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RESUMENES DE ALGUNAS
FERIAS SUDAMERICANAS 2008-9: |
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Nota:
Con la intención de que el lector tenga un concepto general de
los resultados de algunas ferias importantes sudamericanas de la temporada
invernal 2008-9, he resumido en esta sección lo más relevante sucedido en los
abonos de esas ferias.
Introducción
La Feria del Señor del Gran Poder se celebra durante la última parte
del mes de noviembre y durante la primera semana del mes de diciembre en Quito,
Ecuador. Esta feria poco a poco, desde que en l 1960 se celebró la feria en la
Plaza de Toros de Iñaquitos, inaugurada ese mismo año, se ha convertido en una
de las ferias más típicas y populares de la temporada invernal sudamericana.
Generalmente, sus abonos incluyen a las principales figuras del
momento y es rara la corrida en la que los graderíos no aparezcan llenos o casi
llenos de un público festivo y entusiasta. Los festejos tienen la
particularidad de celebrarse al mediodía, para evitar las tardes lluviosas 
que
caracterizan al clima andino en ese mes.
La edición 2008 se inició
el viernes 28 de noviembre con una corrida de toros, y concluyó el viernes 6 de
diciembre con otro festejo mayor. Entre esas fechas se dieron cuatro corridas
de toros más, una de ellas mixta con un rejoneador español, dos novilladas
picadas que también incluían el rejoneador, y un festival. En total nueve
festejos.
En las seis corridas de
toros actuaron catorce matadores de toros y un rejoneador, de los cuales solamente español “El Juli”, el francés Castella y el diestro nacional Guillermo
Albán hicieron dobletes. Además,
el rejoneador jienense Alvaro Montes actuó en tres festejos, en una corrida y
en las dos novilladas.
Las combinaciones tenían carácter internacional,
pues los carteles estaban formados por los diestros españoles “El Juli”, “Morante de la Puebla”,
Antonio Ferrera, César Jiménez, José Ignacio Ramos, Antonio Barrera, “El Fandi”
y José María Manzanares, sustituyendo a Perera, más el francés Castella, el
mexicano Joselito Adame y los matadores ecuatorianos Guillermo Albán, Diego
Rivas., Juan Francisco Hinojosa y Martín Campuzano, quien tomó la alternativa
en el festejo que abrió el ciclo.
Comentarios
El público quiteño respondió a la atracción del abono
llenando o casi llenando plaza en todos los festejos, excepto en la corridas de
toros del 3 y 6 de diciembre y en el festival, en los que estuvieron cubiertos
tres cuartas partes del aforo.
Si el resultado económico para la empresa ha sido bueno para
el público el artístico también ha sido bueno o mejor, ya que en las seis
corridas de toros se han cortado 14 trofeos, nueve en las dos novilladas y tres
en el festival y otros se han perdido por el mal uso de los aceros.
En los festejos
mayores “El Juli” cortó tres orejas; Guillermo Albán y “El
Fandi” dos; y una Castella, Juan Francisco Hinojosa, “Morante de la Puebla”,
Diego Rivas, Antonio Ferrera, Joselito Adame y el rejoneador Alvaro Montes.
De los novilleros el máximo
triunfador fue Román Pérez, al recibir dos orejas y rabos simbólicos por indultar un
novillo más una oreja del otro utrero, y también Miguel Ángel Delgado cortó dos orejas y José Carlos Venegas una. Además, el rejoneador Alvaro Montes obtuvo
dos orejas en la novillada.
Por otro lado la Puerta Grande se abrió siete
veces, tres para los matadores, “El Juli”,
Albán y “El
Fandi”, una para Castella en el
festival, aunque por las circunstancias no salió a hombros por ella, dos para
los novilleros Román Pérez y Miguel Ángel Delgado y una para el rejoneador Montes en su actuación en la
primera novillada.
Pasemos ahora a comentar sobre las actuaciones de
los triunfadores.
“El
Juli” entró
en la primera corrida de la
feria el viernes 28 de noviembre y, por
otorgarle la alternativa al diestro ecuatoriano, lidió el segundo toro del
encierro de “Vistahermosa”,
siendo este el único astado bueno y noble que salió ese día por los chiqueros.
El joven maestro entendió el
toro a la perfección, luciéndose con el capote y ejecutándole una superior faena
de muleta, rematada con un estoconazo, lo que le mereció un doble trofeo y
luego abrir la Puerta Grande. No pudo repetir el triunfo con el descastado cuarto toro, al que le expuso
mucho, sacándole los pases a cuenta gota para conseguir momentos brillantes,
pero una estocada desprendida no dio lugar a que se le concedieran otro trofeo.
Javier Hurtado decía esto del maestro en EL COMERCIO de Quito:
Y si dio la sensación de que su cuerpo funcionaba
como una maquinaria bien engrasada ejecutando las órdenes que la mente había
transmitido con antelación. Toreo el suyo bien dictado, dominador y poderoso en
esa primera entrega y en la segunda, con un toro falto de tono y vigor,
autoritario, impositivo, apabullante.
En su segunda y última actuación “El Juli” dio otra lesión de maestría
en el ruedo quiteño, al lidiar y meter en la muleta al temperamental manso de “Vistahermosa” que abrió el festejo. Siguió ejecutando una
buena faena, en la cual su dominio fue rey. Media estocada y un descabello
dejaron el premio en una fuerte ovación, agradecida desde el tercio. Lo mejor
lo dejó para su labor con el cuarto astado, la que inició lanceándolo con gusto
y haciendo un par de inspirados quites,
uno por chicuelinas y otro por gaoneras. En la faena de muleta además de la
maestría y el clasismo, toreó al final con la decisión de un ambicioso
novillero, que le llevó incluso a arrodillarse para ejecutar templados y
arriesgados derechazos, naturales y manoletinas. Al rematar de un pinchazo y una estocada el premio fue poco,
solo de una oreja.
... hizo el paseíllo pese a la cornada de 20 centímetros que llevaba en su muslo izquierdo...El de Triana humilló, fue fijo y repetidor, un gran toro al que Albán lo toreó con varias series de derechazos y muy buenos naturales antes de los pases circulares... que encendieron la pasión en la plaza. Tras media estocada tendida cortó una oreja y el toro fue ovacionado en el arrastre. Noble, aunque sin fuerza, el quinto permitió al torero ecuatoriano construir una apropiada y torera faena. Las ajustadas gaoneras fueron el prólogo de un valiente planteo muleteril que al natural tuvo sus mejores pasajes. Desplantes de adorno y circulares obligaron al toro a seguir el trapo rojo y la conexión con el público alcanzó mayor vibración cuando Albán, de rodillas, dio manoletinas de aguante. Una estocada entera y trasera y un natural antes de que el toro caiga sin puntilla formaron la escandalera. Oreja y fuerte petición de dos.
“El Fandi” en su única
actuación cortó una oreja a dos toros de “Huagrahuasi”, y salió a hombros por
la puerta de los triunfadores. Desde la larga cambiada a su primero, pasando
por los varios quites, el diestro granadino
relució y entusiasmó con el manejo del capote y con las banderillas un
tanto más. Con la muleta a su primer toro, un animal que embestía con nobleza,
le hizo una faena ligada y variada que impactó con fuerza en los tendidos.
Remató su hacer muleteril con un pinchazo y estocada. Hubo oreja y petición de
una segunda. Volvió entusiasmar con
capote y banderillas, para luego completar una faena con pases todas las
marcas, recibiendo una fuerte voltereta. Una estocada defectuosa fue la causa
que solamente paseara un trofeo en la vuelta al ruedo y no el segundo que el
público solicitaba. A hombros dejó el coso este torero de casta.
Sebastián Castella en sus
dos actuaciones ha obtenido
solamente un trofeo En su primera actuación el sábado 29 lidió tres astados de
tres ganaderías distintas, los de su turno de “Campo Bravo” y de “El Pinar”, y el de regalo de 2º, “Triana”, y solamente el primero de “Campo Bravo” le permitió el triunfo. El toro tenía
nobleza pero estaba escaso de raza, y el francés le ejecutó una faena que fue
de menos a más, ganando altura conforme con temple y firmeza el diestro
encelaba al toro para coserlo a la muleta y culminando con un par de series de
pases circulares con la derecha. Mató bien y se ganó el único trofeo concedido
en el festejo. Con el quinto tuvo que abreviar por el animal
lesionarse una pezuña. El sobrero de regalo tampoco le dio muchas facilidades,
no obstante, basándose en un toreo de cercanía Sebastián estuvo a punto de
obtener otra oreja, pero falló con los aceros. En la corrida del jueves 4, como
a menudo le ha sucedido durante la temporada europea, después de torear bien de
capote y ejecutar faenas de orejas, la espada le jugó unas malas pasadas
convirtiendo los posibles trofeos en fuertes aplausos de un público que había apreciado lo visto.
En el festejo de miércoles el
ecuatoriano Juan
Francisco Hinojosa se enfrentó a un toro complicado de “Santa Coloma” y con uno bueno de “Peñas Blancas”, el único potable
del encierro. Con el malo estuvo voluntarioso, pero se le notó la
falta de oficio y fue silenciado. En cambio, al astado bueno, después de cuajar
unas buenas verónicas, le compuso una faena que fue de menos a más,
terminándola por molinetes y con unas
ajustadas manoletinas que calentaron al público. Una gran estocada le hizo
llevarse una oreja algo liviana.
El jueves
también otro diestro ecuatoriano, Diego Rivas, aprovechó la noble embestida del
sobrero de "Huagrahuasi", el de turno fue devuelto al corral, para
completar una faena limpia, relajada y bien lograda, pero algo escasa de
sentimiento. No obstante, su hacer fue apreciado por la audiencia, y si no
hubiera sido por fallar con el descabello, tal ver hubiera habido mejor premio
que solo una fuerte ovación. En cambio, la emoción subió algunos grados cuando,
toreando al sexto astado bajo un diluvio, el espada nacional estuvo muy
tesonero y valiente para completar una faena intermitente. Cobró media estocada
letal que hizo doblar al de “Huagrahuasi”. Por esa actuación se fue del coso
con una oreja en sus haber.
También, el artista sevillano Morante
cortó una oreja en ese mismo festejo del jueves. Ahora bien así como la prensa
ha sido parca al referirse al ecuatoriano, al sevillano lo ha alabado. MUNDOTORO.COM reportaba así su actuación:
Morante cortó una
oreja del cuarto, animal noble al que costó desplazarse y al que el sevillano
bordó el toreo a la verónica en un quite colosal. Faena cumbre, de mucho
aguante y valor seco, muy metido entre los pitones para torear muy despacio. Ya
pudo pasear una del primero, toro mansito, de raza justa al que dibujó un quite
por chicuelinas sensacional antes de plasmar una faena con intermitencias
nutrida de series y muletazos extraordinarios, embraguetado y torero, pero
falló con los aceros.
El diestro español Antonio Ferrera, y el mexicano Joselito Adame fueron los
dos últimos que cortaron una oreja en el ciclo ferial. Lo hicieron en la
corrida del 6 de diciembre, el Día de Quito. Adame se
ganó el trofeo con una animada actuación al primer toro de “Triana”, con el que
confirmaba la alternativa. Comenzó luciéndose al torear por verónicas y en un
quite por lopecinas. Luego,
banderilleó con facilidad, e inició la
faena de muleta con pases cambiados, siguiendo muy valiente con un toreo
variado y emotivo, que al ser rematado con una buena estocada, le hizo ganarse
el trofeo. También, con el toro de “Mira
fuente", el último lidiado en la feria, el mexicano entusiasmó con capote,
banderillas y con parte de la faena de muleta, pues el cornúpeta se vino a
menos a mitad de ella y, como encima no estuvo fino con los aceros, después de
oír un aviso solo hubo aplausos.
A Antonio
Ferrera el triunfo le llegó en el quinto
toro, pues en su primero tuvo que acortar la faena por el animal lesionarse una
pezuña. Oyó una sonora ovación, En cambio, en el segundo de su lote, un repetidor
ejemplar de “Trinidad”, ya dejó ver su intención de triunfar, al recibirlo con
largas cambiadas, seguidas de bonitas verónicas, y aun más al completar un
sensacional tercio de banderillas. Comenzó la faena con pases por alto sentado
en el estribo, para seguir con series de derechazos y pases de adorno. Mató de
pinchazo y estocada desprendida y se llevó el último trofeo otorgado en la
feria.
Veamos ahora cual fue la suerte de esos espadas que
pasaron por el ruedo de Iñaquito sin dejar mucho rastro.
Martín
Campuzano se
fue sin trofeos, en cambio, dio una vuelta al ruedo en el toro de su
alternativa. Sin embargo, no se acopló con el difícil sexto al que mató mal,
oyendo dos avisos. En la corrida final del ciclo
el veterano José Ignacio Ramos confirmó la alternativa con un sobrero de “Trinidad” por haberse lesionado el titular. Fue un
animal serio con sentido y peligro con el cual el espada burgalés estuvo
decidido pero lo mató mal. En cambio, al cuarto, un toro que se caía, lo mimó
para sacarle pases vistosos y, al
matarlo eficazmente, fue premiado con una vuelta la ruedo. Se lució con los
garapullos.
José María
Manzanares, quien estaba cosechando trofeos desde que reapareció en Lima, se
encontró con dos toros con muchas dificultades que no le permitieron seguir ese
tren. El alicantino estuvo entregado y valeroso, pero la brillantez con ese
lote era imposible. Aun fue peor fue la suerte de César Jiménez en el segundo festejo,
en el que se encontró primero con un animal muy manso de “Campo Bravo”, que fue lidiado bajo la constante
protesta del público que clamaba por su devolución, y después se enfrentó con
un peligroso e ilidiable animal de “El Pinar”, con cual el espada optó por
abreviar. Fue silenciado al rematar a sus enemigos. Ganas ni voluntad tampoco
le faltaron a Antonio Barrera, quien confirmaba la alternativa en Iñaquito, pero
sus buenas intenciones se estrellaron en contra de un lote imposible y, al
igual que Jiménez, oyó silencios al
completar sus actuaciones.
Con respecto a
los novilleros, en la primera novillada
se distinguió sobremanera el novillero francés Román Pérez, al ser
premiado con los máximos trofeos simbólicos al indultar a un bravo novillo de
“Vistahermosa”, y más tarde también le cortó otra oreja a otro buen novillo del
mismo hierro. El utrero del
indulto repetía sin parar, y de salida el novillero le cuajó un ramillete de
bien ejecutadas verónicas. Con la muleta, el primer tramo de la faena fue un
poco acelerado por la codicia del animal, pero luego el francés consiguió
templarlo, toreándolo muy asentado, especialmente en las series por naturales
por la izquierda. Hubo emoción y el público pidió el indulto clamorosamente, el
que el presidente concedió junto con las dos orejas y rabo simbólicos para el
espada. Al quinto, otro novillo bueno, Román lo toreó con buen gusto y temple
pero sin sacarle todo lo bueno que el animal tenía dentro, pero al rematarlo
efectivamente de una buena estocada, consiguió sumar un nuevo trofeo.
Por otro lado,
el penúltimo festejo de la feria terminó
con el novillero sevillano Miguel Ángel Delgado saliendo a hombros bajo
una ducha celestial, la misma que había caído de una manera torrencial desde
que se lidiaba el quinto novillo. Con los tendidos casi despoblados, pues una
mayoría de los espectadores se habían escabullido huyendo del temporal, el
sevillano estuvo muy decidido y firme toreando en un barrizal al buen novillo
de “Trinidad”. Le consiguió ejecutar una faena
de mucho mérito pero con altos y bajos que le valió la concesión de un trofeo
el que, añadido al que había obtenido del tercer utrero, justificó el que
abriera la Puerta Grande. Al novillo se premio con una vuelta al ruedo. Más
redonda y templada fue la faena al tercer utrero, en la que Miguel Ángel mostró poseer buenas maneras toreras. El sevillano
ha dejado un buen ambiente en Quito. En ese festejo también el novillero jienense José Carlos
Venegas, después de ser silenciada su actuación con su primer novillo, cortó una oreja a un utrero lentón y de poca fuerza, al que,
antes de rematarlo de una excelente estocada, le hizo una labor voluntariosa y
lo templó para exprimirle algunos pases notables.
Otro triunfador
ha sido el rejoneador Alvaro
Montes al cortar dos orejas en la primera novillada y otra en
la corrida de toros. En la novillada estuvo por encima de las condiciones de
sus dos novillos de “Mirafuente”.
Su primero apretaba para los adentros, poniendo en peligro a las cabalgaduras
con varios achuchones. Fue silenciado. Sin embargo, con el sexto, un
utrero que
tampoco daba facilidades para el rejoneo, Montes le expuso mucho para dominarlo y a continuación completar una labor
emotiva de gran mérito, que incluía un bonito y variado tercio de banderillas.
Mató de un certero rejón y a sus manos llegaron las orejas del burel. En la corrida de toros el rejoneador se enfrentó al
primer y sexto toros del encierro de “Santa Coloma”. A su primer toro que manseaba, le expuso mucho, le
clavó rejones de castigo, y le completó
la suerte de banderillas de una manera variada, pero por fallar repetidamente
con el rejón de muerte, escuchó un aviso y el silencio al doblar el animal. En
cambio, con el bravo y repetidor astado que cerró el festejo superó todo lo
hecho anteriormente, desde que esperó al cornúpeta a portagayola con la
garrocha hasta que lo envió al matadero con un pinchazo y rejonazo, por lo que
el premio esta vez fue de una oreja. En la segunda novillada se fue de vacío en
el único toro que lidió.
En el
intermedio del ciclo ferial se dio el festival que ya se ha hecho norma en la
Feria de Quito. Sin embargo, a diferencia de otros años, cuando actuaron
algunos toreros retirados, este año el cartel estuvo formado por diestros en
activo. Hubo dos triunfadores, Sebastián Castella y “Morante de la Puebla”,
quienes cortaron dos orejas y una respectivamente. Los demás alternantes se
fueron de vacío. Al diestro francés le tocó un bravo novillo de “Triana”, para
el que se pidió el indulto, y al no concedérsele, se le premió con la vuelta al
ruedo. El espada lo entendió a maravillas para componerle una excelente faena,
en la que la firmeza, el temple y el ligue estuvieron presentes. Cortó dos
orejas. Como una nota anecdótica hay que anotar que Castella vestía un antiguo
traje parisino tocado con sombrero, lo que no era muy taurino. Por otro lado,
Morante le sacó partido a un novillo que gazapeaba bordándole una faena rociada
con armoniosos adornos. Falló con la espada, lo que no quitó para que se
llevara un trofeo.
De las ganaderías es
difícil destacar un encierro completo, pues en la mayoría de los festejos se
lidiaron encierros compuestos por ejemplares de diferentes ganaderías. Sin
embargo, se podría destacar más de una docena entre toros y novillos sueltos
que dieron muy buen juego, pero demos solamente estos ejemplos: el noble astado de “Vistahermosa” que fue desorejado por “El Juli” en el primer festejo, el bravo y noble utrero de la misma ganadería
que fue indultado por Román Pérez, o un
novillo de “Triana” que fue lidiado por Castella en el festival
y al que se le dio una vuelta al ruedo.
Reseñas
Estos fueron los carteles y
los resultados de los nueve festejos, según los datos aparecidos en las reseñas
de la prensa:
Viernes 28 de noviembre. 1ª de Feria. Toros de “Vistahermosa” (desiguales de
presentación y juego; los mejores el 1º y el 2º que fueron nobles) para “El Juli” (dos orejas; saludos;
salida a hombros), José María
Manzanares, sustituyendo a Miguel Ángel Perera (silencio; saludos) y Martín Campuzano, que tomaba
la alternativa, (vuelta al ruedo; silencio tras dos avisos). Entrada: lleno.
Sábado 29 de noviembre. 2ª de
Feria. Toros de “Campo Bravo”, 1º,
3º y 5º, y de “El Pinar”, 2º, 4º y 6º y uno de regalo de “Triana” (de
presentación variada descastados y complicados, el 5º se lesionó una mano
durante el tercio de banderillas) para Guillermo
Albán (vuelta; silencio), Sebastián Castella (oreja; silencio; ovación y aviso el
de regalo) y César Jiménez
(silencio; silencio tras aviso. Entrada: casi lleno.
Domingo 30 de noviembre. 3ª de Feria. Cuatro
novillos de “Vistahermosa”, 1º, 2º, 4º y 5º (correctos de presentación y
de juego diverso, sobresalieron el noble 1º y especialmente el 2º, muy bravo y noble que fue indultado;
desentonó el 4º) para Rafael Rodríguez
(saludos; silencio) y Román Pérez (dos orejas y rabo simbólicos;
oreja; salida a hombros); y dos de “Mirafuente”, 3º y 6º (faltos de casta) para el
rejoneador Alvaro
Montes (silencio; dos orejas; salida a hombros). Entrada: casi
lleno.
Lunes 1 de diciembre. 4ª de Feria. Dos toros de “Triana”, 1º y 2º, y cuatro de “Huagrahuasi”, 3º, 4º, 5º y 6º (de buen juego en general, destacando el 2º y el 6º.) para “El Juli” (saludos; oreja), Guillermo Albán (oreja; oreja; salida a hombros) y “El Fandi” (oreja; oreja; salida a hombros). Entrada: lleno.
Martes 2 de diciembre. Festival de Feria. Tres
novillos de “Vistahermosa”, uno de “Huagrahuasi”, el 2º, uno de “Triana”, el 4º
(premiado con la vuelta al ruedo), y uno de “Trinidad”, el 6º, para
Carlos Yanes (silencio tras aviso), “Morante de la Puebla” (oreja), “El Juli
(ovación), Sebastián Castella (dos orejas) Joselito Adame (ovación) y el novillero Curro Rodríguez (silencio).
Entrada: 3/4.
Miércoles 3 de
diciembre. 6º de Feria. Cuatro toros de “Santa Coloma”, 1º, 2º, 3º y 6º,
(complicados y con dificultades en general,
excepto el 6º que fue noble) y dos de “Peñas Blancas”, 4º y 5º, (el 4º parado y el 5º
bravo) para el
rejoneador Álvaro Montes (silencio;
oreja) y los matadores de toros Antonio
Barrera (silencio; silencio) y Juan Francisco Hinojosa (silencio; oreja).
Entrada: 3/4.
Jueves 4 de diciembre. 7ª
de Feria. Tres toros de “Triana” y tres de “Huagrahuasi” (manejables
en general, siendo lo mejores el 3º y el 6º) para “Morante de la Puebla”
(ovación: oreja), Sebastián Castella (ovación; ovación) y Diego Rivas (saludos;
oreja). Entrada: lleno.
Viernes 5 de diciembre. 8ª de Feria. Seis novillos
de “Trinidad” (manejables en general, aunque bajos de casta; el mejor el 6º que
se le dio la vuelta al ruedo) para los novilleros Álvaro Samper (silencio; silencio), José Carlos Venegas
(silencio; oreja) y Miguel Ángel Delgado (oreja; oreja; salida a hombros); y un
astado de “Vistahermosa” (manejable) para el Alvaro Montes (ovación tras aviso). Entrada: lleno.
Sábado 6 de diciembre. 9ª de
Feria. Cuatro toros de “Trinidad”,
1º , 2º, 4º y 5º, y dos de “Mirafuente”, 3º y 6º, (bien presentados y de juego variado) para José Ignacio Ramos, que
confirmaba alternativa, (silencio; vuelta), Antonio Ferrera (silencio; oreja) y Joselito Adame, que confirmaba
alternativa, (oreja; saludos tras aviso). Entrada: 3/4.
PREMIOS
Completada el último festejo del ciclo ferial se anunciaron los
resultados de la deliberaciones de los
diferentes jurados de las organizaciones que premian los mejores logros
en los festejos taurinos de la feria del Señor de Gran Poder de Quito 2008. Estos
fueron los recipientes de los galardones más significativos:
Premios Citotusa, empresa de la Plaza de
Toros de Iñaquito
Premio “Jesús de Gran Poder, al máximo triunfador del la feria: a “El
Juli”;
Premio “Virgen de Quito” al novillero máximo triunfador: a Román Pérez;
Premio “Mejor Toro”: al astado “Heredero”, de “Huagrahuasi”, lidiado el 4 de
diciembre;
Premio “Mejor Estocada”: a Joselito Adame;
Premio "Mejor Par de Banderillas":
a Javier Pacha; y
Menciones Especiales: a “Morante de la Puebla” y a Miguel Ángel Delgado.
Premios
de la Municipalidad de Quito
Premio “San Francisco de
Quito” al triunfador de la feria: a “El Juli”;
Premio “Mejor
Faena”: a “Morante de la Puebla”;
Premio “Mejor Torero
Nacional”: a Guillermo Albán;
Premio “Mejor Toro: a “Coqueto”, de
“Peñas Blancas”;
Premio “Mejor Quite”: a Joselito
Adame; y
“Mención Especial de la Municipalidad”: a
Sebastián Castella por su entrega arte y valor.
Premios Círculo Bienvenida
Premio “Fábula de la Feria”: a “Morante de
la Puebla”;
Premio
“Mejor Ganadero”: a José Luis Cobo por sus dos hierros; y
Premio “Ángel Luis Bienvenida”: al novillero Miguel Ángel
Delgado.
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