SAN ISIDRO 2004:
POCOS VENCEDORES Y MUCHOS VENCIDOS
por Mario Carrión

Llenos de esperanza y con el sueño de encausar sus carreras el 8 de mayo los matadores José Luis Moreno, "Rafaelillo" y López Chaves hacían el primer paseíllo de los 29 que hasta el seis de junio se harían en el ruedo de la Monumental de las Ventas durante la larga y tediosa Feria de San Isidro. Como en demasiados festejos del ciclo del abono madrileño, los deseos de los diestros no se consumaron, pues una difícil corrida de José Escolar convirtió los deseados cortes de orejas en sustos, frustraciones y silencios. Este tono grisáceo del festejo inicial matizó en gran parte un abono que desde que aparecieron los carteles fue objeto de la critíca de del gran público y la prensa.

En verdad pocos de los carteles de las 23 corridas anunciadas estaban bien rematados y varios se asimilaban más a los carteles veraniegos que se anuncian en Las Ventas para dar oportunidades a rezagados toreros que a combinaciones propias para San Isidro, la feria considerada como la más prestigiosa del mundo.

En parte la dificultad de montar un abono tan extenso como el de Madrid se debe a que el escalafón actual de matadores de toros se halla en un estado de transición. Actualmente existen pocas figuras consagradas que interesen en Madrid, y por otro lado los diestros aspirantes a serlas aun se encuentran en el camino. Si a esto añadimos que Enrique Ponce y "El Juli', los supremos lideres del momento, limitan sus actuaciones en Las Ventas, y que otros diestros importantes, quienes ya tienen prácticamente la temporada hecha evitan el venir a Madrid, entonces las dificultades para rematar el abono se multiplican.

Aun así en el público quedaba la impresión de que la que la empresa no se había esforzado para remontar los obstáculos para completar un mejor abono. Se notaba la falta de los jóvenes valores César Jiménez y José María Manzanares para confirmar sus alternativas. El primero achacaba su ausencia a que la empresa no aceptó sus exigencias económicas, y la ausencia del segundo era voluntaria. Tampoco la empresa llegó a un arreglo económico con Javier Conde. Los imponderables también cooperaron a disminuir la atracción del abono, pues dos artistas fueron incapaces de cumplir sus compromisos, "Morante de la Puebla", quien iba a actuar en tres corridas, decidió retirarse temporalmente de los ruedos por su estado psíquico, y Salvador Vega, anunciado en dos corridas, no pudo actuar por estar recuperándose de una grave cogida. También Luis Francisco Esplá, debido una lesión tuvo, que ser substituido en una corrida, aunque unos días después recuperó la actuación perdida al sustituir a Morante.

Ahora bien, a pesar de las muchas criticas que los empresarios de Las Ventas recibieron al anunciar los carteles del abono de San Isidro que incluían 3 novilladas y 3 corridas de rejones, además de las 23 corridas de toros, incluyendo la Corrida de la Prensa, el público ha llenado o casi llenado la plaza en 22 festejos y en el resto se ha cubierto más o menos tres cuartas partes del aforo. O sea que tanto en los pocos festejos con los carteles más caros como en los más con carteles veraniegos, la plaza siempre ha tenido una excelente entrada. La empresa has dado a conocer que en 17 corridas se puso cartel de "no hay billetes" en las taquillas y que se había vendido el 97% del boletaje total. Esto nos hace pensar que el espectáculo taurino en San Isidro rompe el dogma económico que propone que el productor debe satisfacer a la clientela presentándole un producto de buena calidad con el fin de incrementar las ganancias. Por lo tanto, considerando que después de todo para los organizadores de la Feria de San Isidro el abono es un asunto comercial, uno se pregunta ¿qué incentivo van a tener los Lozano para invertir más capital para presentar mejores carteles en el abono si con eso no van a obtener mayores beneficios?. El romanticismo no es parte del comercio.

En el abono se anunciaban 29 festejos taurinos: 23 corridas de toros, 3 novilladas y 3 corridas de rejones. Los 69 puestos de las 23 corridas de toros estuvieron cubiertos por 44 matadores. Cinco de los diestros actuaron en tres festejos: los madrileños Uceda Leal, Luis Miguel Encabo, Miguel Abellán y Matias Tejela, y el catalán Serafín Marín. Dieciséis coletas hicieron el paseíllo en dos ocasiones: Luis Francisco Esplá, Manuel Caballero, Eugenio de Mora, Dávila Miura, "El Zotoluco", "El Califa", Antonio Ferrera, Juan Diego, "El Juli", "El Cid", Fernando Robleño, "El Fandi", Javier Valverde, Antón Cortés y Sebastián Castella. Y César Rincón, Enrique Ponce, "Finito de Córdoba" y otros 21 matadores actuaron solamente en una corrida. El novillero Andrés Revuelta inesperadamente se doctoró el 13 de mayo, ceremonia inesperada, pues el toricantano entró en la corrida substituyendo a Salvador Vega. También, Leandro Marcos y Sebastián Castella confirmaron el doctorado el 18 y 28 de mayo, respectivamente.

En las tres corridas de rejones y en las dos novilladas ningunos de los rejoneadores ni ningunos de los novilleros hicieron doblete.

Antes de hacer algunos comentarios sobre lo más relevante acontecido en el ruedo de Las Ventas, a continuación presentamos unas tablas, en las cuales por brevedad se resumen de una manera codificada los datos obtenidos de las reseñas publicadas en la prensa madrileña. La información de las reseñas, a diferencia de las crónicas, no matiza las actuaciones de los actuantes, pero si reporta fríamente los hechos concretos. Por consiguiente, al dar un vistazo a esta información nos podemos hacer una idea de como fueron las actuaciones de cada diestro en particular, o considerando conjuntamente estos datos podríamos conceptuar si esta edición de la Feria de San Isidro fue buena mala o regular. Estos son los códigos y las tablas les siguen:

    2a=dos avisos; 3a=tres avisos; b=bronca; pit=pitos; d=división de opiniones;
    s= silencio; ov=ovación, aplausos o salida al tercio; v=vuelta al ruedo sin oreja;
    p=petición de oreja; o= una oreja; 2o=dos orejas; r=rabo; pg=salida por la Puerta Grande;
    h=herido sin poder continuar la lidia; hc=herido continuando la lidia.
    Entradas aproximadas: 1/5, 1/4, 1/2, 3/4 del el aforo, ll=lleno o casi lleno,g y nhb=no hay billetes
    Debido que un aviso puede ser causado por una larga faena o por tardar en matar, no lo anotamos.

  • 8 de mayo. Toros de José Escolar. Matadores; José Luis Moreno (s, s), "Rafaelillo" (ov, s), y López Chaves (s, s). Entrada: 3/4

  • 9 de mayo. Toros de Hernández Pla. Matadores; "El Fundi (s, s), Óscar Higares (s.s), y Gómez Escorial (ov, s). Entrada: 3/4

  • 10 de mayo: Novillos de La Quinta (vuelta al ruedo al mayoral). Novilleros: Francisco José Palazón (s, s), Javier Solís (s, pit), y Roberto Galán (pit, pit). Entrada: 3/4

  • 11 de mayo: Toros de Astolfi; matadores: Luis Miguel Encabo (s, ov), Eugenio de Mora (pit, s), y "El Cid" (ov, s). Entrada: 2/3

  • 12 de mayo. Toros de Puerto de San Lorenzo; matadores: "El Califa" (ov, s), Eugenio de Mora (s, s), y Antón Cortés (ov, s). Entrada: 3/4

  • 13 de mayo. Toros de varios hierros: González Sánchez-Dalp, "San Miguel", Manolo González y Conde de la Maza; matadores: Antonio Ferrera (s, s), Miguel Abellán (ov, s), y Andrés Revuelta, alternativa, substituyendo a Salvador Vega (s, s). Entrada: 3/4

  • 14 de mayo. Toros de Fermín Bohórquez; rejoneadores: Joao Moura (ov, s), Antonio Domecq (s, ov), y Pablo Hermoso de Mendoza (o, o, pg). Entrada: ll

  • 15 de mayo. Cuatro toros de "Carriquiri" y dos sobreros de Ramón Flores; matadores: Uceda Leal (ov, s), "El Fandi" (s, s, h) y Serafín Marín (s, s). Entrada: ll

  • 16 de mayo. Cinco toros de "Palha" y uno del Conde de la Maza; matadores: Manolo Sánchez (pit, pit), Jesús Millán (pit, pit), y Javier Castaño (s, s). Entrada: ll

  • 17 de mayo. Cuatro novillos de Román Sorando, uno de Navalrosal y otro de Alejandro Vázquez; novilleros: Luis Bolívar (s, s, s), Sergio Marín (h), Eduardo Gallo (ov, o, o, pg). Entrada: 3/4

  • 18 de mayo. Toros de "El Torreón", tres de Moisés Fraile, un sobrero de "Los Recitales", uno de Ramón Flores y otro del Conde de La Maza; matadores: Uceda Leal substituyendo a "Morante de la Puebla" (s, s), Antón Cortés, substituyendo a Salvador Vega (ov, ov), y Leandro Marcos, confirmación de alternativa (s, s). Entrada: ll

  • 19 de mayo. Toros de "El Ventorrillo"; matadores: Juan Diego (s, pit), "El Fandi" (s, o), y Matías Tejela (pit, 2o, pg). Entrada: ll

  • 20 de mayo. Toros de Gavira; matadores Manuel Caballero (s, s), Miguel Abellán (v, v), y "El Juli" (s, s). Entrada: ll

  • 21 de mayo. Toros de Baltasar Ibán; matadores: Luis Miguel Encabo, substituyendo a Luis Francisco Esplá (s, s), Antonio Ferrera (s, s), y Juan Diego (s, v). Entrada: ll

  • 22 de mayo. Toros de Julio de la Puerta; rejoneadores: Leonardo Hernández (s, o), Álvaro Montes (2v y p, 20, pg), y Sergio Galán (o, o, pg). Entrada: ll

  • 23 de mayo: Cinco toros de Arauz de Robles y uno de Carlos Núñez; Antonio Barrera (s, s), Rafael de Julia (s, pit), e Iván Vicente (s, pit). Entrada: ll

  • 24 de mayo, suspendida por lluvia y celebrada el domingo 6 de junio. Cinco novillos de "El Ventorrillo" y uno Alejandro Vázquez; novilleros: Miguel Angel Perera (2o, o, pg), "Morenito de Aranda" (ov, v) y Ismael López (ov, s). Entrada 3/4

  • 25 de mayo. Cinco toros de Núñez del Cuvilloy uno de Los Recitales; matadores: Luis Francisco Esplá , substituyendo a "Morante de la Puebla" (ov, s, h), "Finito de Córdoba" (s, pit), y Serafín Marín (o, s). Entrada: ll

  • 26 de mayo. Toros de "Torrestrella" (vuelta al ruedo al primero); matadores: César Rincón (ov, s), Uceda Leal (s, ov), y "El Juli" (s, s ). Entrada: ll

  • 27 de mayo: Corrida de la Prensa. Toros de diferentes ganaderias; Miguel Abellán (v, ov), Serafín Marín (s, ov ), y Matías Tejela (ov, s). Entrada: ll

  • 28 de mayo. Toros de "Valdefresno"; matadores: Enrique Ponce (s, ov y 2a), Matías Tejela (s, s), y Sebastián Castella (s, s), confirmación de alternativa. Entrada: ll

  • 29 de mayo. Toros de Luis Terrón; rejoneadores: Fermín Bohórquez (o, o, pg), Luis Domecq (s, pit), y Andy Cartagena (2o, s, pg ). Entrada: ll

  • 30 de mayo. Toros del Conde de la Corte; matadores: "Zotoluco" (s, ov), Sánchez Vara (s, s), y Sergio Martínez (o, s). Entrada: ll

  • 31 de mayo. Cinco toros de Celestino Cuadri y uno de Lozano Hermanos; matadores: "El Califa" (s, s), Dávila Miura (pit, pit) y Curro Díaz (v y p, s) Entrada: ll

  • 1 de junio. Toros de Atanasio Fernández; matadores: David Luguillano (s, pit, h), Javier Valverde ( s, s), e Iván García (ov, s). Entrada: ll

  • 2 de junio. Toros de Samuel Flores; matadores: Manuel Caballero (s, pit), Fernando Robleño (ov, ov), y Sebastián Castella (ov, ov, h). Entrada: ll

  • 3 de junio. Cuatro toros de Miura, uno de "Espartaco" y otro de Rivera Ordóñez; matadores: "El Zotoluco" (s, s), Juan José Padilla (pit, s), y Dávila Miura (pit, s). Entrada: ll

  • 4 de junio. Toros Adolfo Martín; matadores: Pepín Liria (pit, ov, h), Luis Miguel Encabo (s, ov, h), y Javier Valverde (ov, ov). Entrada: ll

  • 5 de junio. Toros de Victorino Martín; matadores: Luis Francisco Esplá (ov, s), El Cid (v, o), y Fernando Robleño (o, s). Entrada: ll

    Analizando cuantitativamente los datos que aparecen arriba se concluye que en las 23 corridas de toros se lidiaron 138 toros y que a la muerte de estos las faenas que les ejecutaron los diestros fueron evaluadas por el público de la siguiente manera: 1 con dos orejas, 5 con una oreja, 6 con vueltas al ruedo sin cortar trofeos, 28 con aplausos, ovaciones con o sin salidas al tercio, 81 con silencio, y 17 con pitos o bronca. También se observa que en las corridas de los días 16 y 23 de mayo y en la del 3 de junio todas las faenas fueron silenciadas o pitadas; que en los festejos del 8, 9, 13, 15 y 28 de mayo y en la del primero de junio únicamente una faena fue ovacionada y las demás silenciadas o pitadas. Por el contrario, solamente en cuatro corridas se concedieron trofeos.

    Estas cifras dan una impresión bastante negativa del resultado de las corridas de toros, pues han sido muy pocos los trofeos concedidos o las vueltas dadas por los diestros y muy abundantes los silencios o las expresiones de desagrado con los que el público ha expresado su descontento. Sin embargo, como el toreo siendo un arte no se puede jugar solamente con cantidades, pasemos ahora hacer algunos comentarios con énfasis en lo positivo que aconteció en Las Ventas.

    El joven Matías Tejela ha sido el único matador que abrió la Puerta Grande en San Isidro. Esto sucedió el 19 de mayo, en la primera corrida de las tres que en ese mes actuó en Las Ventas. Compartía el cartel con Juan Diego y "El Fandi", lidiando toros de "El Ventorrillo". El ambiente en los tendidos estaba enrarecido con un público que en los cuatro toro lidiados esa tarde más en las siete corridas anteriores había visto poco interesante, hasta que "El Fandi" cambió el humor llevándose una oreja del quinto toro. El intento de faena de Matías a su primer toro fue protestado por un sector del público y el diestro oyó algunos pitos al deshacerse del enemigo. Pero el cuadro cambió dramáticamente pues el madrileño a un bien armado y ofensivo animal, le plantó cara completándole una gran faena. Su toreo era del bueno, como el que hizo en la Feria de Abril en Sevilla, presentándole al astado la muleta plana en la mano derecha, enganchándolo, ajustándose con él en el embroque y finalmente llevando al animal largo para ligarle otros pases con la misma verdad. Si los derechazos fueron buenos los naturales los superaron. Una gran estocada puso las dos orejas en sus manos, las que le abrieron de par en par la Puerta Grande. Luego, ni en la Corrida de la Prensa ni en la del 28 encontró el material adecuado para duplicar el triunfo y tres de sus faenas fueron silenciadas y una fuertemente aplaudida. Sin embargo, siempre mostró su determinación y dio muestras sueltas de su buen toreo con capote y muleta. Tejela en San Isidro ha dado otro paso firme hacia el estrellato como ya había dado otros esta temporada en las ferias de Valencia, Castellón, Sevilla y Nimes.

    De los matadores de toros solamente Serafín Marín, "El Fandi", Sergio Martínez, "El Cid" y Fernando Robleño salieron de San Isidro con una oreja en su haber, aunque un par de diestros más tuvieron petición de una oreja pero no se les fue concedida.

    Serafín Marín, como Tejela, actuó en tres corridas, los días 15, 25 y 27 de mayo. En su primera actuación se encontró con dos blandos astados de 'Carriquiri" con los que estuvo muy valiente, teniéndoles que torear a media altura y con temple para evitar que sus antagonistas doblaran las mano, por lo que las faenas carecieron de emoción. Su labor fue silenciada en ambos. En el sexto toro se destacó en un gran quite por gaoneras, suerte que la está haciendo parte de su repertorio, y en dos tandas con la derecha antes que el animal se rajara. Tampoco el 27 en la Corrida de la Prensa las cosas le fueron mucho mejor al catalán, aunque su faena al de "El Puerto de San Lorenzo" fue ovacionada . A su primero, un sobrero de "Albarrea" que gazapeaba, intentó sacarle faena, pero solamente consiguió dar pases sueltos, y en uno de los intentos el toro lo buscó, pegándole una voltereta de la que salió ileso. Mató mal y otra vez su hacer fue silenciado. No obstante dos días antes en la buena pero floja corrida de "Nuñez del Cuvillo", Marín había mostrado al público que no se ha equivocado en adoptarlo 'como torero de Madrid' ya, que como en Sevilla en abril, volvió torear con capote y muleta con el valor, elegancia y clase que le caracterizan. Se ganó una oreja en su primero con una faena iniciada con emocionante estatutarios y concluida con ajustadas manoletinas, y entre medio compuesta con varias bien logradas tandas de derechazos. Con la izquierda la faena bajo un poco, pues el toro perdió gas, pero una desprendida estocada de rápido efecto le hizo ganarse un trofeo. No pudo redondear la tarde, ya que le tocó un toraco parado, con el que abrevió, después de intentar valientemente de sacarle faena. Marín, aun sin tener triunfos espectaculares en Madrid esta feria, no ha defraudado por lo que sigue su curso en un camino ascendente.

    "El Fandi" actuó las tardes del 15 y 19 de mayo. En la primera tarde le correspondió lidiar dos sobreros de Ramón Flores que tuvieron aun peores condiciones para el toreo y similar flojedad que los titulares de ""Carriquiri". Con ellos el granadino estuvo muy dispuesto. Recibió a uno con una larga cambiada y se lució con el capote en ambos, especialmente al ejecutar unas verónicas. En los dos tercios de banderillas puso a los espectadores de pie en los tendidos, siendo fuertemente ovacionado. Sin embargo, con la muleta no hubo maneras de consolidar faenas y fue silenciado al rematar a sus oponentes. En su segunda actuación con toros de "El Ventorrillo", en su primer toro también fue silenciado. Ya se iba de la feria sin tocar pelo, pero después de estar lucido con el capote, de nuevo banderilleó con su peculiar estilo, pero al salir de un par fue cogido espectacularmente, recibiendo en un puntazo. Permaneció en el ruedo, y entre la emoción del percance y una faena emotiva, coronada por una buena estocada, se produjo una petición de oreja mayoritaria que fue concedida. En cambio, al dar la vuelta al ruedo con ella en la mano un sector del público protestó la concesión. Una cosa que no se puede protestar es la tremenda voluntad de agradar y valor de "El Fandi".

    Sergio Martínez, un torero que apenas torea, entró en la feria en la corrida de "El Conde de la Corte", buscando una oportunidad para salir de su modesta posición en la que halla en el escalafón. La oportunidad le al tocarle lidiar a "Director', un toro bravo y noble que con el capote no dio señales de serlo, pero que luego rompió a mejor en el último tercio. Sergio le dio distancia, y se mostró firme para ligar una faena con ambas manos, basada en la verticalidad y un estilo sobrio. Al matar con facilidad se le concedió una meritoria oreja y el toro se arrastró entre fuertes aplausos. Su segundo toro fue toreable, aunque sin la calidad del primero. El albaceteño estuvo decidido, pero no lo aprovechó como lo hubiera hecho si hubiera estado algo más placeado. Mató de una estocada y en los tendidos reinó el silencio, aunque luego fue aplaudido al abandonar la plaza. En conjunto una buena actuación que le puede servir para que se le abran las puertas de algunas plazas.

    "El Cid" y Fernando Robleño casi se van de la feria sin dar una nota alta pero, en la corrida de Victorino Martín que cerraba el ciclo de San Isidro 2004, el sevillano dio un dos de pecho al entonar una sinfonía de toreo al natural, y el madrileño interpretó con garras una sonata de valor. "El Cid" en su primera actuación en la cuarta aburrida corrida de la feria se encontró con dos descastados y parados bueyes de la ganadería de Astolfi, contra los que se estrelló su voluntad de agradar. El público le reconoció su buena intención aplaudiéndole al matar a su primero de un estoconazo y le guardó un comprensivo silencio en su segundo. Igualmente, Robleño dio de sí todo lo que tenía con dos bien armados toros de Samuel Flores, los quecarecían de casta y poder. Estuvo firme y voluntarioso, pero las faenas fueron desconcertadas. Mató pronto y fue aplaudido por su decisión en sus dos intervenciones. A los dos les quedaba que tirar el último cartucho en el fin de fiesta con los 'victorinos' y ambos dieron en la diana, aunque "El Cid" apuntó mejor.

    El Cid triunfó a lo grande con los 'victorinos', un toro bueno y otro que exigía determinación y valor parar mandar en él. A su primero, que pesaba 601 kilos, le compuso tal extraordinaria faena que si no llega a pinchar tres veces antes de cobrar la estocada hubiera abierto la Puerta Grande y acaparado todos los premios de 'triunfador de la feria'. En lo sabía él, pues cuando daba la clamorosa vuelta al ruedo le brotaron unas lágrimas de sabor agridulce, dulce por reconocer haber completado una apoteósica faena y triste por saber lo que había perdido. Sin embargo no todo fue pérdida, pues en su segundo toro, el que tenía algunas dificultades, también le construyó una faena, que combinaba un clásico toreo, dotado de pureza y temple con los alardes de gran valor para conseguirla. Y en esta ocasión "El Cid fue un cid con la tizona, rematando su labor con un estoconazo, y también esta vez paseó en triunfo una merecidísima oreja de las dos que el público pidiera. Esta actuación le ha valido el completar el cartel de la Corrida de la Beneficencia. El crítico Vicente Zabala en el diario madrileño ABC alabó así la labor del sevillano:

      El Cid bordó el cielo de Madrid de naturales con una mano izquierda atemperada, sensacional; El Cid hizo la faena de su vida en Madrid, de principio a fin por el pitón zurdo, con una colocación precisa, cruzada, clave, y con una distancia medida, inteligente y generosa. El Cid hizo el toreo, acompañaba los viajes con la cintura, se dejaba llevar con las embestidas, largas, muy largas. Había abierto la Puerta Grande con categoría, con verdad, con la muleta a rastras y el pecho por delante. Pero pinchó, no una, sino tres veces.

    Robleño también se llevó un trofeo con una decidida faena a su primero, un noble manso que terminó embistiendo bien por ambos lados. La faena fue de menos a más. El diestro fue derribado al comenzar el trasteo, continuó dubitativo, pero luego reaccionó con el valor que es su marca, y su labor subió algo de tono, resaltando en su hacer el toreo derechista. Una buena estocada ayudó a la concesión de una oreja. El sexto, el último lidiado en esta feria, fue un animal que repetía pero se quedaba corto, buscando los tobillos del diestro. El madrileño cumplió con él sin complicarse la vida y mató mal por lo que oyó silencio al ser arrastrado el animal, aunque luego al abandonar el ruedo le sonó mejor el palmoteo de los espectadores.

    Sin obtener trofeos se destacaron Miguel Abellán, Antón Cortés y Curro Díaz.

    Miguel Abellán, quien en la pasada temporada se quedó fuera de San Isidro, en esta edición actuó en dos corridas del abono y en la Corrida de la Prensa. En el primer festejo, el 13 de mayo, estaba anunciado un encierro de Sánchez Dalp, pero se lidiaron toros de circo ganaderías diferentes, y todos fueron descastados y dieron un pésimo juego. El madrileño estuvo bien toreando de capa y anduvo valiente con la pañosa. Fue ovacionado en su primer toro y silenciado en otro. El día 20 alternó con Manuel Caballero y "El Juli", lidiando otra descastada corrida de Gavira, con la que sus compañeros de cartel poco de relieve. Se silenciaron sus actuaciones. En cambio, Abellán, un torero de clase, echó manos al valor para reclamar su sitio en el escalafón. En sus dos toros no solamente asustó con su valentía, sino que también toreó muy bien a los dos mansos que le tocaron en suerte. Poco después de comenzar la faena, su primer enemigo lo zarandeó peligrosamente, haciéndole jirones las taleguillas. Prosiguió como si nada hubiera pasado, logrando excelentes naturales y otros pases, pero sin poder cuajar faena. Dio una vuelta al ruedo. En su segundo se lució veroniqueando y en un bonito quite por chicuelinas. Con la muleta completó una faena más profunda que la anterior a un toro que se refugiaba en tablas, pero al pinchar tres veces el trofeo se le evaporó. Otra vuelta al anillo fue la recompensa. En la Corrida de la Prensa volvió a ganarse el público por su decisión y fue el triunfador del festejo con la emocionante faena que, jugándose la cornada, le hizo a un avispado astado de "Nuñez del Cuvillo". De nuevo su esfuerzo le costó otra voltereta. Mató de un buen volapié. Hubo petición de oreja, aunque no mayoritaria, y el prospecto trofeo se quedó en una aclamada vuelta al ruedo, su tercera en la feria. Con la a casta y decisión que se le ha visto en sus actuaciones en San Isidro, Abellán parece estar dispuesto de defender a capa y espada su puesto ante la presión de los 'toreros del relevo'.

    Dos toreros se han hecho notar con sus expresiones artísticas en sus actuaciones en Las Ventas. Los dos son espadas que torean poco, y que necesitan esta notoriedad. Uno es Antón Cortés, quien hace un par de años ya dio muestras de su arte en Las Ventas, y el otro, Curro Díaz que ha sido una verdadera sorpresa.

    Antón Cortés en la corrida del 12 de mayo ejecutó una interesante faena a un bravo toro de "El Puerto de San Lorenzo". Toreó con ambas manos con gusto, calidad y templanza y la oreja con la que ya contaba se esfumó al pinchar cuatro veces antes de acertar con la espada. Se le aplaudió con fuerza. En su segundo estuvo valiente pero también falló con la espada y el silencio fue la respuesta del público. La primera faena le valió para coger la substitución de Salvador Vega en el festejo del 18 de mayo. Esta fue una corrida decepcionante en la que salieron nueve toros de cinco hierros diferentes con los que los alternantes pudieron hacer poco lucido. No obstante, el albaceteño tuvo buenos momentos en uno de sus toros y estuvo valiente. Fue volteado de mala manera al entrar a matar a su primero, pasando la enfermería para salir luego a lidiar el quinto toro. Fue aplaudido en sus intervenciones, pero no pudo repetir una faena tan lograda como la de su primera tarde.

    Curro Díaz es un torero de Linares, quien apenas ha toreado desde su alternativa, entró en la corrida torista de Celestino Cuadri del día 31 de mayo por haber estado bien en una corrida agosteña en Las Ventas. Compartió el cartel con "El Califa" Y Dávila Miura, dos expertos en esta clase de ganado. Sin duda, nadie hubiera apostado que el novicio hubiera sido el que mejor parado saliera del evento. Curro lidió en primer lugar un buen toro del ganadero onubense, que fue de menos a más. Inició su faena, la que fue algo breve, con unos artísticos y efectivos pases ayudados por bajo rematados con un pinturero cambio de mano, que causaron quizás los más sonoros oles de la feria. Luego continuó toreando con ambas manos muy ceñido y bien plantado, ligando pases de pellizco con singular hondura y gusto que sorprendieron a la concurrencia. Mató feamente, pero aún así hubo una mayoritaria petición de oreja que el presidente desestimó. Sin embargo recorrió el redondel acompañado por clamorosos aplausos. El toro sexto fue casi ilidiable y con él nada artístico pudo hacer Curro y oyó silencio. Con estas actuaciones Cortés y Díaz se han ganado el volver a Madrid el 13 de junio, tres días después de la Corrida de la Beneficencia, enfrentándose en un mano a mano. A ver si entonces el arte triunfa y estos dos jóvenes salen adelante.

    También se debe mencionar que Sebastián Castella, Pepín Liria y José Luis Encabo se han hecho notar por su temeridad al dar su sangre para encontrar el éxito que los eludió y Uceda Lea, quien sin suerte en los sorteos, ha probado otra vez ser un consumado lidiador y ha dado lecciones de como se debe ejecutar el volapié.

    Castella en la confirmación de su alternativa el día 2, con ganado de "Valdefresno", había tenido una actuación anodina tanto con el toro de la ceremonia como el que cerró plaza. Ambas fueron juzgadas con silencios. Así que el día 2 de junio en su segunda y última oportunidad en la feria, con un ofensivo astado con una arboleda por cuernos, quiso dejar constancia de su valor y decisión y, ante la imposibilidad de hacer el buen toreo, se pegó un, metiéndole el pitón diez centímetros en la axila derecha. Continuó valiente en la brecha y se reconoció su temeridad con una fuerte ovación.

    En la penúltima corrida de la feria y con toros de Adolfo Martín, también Liria y Encabo recurrieron al valor para justificar su presencia en la feria, aunque quizás el valor mostrado por estos era más mesurado y menos dramático que el de francés, dado que son maestros con más técnica y recursos. Ambos fueron heridos en el muslo a mitad de la faena de sus últimos toros, y ambos tuvieron el pundonor de seguir toreando hasta rematar a sus enemigos después de pincharlos, para luego pasar a la enfermería paras ser operados de unas heridas de quince y veinte centímetros, respectivamente. Se les aplaudió pero no con al intensidad como las gestas heroicas merecían. Varios medios de comunicación criticaron esta fría reacción del público. Por ejemplo, Mario Juárez, de BURLADERODOS.COM, quien a menudo juzga severamente a los toreros, decía en su crónica de ese festejo:

      Lo que no entiendo es qué quiere esta plaza, ni esta afición que todo lo ve mal y todo lo critica. No les gustó la técnica de Ponce, tampoco el buen toreo de Matías Tejela, menos la clase que exhibió Antón Cortés, tiraron por la borda la generosidad de César Rincón, se mostraron impávidos y fríos ante el valor de Castella con los samueles, y criticaron a Abellán sus vueltas al ruedo tras su derroche de verdad... y buen toreo con la izquierda. Tampoco hoy les sirvieron los gladiadores. ¿Qué es lo que queremos entonces?

    A propósito de accidentes en el ruedo, en esta feria los toros han herido, volteado o trompicados a más toreros que en las pasadas ediciones, aunque excepto las consecuencias no han sido muy serias, excepto por la lesión del novillero Sergio Marín. Los astados no han distinguido entre figuras, diestros modestos, novilleros o subalternos. Entre ellos fueron sus víctimas Luis Francisco Esplá, César Rincón, David Luguillano, Miguel Abellán, Antonio Ferrera, "El Fandi", Angel Gómez Escorial, Robleño, "Rafaelillo", Serafín Marín, Antón Cortés, y Vicente Yestera.

    Juárez se refiere Cesar Rincón y Enrique Ponce en el contexto de que las actuaciones de ambos han provocado controversias, pues también se especulaba que lo ejecutado en el ruedo por estos dos maestros debería haber sido mejor apreciado. Rincón reapareció en Madrid como matador después de diez años el día 26 de junio. Le toco en suerte un buen toro de "Torrestrella" y el colombiano como es su norma le dio distancia y el toro le respondió o arrancándosele con un vibrante galope. La faena tuvo altos y bajos y al matar de pinchazo y estocada recibiendo, los espectadores aplaudieron la labor de César, pero al mismo tiempo pidieron la vuelta al ruedo para el astado, a lo que rápidamente su señoría asedió. La controversia aconteció porque parte de la prensa y la afición alegaron que la vuelta fue pedida con la intención de molestar al maestro, ya que se consideraba que no había aprovechado las buenas condiciones del animal. Aunque se opinaba también que el toro había sido protestado por blando de salida y que en vara solamente había cumplido y además se quedaba corto en las arrancadas. La paradoja es que sea cual sea la razón de la vuelta, ni el jurado de los prestigiosos Premios Mayte ni ningún otro que reconocen y premian a 'el mejor toro de la feria' han otorgado el premio al 'torrestrella', a pesar de ser el único astado al que en la feria póstumamente se le dio la vuelta al ruedo. Lástima que el Rincón no pueda responder en el ruedo ventero con sus hechos, pues debido a estar recuperándose de una cornada no podrá comparecer en la Corrida de la Beneficencia, en la cual estaba anunciado.

    Por el contrario dicen que Enrique Ponce estuvo por encima de sus dos toros en su única apariencia en Las Ventas el día 28 de mayo y así se ha reportado. No obstante, Ponce fue el objeto de cierto antagonismo por un sector del público hasta la mitad de su segunda faena, cuando pudo tornar los silencios y silbidos en palmas, viéndose obligado a saludar desde el tercio al completar el elaborado y largo trasteo. Su pecado fue pasarse de tiempo en la faena y pinchar por lo que oyó dos aviso, uno antes del valenciano entrar a matar. Los toros, que pertenecían a la ganadería de "Valdefresno", fueron mansotes y parados y con ellos tampoco sus compañeros Tejela y Castella se lucieron, siendo ambos silenciados en sus toros mientras que Ponce oyó división de opiniones en su primero.

    Queda por mencionar antes de pasarnos a comentar sobre las novilladas y los festejos de rejoneo que el paso de "El Juli" por Madrid no ha sido brillante, sino más bien opaco. No se puede decir que haya desperdiciado toros o ocasiones para triunfar pero, sin embargo, en sus dos actuaciones le ha faltado chispa y entusiasmo y, consecuentemente, el público le ha correspondido con silencios al completar sus faenas y con algunas protestas al abandonar el ruedo en su última actuación.

    Así como en las corridas de toros el balance total de las actuaciones de los diestros ha sido pobre, en las tres novilladas, celebradas los días 10, 17 de mayo y el 6 de junio, la proporción de triunfadores ha sido bastante superior, como prueba las evaluaciones de las 18 faenas que efectuaron los 9 novilleros: 1 con dos orejas, 3 con una oreja, 1 con vuelta sin trofeo, 3 con ovaciones, 7 con silencios y 3 con pitos.

    Las malas actuaciones principalmente sucedieron en al primera novillada, en la cual Francisco José Palazón, Javier Solís, y Roberto Galán desaprovecharon las buenas condiciones de una buena y encestada novillada de "La Quinta". En cambio, en la segunda novillada, en la que se lidiaron utreros de tres diferentes hierros, y que se quedó en una mano a mano entre Luis Bolívar y Eduardo Gallo por la seria cogida de Sergio Marín, Gallo obtuvo un trofeo por novillo y abrió la Puerta Grande. Y en la novillada suspendida el 24 de mayo, celebrada el 6 de junio, con cinco buenos novillos de "El Ventorrillo" y uno complicado y manso de Alejandro Vázquez, Miguel Ángel Pereda fue el triunfador al cortar dos oreja a su primer novillo y una a su segundo. "Morenito de Aranda" dio una vuelta al ruedo y Ismael López estuvo voluntarioso.

    El salmantino Gallo y el pacence Perera a parte de los múltiples trofeos conseguidos, con sus sólidas actuaciones han impresionado a la crítica y a la afición, aunque ya sabían de sus buenas cualidades, y al mismo tiempo han deleitado al público general.

    El triunfo de Gallo tuvo el mérito de haberlo obtenido con novillos que tenían que torear, pues ofrecían algunas dificultades debido a la falta de fuerzas, y sobreponiéndose al espectacular percance de su compañero Marín y a unas condiciones meteorológicas no toreras. El joven salmantino se impuso a sus tres novillos, mostrando ser un Gallo de pelea que torea seriamente con sobriedad y temple y que, además, es un buen estoqueador. Madrid no lo volverá a ver como novillero, pues como consecuencia de su triunfo tomará la alternativa en la próxima Semana Grande en San Sebastián. Esperamos que esta decisión no sea precipitada. Tampoco los madrileños verán a Perera, pero eso ya se sabía, pues el pacense hacia su presentación y despedida de novillero en La Ventas ese día, pues su alternativa ya estaba anunciada para este mes en Badajoz. Su excepcional actuación en las Ventas ha confirmado que el novillero está más que listo para doctorarse, después de dos años obteniendo muchos éxitos en provincias como novillero. En Madrid ha toreado con gran suficiencia, seguridad y un valor seco, cuajando muletazos con lentitud y profundidad. El torero además demostró que posee clase, inteligencia y técnica. Perera con su hacer en el ruedo ha puesto de acuerdo a los más exigentes aficionados y críticos, ya que ni en la plaza ni en los reportajes hubieron discrepancias para alabarlo.

    Los resultados económicos y artísticos de las tres corridas de rejones, celebradas los días 14, 22 y 29 de mayo, han sido aun mucho mejores que los de las novilladas. La plaza se llenó a reventar en los tres festejos y en ellos se concedieron un total de once apéndices y cinco caballeros abrieron la Puerta Grande. El día 14 la abrió Pablo Hermoso de Mendoza al cortar una oreja a cada uno de sus toros; el día 22 les tocó el turno salir por la misma puerta a Alvaro Montes y Sergio Galán. El primero dio dos vueltas al ruedo en un toro y desorejó por partida doble al otro de su lote; y el día 29 Andy Cartagena cortó las dos orejas a un toro y Fermín Bohórquez una oreja a cada astado de su lote. En el segundo festejo también Leonardo Hernández obtuvo un trofeo.

    No vamos a meternos en los pormenores de lo tanto bueno que los centauros consiguieron ejecutar con sus cabalgaduras toreras en el ruedo. No obstante digamos que ya no es únicamente Pablo de Mendoza el que encandila a las masas con su dominio de las suertes del rejoneó y la doma de sus caballos, sino que con él además campea un grupo de caballeros maduros y jóvenes que no solamente compiten con el supremo maestro, sino que a veces lo superan. También hay que decir que sería tonto el comparar los resultados de las corridas de rejoneo con los de los de las corridas a pie, pues los rejoneadores pueden triunfar con toros de menos calidad que los que necesitan los toreros de a pie, y además actúan ante espectadores que ocupan los tendidos para divertirse sin verse obligados a tener que ser defensores de las normas propias de la 'catedral del toreo'.

    Antes de celebrarse la última novillada ya se dieron a conocer los recipientes de los premios "Fundación Mayte", los más tradicionales y prestigiosos que se otorgan en San Isidro. Estos fueron los fallos: Matías Tejela, 'Triunfador de la feria'; Eduardo Gallo, 'Mejor novillero'; Uceda Leal, Mejor estocada'; Luis Miguel Encabo, 'Mejor quite'; Anderson Murillo, 'Mejor picador'; Curro Molina, 'Mejor par de banderillas'; "Fogonero" de Celestino Cuadri, 'Mejor toro'; y Pepín Liria y Luís Miguel Encabo, "Premio especial', reconociendo sus gestas de permanecer en el ruedo toreando después de haber sufrido sendas cornadas en la corrida de Adolfo Martín, lidiada el 4 de junio.

    El Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid y Telemadrid también concedieron sus premios. El Ayuntamiento y la Comunidad igualmente reconocieron a "Fogonero" y a Tejela como triunfadores, mientras que el premio al "Mejor novillero' lo compartieron Gallo y Perera, y además premiaron a "El Ventorrillo" como 'Mejor ganadería'. Por otro lado también Telemadrid premió a "Fogonero" como 'Mejor toro' y reconoció la heroicidad de Liria y Encabo con una mención especial. En cambio, otorgó el premio 'Mejor torero' a Manuel Jesús "El Cid" por su extraordinaria actuación con los 'victorinos'.

    La larga y controversa Feria de San Isidro 2004 ha concluido teniendo pocos vencedores y muchos vencidos, tanto en el ámbito ganadero como en el de la torería. Han sido positivos los grandes triunfos obtenidos por los novilleros Perera y Gallo, quienes pronto reforzarán ese grupo de jóvenes doctores en tauromaquia que dan esperanza a la continuidad de la fiesta brava. Por otro lado, ha sido interesante que han actuado en la Ventas casi todos los diestros activos que juegan un papel importante en la fiesta, compitiendo con los jóvenes diestros, a los que se les conocen como 'toreros del relevo'. Una mayoría de estos últimos, bien por no encontrar el ganado adecuado o bien por no encontrarse a ellos mismos, no han aprovechado la oportunidad de dar un paso adelante. Tampoco las figuras han añadido nuevos laureles a su historial en su paso por San Isidro. No obstante, si el toreo fuera un deporte, se podría decir que en el encuentro en Las Ventas entre los equipos de 'los que están en figura' con 'los del relevo', varios de los aspirantes a ser figura fueron los que metieron los goles. Léase Tejela, "El Cid" y Marín. Diestros que tendrán la ocasión de consolidar el ascenso el jueves 10 de junio en la tradicional Corrida de la Beneficencia.




    LA FERIA DE SEVILLA 2004:
    UN ABONO ABIERTO A LA TRANSICION
    por Mario Carrión

    Llegué al Aeropuerto de San Pablo de Sevilla el miércoles 14 de abril al anochecer.

    Me esperaba allí mi cuñado Antonio Mihura y después de los correspondientes saludos me dijo "Mario, que lástima que te perdiste la corrida del Domingo de Resurrección. Había emoción en el ruedo y los toreros se arrimaron y estuvieron muy bien". Esos elogios tenían peso viniendo de mi cuñado quien es un 'currista fetén' de los que dicen que con la retirada de "El Faraón" se acabó el toreo.

    Antonio se refería a la corrida del domingo 11 de abril en la cual Enrique Ponce, Eduardo Dávila Miura y Julián López "El Juli" se enfrentaron con seis astados de "Torrealta" y los textos de las varias crónicas del festejo que leí y las imágenes que vi en el programa Tendido Cero de TVE corraboraron las buenas impresiones que mi cuñado me había expresado.

    Según la prensa, los toros de "Torrealta" dieron un juego variable. Nobles fueron el segundo, el tercero y el sexto, y el cuarto fue bronco y tuvo mucho peligro. En el cuarto toro, entre hachazos y coladas y exponiendo mucho en tablas, Ponce ejecutó dos series de derechazos en redondo y unos escalofriantes naturales y, aunque mató mal, los aplausos sonaron muy fuertes al arrastrarse su enemigo. También, fue muy aplaudido en su labor en el tardo y distraído toro que abrió plaza. Dávila Miura se llevó el mejor lote. Entendió a su primero toreándolo con temple a media altura, consiguiendo pases largos y elegantes, y al rematar al astado de un estoconazo se llevó la primera oreja del abono. También se lució en su segundo, pero a este lo pinchó y el premio se quedó en aplausos. "El Juli" se llevó su único trofeo conseguido en sus tres actuaciones en la feria, en el toro que cerró plaza, al que le completó la mejor faena de la tarde. Series ligadas de naturales y derechazos fueron la base de su toreo, que luego complementó con unos pases circulares relentizados y con algunos adornos. En su primer toro se lució con un toreo variado de capa y con las banderillas, pues con la muleta el toro se le rajó y la faena se quedó en el intento. Fue ovacionado. En conjunto fue una tarde en la cual dos figuras mostraron porque lo son y el sevillano Dávila Miura otra vez más dio en su plaza un paso adelante para serlo. Los tres espadas no volverían a saborear el éxito en sus repeticiones en la feria.

    Luego siguieron catorce corridas de toros más una novillada y una corrida de rejones. Hubieran sido una corrida más a pie y otra más de rejoneo a no ser de suspenderse por lluvia la segunda corrida dl rejones y la clásica miurada programadas para el domingo dos de mayo, el último día de la Feria de Abril. Ninguno de los festejos resultó ser extraordinario, pero en ellos se vieron algunas actuaciones tanto o más interesantes que las que tuvieron los espadas el Domingo de Resurrección.

    Los 45 puestos de las quince corridas de toros fueron ocupados por 31 matadores. "El Juli" fue el único diestro que actuó en tres corridas, mientras que Ponce, "Jesulín de Ubrique", "Finito de Córdoba", Dávila Miura, Rivera Ordoñez, Javier Conde, Antonio Barrera, "El Cid", "El Fandi", César Jiménez, Matías Tejela, José María Manzanares, Leandro Marcos y Sergio Aguilar hicieron el paseíllo en dos tardes. Marcos y Aguilar estaban anunciados solamente en una corrida, pero actuaron en dos, el primero substituyendo a Salvador Vega, quien fue herido gravemente en Zaragoza, y el segundo actuó en lugar de "El Cordobés", quien se cayó del cartel de la corrida del primero de mayo al no lidiarse el encierro anunciado. Torearon una tarde los siguientes diestros: César Rincón, Manuel Caballero, Pepín Liria, Domingo Valderrama, "El Califa", Luis Miguel Encabo, Antonio Ferrera, Jesús Millán, Juan Diego, Luis Vilches, Sebastián Castella, Serafín Marín, y "Jesuli de Torrecera", quien tomó la alternativa. El neófito también actuó en la novillada, alternando con Manuel Escribano y Luis Bolívar. Juan José Padilla, Anibal Ruiz y Jesús Millán estaban anunciados para despachar la corrida de Miura que cerraba el ciclo ferial, pero al suspenderse el festejo, Padilla y Ruíz pisaron el ruedo sevillano solamente para comprobar que el piso no estaba en condiciones para el toreo, y por consiguiente Millán, el triunfador de la feria anterior, tuvo que conformarse en actuar solamente en un festejo.

    Al anunciarse el abono de feria se le calificó como 'un abono abierto' pues, como se puede observar en los carteles aparecen casi todas las jóvenes promesas y hay una menor participación de los diestros más maduros que en los últimos años han sido los protagonistas de la feria sevillana. La Empresa Canorea por no anunciar carteles más acabados repletos con más figuras fue criticada por la afición y la crítica sevillana.

    No obstante asumo que, excepto por la inclusión de "Morante de la Puebla", poco hubiera podido hacer la empresa para mejorar los carteles, dado el estado en el que se encuentra el escalafón de los matadores de toros. Por un lado, de las dos superfiguras, base fundamental de los abonos, Enrique Ponce esta reduciendo sus participaciones en las ferias importantes, y "El Juli" está perdiendo algo de la tremenda popularidad con que contaba hace un par de temporadas; y los toreros que aparecen regularmente en los carteles selectos, tales como Manuel Caballero, "Jesulín de Ubrique", "Finito de Córdoba', Rivera Ordoñez, "El Cordobés", Pepín Liria y algunos más que se mantienen en activo, pero sin conseguir triunfos repetitivos que remocen su atracción en los carteles. Por otro lado, las jóvenes promesas y algunos diestros más maduros que están resurgiendo no han hecho los suficientes méritos para consagrarse como figuras populares. Por consiguiente, dado estas circunstancias, el presentar un abono de 16 corridas con carteles bien rematados en estas temporadas de transición es casi una imposibilidad tanto para Canorea como para cualquier otro empresario.

    Buscando el relevo aparecen dos grupos principales de toreros, uno formado por prometedores diestros noveles de reciente alternativa en los que la afición tienen puestas las esperanzas, y el otro compuesto por toreros que paso a paso están intentando subir escalones hacia el estrellato, más por otros diestros que están tratando de recuperar el cartel perdido. El líder de los jóvenes es César Jiménez, quién el año pasado halló un puesto entre las figuras, y le siguen en interés Matías Tejela, José María Manzanares y Salvador Vega. En el otro grupo se encuentran "El Fandi", Javier Conde y Dávalo Miura, ya se hallan más cerca de la meta, mientras que "El Califa", "El Cid", Antonio Ferrera, Antonio Barrera, Juan Diego, Fernando Robleño y los jóvenes Sebastián Castella, Serafín Marín, Leandro Marcos, Sergio Aguilar y algún otro más que siguen buscando oportunidades en las ferias para probar su valía.

    Aunque, como se ha dicho, el abono de la feria sevillana no era extraordinario, tenía una atracción especial, pues ofrecía la oportunidad de poder observar la competición en el ruedo maestrante de los diestros que están arriba con los que quieren llegar, como si el ruedo maestrante fuera un foro en donde la torería tomara un examen de selectividad.

    De la novillada del viernes 16, que fue el primer festejo del abono que presencié, hay poco que contar. En ella "Jesulí de Torrecera", en su despedida de novillero, desperdició un bravo novillo de "Torrealta". Le hizo una faena sin ligazón ni entrega que fue de más a mucho menos. Basado en su actuación no se hubiera podido predecir el gran triunfo que Jesuli obtendría días después en la corrida de su alternativa. Escribano tampoco estuvo a la altura de las circunstancias y sus novillos se fueron al desolladero con las orejas integras. Sus faenas fueron silenciadas. Sin embargo, Bolívar estuvo valiente y decidido toda la tarde, haciendo quites lucidos en el primer tercio y con la muleta toreó de pie y de rodillas con mucho entusiasmo y valor, aunque sin ligazón ni cohesión en las faenas. Fue fuertemente aplaudido. Hay que decir que el fuerte viento que soplaba molestó a los novilleros.

    En la corrida de rejones del sábado 17 Pablo Hermoso de Mendoza obtuvo un trofeo y el joven caballero Diego Ventura se llevó otro de su primer toro y tuvo petición y dio una vuelta al anillo en el segundo de su lote, mientras que el veterano Leonardo Hernández fue silenciado en su primero por fallar repetidamente con el descabello y tuvo una fría actuación en su segundo. Los toros de Fermín Bohórquez estuvieron bien presentados y fueron manejables.

    Comentemos ahora sin meternos en pormenores sobre como los diestros salieron de la larga prueba sostenida en el ruedo maestrante durante el ciclo ferial, comenzando con los diestros que generalmente entran en los carteles estelares, para luego seguir con los diestros del relevo y los que entraron en los carteles de relleno buscando una oportunidad.

    Ya hemos relatado el corte de oreja de "El Juli" en la corrida del Domingo de Resurrección. Pues este sería el único trofeo que el madrileño obtendría en la feria, ya que en las otras dos corridas sus intervenciones fueron evaluadas con aplausos, silencios y algunas protestas. Estuvo lucido el viernes 23 con un buen toro de "Jandilla", al que toreó con gran temple, basando su actuación en un toreo serio sin hacer concesiones a la galería, estaba en camino de obtener otro trofeo, pero cuatro pinchazos y un descabello dejaron el premio en una salida al tercio para recibir una cerrada ovación. El miércoles 28, con descastados y sosos toros de "Zalduendo" ni "El Juli" ni Ponce, quienes toreaban por última vez en la feria, entusiasmaron al público. Al madrileño le tocó dos toros muy apagados. Se lució lanceando con el capote y en un par de quites, y con la muleta estuvo en maestro, pero sin calentar el ambiente. Se le aplaudió en su primero y oyó algunos pitos en su segundo. Salió de la plaza y de la feria acompañado por protestas, pues el público esperaba más de "El Juli" en sus tres comparecencias en la Maestranza. El valenciano también estuvo decidido y toreó pulcramente a toros abúlicos, pero sin lograr el triunfo a que nos tiene acostumbrado. Fue ovacionado en el primero de su lote y silenciado en el otro. El maestro Ponce, quien está en un estado de gracia con la afición, aunque se fue de Sevilla de vacío, se le aplaudió al abandonar la plaza. La tarde, como veremos luego, fue del toricantano "Jesuli de Torrecera" que salió del coso a hombros.

    De los otros veteranos maestros que regularmente aparecen en las ferias, Rivera Ordoñez y "Finito de Córdoba", Manuel Caballero y Pepín Liria también se fueron de la feria sin puntuar, mientras que "Jesulín de Ubrique" obtuvo un trofeo de uno de los cuatro toros que mató. Jesulín toreó dos días consecutivos, el domingo 25 y el lunes 26 de abril. El domingo con noblotes pero parados astados de "El Ventorrillo", el de Ubrique estuvo voluntarioso, pero sus efectivos trasteos carecieron de ajuste y emoción. Su labor primera fue aplaudida por su profesionalidad y la segunda fue acogida con un indiferente silencio. Sin embargo el lunes se vio a un más entregado Jesulín que consiguió meter en su muleta al primer astado de Nuñez del Cubillo, animal huidizo que terminó embistiendo repetidamente con casta, dando importancia a lo hecho por el maestro gaditano. Toreo pulcra y seriamente con su reconocido temple, completando buenas series de muletazos largos y ligados. La faena carecía de la variedad que caracterizaba a Jesulín, ahora interesado en huir de su imagen torero tremendista. Mató bien y se le concedió la oreja del noble animal.

    Caballero y Liria, a pesar de no haber tocado pelo, tuvieron sobresalientes actuaciones en la feria. Caballero completó una de las más sobrias y solidas faenas de la feria, aprovechando las buenas cualidades del único buen toro de la mala corrida de Antonio Gavira, lidiada el 30 de abril. Liria completó una de las más emocionantes y valientes faenas a un peligroso marrajo de Cebada Gago. Caballero bordó cuatro series de clásicos y ajustados naturales con ambas manos, llevando al toro embebido en el centro de la muleta y rematando los pases por debajo del pitón. El diestro manchego remató las tandas con verdaderos forzados de pecho y añadió un par de trincherazos. A la buena labor le faltó un remate y al pinchar antes de cobrar la estocada, aunque hubo una petición mayoritaria no muy intensiva, el presidente le negó el trofeo. Incomprensiblemente, Caballero, después de salir al terció al recibir una cerrada ovación, modestamente se negó a dar la más que merecida vuelta al ruedo.

    El lunes 19 Liria, en su única aparición en la feria, lidió dos toros de los temidos Cebada Gago, junto a Domingo Valderrama y Luis Miguel Encabo. Los astados fueron flojos y descastados y algunos presentaron dificultades para los espadas, especialmente el quinto y el sexto que tuvieron mucho peligro. La corrida transcurría por la vía del aburrimiento, cuando el bravo Liria decidió jugarse el pellejo en el quinto de la tarde, ignorando las cortas y asesinas arrancadas del 'cebadagago'. Sería fácil decir que la faena se basó en la temeridad, que sí la hubo, pero el mérito recayó tanto más en la habilidad lidiadora del murciano, que hizo al manso entregarse a su poderosa muleta, e inteligentemente lo toreó al favor de las querencias hacia los chiqueros, hacia donde el manso se desplazaba. Naturalmente no fue faena de floritura ni de ligazón; era imposible. Sin embargo, el diestro instrumentó algunas series de gran emoción, especialmente dos tandas de naturales en los terrenos del 12, cerca de los chiqueros. En cada natural los pitones ignoraban la muleta que los guiaban para rozar el pecho del maestro. Gran estocada de limpia ejecución fue el colofón de una abreviada faena. El público pidió la oreja, pero la petición no fue atendida y el diestro dio una clamorosa vuelta al ruedo y luego el presidente oyó algunas protestas. Liria merece en Sevilla un mejor tratamiento que el que le da la empresa.

    Del grupo de las jóvenes revelaciones y más maduros diestros que aspiran al relevo, obtuvieron un trofeo "El Fandi", César Jiménez, Matías Tejela y Serafín Marín y se distinguieron sin obtenerlo Javier Conde, Luis Vilches, Leandro Marcos y Sergio Aguilar. Estos dos últimos por sus relevantes actuaciones se ganaron las substituciones. En cambio, José María Manzanares, Sebastián Castella, Domingo Valderrama, Antonio Ferrera, Antonio Barrera, "El Califa", Fernando Robleño y "El Cid", unos por la mala suerte en los sorteos y otros por falta de recursos o decisión en sus actuaciones, dejaron Sevilla sin notas notables en la prueba taurina celebrada en la docta Plaza de Toros de la Maestranza.

    "El Fandi" en el descalabrado festejo del 18 de abril que se alargó por más de tres horas, como sus compañeros Rivera Ordoñez y Juan Diego, poco pudo hacer con los astados de "la Dehesilla". El encierro fue uno de los perores de la feria, con tres toros devueltos a los corrales. Una tarde interminable para los aficionados que pudieron aplaudir en raras ocasiones: la dramática ejecución de una larga cambiada a portagayola de Rivera Ordoñez o cuando este llevó a los chiqueros con el capote a un retraído toro para evitar la perdida de tiempo con la función de los cabestros, unas clásicas verónicas de Juan Diego, y dos inmejorables tercios de banderilla. "El Fandi" con su determinación no se iría de Sevilla sin al menos una oreja en su esportón, pues en la corrida del viernes 30 encontró el triunfo. En su primero, como casi siempre, puso en pie al público con tres perfectamente ejecutados pares de banderillas, aderezados por un atlético y dominante jugueteo. Con la muleta estuvo valiente y decidido y poco más. El sexto fue devuelto por falta de trapío y parecía que el diestro se iba a ir de vació, pero desde que salió el sobrero, que tenia genio y embestía algo descompuesto, el granadino lo recibió en el tercio con dos largas cambiadas y luego completó un buen quite. De nuevo ese lució a lo grande con los rehiletes y con la muleta peleó con el toro, que en uno de los hachazos le destrozó las taleguillas. El resultado no fue de una faena bella pero si emocionante, y al matar de un espolonazo algo caído, se le concedió una oreja, la que el diestro paseó triunfalmente ante un público que reconocía su entrega. Este astado, como los demás, pertenecía a Antonio Gabira. Los toros estuvieron bien presentados, y aunque no estuvieron sobrados de bravura, algunos al menos se movieron y ninguno blandeó.

    César Jiménez actuó el 24 y el 29. En su primera tarde compartió el cartel con Conde y Manzanares para lidiar una mansa pero noble corrida de Juan Pedro Domecq. Recibió a su primero con verónicas templadas a pies juntos. Con la muleta comenzó cambiando al toro en los medios, para seguir ejecutando series de muletazos limpios con elegancia, pero sin embragetarse. Ni el toro ni el torero transmitían emoción, pero el público aplaudió la esmerada y deseosa labor al rematar César el trasteo de pinchazo y estocada. Le devolvieron al quinto y el descastado y flojo sobrero se echó a mitad de la faena y el madrileño se quitó a la res de en medio de una estocada defectuosa. Silencio. En su repetición en la tarde del 29 se debería haber lidiado una corrida de Sánchez Arjona, pero tuvo que ser remendada con sobreros de otras ganaderías. Ni los titulares ni los sobreros dieron buen juego ni tuvieron presencia, y con ellos "Finito de Córdoba" y Rivera Ordoñez fueron silenciados en sus quehaceres, pero la entrega y voluntad del diestro madrileño salvó la tarde. Su mejor actuación en la feria aconteció tercer astado, al que toreó elegantemente de capa en el recibo y en un quite. Comenzó la faena con cuatro derechazos de rodillas en los medios, rematados de pie con dos bonitos trincherazos. Continuó por naturales y más derechazos y algunos pases de adornos, pero desde la mitad de faena el toro se paró y lo hecho bajo algo de tono. Remató la labor con una gran estocada y se llevó una oreja mayoritariamente pedida. Jiménez estuvo decidido con el sexto, un "jandilla' que después de mostrar una agresividad y mobilidad de salida, lo que sembró el caos en el ruedo, se rajó en la muleta y por consiguiente la decisión de poco le sirvió al madrileño para permitirle rematar el presentido triunfo. César no termina de convencer en Sevilla que ya le exige como a una figura, pero se le respeta y espera.

    Por el contrario, a Matías Tejela se le acogió con simpatía, ya que se recordaba como ganador del premio de los maestrantes a 'la mejor faena' de la feria anterior. Actuó el domingo 25 con toros de "El Ventorrillo" y el martes 27 con ganado de "Torestrella". Con el primero de "El Ventorrillo" que humillaba poco, estuvo bien pero toreó algo distanciado. Se iba desquitar en el sexto, pero cuando la faena remontaba vuelo con el público jaleando sus enjutos y largos muletazos, el toro se rompió una pata al salir de un pase por alto. Remató al tullido animal de una estocada trasera y el diestro fue ovacionado. El martes el primer 'torrestrella' fue un toro incierto y Matías se sobrepuso a las dificultades del astado y al fuerte viento que reinaba. Recibió un aviso y fue silenciado. Pero el quinto de la tarde, un toro noble y flojo, encontró en la sabia muleta de Tejela la vitamina que le hizo repetir las embestidas y permitir que el joven espada realizara una faena, con la que de nuevo convenció a Sevilla que se hallaba ante una futura figura del toreo. La suya fue una faena clásica y emocionante al mismo tiempo que ganaba en hondura e intensidad hasta firmarla con una buena estocada. Tuvo petición unánime de la primera oreja y mayoritaria de la segunda. Solo se le concedió una, pero tal vez dos hubieran sido justas.

    Ahora nos referiremos al joven catalán Serafín Marín que en una sola actuación el sábado primero de mayo ha dado un paso grande para ganarse a Sevilla, como ya se ganó al público madrileño la temporada pasada. La corrida fue un saldo de mansos y destartalados toros del Conde de la Maza y de "El Serrano" que si hubiera un premio a la peor corrida el encierro en conjunto seríá un buen candidato. Marín se hizo notar con el gazapón mastodonte de 627, tratando hacer un toreo bueno cruzándose con la mole. Mató de estocada y descabello y se hizo aplaudir. Pero sería en el quinto cuando con una magnífica faena se llevó el último trofeo concedido en la feria, gustando a los sevillanos y visitantes. Las ovaciones comenzaron con un gran quite por gaoneras, respondiendo a uno muy lucido por tafalleras de Aguilar. Esta fue la única competición en quites que se vio en la feria. Luego con la muleta a un toro que se quedaba corto le completó una faena derechista con pases largos, en que toreaba con la muñeca y la cintura dando el pecho y llevando al toro largo. Culminó su exhibición torera con un volapié de los que dejan recuerdo. Esta estocada fue premiada por los maestrantes como 'la mejor de la feria'. Además añadamos que todo esto fue ejecutado por el catalán con una tranquilidad, como si estuviera en al salita de casa y no debutando en Sevilla.

    Sin llevarse trofeos Javier Conde, Leandro Marcos, Luis Vilches, Leandro Marcos y Sergio Aguilar por diferentes razones no pasaron desapercibidos por la Maestranza.

    Conde ha hecho gran impacto, pues ya que retirado temporalmente "Morante de la Puebla", la afición está buscando un torero de los llamados de arte en quien creer, y el malagueño tiene ingredientes en su toreo que lo dirige en esa dirección. El pero es que adorna su indudable despliegue de arte con destellos barrocos antes y después de la ejecución de los lances y muletazos, lo que disgusta a muchos aficionados, creando quizás una interesante controversia entre ellos. Además, la decisión no entra en su repertorio y, a veces, sus actuaciones se acogen con pitos y broncas cuando los toros no le van a su estilo. Eso ha pasado en Sevilla. La tarde del 24 con toros de Juan Pedro Domecq encandiló al público con el toreo de filigranas ejecutado a su segundo toro, estando a punto de cortar dos orejas, pero una estocada atravesada y unos cinco descabellos lo evitaron. No obstante, hubo fuerte petición de oreja y dio una de las más aclamadas vueltas al ruedo dadas en la feria. Sin embargo, en su primer toro ese día y en los dos de Nuñez del Cubillo que lidió el lunes fue pitado en dos de sus actuaciones y silenciado en una.

    Sorprendió también la buena actuación del sevillano Luis Vilches en la corrida de Victorino Martín, no por falta de cualidades del torero, sino por la sencilla razón que no esta placeado lo bastante para lidiar esas corridas que requieren toreros con más experiencia. Sin embargo superó en su actuación a Ferrera y a "El Cid". quienes son expertos en confrontar 'victorinos'. A su primero, el mejor del encierro, lo toreó con temple, y sin dudarle y con aplomo le completó unas buenas series de derechazos y otras de naturales. Mató de pinchazo y estocada y dio una vuelta al anillo. Con el último de la tarde, un toro tobillero, estuvo decidido y le sacó una buena serie de naturales, pero alargó la faena en demasía tratando de agradar. Falló con la espada, y aun así fue aplaudido.

    Leandro Marcos y Sergio Aguilar son dos espada castellanos que por lo visto en Sevilla tendrán que contar con ellos para el futuro. Ambos son toreros finos pero entraron en la feria en carteles de corridas duras. Marcos entró en la seria corrida de Celestino Cuadri, y del manso encierro tuvo la suerte de sortear el mejor lote. En sus toros lució un toreo estilista con toques artísticos. Sus faenas fueron medidas con una parsimonia y seguridad de un diestro con mucha más experiencia que él tiene. Era un placer el ver como medía las distancias, embarcaba a sus toros y se embragetaba con ellos. Caló hondo en la afición y la lástima fue que la espada le pribó de un triunfo grande. Dio una vuelta en cada toro. También fue una lástima que en la corrida que substituyó a Salvador Vega, sus dos toros de Nuñez del Cubillo no le dieron opciones al éxito. El primero doblaba las manos y el segundo además de flojo era burriciego. A pesar de la falta de éxito en su segunda actuación, el vallisoletano ha dejado en el aire de la Maestranza un olor a buen torero. A Sergio Aguilar, que ya era conocido en Sevilla por cortar un oreja en una corrida fuera de feria la temporada pasada, le tocó pechar con un mal lote de la mansa y regordía corrida de Guardola, y aun así dio muestra de su valor y apuntó un buen toreo. Con el capote toreó finamente por verónicas y destacó en un quite por chicuelinas, y con la muleta, antes que sus toros se ahogaran con el peso, consiguió sacar algunas finas series de muletazos. El fue ovacionado y sus toros pitados. En la corrida que cerraba la feria, ante la imposibilidad de hacer el toreo bueno en el único toro que lidió, recurrió al valor para mostrar que quiere salir de la zona gris del escalafón en donde se encuentra. El esfuerzo le costó dos volteretas y una lesión en la rodilla que le tendrá retirado de los ruedos por varias semanas. Fue aplaudido después de matar al toro de un pinchazo hondo. Se retiró a la enfermería de donde salió para intentar torear su segundo toro, pero le fue imposible y se volvió a ella, dejando que Barrera arreara con el manso astado de "El Serrano".

    Hemos dejado para el final el comentar sobre las actuaciones "Jesuli de Torrecera", el joven que se doctoró en una corrida de feria y de César Rincón, el diestro más veterano que hizo el paseo en la Maestranza. Ambos fueron los únicos coletas que desorejaron a uno de sus toros por partida doble y ambos abandonaron el ruedo en hombros por la Puerta Principal, pero ahí la similitud de sus actuaciones para, pues existe una gran diferencia en el impacto entre el triunfo del jerezano y el del colombiano.

    Jesuli se ganó la alternativa por haber cortado cuatro orejas en dos novillas en Sevilla la pasada temporada, pero ni en sueños pudo figurarse que para su ceremonia compartiría un selecto cartel con Ponce y "El Juli", lidiando una corrida de "Zaduendo", y aun menos que fuera el triunfador de la tarde. Pues así sucedió, aunque su actuación en el toro del doctorado dejó algo que desear. Aunque el astado no le ayudó, él estuvo dubitativo, mostrando un nerviosismo normal en esos casos. Mató mal de dos pinchazos y tres descabellos, oyendo un aviso y un comprensivo silencio. Pero salió el sexto, un animal repetidor, noble y bravucón, y el jerezano aprovechó la ocasión para calentar los tendidos que habían estado gélidos durante toda la tarde. Toreó bien de capote y con la muleta recibió al toro de largo y continuó dándole distancia para conseguir series de derechazos llevando al toro largo y bien toreado. El toreo con la izquierda bajó algo de calidad pero no de emotividad, y al completar la labor con un estoconazo que mandó al toro al otro mundo, se le concedió la primera oreja y rápidamente otra más. Luego, se comentaría que la segunda fue demasiado premio y que fue concedida como una reacción a las grises actuaciones de los otros alternantes. Fuera lo que fuera, no puede negarse que la labor del toricantano alumbró la tarde.

    Lo que consiguió hacer César Rincón el viernes 23 de abril fue uno de esos raros acontecimientos que definen lo que es el buen toreo. Era la conjugación en un perfecto ajuste de la actuación de un maestro, que poniendo en juego la maestría adquirida durante 24 años de alternativa, toreaba a un toro bravo y repetidor con un estilo clásico, hondo, puro y personal. La cosa comenzó con unas sentidas verónicas rematadas con una revolera. Un brindis a sus paisanos presentes precedió la fenomenal faena. El maestro después de recoger al toro en las tablas se fue a los medios. Allí, con los pies atornillados en el albero y las piernas entreabiertas, citó al bravo animal a unos veinte metros de distancia. Lo hacía dándole el pecho y adelantándole la muleta en el momento del embroque, para llevar a la bestia. embebida en la panza de la pañosa, hacia atrás de su cadera en un largo muletazo. Luego, dejando la muleta muerta en la cara del animal engarzaba otros pases, no muchos los justos, con el mismo temple y la misma pureza. Los remates eran verdaderos forzados de pecho de pitón a rabo. Así cuatro o cinco tandas alternado pases con la derecha y con la izquierda. Todo limpio sin exageraciones. Los adornos finales fueron varios ayudados por bajo y por alto para hormar al toro para el magnífico volapié con que derrumbó al 'jandilla", al que se le dío la vuelta al ruedo. La plaza era un manicomio y el colombiano sonreía dando la vuelta la ruedo, quizás pensando que finalmente Sevilla era suya como Madrid lo es desde el 1991.En su primero estuvo bien en maestro... pero que importa. Cesar fue el recipiente de los trofeos Real Maestranza a 'la mejor faena' y al 'triunfador de la feria', y "Violinista", que así se llamaba el bravo astado de "Jandilla', fue reconocido con el trofeo al 'mejor toro'.

    Sobre los toros ya hemos comentado aquí y allí en este resumen de la Feria de Abril de Sevilla 2004, pero quiero añadir que en varios festejos han salido al ruedo algunos toros encastados que han transmitido emoción a los tendidos y que pocos toros se han caído. , Sin embargo, desgraciadamente todavía salen demasiados toros blandos y descatatados que se acaban a mitad de faena, lo que quita importancia a la labor de los toreros. También, es curioso notar que la mayoría de los toros más encastados lidiados en Sevilla llevaban el hierro de las ganderias 'comerciales'. Aunque han habido buenos toros de diferentes ganaderías, ningún ganadero ha lidiado un encierro que haya merecido el premio a 'la mejor ganadería', el que los maestrantes han declarado desierto. La más próxima a merecerlo ha sido la ganadería de "Jandilla", a la que le fue otorgado el premio "Cruz del Campo" como 'la mejor ganadería'.

    Durante las corridas del abono muchos subalternos han resaltado tanto con el capote como con las banderillas, por lo que el jurado maestrante habrá tenido que deliberar largo y tendido para elegir entre tantos hombres de plata distinguidos a Curro Molina como 'mejor en la brega' y a José Antonio Carretero como 'el mejor en banderillas'.

    Como es mi norma, cierro este capítulo repasando otra feria de la temporada española, añadiendo las reseñas abreviadas, en las cuales de un vistazo el lector interpretando los símbolos adjuntos, puede saber cuales fueron los resultados de las actuaciones en la feria de un determinado diestro.

      2a=dos avisos; 3a=tres avisos; b=bronca; pit=pitos; d=división de opiniones;
      s= silencio; ov=ovación, aplausos o salida al tercio; v=vuelta al ruedo sin oreja;
      p=petición de oreja; o= una oreja; 2o=dos orejas; r=rabo; pg=salida por la Puerta Grande;
      h=herido sin poder continuar la lidia; hc=herido continuando la lidia.
      Entradas aproximadas: 1/5, 1/4, 1/2, 3/4 del el aforo, ll=lleno o casi lleno,g y nhb=no hay billetes
      Debido que un aviso puede ser causado por una larga faena o por tardar en matar, no lo anotamos.

  • Domingo de Resurrección, 11 de abril. Toros de "Torrealta"; matadores: Enrique Ponce (ov, ov), Eduardo Dávila Miura (o, ov) y Julián López "El Juli" (ov, o). Entrada; lleno

  • Viernes16. Novillos de "Torrealta"; novilleros: "Jesuli de Torrecera" (s, s), Manuel Escribano (ov, s), y Luis Bolívar (ov, ov). Entrada: 3/4

  • Sábado, 17. Corrida de rejones. Toros de Fermín Bohórquez; rejoneadores: Leonardo Hernández (s, ov), Pablo Hermoso de Mendoza (ov, o) y Diego Ventura (o, v y p). Entrada: 3/4

  • Domingo 18. Toros de José Luis Pereda; matadores: Francisco rivera Ordoñez (ov, s), Juan Diego (ov, ov), "El Fandi (ov, ov). Entrada: 3/4

  • Lunes 19. Toros de Cebada Gago; matadores: Domingo Valderrama (s, s), Pepín Liria (ov, v y p), y Luis Miguel Encabo (ov, ov). Entrada: 3/4

  • Martes, 20. Toros de Guardiola; matadores: "El Califa" (s, ov), Antonio Barrera(s, s), y Sergio Aguilar (ov, s). Entrada: 3/4

  • Miércoles 21. Toros de "Hijos de Celestino Cuadri"; matadores: Jesús Millán (s, s), Fernando Robleño (s, pit ), y Leandro Marcos (v, v). Entrada 3/4

  • Jueves 22. Toros de Victorino Martín; matadores: Antonio Ferrera (s, pit), "El Cid" (s, pit), y Luis Vilches (v, ov). Entrada: lleno

  • Viernes 23.Toros de "Jandilla"; matadores: César Rincón (s, 2o), "Finito de Córdoba" (s, ov), y "El Juli" (ov, s). Entrada: lleno

    Sábado 24. Toros de Juan Pedro Domecq; matadores: Javier Conde (pit, v y p), César Jiménez (ov, s ), y
  • José María Manzanares (s, s). Entrada: lleno

  • Domingo 25. Toros de "El Ventorrillo"; matadores: "Jesulín de Ubrique" (s, ov), Sebastian Castella (ov, s), y Matías Tejela (s, ov). Entrada: 3/4

  • Lunes 26. Toros de Núñez del Cuvillo; matadores: "Jesulín de Ubrique" (o, ov ), Javier Conde (s, pit), y Leandro Marcos---substiyendo a Salvador Vega---(s, s). Entrada: 3/4

  • Martes, 27. Toros de "Torrestrella"; matadores: Eduardo Dávila Miura (ov, s), Matías Tejela (s, o ), y José María Manzanares (ov, s). Entrada: lleno

  • Miércoles 28. Toros de "Zalduendo"; matadores: Enrique Ponce (ov, s), "El Juli" (ov, s), y "Jesuli de Torrecera" ---alternativa---(s, 2o). Alternativa. Entrada: lleno

  • Jueves 29. Toros de Sánchez Arjona; matadores: "Finito de Córdoba" (s, s), Francisco Rivera Ordóñez (s, s), y César Jiménez (o, ov). Entrada: lleno

  • Viernes 30 de abril. Toros de Antonio Gavira; matadores: Manuel Caballero (p y ov, s), "El Cid" (ov, s), y "El Fandi" (ov, o). Entrada: lleno

  • Sábado, 1 de mayo. Toros de Astolfi; matadores:,, Antonio Barrera (ov, s, ov), Serafín Marín (ov, o), y Sergio Aguilar---substituyendo a Manuel Díaz 'El Cordobés"--- (ov, h). Entrada: lleno

  • Domingo, 2 de mayo.

    Por la mañana. Corrida de rejones. Toros de Hernández Barrera; rejoneadores: Joao Moura, Fermín Bohórquez, Luis Domecq, Antonio Domecq, Andy Cartagena y Martín Burgos. Suspendida por lluvia.

    Por la tarde.Toros de Miura; matadores: Juan José Padilla, Jesús Millán y Aníbal Ruiz. Suspendida por lluvia.




    EL ARRANQUE DE LA TEMPORADA ESPAÑOLA 2004: FERIAS DE VALENCIA Y CASTELLON por Mario Carrión

    En marzo la atención del mundo taurino se enfoca en las tradicionales ferias de las Fallas de Valencia y la de la Magdalena de Castellón, en donde en sus plazas de toros los aficionados, por primera vez en la nueva temporada española después del hiato invernal, tienen la ocasión de ver actuar y medir a la mayoría de las figuras de la torería y a los aspirantes a serlas.

    El arranque de la temporada en Valencia y Castellón siempre se anticipa con cierto optimismo, ansiando que estos ciclos sean el preludio de una temporada que mejore a la anterior; y con la esperanza de que los males reales o percibidos que afectan a la fiesta brava, que generalmente son los tópicos de las clásicas polémicas invernales, se solucionen o mejoren.

    Al alborear el nuevo siglo se inició una nueva progresiva renovación de la torería, que se intensificó la temporada pasada, de la que resultó el nuevo líder César Jiménez. Pero esta renovación se quedó corta, pues excepto por Jiménez y "El Fandi" los prometedores jóvenes matadores, aunque dieron un paso adelante en el 2003, no lograron el éxito necesario ni para entusiasmar a la afición ni para desbancar a algunas de las desgastadas figuras. Es obvio con solo mirar a los carteles de los programas de las ferias de Valencia y Castellón, que junto a las super-figuras Enrique Ponce y "El Juli" y una comparsa de famosos diestros maduros, apareen varios de esos prometedores matadores. Pues bien, resumamos las ferias arranque de temporada de Valencia y Castellón para informarles o recordarles como se desenvolvieron los protagonistas del primer capítulo de la temporada.

    Las Fallas: La primera feria española en plaza de primera

    "Las Fallas" es la primera feria taurina del año que toma lugar en una plaza de toros de primera categoría. Generalmente, esta feria se celebra después de la Feria de la Magdalena, pero este año comenzó unos días antes, pues el comienzo de la feria castellonense se aplazó una semana, a causa de que la fecha de la fiesta grande de Castellón coincidía con el día de la Elecciones Generales de la nación.

    El sábado 13 de marzo debería haber comenzado el abono de la Feria de las Fallas con una novillada matinal y una corrida de toros por la tarde, pero como un gesto de solidaridad con los familiares de las víctimas del criminal acto terrorista que aconteció en Madrid dos días antes, la empresa suspendió esos dos festejo, así como la corrida y la novillada sin caballos anunciadas para el día siguiente. Así que la feria se inició el lunes 15 con una corrida de toros. Ante la imposibilidad de incluir esos cuatros festejos en el calendario ferial, los empresarios prometieron a los desilusionados pero compresivos componentes de los carteles, quienes anticipaban la ocasión de hacerse notar en esta importante feria, que sus contratos serían respetados y que torearían en mayo o julio en el ruedo valenciano.

    Por consiguiente el programa se quedó reducido a siete corridas de toros, una novillada y una corrida de rejones, esta con seis caballeros en el cartel. En las corridas de toros los carteles eran variados, con una combinación de nuevos valores, toreros locales y diestros afianzados. Actuaron 15 matadores de toros. La base de los carteles la formaban las super-figuras Enrique Ponce y "El Juli" y los grandes triunfadores en esa plaza la pasada temporada Vicente Barrera, César Jiménez y José María Manzanares, quienes actuaron dos tardes cada uno, mientras que los restantes diez diestros solamente torearon una corrida.

    El lunes 15, en una tarde ventosa y fría, Miguel Abellán, Juan Diego y Sebastián Castella hicieron el primer paseíllo de la feria ante un público que apenas llenaba media plaza. Al completarse el desfile, los toreros, la asistencia y los espectadores, acongojados por la tragedia que enlutaba a España, guardaron un minuto de sepulcral silencio. Silencios, aunque no tan sentidos, que se repitieron al concluir las actuaciones de Abellán y Juan Diego, cuyos deseos de triunfo se vieron frustrados por la invalidez y falta de casta del ganado de Martín Lorca. Sus intentos de lucimientos fueron vanos, ya que la sosería de los astados le restaba mérito a sus quehaceres, incluso dándose el caso de que el quinto toro que correspondía a Juan Diego, se echó durante la faena y tuvo que ser apuntillado en le ruedo. Tampoco a los toros del mismo ganadero que le tocaron en suerte a Sebastián Castella les sobraban fuerzas, pues ambos se rajaron a poco del francés comenzar sus faenas. Sin embargo, Sebastián se cubrió con su valor estoico, y con su toreo de cercanía, recibiendo los más fuertes aplausos de la tarde. Tal vez, hubiera cortado un trofeo a su primer toro si llega acertar con el descabello. Fue ovacionado en sus dos actuaciones. Juan Diego y Castella debutaban como matadores ante el público valenciano. Fue una tarde que entre el frío, el viento y el débil encierro, los diestros no pudieron animar al público a que olvidara por un par de horas lo sucedido el jueves en Madrid.

    El martes, que hacia una tarde fría y ventosa, al completarse el paseíllo las cuadrillas, que estaban encabezadas por "Jesulín de Ubrique", Vicente Barrera y "El Fandi", también se guardó otro minuto de silencio. Pero esta vez el silencio se rompió con aplausos más a menudo que la tarde anterior, y la temperatura subió unos grados con las actuaciones de Barrera y "El Fandi, quienes cortaron una oreja por coleta". Se lidiaron seis toros de "Nuñez del Cuvillo" y los astados estuvieron bien presentados y tuvieron nobleza excepto el quinto que presentó dificultades. El tercero fue premiado por la Diputación Provincial con el trofeo 'toro más bravo de la feria'. Barrera a su primero, un animal codicioso y repetidor le hizo una estoica faena basada en la mano derecha, en la que hizo gala de un toreo dotado de elegancia, verticalidad y quietud. La faena decayó en la fase final, pero al matar bien se le premió con una oreja. En el quinto la cosa cambió, pues era probón y humillaba poco, así que la faena del valenciano no tuvo mayor relieve y el silencio fue la respuesta del público. "El Fandi" estuvo animado toda la tarde y lo intentó todo. Su mejor actuación aconteció con el buen tercer toro, con el que estuvo variado con el capote, sobresaliendo un quite por navarra, y lo banderilleó bien. Con la muleta completó una buena faena y, a pesar de matar de una estocada, el presidente no accedió a la fuerte petición de oreja, robándole la Puerta Grande. Dio una vuelta al anillo. En su segundo, un toro que le ayudaba poco, de nuevo estuvo variado con capote y banderilleó con gran mérito. Con la muleta valerosamente hizo un toreo efectista que entusiasmó al graderío. Mató de un estoconazo y el presidente le otorgó una oreja, aunque el público pedía dos. "Jesulín" estuvo en maestro, pero sin llegar a cuajar faenas a ninguno de sus toros. Sus mejores momentos los consiguió en el toro que abrió plaza, al que le dio algunas tandas de pases muy templados. Se aplaudió esa actuación y se silenció la segunda. Hubo tres cuartos de entrada.

    El miércoles la atracción de "El Juli" llenó la plaza por primera vez. Lo acompañaban en el cartel "Morante de la Puebla" y el joven José Maria Manzanares, lidiando un encierro de "El Capea". Los astados sacaron poca fuerza y dieron un juego variado, destacando por bueno el noble sexto y por sus dificultades el cuarto. En la corrida no se cortó ningún trofeo. Lo mejor de la tarde lo proveyó "El Juli" y "Morante de la Puebla" fue el autor del momento más desagradable, al ser el recipiente de una gran bronca, al abreviar sin intentar hacer faena al difícil cuarto. El sevillano tuvo algunos detalles artísticos en el debilitado primer astado, pero poco más hizo. Silencio. "El Juli" estuvo por encima de sus toros, que faltos de fuerzas les restaban emoción a su labor. Conectó en los tendidos pegándose un arrimón en su primero. A su segundo le compuso una templada e inteligente faena, que le hubiera merecido una oreja, pero una estocada baja le privó del premio. También mató a su primero de otra estocada defectuosa. Fue ovacionado en sus dos toros. La espada fue aun peor enemiga de Manzanares, quien recibió un aviso en su primero y dos en su segundo. El joven diestro casi nada pudo hacer en su primer toro, soso y parado, pero en su segundo hizo gala de su elegante y clásico estilo de torear, completando una bonita faena. Sin embargo, dada la calidad del toro dejo la impresión que el toro no fue lo suficientemente aprovechado. Fue fuertemente aplaudido a pesar de oír dos avisos.

    El jueves hubo otro llenazo a pesar de que el festejo fue televisado por TVE. En la pantalla se tuvo la oportunidad de ver una buena corrida, en la que sin haber supremas faenas ni toros de bandera, era difícil desinteresarse por un momento de lo que sucedía en el ruedo. La razón se debía a que una terna dispuesta al triunfo se encontró con astados encastados con el hierro de "Jandilla", que repetían sin caerse, siguiendo con celo y sin bobería a los engaños, permitiendo así el ligue, que es lo que transmite la emoción a los tendidos. Dicho esto hay que anotar que los toros quinto y sexto fueron retirados por falta de fuerzas, pero los sobreros mostraron similares características, aunque con menor nobleza, que los otros cuatro toros lidiados. La Diputación Provincial de Valencia premió a "Jandilla" con el trofeo a 'la mejor ganadería de la feria'. "El Califa", "El Juli" y César Jiménez lidiaron con éxito a estos animales, cortándoles una oreja a cuatro de los toros. "El Califa" fue el máximo triunfador al cortarle una oreja a los dos astados de su lote. En su primero estuvo valiente, pero tardó en acoplarse con ese noble y bravo toro. La faena subió de tono en la segunda mitad. Lo mejor lo llevó a cabo con el cuarto, el cual que fue inferior a su primero, al que lo toreó con temple y manos bajas en largos muletazos por la derecha y por a izquierda, que levantaron los oles en los tendidos. A pesar de matar bien, de una estocada que fue premiada por la Diputación Provincial como 'la mejor de la feria', el presidente no le concedió el segundo trofeo, pedido por la mayoría. Dio dos vueltas al ruedo con solo una oreja en su mano, para luego abrir la Puerta Grande por primera vez en la feria. "El Juli" dio la primera buena nota en un quite por tafalleras con temple y precisión. Con la muleta hizo faenas basadas siempre en el toreo clásico, destacando dos series de naturales y los correspondientes pases de pecho, más unos circulares invertidos que tuvieron peculiar calidad. El madrileño también hizo gala de mando, sapiencia y maestría, cualidades que tal vez le restaron emoción a su quehacer. Banderilleó lucidamente a sus dos toros, Fue premiado con un trofeo en su primero y con aplausos en el toro con el se despidió de la feria. César Jiménez fue todo entusiasmo, como corresponde a una nueva y juvenil figura del toreo. A su primero lo recibió con cadenciosas verónicas. Con la muleta, después de cambiarlo en los medios, continuó con largos derechazos de rodillas y de pie. Luego siguieron naturales y pases de adorno y, al conseguir una estocada, se llevó una oreja. La actuación en su segundo tuvo un carácter de más espectacularidad y menos honduras, pues el toro presentaba algunas dificultades. Hubiera cortado otro trofeo pero la espada se lo llevó. El tono de la feria se elevó el jueves con las buenas actuaciones de los tres diestros con toros encastados y repetidores.

    El viernes hubo una doble dosis de festejos taurinos. Por la mañana y con una plaza llena, se celebró la corrida de rejones con los caballeros Leonardo Hernández, Fermín Bohórquez, Andy Cartagena, Rui Fernándes, Álvaro Montes y Sergio Galán enfrentándose con una bravo encierro de Fermín Bohórquez. Fue un espectáculo entretenido, en el cual aunque solo se concedieron dos trofeos, pues algunos toros se resistieron en doblar. El español Cartagena y el portugués Rui Fernandes fueron los centauros que se llevaron los trofeos, y este último fue además premiado por la Diputacion con el galardón al 'mejor rejoneador'. Bohórquez y Alvaro Montes dieron una vuelta al ruedo y los otros dos rejoneadores fueron ovacionados.

    Por la tarde hubo otro llenazo de 'no hay billetes' en la plaza para presenciar un cartel de toreros levantinos, encabezado por el super-maestro Enrique Ponce y complementado por Vicente Barrera y José María Manzanares, para lidiar toros de la prestigiosa ganadería de Juan Pedro Domecp. El ganado tuvo presencia y cuatro de ellos cierta calidad. Sin embargo, el primero ofreció dificultades, que fueron menos obvias por tocarle a Ponce. El diestro de Chiva lo lidió con sapiencia y poco más pudo añadir. El público le guardó un compresivo silencio. Lo grande sucedió en el cuarto burel, el que no se veía claro con el capote, pero el diestro de Chiva, con su técnica lo metió luego en su muleta mágica, completándole una de sus milagrosas faenas, en las que el valenciano convierte el supremo dominio, la suavidad y la elegancia en arte. Enrique consiguió meter la espada hasta la empuñadura con un clásico volapié, y a sus manos vinieron a parar las dos orejas del animal. Salió por la Puerta Grande, la que debería de haber dejado abierta, pues por ella volvería a salir al día siguiente. Barrera tuvo una buena actuación en su primero, con toro que embestida con buen ritmo, pero que se apagó en la última faceta de la faena. No obstante, Vicente logró completar unas series bien ligadas de muletazos estoicos con un mínimo de movimiento. El trofeo se lo quitó el mal uso del descabello, pero fue recompensado con una vuelta al ruedo. En el quinto también tuvo momentos notables con la muleta, en una faena que concluyó toreando entre los pitones. La dichosa espada de nuevo le jugó una mala pasada. Fue ovacionado y dejó el ruedo reteniendo el buen cartel con que cuenta entre sus paisanos. Por el contrario Manzanares en su segunda y última actuación en la feria se ha ido sin poder repetir los éxitos que tuvo en esa plaza la pasada temporada. Por consiguiente, tuvo detalles artísticos y consiguió dar algunas que otras series de muletazos vistosos, pero sin conjugar faenas ni convencer a la concurrencia, que le guardó silencio en su primer toro y lo aplaudió cariñosamente en el astado que cerró plaza.

    El sábado algunos de los espectadores que llenaban el coso valenciano se preguntarían que "¿qué podrían esperar más de Enrique Ponce, cuando tanto dio en la corrida del viernes? Pues, Enrique dio mucho más. Si el viernes estuvo en plan de maestro pleno toda la tarde, el sábado anduvo con la misma maestría, complementada con la ambición, decisión y el valor de un novillero que estuviera tratando de abrirse camino en el toreo. Ponce sorprende ¿pues a quien le iba extrañar que en el primero de su lote diera una sinfonía de toreo, con una modulación perfecta y sin una nota falsa, y que concluyera con la nota alta de una magnifica estocada, cortando dos orejas? A nadie, ya que lleva años haciéndolo. Sin embargo, que cuando ya tenía asegurada la Puerta Grande, Ponce en su segundo toro que se resistía a embestir, después de tratar de domarlo con su muleta para ejecutarle otra de sus majestuosas faenas, al no ser posible el de Chivas decidiera jugarse la vida metidos entre los pitones para hacer un toreo encimista e incluso recurriera al toreo de rodillas, eso sí sorprendió. Los premios fueron el mostrar dos y una oreja en dos sendas vueltas al ruedo y el salir otra vez a hombros por la Puerta Grande. Ponce ha reiterado una vez más el porqué es un torero de época y la Diputación Provincial reconoció su gesta en el abono, otorgándole los galardones de 'el triunfador de la feria' y 'la mejor faena'. El tercero de la terna era César Jiménez, la figura que llega. Este no quería irse de la feria sin abrir la Puerta Grande por sexta vez. Lo consiguió, imponiéndose a su irregular lote a base casta, determinación y valor, y exhibiendo una dosis de elegancia y buen toreo, en el que no faltaron sus temerarios alardes toreros, como el comenzar la faena al último toro con cinco pases con los pies metidos en la montera. Mató bien y consiguió una oreja en cada toro y una petición de una segunda en el toro que cerró plaza, y finalmente acompañó a Ponce en la salida triunfal. Conde no se encontró con un buen material para lucir su toreo preciosista, pero tampoco hizo mucho para enderezar su mala suerte en el sorteo. Apenas relumbró con chispazos de arte en su primero, los que fueron apreciados con palmas, y se quitó de en medio al quinto sin quebrarse la cabeza, acción que el público penalizó con pitos y protestas. Se lidiaron tres astados de Luis Algarra y tres del "Puerto de San Lorenzo" que estuvieron bien presentados y dieron irregular juego, siendo el mejor el primero y los más deslucidos el cuarto y el quinto.

    El domingo 21 de marzo concluyó el abono ferial con la celebración de una novillada matinal y una corrida por la tarde, y el público, quizás un poco cansado de las fiestas, acudió a la plaza en menos cantidad. Se llenó un tercio del aforo en el festejo menor y media plaza en la corrida de toros.

    En la novillada actuaron Miguel Ángel Perera, Eduardo Gallo y Sergio Cerezo, que debutaba con picadores. Se lidiaron seis utreros de "Fuente Ymbro" que dieron un juego muy variado, siendo muy difícil el quinto y extraordinario el sexto. Este fue galardonado con el premio al 'mejor novillo' por la Diputación Provincial local. Perera mostró con un novillo bueno y otro con algunas dificultades sus buenas maneras de interpretar el toreo, en el que exhibe mucha quietud y temple tanto como el conocimiento de un novillero ya listo para la alternativa, la que tomará en Badajoz en junio. Cortó una oreja en cada novillo de su lote y, por consiguiente, salió por la Puerta Grande, y además se hizo merecedor del premio de la Diputación al 'mejor novillero de la feria'. Gallo y Cerezo dejaron la impresión de ser toreros valientes. El primero fue aplaudido en un novillo y silenciado en el otro, y el segundo debería haber obtenido un trofeo pedido mayoritariamente, pero el presidente injustamente le negó la oreja. Dio una vuelta al ruedo. Tanto Cerezo como Pereda fueron volteados sin mayores consecuencias por el novillo sexto.

    Por la tarde en la corrida de toros, el presidente también mostró falta de criterio y de ecuanimidad al negarle una más que merecida oreja al joven espada madrileño Matías Tejela, y con ello le robó una salida a hombros. Esa tarde con Tejela cerraron el ciclo ferial los diestros "Finito de Córdoba", Rivera Ordóñez, lidiando toros de "Alcurrucén". La tarde, como la que abrió la feria, no tuvo nada de primavera, siendo fría y ventosa. El viento molestó a los diestros tanto como también los molestaron unos toros serios con dificultades y peligro, especialmente el sexto. Tejela se impuso a su lote con una decisión lógica de un joven espada que viene pidiendo paso a las alturas. Le echó valor a sus toros, especialmente al que cerró plaza, con el que se jugó el pellejo, y en el que el presidente le negó el trofeo. En cambio paseó un apéndice auricular de su primer toro, al que Tejela le compuso una faena ligada con pases con clase y temple, rematándolos con una buena estocada. "Finito" estuvo decidido en Valencia, y consiguió ejecutar al primer toro una buena faena con pases templados, aunque faltos de ligazón. Mató de una estocada y de nuevo el presidente negó otra oreja pedida por el público. El de Córdoba fue ovacionado. También estuvo muy decidido con el serio cuarto toro, encelando al animal hasta lograr algunos buenos momentos, pero sin poder rematar la faena. Esta vez los siete descabellos que siguieron a la estocada, enfriaron el ambiente. Aplausos por el esfuerzo. Rivera Ordoñez se encontró con un lote poco cooperativo. No obstante mostró sus buenas intenciones al recibir a portagayola a su primero y luego siguió buscando el triunfo con sus sosos y parados enemigos, pero sin conseguirlo. Aplausos en su primero y silencio en su segundo toro fueron los resultados de su esfuerzo.

    Estos son las reseñas abreviadas de los festejos de la feria:

        2a=dos avisos; 3a=tres avisos; b=bronca; pit=pitos; d=división de opiniones;
        s= silencio; ov=ovación, aplausos o salida al tercio; v=vuelta al ruedo sin oreja;
        p=petición de oreja; o= una oreja; 2o=dos orejas; r=rabo; pg=salida por la Puerta Grande;
        h=herido sin poder continuar la lidia; hc=herido continuando la lidia.
        Entradas aproximadas: 1/5, 1/4, 1/2, 3/4 del el aforo, ll=lleno o casi lleno,g y nhb=no hay billetes
        Debido que un aviso puede ser causado por una larga faena o por tardar en matar, no lo anotamos.

    • Sábado 13 de marzo. Por la mañana. Novillos de Luis Algarra; novilleros: Javier Solís, Ambel Posada y Juan Ávila. Por la tarde. Toros de Gerardo Ortega; matadores: Víctor Manuel Blázquez, Paco Senda y Raúl Blázquez. Ambos festejos fueron suspendidos.

    • Domingo 14. Por la mañana. Novillada sin caballos. Erales de Salvador Guardiola; novilleros: Javier Avilés, Andrés González y Raúl Martí. Por la tarde. Toros de María Luisa Domínguez Pérez de Vargas; matadores: Ángel de la Rosa, Pepín Liria, Alberto Ramírez y Antonio Barrera. Ambos festejos fueron suspendidos.

    • Lunes 15. Toros de Martín Lorca; hmatadores: Miguel Abellán (ov, s), Juan Diego (s, s), y Sebastián Castella (ov, ov). Entrada: 1/2

    • Martes 16. Toros de "Núñez del Cuvillo"; matadores: "Jesulín de Ubrique" (ov, s), Vicente Barrera (o, s), y "El Fandi" (v y p, o y p). Entrada: 3/4

    • Miércoles 17. Toros de" Niño de la Capea"; matadores: "Morante de la Puebla" (s, p), "El Juli" (ov, ov), y José María Manzanares (s, ov y 2a). Entrada: ll

    • Jueves 18. Toros de "Jandilla"; matadores: "El Califa" (o, o y p, pg), "El Juli" (o, ov ) y César Jiménez (o, ov). Entrada: ll

    • Viernes 19. Por la mañana. Toros de Fermín Bohórquez; rejoneadores: Leonardo Hernández (ov), Fermín Bohórquez, (v), Andy Cartagena (o), Rui Fernándes (o), Álvaro Montes (v), y Sergio Galán. (ov). Entrada: ll

    • Por la tarde. Toros. Juan Pedro Domecq; matadores Enrique Ponce (s, 2o), Vicente Barrera (v, s), y José María Manzanares (s, ov). Entrada: ll

    • Sábado 20. Toros de Luis Algarra; matadores para Enrique Ponce (2o, o, pg), Javier Conde (ov, pit), y César Jiménez (o, o y p, pg). Entrada: ll

    • Domingo 21. Por la mañana. Novillos de "Fuente Ymbro"; novilleros: Miguel Ángel Perera (o, o, pg), Eduardo Gallo (ov, s), y Sergio Cerezos (s, v y p).

    • Domingo 21. Por la tarde. Toros de "Alcurrucén"; matadores: "Finito de Córdoba" (ov y p, ov), Rivera Ordóñez (ov, ov), y Matías Tejela (o, ov y p).

    La Feria de la Magdalena: Una feria desconcertada

    La edición 2004 de La Feria de la Magdalena de Castellón comenzó el viernes 19 de marzo, con una corrida de toros cuando ya se celebraba la quinta corrida de la Feria de la Falla, y debería haber concluido el domingo 28 de marzo, pero al suspenderse las dos últimas corridas por lluvia, los dos festejos suspendidos se celebraron el sábado 3 y el domingo 4 de abril. En total el abono constó de seis corridas de toros, un festejo de rejoneo, una novillada con picadores y otra sin picadores.

    La prensa se ha hecho eco de algunas controversias relacionadas con vetos para la confesión de los carteles del abono. Por un lado, un club taurino local recomendó a la empresa que "El Juli" no fuera contratado, pues a él se le achacaba el ser responsable del escándalo causado por la pobre presentación y mal juego de la corrida de Victoriano del Río, lidiada en la feria anterior y que resultó multada con 18.000 euros. Bien por este veto, o por que la empresa no haya intentado contratarle, el resultado ha sido que el maestro madrileño no vino a la feria, dejando a Enrique Ponce como la atracción principal del abono. El otro veto tuvo que ver con Juan José Padilla y Victorino Martín. La empresa estaba planeando incluir al valiente jerezano en el cartel de la corrida de Victorino, pero este se opuso, y el ganadero pudo más que el torero y Padilla, quien con tantos de esos toros se ha enfrentado, se quedó injustamente en casa.

    Es curioso notar que este año que tanto se comenta sobre el tren renovador en la torería, la empresa ha optado por incluir en los carteles del abono una mayoría de nombres de jóvenes 'toreros del relevo', como "El Fandi", César Jiménez, Serafín Marín, Iván García, José María Manzanares, Matías Tejela, suplantando a los nombres de diestros más veteranos. Otro dato curioso es que de los dieciocho matadores anunciados ninguno hizo doblete.

    La feria no empezó con un buen balance en el capítulo de trofeos cortados, pues solamente César Jiménez obtuvo la única oreja concedida en las tres primeras corridas, aunque otros diestros estuvieron a punto de hacerlo, pero se tuvieron que conformar con vueltas al ruedo. Tampoco con referencia a la asistencia a la plaza el resultado fue muy positivo. Él público llenó tres cuartos del aforo en las corridas del viernes y el domingo, y media plaza en el festejo del lunes. El sábado 20 no hubo ningún festejo taurino.

    El viernes, con un clima primaveral muy taurino "Jesulín de Ubrique", Rivera Ordóñez y Cesar Jiménez abrieron por primera vez el portón de la puerta de cuadrillas, para lidiar reses de Joaquín Núñez del Cuvillo. Los toros dieron un juego desigual, con tendencia a la sosería, provocada por la falta de fuerzas. El sexto fue el mejor para el toreo. "Jesulín" a su primero le hizo una faena en la que solo se apreciaron unas series de derechazos buenos. Mató pronto y fue aplaudido. En el cuarto, un cornúpeta que se defendía y, que como otros de sus hermanos, dobló las manos en varias ocasiones, el de Ubique estuvo decidido, pero su conato de faena no transmitió emoción, y al matar pronto de una estocada, fue de nuevo ovacionado por su esfuerzo. Rivera Ordóñez, se lució en la primera parte de su faena al noble segundo toro de la tarde, pero la bestia comenzó a acortar el viaje y tuvo que acortar su cometido. Mató de una estocada de efectos rápidos que provocó una petición minoritaria de oreja, quedando el premio en fuertes aplausos. En su segundo, un marmolillo, el diestro poco pudo hacer y al matar de tres pinchazos y estocada, se le guardó silencio. César Jiménez tuvo un lucido debut como matador de toros en Castellón. Comenzó con el capote toreando a su primero por alegres verónicas a pies juntos y ejecutó un vistoso quite por navarras. Con al muleta completó una faena variada a un toro que humillaba poco, pero emborronó lo bueno al matar con una espadazo atravesado que salía por el costillar. Saludó desde el tercio. En el que cerró plaza, un toro que aunque mostraban debilidad repetía, el madrileño calentó el ambiente con su acostumbrado pase cambiado de inicio de faena y de ahí en adelante compuso una entusiasta faena, rematada de una estocada desprendida. Se llevó el único trofeo concedido esa tarde.

    El domingo 21 en la segunda corrida del abono se lidiaron toros de "El Pilar" y un sobrero de "Núñez del Cuvillo", que substituyó al sexto titular, el que fue retirado por endeblez. Debilidad que también manifestaron algunos de sus hermanos, como el primero que fue fuertemente protestado y el sexto que fue retirado a los corrales. El encierro fue bravo en general para los montados, y para los de a pie destacaron negativamente el quinto y el sobrero. Actuaron Vicente Barrera, "Morante de la Puebla" y José María Manzanares, quien hacía su presentación como matador. Barrera al primero le completó unas buenas series de muletazos sin casi enmendarse, pero luego la faena vino a menos y mató de un espadazo atravesado. Fue volteado al salir de un pase, afortunadamente solo sufrió el susto y el destrozo de la taleguilla. También el valenciano tuvo similares momentos brillantes en su segundo enemigo. Al completar ambas intervenciones fue aplaudido. Morante no tuvo su tarde, ya que no se acopló en su primero y estuvo algo desconcertado en el difícil quinto burel. En este se libró de una cornada al ser trompicado y permanecer tendido en la arena a merced de su enemigo, pero afortunadamente salió ileso del percance. Mató de pinchazo y estocada y oyó algunos pitos. En su primero su labor había sido silenciada. Sin embargo, oyó fuertes ovaciones al capear por verónicas a los dos de su lote. José María Manzanares no tuvo un debut afortunado, pues no se lució en su noble primer astado al que le sacó algunos elegantes pases sueltos, pero sin conseguir ligazón. Mató de media estocada pero, al toro demorarse en caer, el presidente le envió un aviso. Tampoco estuvo lucido con el sobrero, en el que fue silenciado. El festejo resultó poco interesante ya que ni los toros ayudaron ni tampoco los diestros estuvieron inspirados.

    En la tarde del lunes un antitaurino viento dificultó la labor los toreros, aumentando el peligro de los toros de un serio encierro de Baltasar Ibán. Los toros tuvieron presencia y casta, por lo que se les dio un fuerte castigo, que les hizo poco efecto, pues se venían arriba en la muleta, poniendo a veces a los diestros en situaciones comprometidas. Antonio Ferrera, Serafín Marín, nuevo en la plaza castellonense, e Iván García fueron los diestros que se enfrentaron con esas reses. Ferrera fue el que salió peor parado de la terna. Estuvo voluntarioso con el toro que abrió plaza y no se acopló con su segundo, con el que mostró algunas dudas. Pinchó a ambos animales antes de cobrar las estocadas, y el público respondió a sus labores con silencios. Ferrera banderilleó a sus toros, con más lucimiento en el cuarto que en el primero. En este toro alternó en banderillas con Iván García. Serafín Marín en el toro de su presentación hizo un expuesto quite por gaoneras, respondiendo a un quite por chicuelinas de García. Brindó al público y comenzó la faena con inmóviles estatuarios, para después continuar la labor con unipases, pues el viento azotaba y no le permitía la ligazón. Mató de una estocada caída y hubo una leve petición de oreja, ignorada por la presidencia. Serafín dio una vuelta al anillo. Su faena al quinto no tomó cuerpo, pues el toro se había venido abajo. No obstante, el catalán insistió con valentia, logrando algunos pases buenos. Remató al animal con dos pinchazos y media estocada y se le silenció lo hecho. Iván García fue todo deseo y decisión, pero tampoco con eso encontró el triunfo que buscaba. Un resbalón le causó una espectacular voltereta cuando se perfilaba a matar. Consiguió una estocada definitiva, y los espectadores emocionados pidieron la oreja. Dio una vuelta al ruedo sin ella en la mano. La labor del madrileño en su segundo no difirió mucho de la anterior, pero su determinación le llevó a ejecutar un bullidor toreo que caló en los tendidos. Después de matar de pinchazo y estocada se le premió con otra vuelta la ruedo. Y con Iván recorriendo el redondel terminó un festejo en el que el viento actuó como un entorpecedor protagonista.

    Las corridas de toros no se reanudarían hasta el viernes, pues el martes se dio una novillada sin caballo, el miércoles una novillada picada y el jueves una corrida de rejoneo. Hubo un cuarto de plaza el martes, media plaza el miércoles y más de tres cuartos el jueves.

    El martes actuaron con gran entusiasmo los becerristas Ana Infante, Sergio Serrano y Jonathan Hervás. Los tres jóvenes toreararon erales de "Guadalmena", que tuvieron casta y cooperaron con los principiantes. La novillada fue entretenida, pues los jóvenes se lucieron en algunos momentos, aunque cometieron los lógicos errores causados por la falta de experiencia. La triunfadora fue la joven torera, quien cortó el único trofeo del festejo, toreando con gusto y valor. En su segundo novillete fue calurosamente aplaudida. Serrano tuvo petición de oreja en su primer eral y Hervás perdió un trofeo por la espada. Los dos fueron ovacionados al concluir las actuaciones con sus lotes. En la novillada con picadores del día siguiente Paco Ramos y Alejandro Rodríguez cortaron una oreja por coleta, ellos y Sergio Marín perdieron otro trofeo por pinchar y, a cambio oyeron varios avisos, uno Ramos y Marín, y dos Rodríguez. Marín fue cogido dos veces y de ambas volteretas salió indemne. A pesar del mal manejo de las espadas, los tres jóvenes gustaron, y con sus valientes actuaciones con novillos serios calentaron unos grados la fría tarde. Se lidiaron seis novillos de José Vázquez que estaban bien presentados, saliendo tres de ellos con nobleza y otro tres desarrollaron algunas complicaciones. En definitiva una novillada entretenida.

    El jueves para ver a cinco caballeros españoles y uno portugués lidiar a caballo un encierro de "Los Espartales", los espectadores llenaron más de tres cuartas partes de los asientos de la plaza, la que fue la mejor entrada de la feria hasta la fecha. El cartel lo componían Fermín Bohórquez, Rui Fernandes, Andy Cartagena, Alvaro Montes, Sergio Galán y Diego Ventura. Las reses estuvieron bien presentadas y fueron bravas para los caballos, dando a los rejoneadores oportunidades de lucir sus monturas en las arriesgadas suertes del rejoneo moderno. El portugués Rui Fernandes superó a sus compañeros en el número de trofeos, al cortar dos orejas, lo que le cualificó para salir por la Puerta Grande, abriéndola por primera vez en al feria. Ventura también obtuvo una oreja, y Cartagena, tuvo una gran actuación que la estropeó con el rejón de muerte. Hubo fuerte petición de oreja para Andy, que provocó una fuerte protesta al presidente por no concedérsela. Galán tuvo también petición de un trofeo, que se quedó solamente en vuelta. Bohórquez fue ovacionado y Alvaro Montes silenciado. Este fue otro festejo del que el público salió satisfecho, lo que ya parece que está siendo la norma en las corridas de rejones.

    El viernes, en una tarde lluviosa, lluvia que al día siguiente se convertiría en un diluvio que inundó la plaza de toros de Castellón durante todo el fin de semana, se celebró la corrida con el cartel estrella de la feria. Se anunciaban seis toros de "Garcigrande" que serían lidiados por Enrique Ponce que venía fresco de su espectacular triunfo en Las Fallas, Javier Conde, uno de los triunfadores de la Feria de la Magdalena 2003, y por Matías Tejela, el que también acababa de triunfar en la última corrida de la feria valenciana. Aun así la afición no respondió a la atracción de tan buen cartel, pues apenas cubrió tres cuartas partes del aforo de la plaza. Los toros fueron terciados y nobles pero carecían de trapío y poder. El segundo y el quinto fueron los mejores del encierro. Este lote permitió a Conde hacer su toreo de florituras e inspiración que le hizo ser el triunfador de la tarde, siendo hasta el viernes el único matador que al contar una oreja a cada toro de su lote, abriera la Puerta Grande. Conde toreó como en casa ante un público que coreaba con entusiasmo tanto sus faces de toreo profundo con capote y muleta como sus originales alardes artísticos con matices folclóricos. Mató bien, pero oyó un aviso en ambos astados por alargar las faenas. Gran triunfo de un Conde que está convirtiendo al ruedo castellonense en su propio condado. Ponce con el toro que abrió plaza, el que terminó por encerrarse en tablas, estuvo en maestro, tratando de sacar agua de un pozo seco. Remató su intento de faena de pinchazo y estocada, y recibió el silencio del respetable. El cuarto toro perdió la poca fuerza que tenía al dar una violenta vuelta de campana, pero el valenciano usó su sapiencia torera para poco a poco construir una templada faena, en la que resaltaron unas series de ligados derechazos en redondos. La faena no transmitió lo suficiente y al matar de un pinchazo y estocada fue avisado y se le premió solamente con fuertes aplausos. Matías Tejela no tuvo su tarde, abrevió con su deslucido primer toro, y con su segundo no se acopló, aunque estuvo decidido. Mató pronto a ambos enemigos y sus actuaciones se evaluaron con silencios.

    Después de la pausa causada por la lluvia, el sábado 3 de abril se reanudó el abono ferial con la esperada corrida de Victorino Martín. Para enfrentarse a estos respetables toros aparecían en el cartel tres toreros especializados en ese menester: el madrileño Uceda Leal y los sevillanos Dávila Miura y "El Cid". La plaza registró la mejor entrada del ciclo, entre tres cuartos del aforo y el lleno, y es que la leyenda de 'los victorinos' es usualmente una de las más grandes atracciones en las ferias en donde se anuncia una corrida del ganadero. La corrida fue brava y de los seis astados destacaron para los de a pie el primero y tercero por buenos y por sus dificultades el quinto. Los demás mezclaron la noble bravura con cierto grado de listeza, que les hace a estos animales el desarrollar sentido y el no perdonar los errores de los lidiadores. Ahora bien, este hierro predispone a los públicos a aumentar la percepción de las buenas cualidades que 'los victorinos' poseen y a disminuir sus defectos, como en esta corrida cuando los espectadores aplaudieron fuertemente a los seis toros en el arrastre. Al mismo tiempo, los públicos reconocen el mérito de lo bueno que los diestros les hacen, y lo mejor lo hicieron esa tarde Uceda Leal y Manuel Jesús "El Cid" que salieron del encuentro llevándose una oreja por coleta, y perdieron el salir por la Puerta Grande por la falla con los aceros. Uceda Leal tanto con capote como muleta tuvo su mejor actuación en el toro que abrió plaza. La arriesgada larga cambiada, buenas verónicas, templados, y lentos y clásicos naturales y derechazos más majestuosos cambios de mano y trincharemos merecían una buena estocada, pero esta no llegó por matar de un pinchazo, una estocada defectuosa y descabello. La faena a su segundo, un toro que desarrolló sentido, tuvo la característica del valor y la decisión y al matar de un efectivo volapié la oreja fue suya. "El Cid" un torero de gran clase ha remontado su carrera lidiando y triunfando con los 'victorinos', y en Castellón ha vuelto a escalar otro peldaño al cortarle la oreja a su primer toro y dar la vuelta al ruedo después de matar al sexto. "El Cid" consiguió su trofeo en el tercero de la tarde con una faena precisa y justa, después de haber veroniqueado con estilo en el primer tercio. Las series con ambas manos contenían eternos y parsimoniosos naturales y derechazos. Remató al noble 'victorino' de estocada y descabello y paseó una oreja alrededor del anillo. En el segundo de su lote también el sevillano hizo gala de su buen torear, pero la faena tuvo poca ligazón. De todas maneras, hubiera obtenido otro trofeo, pero una estocada caída y dos descabellos le restaron mérito a su labor y solamente dio la vuelta al ruedo como premio. Dávila la Miura pechó con el peor lote, y en vez de trofeos se llevó una herida leve al matar a su primer enemigo, el que ya antes le había avisado dándole una voltereta. Pasó a la enfermería y, después de ser suturada la herida con cuatro puntos, tuvo la vergüenza torera de volver al ruedo para lidiar el quinto de la tarde. Con este toro, el que tenía más sentido que el anterior, el sevillano estuvo voluntarioso. El diestro no se acopló con ninguno sus enemigos, ni tampoco los mató bien y, como resultado, sus dos actuaciones fueron silenciadas.

    Finalmente, el domingo 4 de abril, 16 días después que se inició, se cerró la Feria de la Magdalena con un festejo en el que se corrieron toros de "Fuente Ymbro" que fueron lidiados por los matadores Alberto Ramírez, Juan Diego y " El Fandi". La entrada, con poco más de un tercio de la plaza cubierto por espectadores, fue la más pobre de la feria. Los astifinos y encastados astados, de desigualada presencia, dieron un juego variado, teniendo varios de ellos la tendencia de buscar el bulto. En general no ofrecieron muchas dificultades. Desentonaron el segundo por su mansedumbre y el quinto por su soseria. El cuarto fue substituido por un sobrero de la misma ganadería. El castellonense Ramírez tuvo más voluntad que acierto en la lidia de su lote, notándose la falta de placeo. En su primero estuvo a merced de su enemigo y por debajo de su segundo bis. No obstante, fue aplaudido en su toreo de capa y al completar algunos naturales y en otros varios instantes de sus intentos de faenas. Fue ovaciono en un toro y pitado en el otro. A Juan Diego le tocó en suerte el peor lote de la tarde, con el que no pudo lucir su sobrio y majestuoso toreo. Al segundo de la tarde, el que buscaba las tablas, le ejecutó una desligada y larga faena, rematada mal con el estoque. Fue silenciado. Tuvo mejores momentos en el áspero quinto toro, con el que estuvo decidido y logró dibujarle un par de series de muletazos con temple, pero tampoco le pudo ligar faena completa ni consiguió matarlo bien. Terminó su paso por Castellón oyendo algunos aplausos. En cambio, "El Fandi' fue el salvador de la función, al completar una alegre actuación rociada de entusiasmo y decisión. El granadino con el capote recibió a sus toros con largas cambiadas e intervino en quites, ejecutando buenas verónicas, chicuelinas, navarras, tafalleras y otros, completó dos espectaculares tercios de banderillas que pusieron al público de pie, y con la muleta estuvo seguro, valiente y variado, toreando con temple. Pinchó a su primero antes de conseguir la estocada, pero no le quitó de llevarse una merecidísima oreja. También pinchó al último toro de la feria antes de rematarlo de estocada y descabello. El público pidió fuertemente la oreja que el presidente negó. Dio una vuelta el ruedo y dejó Castellón como salió de Valencia, haciendo saber que quiere defender el privilegiado puesto que con tanto trabajo se ha ganado en las dos últimas temporadas.

    La Feria de la Magdalena ha sido una feria destartalada en lo que respecta organización y resultados económicos y artísticos. Para la organización del abono primero hubo vetos, luego cambios de fechas por las elecciones, y se programó un día sin toros entre la primera corrida y la segunda, y tres festejos menores antes de la corrida del viernes. Además, hubo un diluvio que hizo aplazar por una semana los dos últimos festejos. Para la empresa el resultado económico tampoco habrá sido muy positivo, pues la plaza no se llenó ningún día y en varios festejos las entradas fueron pobres. Para los toreros los resultados artísticos, si los trofeos son un barómetro del éxito, tampoco han sido positivos, pues solo dos de los protagonistas abrieron la Puerta Grande: el diestro malagueño Conde y el rejoneador portugués Ruí Fernandes; y solamente cuatro matadores, Uceda Leal, "El Cid", "El Fandi" y César Jiménez, tres novilleros, Paco Ramos, Alejandro Rodríguez y Ana Infante más el rejoneador Diego Ventura cortaron una oreja.

    En marzo en Valencia y Castellón la temporada española arrancó con altos y bajos en la torería y ahora en abril esperamos que en Sevilla los dos mandones, los diestros maduros y los candidatos a la cacareada renovación aceleren el carro de la competición.

    Estos son las reseñas abreviadas de los festejos de la Feria de la Magdalena: