RESUMENES DE ALGUNAS FERIAS SUDAMERICANAS 2008-9:
      FERIA DEL SEÑOR DEL GRAN PODER DE QUITO, ECUADOR
      por Mario Carrión. Diciembre, 2008.

      Nota:

      Con la intención de que el lector tenga un concepto general de los resultados de algunas ferias importantes sudamericanas de la temporada invernal 2008-9, he resumido en esta sección lo más relevante sucedido en los abonos de esas ferias.

      Mi método es simple, primero hago algunos comentarios sobre el abono de la feria. Luego, comento sobre los diestros que han sobresalido en sus actuaciones en los festejos de esas ferias, así como sobre cualquier positivo o negativo acontecimiento importante relacionado con la feria. Además, incluyo alguna información sobre el ganado lidiado y del resultado económico de la feria, esto último basado en las entradas registradas en las plazas de toros. Luego, continúo con la lista de los carteles mostrando los resultados de toros y toreros en forma de escuetas reseñas, según los datos obtenidos de las de la prensa que aparecen en el Internet. Finalmente, si las instituciones locales conceden premios por lo mejor efectuado en la feria, anoto los nombres de los ganadores de estos trofeos. En cambio, en estos resúmenes evito hacer evaluaciones cualitativas y dar mis opiniones personales sobre las actuaciones de los toreros por no haber sido testigo de los acontecimientos.

    Introducción

    La Feria del Señor del Gran Poder se celebra durante la última parte del mes de noviembre y durante la primera semana del mes de diciembre en Quito, Ecuador. Esta feria poco a poco, desde que en l 1960 se celebró la feria en la Plaza de Toros de Iñaquitos, inaugurada ese mismo año, se ha convertido en una de las ferias más típicas y populares de la temporada invernal sudamericana.

    Generalmente, sus abonos incluyen a las principales figuras del momento y es rara la corrida en la que los graderíos no aparezcan llenos o casi llenos de un público festivo y entusiasta. Los festejos tienen la particularidad de celebrarse al mediodía, para evitar las tardes lluviosas que caracterizan al clima andino en ese mes.

    La edición 2008 se inició el viernes 28 de noviembre con una corrida de toros, y concluyó el viernes 6 de diciembre con otro festejo mayor. Entre esas fechas se dieron cuatro corridas de toros más, una de ellas mixta con un rejoneador español, dos novilladas picadas que también incluían el rejoneador, y un festival. En total nueve festejos.

     

    En las seis corridas de toros actuaron catorce matadores de toros y un rejoneador, de los cuales solamente español “El Juli”, el francés Castella y el diestro nacional Guillermo Albán hicieron dobletes. Además, el rejoneador jienense Alvaro Montes actuó en tres festejos, en una corrida y en las dos novilladas.

     

     Las combinaciones tenían carácter internacional, pues los carteles estaban formados por los diestros españoles “El Juli”, “Morante de la Puebla”, Antonio Ferrera, César Jiménez, José Ignacio Ramos, Antonio Barrera, “El Fandi” y José María Manzanares, sustituyendo a Perera, más el francés Castella, el mexicano Joselito Adame y los matadores ecuatorianos Guillermo Albán, Diego Rivas., Juan Francisco Hinojosa y Martín Campuzano, quien tomó la alternativa en el festejo que abrió el ciclo.

     

    Comentarios

     

    El público quiteño respondió a la atracción del abono llenando o casi llenando plaza en todos los festejos, excepto en la corridas de toros del 3 y 6 de diciembre y en el festival, en los que estuvieron cubiertos tres cuartas partes del aforo.

     

    Si el resultado  económico para la empresa ha sido bueno para el público el artístico también ha sido bueno o mejor, ya que en las seis corridas de toros se han cortado 14 trofeos, nueve en las dos novilladas y tres en el festival y otros se han perdido por el mal uso de los aceros.

     

    En los festejos mayores  “El Juli” cortó tres orejas; Guillermo Albán y  “El Fandi” dos; y una Castella, Juan Francisco Hinojosa, “Morante de la Puebla”, Diego Rivas, Antonio Ferrera,  Joselito Adame y el rejoneador Alvaro Montes.

     

    De los novilleros el máximo triunfador fue Román Pérez, al recibir dos orejas y rabos simbólicos por indultar un novillo más una oreja del otro utrero, y también Miguel Ángel Delgado cortó dos orejas y José Carlos Venegas una.  Además, el rejoneador Alvaro Montes obtuvo dos orejas en la novillada.

     

    Por otro lado la Puerta Grande se abrió siete veces, tres para los matadores, “El Juli”,  Albán y “El Fandi”, una para Castella en el festival, aunque por las circunstancias no salió a hombros por ella, dos para los novilleros Román Pérez y Miguel Ángel Delgado y una para el rejoneador Montes en su actuación en la primera novillada.

     

    Pasemos ahora a comentar sobre las actuaciones de los triunfadores.

     

    “El Juli”  entró en la primera corrida de la feria el viernes 28 de noviembre y, por otorgarle la alternativa al diestro ecuatoriano, lidió el segundo toro del encierro de “Vistahermosa”, siendo este el único astado bueno y noble que salió ese día por los chiqueros. El joven maestro entendió el toro a la perfección, luciéndose con el capote y ejecutándole una superior faena de muleta, rematada con un estoconazo, lo que le mereció un doble trofeo y luego abrir la Puerta Grande. No pudo repetir el triunfo con el  descastado cuarto toro, al que le expuso mucho, sacándole los pases a cuenta gota para conseguir momentos brillantes, pero una estocada desprendida no dio lugar a que se le concedieran otro trofeo. Javier Hurtado decía esto del maestro en EL COMERCIO de Quito:

     

      Y si dio la sensación de que su cuerpo funcionaba como una maquinaria bien engrasada ejecutando las órdenes que la mente había transmitido con antelación. Toreo el suyo bien dictado, dominador y poderoso en esa primera entrega y en la segunda, con un toro falto de tono y vigor, autoritario, impositivo, apabullante.

       

    En su segunda y última actuación “El Juli” dio otra lesión de maestría en el ruedo quiteño, al lidiar y meter en la muleta al temperamental manso de “Vistahermosa” que abrió el festejo. Siguió ejecutando una buena faena, en la cual su dominio fue rey. Media estocada y un descabello dejaron el premio en una fuerte ovación, agradecida desde el tercio. Lo mejor lo dejó para su labor con el cuarto astado, la que inició lanceándolo con gusto y haciendo un  par de inspirados quites, uno por chicuelinas y otro por gaoneras. En la faena de muleta además de la maestría y el clasismo, toreó al final con la decisión de un ambicioso novillero, que le llevó incluso a arrodillarse para ejecutar templados y arriesgados derechazos, naturales y manoletinas. Al rematar de un  pinchazo y una estocada el premio fue poco, solo de una oreja.

    Guillermo Albán, quien ese el diestro ecuatoriano de más nombre, hizo su primer paseíllo en la segunda corrida del ciclo. Le tocó lidiar un manso y resabiado astado de “Campo Bravo”, al que a base de voluntad le compuso una buena faena, pero al fallar con la espada el premio quedó en una vuelta al ruedo. En su intento de agradar fue cogido, recibiendo una cornada leve en el muslo. No obstante, permaneció en el ruedo hasta rematar a su segundo toro, un animal con el hiero de “El Pinar”, que presentaba aun más peligro y dificultades que el de “Campo Bravo”.  Estuvo decidido y fue silenciado. El guayaquileño tuvo que esperar a su segunda corrida para triunfar, en la que obtuvo una oreja de cada toro de su lote y abrió la Puerta Grande. De la actuación del torero nacional Gonzalo Ruiz Álvarez escribió en EL COMERCIO de Quito lo siguiente:

      ... hizo el paseíllo pese a la cornada de 20 centímetros que llevaba en su muslo izquierdo...El de Triana humilló, fue fijo y repetidor, un gran toro al que Albán lo toreó con varias series de derechazos y muy buenos naturales antes de los pases circulares... que encendieron la pasión en la plaza. Tras media estocada tendida cortó una oreja y el toro fue ovacionado en el arrastre. Noble, aunque sin fuerza, el quinto permitió al torero ecuatoriano construir una apropiada y torera faena. Las ajustadas gaoneras fueron el prólogo de un valiente planteo muleteril que al natural tuvo sus mejores pasajes. Desplantes de adorno y circulares obligaron al toro a seguir el trapo rojo y la conexión con el público alcanzó mayor vibración cuando Albán, de rodillas, dio manoletinas de aguante. Una estocada entera y trasera y un natural antes de que el toro caiga sin puntilla formaron la escandalera. Oreja y fuerte petición de dos.

     “El Fandi” en su única actuación cortó una oreja a dos toros de “Huagrahuasi”, y salió a hombros por la puerta de los triunfadores. Desde la larga cambiada a su primero, pasando por los varios quites, el diestro granadino  relució y entusiasmó con el manejo del capote y con las banderillas un tanto más. Con la muleta a su primer toro, un animal que embestía con nobleza, le hizo una faena ligada y variada que impactó con fuerza en los tendidos. Remató su hacer muleteril con un pinchazo y estocada. Hubo oreja y petición de una segunda.  Volvió entusiasmar con capote y banderillas, para luego completar una faena con pases todas las marcas, recibiendo una fuerte voltereta. Una estocada defectuosa fue la causa que solamente paseara un trofeo en la vuelta al ruedo y no el segundo que el público solicitaba. A hombros dejó el coso este torero de casta.

    Sebastián Castella en sus dos actuaciones ha obtenido solamente un trofeo En su primera actuación el sábado 29 lidió tres astados de tres ganaderías distintas, los de su turno de “Campo Bravo” y de  “El Pinar”, y el de regalo de 2º, “Triana”, y solamente el primero de “Campo Bravo” le permitió el triunfo. El toro tenía nobleza pero estaba escaso de raza, y el francés le ejecutó una faena que fue de menos a más, ganando altura conforme con temple y firmeza el diestro encelaba al toro para coserlo a la muleta y culminando con un par de series de pases circulares con la derecha. Mató bien y se ganó el único trofeo concedido en el festejo. Con el quinto tuvo que abreviar por el animal lesionarse una pezuña. El sobrero de regalo tampoco le dio muchas facilidades, no obstante, basándose en un toreo de cercanía Sebastián estuvo a punto de obtener otra oreja, pero falló con los aceros. En la corrida del jueves 4, como a menudo le ha sucedido durante la temporada europea, después de torear bien de capote y ejecutar faenas de orejas, la espada le jugó unas malas pasadas convirtiendo los posibles trofeos en fuertes aplausos de un público que había  apreciado lo visto.

    En el festejo de miércoles el ecuatoriano Juan Francisco Hinojosa se enfrentó a un toro complicado de “Santa Coloma” y con uno bueno de “Peñas Blancas”, el único potable del encierro. Con el malo estuvo voluntarioso, pero se le notó la falta de oficio y fue silenciado. En cambio, al astado bueno, después de cuajar unas buenas verónicas, le compuso una faena que fue de menos a más, terminándola por molinetes y  con unas ajustadas manoletinas que calentaron al público. Una gran estocada le hizo llevarse una oreja algo liviana.

    El jueves también otro diestro ecuatoriano, Diego Rivas, aprovechó la noble embestida del sobrero de "Huagrahuasi", el de turno fue devuelto al corral, para completar una faena limpia, relajada y bien lograda, pero algo escasa de sentimiento. No obstante, su hacer fue apreciado por la audiencia, y si no hubiera sido por fallar con el descabello, tal ver hubiera habido mejor premio que solo una fuerte ovación. En cambio, la emoción subió algunos grados cuando, toreando al sexto astado bajo un diluvio, el espada nacional estuvo muy tesonero y valiente para completar una faena intermitente. Cobró media estocada letal que hizo doblar al de “Huagrahuasi”. Por esa actuación se fue del coso con una oreja en sus haber.

    También, el artista sevillano Morante cortó una oreja en ese mismo festejo del jueves. Ahora bien así como la prensa ha sido parca al referirse al ecuatoriano, al sevillano lo ha alabado. MUNDOTORO.COM reportaba así su actuación:

      Morante cortó una oreja del cuarto, animal noble al que costó desplazarse y al que el sevillano bordó el toreo a la verónica en un quite colosal. Faena cumbre, de mucho aguante y valor seco, muy metido entre los pitones para torear muy despacio. Ya pudo pasear una del primero, toro mansito, de raza justa al que dibujó un quite por chicuelinas sensacional antes de plasmar una faena con intermitencias nutrida de series y muletazos extraordinarios, embraguetado y torero, pero falló con los aceros.

    El diestro español  Antonio Ferrera, y el mexicano Joselito Adame fueron los dos últimos que cortaron una oreja en el ciclo ferial. Lo hicieron en la corrida del 6 de diciembre, el Día de Quito. Adame se ganó el trofeo con una animada actuación al primer toro de “Triana”, con el que confirmaba la alternativa. Comenzó luciéndose al torear por verónicas y en un quite por lopecinas. Luego, banderilleó con facilidad, e inició la faena de muleta con pases cambiados, siguiendo muy valiente con un toreo variado y emotivo, que al ser rematado con una buena estocada, le hizo ganarse el trofeo. También, con el toro de “Mira fuente", el último lidiado en la feria, el mexicano entusiasmó con capote, banderillas y con parte de la faena de muleta, pues el cornúpeta se vino a menos a mitad de ella y, como encima no estuvo fino con los aceros, después de oír un aviso solo hubo aplausos.

    A Antonio Ferrera el triunfo le llegó en el quinto toro, pues en su primero tuvo que acortar la faena por el animal lesionarse una pezuña. Oyó una sonora ovación, En cambio, en el segundo de su lote, un repetidor ejemplar de “Trinidad”, ya dejó ver su intención de triunfar, al recibirlo con largas cambiadas, seguidas de bonitas verónicas, y aun más al completar un sensacional tercio de banderillas. Comenzó la faena con pases por alto sentado en el estribo, para seguir con series de derechazos y pases de adorno. Mató de pinchazo y estocada desprendida y se llevó el último trofeo otorgado en la feria.

    Veamos ahora cual fue la suerte de esos espadas que pasaron por el ruedo de Iñaquito sin dejar mucho rastro.

     

    Martín Campuzano se fue sin trofeos, en cambio, dio una vuelta al ruedo en el toro de su alternativa. Sin embargo, no se acopló con el difícil sexto al que mató mal, oyendo dos avisos. En la corrida final del ciclo el veterano José Ignacio Ramos confirmó la alternativa con un sobrero de “Trinidad” por haberse lesionado el titular. Fue un animal serio con sentido y peligro con el cual el espada burgalés estuvo decidido pero lo mató mal. En cambio, al cuarto, un toro que se caía, lo mimó para sacarle pases  vistosos y, al matarlo eficazmente, fue premiado con una vuelta la ruedo. Se lució con los garapullos.

     

    José María Manzanares, quien estaba cosechando trofeos desde que reapareció en Lima, se encontró con dos toros con muchas dificultades que no le permitieron seguir ese tren. El alicantino estuvo entregado y valeroso, pero la brillantez con ese lote era imposible. Aun fue peor fue la suerte de César Jiménez en el segundo festejo, en el que se encontró primero con un animal muy manso de “Campo Bravo”, que fue lidiado bajo la constante protesta del público que clamaba por su devolución, y después se enfrentó con un  peligroso e ilidiable animal de “El Pinar”, con cual el espada optó por abreviar. Fue silenciado al rematar a sus enemigos. Ganas ni voluntad tampoco le faltaron a Antonio Barrera, quien confirmaba la alternativa en Iñaquito, pero sus buenas intenciones se estrellaron en contra de un lote imposible y, al igual que Jiménez, oyó silencios al completar sus actuaciones.

    Con respecto a los novilleros, en la primera novillada  se distinguió sobremanera el novillero francés Román Pérez, al ser premiado con los máximos trofeos simbólicos al indultar a un bravo novillo de “Vistahermosa”, y más tarde también le cortó otra oreja a otro buen novillo del mismo hierro.  El utrero del indulto repetía sin parar, y de salida el novillero le cuajó un ramillete de bien ejecutadas verónicas. Con la muleta, el primer tramo de la faena fue un poco acelerado por la codicia del animal, pero luego el francés consiguió templarlo, toreándolo muy asentado, especialmente en las series por naturales por la izquierda. Hubo emoción y el público pidió el indulto clamorosamente, el que el presidente concedió junto con las dos orejas y rabo simbólicos para el espada. Al quinto, otro novillo bueno, Román lo toreó con buen gusto y temple pero sin sacarle todo lo bueno que el animal tenía dentro, pero al rematarlo efectivamente de una buena estocada, consiguió sumar un nuevo trofeo.

    Por otro lado, el penúltimo festejo de la feria terminó con el novillero sevillano Miguel Ángel Delgado saliendo a hombros bajo una ducha celestial, la misma que había caído de una manera torrencial desde que se lidiaba el quinto novillo. Con los tendidos casi despoblados, pues una mayoría de los espectadores se habían escabullido huyendo del temporal, el sevillano estuvo muy decidido y firme toreando en un barrizal al buen novillo de “Trinidad”. Le consiguió ejecutar una faena de mucho mérito pero con altos y bajos que le valió la concesión de un trofeo el que, añadido al que había obtenido del tercer utrero, justificó el que abriera la Puerta Grande. Al novillo se premio con una vuelta al ruedo. Más redonda y templada fue la faena al tercer utrero, en la que Miguel Ángel mostró poseer buenas maneras toreras. El sevillano ha dejado un buen ambiente en Quito. En ese festejo también el novillero jienense José Carlos Venegas, después de ser silenciada su actuación con su primer novillo, cortó una oreja a  un utrero lentón y de poca fuerza, al que, antes de rematarlo de una excelente estocada, le hizo una labor voluntariosa y lo templó para exprimirle algunos pases notables.

    Otro triunfador ha sido el rejoneador Alvaro Montes al cortar dos orejas en la primera novillada y otra en la corrida de toros. En la novillada estuvo por encima de las condiciones de sus dos novillos de “Mirafuente”. Su primero apretaba para los adentros, poniendo en peligro a las cabalgaduras con varios achuchones. Fue silenciado. Sin embargo, con el sexto, un utrero que tampoco daba facilidades para el rejoneo, Montes le  expuso mucho para dominarlo y a continuación completar una labor emotiva de gran mérito, que incluía un bonito y variado tercio de banderillas. Mató de un certero rejón y a sus manos llegaron las orejas del burel. En la corrida de toros el rejoneador se enfrentó al primer y sexto toros del encierro de “Santa Coloma”. A su primer toro que manseaba, le expuso mucho, le clavó rejones de castigo, y  le completó la suerte de banderillas de una manera variada, pero por fallar repetidamente con el rejón de muerte, escuchó un aviso y el silencio al doblar el animal. En cambio, con el bravo y repetidor astado que cerró el festejo superó todo lo hecho anteriormente, desde que esperó al cornúpeta a portagayola con la garrocha hasta que lo envió al matadero con un pinchazo y rejonazo, por lo que el premio esta vez fue de una oreja. En la segunda novillada se fue de vacío en el único toro que lidió.

    En el intermedio del ciclo ferial se dio el festival que ya se ha hecho norma en la Feria de Quito. Sin embargo, a diferencia de otros años, cuando actuaron algunos toreros retirados, este año el cartel estuvo formado por diestros en activo. Hubo dos triunfadores, Sebastián Castella y “Morante de la Puebla”, quienes cortaron dos orejas y una respectivamente. Los demás alternantes se fueron de vacío. Al diestro francés le tocó un bravo novillo de “Triana”, para el que se pidió el indulto, y al no concedérsele, se le premió con la vuelta al ruedo. El espada lo entendió a maravillas para componerle una excelente faena, en la que la firmeza, el temple y el ligue estuvieron presentes. Cortó dos orejas. Como una nota anecdótica hay que anotar que Castella vestía un antiguo traje parisino tocado con sombrero, lo que no era muy taurino. Por otro lado, Morante le sacó partido a un novillo que gazapeaba bordándole una faena rociada con armoniosos adornos. Falló con la espada, lo que no quitó para que se llevara un trofeo.

    De las ganaderías es difícil destacar un encierro completo, pues en la mayoría de los festejos se lidiaron encierros compuestos por ejemplares de diferentes ganaderías. Sin embargo, se podría destacar más de una docena entre toros y novillos sueltos que dieron muy buen juego, pero demos solamente estos ejemplos: el noble astado  de “Vistahermosa” que fue  desorejado por “El Juli” en el primer festejo, el  bravo y noble utrero de la misma ganadería que fue indultado por Román Pérez, o un novillo de “Triana” que fue lidiado por Castella en el festival y al que se le dio una vuelta al ruedo.

    Reseñas

    Estos fueron los carteles y los resultados de los nueve festejos, según los datos aparecidos en las reseñas de la prensa:

      Viernes 28 de noviembre. 1ª de Feria. Toros de “Vistahermosa” (desiguales de presentación y juego; los mejores el 1º y el 2º que fueron nobles) para “El Juli” (dos orejas; saludos; salida a hombros), José María Manzanares, sustituyendo a Miguel Ángel Perera (silencio; saludos) y Martín Campuzano, que tomaba la alternativa, (vuelta al ruedo; silencio tras dos avisos). Entrada: lleno.

      Sábado 29 de noviembre. 2ª de Feria. Toros de “Campo Bravo”, 1º, 3º y 5º, y de “El Pinar”, 2º, 4º y 6º y uno de regalo de “Triana” (de presentación variada descastados y complicados, el 5º se lesionó una mano durante el tercio de banderillas) para Guillermo Albán (vuelta; silencio), Sebastián Castella (oreja; silencio; ovación y aviso el de regalo) y César Jiménez (silencio; silencio tras aviso. Entrada: casi lleno.

      Domingo 30 de noviembre. 3ª de Feria. Cuatro novillos de “Vistahermosa”, 1º, 2º, 4º y 5º (correctos de presentación y de juego diverso, sobresalieron el noble 1º y especialmente el  2º, muy bravo y noble que fue indultado; desentonó el 4º) para  Rafael Rodríguez (saludos; silencio) y Román Pérez (dos orejas y rabo simbólicos; oreja; salida a hombros); y dos de “Mirafuente”, 3º y 6º (faltos de casta) para el rejoneador Alvaro Montes (silencio; dos orejas; salida a hombros). Entrada: casi lleno.

      Lunes 1 de diciembre. 4ª de Feria. Dos toros de “Triana”, 1º y 2º, y cuatro de “Huagrahuasi”,  3º, 4º, 5º y 6º  (de buen juego en general, destacando el 2º y el 6º.) para “El Juli” (saludos; oreja), Guillermo Albán (oreja; oreja; salida a hombros) y “El Fandi” (oreja; oreja; salida a hombros). Entrada: lleno.

      Martes 2 de diciembre. Festival de Feria. Tres novillos de “Vistahermosa”, uno de “Huagrahuasi”, el 2º, uno de “Triana”, el 4º (premiado con la vuelta al ruedo), y uno de “Trinidad”, el 6º, para Carlos Yanes (silencio tras aviso), “Morante de la Puebla” (oreja), “El Juli (ovación), Sebastián Castella (dos orejas) Joselito Adame (ovación) y el  novillero Curro Rodríguez (silencio).  Entrada:  3/4.

      Miércoles 3 de diciembre. 6º de Feria. Cuatro toros de “Santa Coloma”, 1º, 2º, 3º y 6º, (complicados y con dificultades en general,  excepto el 6º que fue noble) y dos de “Peñas Blancas”, 4º y 5º, (el 4º parado y el 5º bravo) para el rejoneador Álvaro Montes (silencio; oreja) y los matadores de toros Antonio Barrera (silencio; silencio) y Juan Francisco Hinojosa (silencio; oreja). Entrada: 3/4.

      Jueves 4 de diciembre. 7ª de Feria. Tres toros de “Triana” y tres de “Huagrahuasi” (manejables en general, siendo lo mejores el 3º y el 6º) para “Morante de la Puebla” (ovación: oreja), Sebastián Castella (ovación; ovación) y Diego Rivas (saludos; oreja). Entrada: lleno.

      Viernes 5 de diciembre. 8ª de Feria. Seis novillos de “Trinidad” (manejables en general, aunque bajos de casta; el mejor el 6º que se le dio la vuelta al ruedo) para los novilleros  Álvaro Samper (silencio; silencio), José Carlos Venegas (silencio; oreja) y Miguel Ángel Delgado (oreja; oreja; salida a hombros); y un astado de “Vistahermosa” (manejable) para el Alvaro Montes (ovación tras aviso). Entrada: lleno.

      Sábado 6 de diciembre. 9ª de Feria. Cuatro toros de “Trinidad”, 1º , 2º, 4º y 5º,  y dos de “Mirafuente”, 3º y 6º, (bien presentados y de juego variado) para José Ignacio Ramos, que confirmaba alternativa, (silencio; vuelta), Antonio Ferrera (silencio; oreja) y Joselito Adame, que confirmaba alternativa, (oreja; saludos tras aviso). Entrada:  3/4.

     PREMIOS

    Completada el último festejo del ciclo ferial se anunciaron los resultados de la deliberaciones de los  diferentes jurados de las organizaciones que premian los mejores logros en los festejos taurinos de la feria del Señor de Gran Poder de Quito 2008. Estos fueron los recipientes de los galardones más significativos:

    Premios Citotusa, empresa de la Plaza de Toros de Iñaquito

              Premio “Jesús de Gran Poder, al máximo triunfador del la feria: a “El Juli”;
        Premio “Virgen de Quito” al novillero máximo triunfador: a Román Pérez;
        Premio “Mejor Toro”: al astado “Heredero”, de “Huagrahuasi”, lidiado el 4 de diciembre;
        Premio “Mejor Estocada”: a Joselito Adame;
        Premio "Mejor Par de Banderillas": a Javier Pacha; y
        Menciones Especiales: a “Morante de la Puebla” y a Miguel Ángel Delgado.

    Premios de la Municipalidad de Quito 

        Premio “San Francisco de Quito” al triunfador de la feria: a “El Juli”;
        Premio “Mejor Faena”: a “Morante de la Puebla”;
        Premio “Mejor Torero Nacional”: a Guillermo Albán; 
        Premio “Mejor Toro: a “Coqueto”, de “Peñas Blancas”;
        Premio “Mejor Quite”: a Joselito Adame; y
        “Mención Especial de la Municipalidad”: a Sebastián Castella por su entrega arte y valor. 

    Premios Círculo Bienvenida

        Premio “Fábula de la Feria”: a “Morante de la Puebla”;
        Premio “Mejor Ganadero”: a José Luis Cobo por sus dos hierros; y
        Premio “Ángel Luis Bienvenida”: al novillero Miguel Ángel Delgado.

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