaron en la salida triunfal por haber cortado dos orejas cada uno.

    Tres días después, el sábado 15, volvió a actuar. Esta vez en una corrida de la Feria de Murcia, compartiendo el cartel con el veterano Pepín Liria y el “Fandi”, para enfrentarse con astados también de “El Pilar”. El diestro de Galapagar había estado superior en Salamanca, pero aun estuvo mucho mejor en Murcia. Tanto con capote como con la muleta sus haceres fueron acompañados por los constantes aplausos de un público entregado. Mató efectivamente a los dos toros de su lote, y en el primero le concedieron dos orejas y hubo petición de rabo, y en su segundo también le dieron dos apéndices. Fue volteado sin consecuencia por su primer enemigo. “Fandi”  obtuvo una oreja en cada toro de su lote, lo que le permitió unirse a José Tomás en su salida a hombros. Los triunfos de los dos espadas se vieron empañados por la sangre derramada por el maestro Liria, quien fue herido de gravedad por su segundo toro, al que no pudo matar. En su primero fue aplaudido.

    Todavía resonarían en los oídos del maestro madrileño los aplausos oídos en Murcia, cuando hacía el paseíllo al día siguiente por el ruedo del circo romano de Nimes para ser testigo de la confirmación de la alternativa del nuevo diestro mexicano Joselito Adame, quien la confirmó de manos del veterano matador francés Denis Loré. A los tres les tocó en suerte lidiar un buen encierro de Domingo Hernández y “Garcigrande”, obteniendo los siguientes resultados: el francés le cortó una oreja a cada toro de su lote;  el mexicano desorejó a sus dos toros, dándosele la vuelta al ruedo al toro con el que confirmó su alternativa; y el español le cortó dos orejas a su primer astado y una a su segundo. Así que José Tomás se despidió del público galo abandonando el ruedo en hombros con tres trofeos más en su haber, para añadirlos a los tantos obtenidos esta temporada. Y con el regusto del triunfo en la boca ahora le quedaba esperar que llegara su cita con él público español en la Monumental barcelonesa, para cerrar allí su corta temporada de retorno, la que en junio comenzó en ese mismo lugar.

    Sin embargo, el 23 septiembre en el festejo de despedida en Barcelona, la espada le privó a José Tomás de añadir un trofeo más a los diez que llevaba acumulados desde que reapareció en Salamanca recuperado del percance de Linares pero, por el contrario, sumó tres avisos más a los varios que ha oído sonar en sus actuaciones por los fallos que a menudo ha tenido con la espada. No obstante, en todo momento dio muestras de su decisión y del deseo de agradar, estando por encima de las cualidades de su lote. Saludó desde el tercio tras oír dos avisos al terminar con su primero, y dio una vuelta al ruedo, tras otro aviso, en el último toro que mataría en España esta temporada. Esa tarde le tocó al madrileño ser testigo de los grandes triunfos de sus compañeros, ya que el gran maestro colombiano César Rincón, quien se despedía para siempre del público europeo, tuvo unas sensacionales actuaciones que fueron premiadas con tres orejas, y el torero catalán Serafín Marín repitió ante sus paisanos el triunfo que tuvo en ese mismo ruedo hace unos días, al cortar dos orejas al sexto toro y dar una vuelta al ruedo en el tercero. Los astados de Núñez del Cuvillo estuvieron bien  presentados, fueron manejables y dieron un juego variado.

    Es de notar que por segunda vez esta temporada el de Galapagar ha puesto en la taquilla de la Monumental el papel de “No hay billetes”, como había conseguido hacer en casi todas las tardes en cualquier plaza en la que actuaba, y fueran quienes fueran sus compañeros de cartel.

    Hace cinco años José Tomás dejó de torear inesperadamente, cuando con Enrique Ponce y “El Juli” formaba parte del triunvirato que mandaba en la fiesta. Entones, era nada más y nada menos que una gran figura del toreo al que le rodeaba cierta enigmática aureola de misterio. Sin embargo, entonces su presencia en un cartel por si sola no daba la garantía para que la plaza se llenara. En cambio, durante los años de la ausencia del madrileño se ha producido un inexplicable  fenómeno social que ha hecho que el público haya añadido a la enigmática aureola de esta gran figura del toreo una cualidad mítica, aumentando así el interés por verlo torear y por apoyarlo incondicionalmente.

    No hay duda que la expectación por ver José Tomás seguirá latente en cualquier lugar que actúe en la venidera temporada americana. Ya el papel se ha vendido para la corrida de su reaparición en América, que tendrá lugar el 30 de septiembre en Morelia, México. Ahora bien, habrá que ver si después de calmarse el efecto mágico de su triunfal reaparición, el maestro mantiene la mítica cualidad para atraer a las masas, una vez que en la temporada entrante complete una campaña normal actuando y triunfando regularmente, y compitiendo con todo el mundo en las principales ferias, como las de Valencia, Sevilla, Madrid, Pamplona, Bilbao o Zaragoza. 

    Esta será la nueva prueba que el fenomenal maestro de Galapagar tendrá que superar en la temporada europea del 2008 para mantener su superioridad taquillera sobre todas las demás figuras.

    *Cuadro por el  pintor Pedro Escacena y fotos  archivo por Muriel Feiner

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